sábado, 4 de enero de 2014

El Resurgir de Toledo en el Siglo XX

El siglo XX se caracterizará, tanto en nuestro país como en el ámbito internacional, por ser un período sumamente convulso política y socialmente.

 En España, se sucederán con rapidez los cambios políticos. El siglo comenzará con la regente María Cristina de Austria en el trono tras haber muerto su marido el Rey Alfonso XII de Borbón, llamado “el Pacificador”, y no tener la edad suficiente para reinar el hijo de ambos, futuro Alfonso XIII, que ascendería al trono en 1902. 

También en los primeros años del siglo XX eran varias las revueltas sociales que estallaban, sobre todo, en Cataluña, donde los nacionalistas burgueses, representados por Solidaridad Catalana, aumentaban su poder político. Los hechos más destacados de esos años, a grandes rasgos y sin entrar en detalles, serán la Guerra de Marruecos; la llamada Semana Trágica de Barcelona (1909), cuyo estallido está interrelacionado con el suceso anterior; y la crisis de 1917. 

Dos años más tarde, en Europa, estallaba la I Guerra Mundial (1919-1921). Todos estos conflictos acabaron desembocando en un golpe de Estado llevado a cabo por el Ejército, instaurándose así y con el apoyo del propio Alfonso XIII la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930). Con los años, Primo de Rivera fue perdiendo apoyos, presentando su dimisión y falleciendo en 1930, tras lo cual el Rey nombraría jefe de Gobierno al general Berenguer, dando paso a la llamada “Dictablanda”.

En 1930, las consignas republicanas empezaban a dejarse oír y, tras la convocatoria de elecciones municipales, en 1931 comenzaría una nueva etapa para España: Alfonso XIII abdica y se proclama la II República (1931-1936). A partir de aquí, las particularidades y los cambios de cada período histórico son tantos, tan amplios y complejos, que deberíamos hacer un análisis más profundo sobre ello; como ese no es nuestro cometido, nos limitaremos a enumerar los cambios más significativos. En 1936, estalla la Guerra Civil Española (1936-1939), a cuyo fin, con la victoria del llamado bando nacional sobre los republicanos, seguiría una dictadura cuyo liderazgo recaería en la persona del general Francisco Franco. Este período duraría hasta su muerte, en el año 1975. Mientras, en Europa, se vive la II Guerra Mundial (1945-1949) y el ascenso al poder de Adolf Hitler; pero si algo ha quedado marcado en la retina de todos, son las imágenes del genocidio llevado a cabo contra los judíos durante el mandato del Führer. En 1975, España recupera la monarquía en la persona de Juan Carlos I tras la abdicación de su padre, Juan de Borbón, así como un sistema político democrático que aún continúa en la actualidad.

Y si para toda España y Europa el siglo XX es un siglo plagado de numerosos cambios políticos, en Toledo se puede decir que la época que más afectó a la ciudad fue la Guerra Civil. Muestra de ello es el Alcázar, que fue destruido casi en su totalidad durante la contienda. Quienes mejor nos pueden dar detalles de los destrozos habidos en Toledo a lo largo de la guerra son los propios edificios y calles de la ciudad, muchos de los cuales han sido reconstruidos en su mayor parte durante los años posteriores. Tras la guerra, Toledo empieza a crecer fuera de las murallas. Hoy día, la capital de Castilla – La Mancha puede presumir de estar declarada por la UNESCO Ciudad Patrimonio de la Humanidad desde el año 1986. Ciudad moderna y de negocios, sus calles estrechas y empinadas nos hacen sentir que, en pleno siglo XXI, aún es posible revivir el gran pasado histórico que se respira al tocar sus muros, al pisar sus piedras, al vivir Toledo.


La Parroquia de Santa Bárbara que actualmente contemplamos se sitúa en el mismo lugar en el que se asentaron dos antiguas ermitas con la misma advocación. La portada que posee hoy día la parroquia procede del edificio que el Banco de España tenía en la Calle Cadenas. El templo, convertido en parroquia el 5 de mayo de 1953, fue finalmente inaugurado el 9 de septiembre de 1972, siendo su arquitecto José Gómez Luengo.

De las anteriores ermitas pocos son los datos que tenemos. Don Sixto Ramón Parro nos cuenta en su “Toledo en la mano” que la primera fue levantada en el siglo XVI por devotos de esta santa, perteneciendo más adelante a la Cofradía de Santa Bárbara, que estaba establecida en la Parroquia de Santa María Magdalena. Con el paso de los años, el templo quedó sumamente deteriorado, siendo levantado otra vez por nuevos devotos de Santa Bárbara en el siglo XIX. Desde estos últimos datos, lo siguiente de que tenemos constancia es que a mediados del pasado siglo XX, la ermita que había en el lugar en el que se levanta hoy la parroquia fue demolida.

Localización: Plaza de Santa Bárbara, s/n.

La Estación de Ferrocarril de Toledo, inaugurada en el año 1920, es una obra en estilo neomudéjar1del arquitecto Narciso Clavería realizada durante su período de colaboración con la desaparecida Compañía de Ferrocarriles MZA (Madrid, Zaragoza, Alicante). Es de planta rectangular dividida en tres cuerpos, uno central y dos laterales en forma de naves, adosándose la torre del reloj al situado más hacia el Oeste (hacia la ciudad). En el edificio, se combinan diferentes materiales de construcción, como pueden ser el ladrillo y la piedra, el yeso y la cerámica, o el hierro y la madera. Los azulejos y yeserías están inspirados en los existentes en antiguas construcciones árabes de España, basando sus formas la torre del reloj en las de las torres de las iglesias toledanas, contando además esta última en su parte inferior con el llamado Salón Real. La existencia de éste está motivada en la costumbre que tenía el rey Alfonso XIII de llevar a diferentes visitas oficiales en tren hasta Toledo.

En la actualidad, puede llamarnos la atención el hecho de desplazarnos dentro de un moderno tren AVE (Alta Velocidad Española) para, una vez llegados hasta la casi centenaria estación, bajarnos entre sus formas neomudéjares. Y quizás ésta sea una parte de la realidad de Toledo hoy: una ciudad que guarda las formas del pasado, unas formas con las que uno se puede involucrar dentro de la más absoluta modernidad.

Localización: Paseo de la Rosa, s/n.


La actual Academia de Infantería tiene sus orígenes en el Colegio General Militar, creado en la ciudad de Toledo en el año 1846. Hasta llegar a ocupar las instalaciones actuales, ha pasado por muy diversas vicisitudes, algunas de las cuales enumeramos a continuación. En 1850, nace el Colegio de Infantería, que tiene por sucesivas sedes en los 19 años que dura su existencia el , el Hospital de Santiago y la Casa de Caridad. En 1869, al existir más oficiales de Infantería de los necesarios, se cierra dicho centro de enseñanza, no sin antes haber recibido, en 1867, el nombre de Academia de Infantería. En 1875, recobra su existencia la Academia en Toledo, teniendo por sede el Alcázaruna vez que éste ha sido reconstruido tras el incendio de 1810. En 1876, se unen en un solo Centro la Academia de Infantería, el Asilo de Huérfanos del Ejército y la Escuela Central de Tiro. En 1882, se funda la Academia General Militar, la cual, hasta su desaparición en 1893, se ubica en el Alcázar junto a la Academia de Infantería.

En 1912 nace, dependiendo de esta Academia, la Escuela de Educación Física, dependencia que cesa en 1928. En 1931, tras sólo cuatro años de nueva existencia en Zaragoza, vuelve a desaparecer la Academia General Militar, uniéndose las Academias de Infantería, Caballería e Intendencia en un solo centro sito en el Alcázar de Toledo. Tras ser destruido este centro durante la Guerra Civil Española, los futuros oficiales de Infantería reciben su formación desde 1944 en la Academia de Transformación de Guadalajara. Es en 1948 cuando los Infantes vuelven a Toledo, a un centro de nueva creación situado enfrente del antiguo Alcázar, en la otra margen del río Tajo: la actual Academia de Infantería. En la actualidad, en dicho establecimiento reciben parte de su formación los futuros oficiales, suboficiales y tropa de dicha Arma.

Localización: Cuesta de San Servando, s/n.

El origen del Banco de España en Toledo se remonta al año 1884, cuando la sede principal abre una sucursal en la ciudad, según se cree por documentos existentes, en lo que fue la antigua Caja Regional de Previsión Social de Castilla La Nueva (posteriormente, este edificio sería sede del Instituto Nacional de Previsión Social y, en la actualidad, alberga dependencias del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha). Más adelante, en 1892, el Banco de España compra un edificio en la Calle Cadenas, 1 (actual número 18), instalándose en él. 

En 1932, se piensa construir un nuevo edificio en lo que conocemos como Paseo del Miradero, para lo cual se compró en 1935 el Convento de Santa Fe y el solar del Paseo. Sin embargo, se desiste de este proyecto y, en 1944, se venden dichas propiedades, comprando el solar en el que se encuentra hoy.

El edificio fue construido en 1949 de la mano del arquitecto Luis Menéndez Pidal, trasladándose a él el Banco y prestando servicio de manera completa en el año 1954. Se trata de una casa palacio en la que, del exterior, destaca la fachada de sillería3 y la gran portada con columnas dóricas5 y escalones de piedra, así como la torre rematada con un chapitel de pizarra y plomo y una esfera y aguja de hierro forjado. En el interior, merece la pena señalar la vidriera con el escudo de Toledo, que cierra los 15,25 metros de altura del inmueble, los balcones de hierro forjado y el jardín.

Finalmente, cabe mencionar que el edificio está catalogado como Valor Patrimonial Individual dentro del Plan Especial del Casco Histórico de Toledo. En la actualidad, el Banco de España ha decidido cesar su actividad en la ciudad (mayo de 2011) y se está estudiando emplazar en las instalaciones un centro de salud, aunque de momento no se ha tomado una decisión firme sobre ello.

Localización: Calle Nueva, 1.

El Centro de Artistas e Industriales, organismo fundado en 1865 y verdadero nombre del Antiguo Casino de Toledo, construido en el primer cuarto del siglo XX, combina diversos estilos arquitectónicos siguiendo la tendencia eclecticista12, presente en España durante el último tercio del siglo XIX. Así, podemos observar en su fachada cómo se combinan una estructura de estilo renacentista13 con un material propio del estilo mudéjar como puede ser el ladrillo, utilizándose además el granito y la mampostería14.

De fábrica cuadrada y cuatro plantas de altura, cuenta con un torreón situado en la esquina achaflanada15 donde se encuentra la entrada principal.

Ha sido declarado Bien de Interés Cultural.

Localización: Plaza de la Magdalena.

El Mercado de Abastos es una construcción de principios del siglo XX realizada en ladrillo e hierro y decorada con azulejos. 

Anteriormente, en el mismo lugar han existido carnicerías y mercado, siendo el solar ocupado durante la Edad Media por el Mesón de la Fruta. 

Últimamente, se ha reconstruido su interior como supermercado, habiendo quedado muy pocos puestos de los que son típicos en los mercados de abastos.

Localización: Plaza Mayor, s/n.

El edificio de la Audiencia Provincial está construido sobre el solar de la antigua Casa del Deán 16, la cual, tras su desamortización durante el siglo XIX, pasó a manos del Estado, que le dio el mismo uso actual.

 Derribada para ser sustituida por un nuevo edificio a principios del siglo XX, este último tuvo una corta historia debido a los graves problemas estructurales provocados por una ineficaz construcción, sustituyéndose tras la Guerra Civil Española por el que actualmente podemos ver.

La hermosa portada de la entrada principal corresponde al antiguo palacio de los Peromoro.

Localización: Plaza del Ayuntamiento, 3.

La Casa Museo de Vitorio Macho está situada en el promontorio de “Roca Tarpeya”17, una colina situada al Suroeste de la ciudad sobre el río Tajo que el escultor (Palencia, 1887 - Toledo, 1966) escogió en 1953 para levantar allí su casa y su taller.

En su interior, y dividido en Museo, Cripta y Jardines, encontraremos a un gran número de las obras legadas por el artista al pueblo español tras su muerte. En el Museo, hay diversas esculturas, como pueden ser "Autorretrato a los diecisiete años", "La Madre", o "Torso Gitano"; retratos de importantes personajes, como Gregorio Marañón, o Miguel de Unamuno; bocetos de algunos de sus grandes monumentos realizados en España y América; o dibujos de las series de hombres de campo, desnudos de mujer y autorretratos. En la Cripta, veremos la escultura yacente en mármol, granito y piedra caliza de su "Hermano Marcelo", o el modelo en terracota18 del "Cristo del Otero". En el Jardín, están expuestas las mismas obras que había en vida del artista, como pueden ser "Eva de América", o "La Máscara". Además, en este edificio se aloja la Real Fundación de Toledo, que se ha encargado, al fusionarse con ella en 1998, de las labores que tenía encomendada la Fundación Victorio Macho, creada esta última por el artista.

Localización: Plaza de Victorio Macho, s/n.


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