jueves, 24 de abril de 2014

Sótanos Islámicos del Cardenal Cisneros: Las manos de Fátima o Hamsa

Cerca de la mezquita de Tornerias , a unos 300 metros, están los Sótanos islámicos del Cardenal Cisneros. Aquí, lo que veremos son los restos de una casa musulmana del siglo X en el sótano de una vivienda particular. 

Son el patio, un salón y dos arcos de herradura de la vivienda islámica que estaba construida sobre el terreno natural, rellenando el desnivel hacia el Sur con escombros de construcciones anteriores romanas y visigodas. 

Dada la zona en la que se encuentran los restos (cerca de la mezquita aljama de la ciudad) y la calidad de la construcción, debió de ser una notable casa.

En uno de los arcos, aparecen en las jambas dos Manos de Fátima o hamsa, una de las cuales está rodeada de tres estilizados pájaros (quizás colibríes). Son elementos típicos del arte islámico que tienen un significado de protección contra el mal de ojo en el caso de la Mano de Fátima, y funerario en el de los pájaros. 

Origen

El uso de la jamsa está documentado desde la Antigüedad. La usaban ya los cartagineses (desde el 820 a. C., en el norte de África), quienes la asociaban con la diosa Tanit, y es posible que sea aún más antigua.

La cultura judía y la árabe la adoptaron como propia.

Descripción

La forma más extendida del símbolo es la de una mano simétrica: el dedo corazón en el centro; a sus lados el anular y el índice, un poco más cortos que el corazón e iguales entre sí; y en los extremos dos pulgares, también del mismo tamaño y algo curvados hacia afuera. A veces contiene otros símbolos, como inscripciones de carácter religioso, estrellas de David judías, ojos y otros elementos destinados a aumentar su poder. Típicamente aparece en forma de amuleto (pendientes, colgantes, etc.), en las puertas de las casas (a veces como aldabón), en coches, tatuado y otros lugares.

En el islam

En el mundo árabe se utiliza como talismán para protegerse de la desgracia en general y del mal de ojo en particular.

Esta mano es un amuleto, normalmente un colgante, que protege del mal deteniéndolo con la palma de la mano, previene las enfermedades y atrae la buena suerte. Los cinco dedos de la mano están sometidos a la unidad de la mano; cada uno de estos dedos representa cada uno de los mandamientos fundamentales de la ley islámica:

Creencia en Alá, los ángeles, el profeta, el Corán y el Juicio Final.
Oración cinco veces al día.
Diezmo o limosna a los pobres.
Ayuno en el mes de Ramadán.
Peregrinación a La Meca.

Los musulmanes a menudo establecen una relación entre los cinco dedos de la mano y los cinco pilares del islam, mientras que los judíos hacen lo propio con el Pentateuco (los cinco libros de la Torá).

El símbolo, sin embargo, no tiene relación alguna con el islam. De hecho, una interpretación rigorista desaconsejaría su extendido uso, ya que el Corán prohíbe los amuletos y la superstición en general.

Leyenda árabe

En algunos países la jamsa recibe el nombre de «mano de Fátima», en alusión a Fátima az-Zahra (606-632), hija de Mahoma. También se la llama «ojo de Fátima», debido a que algunas versiones del símbolo incluyen un ojo.

Según cuenta la leyenda, una noche el marido de Fátima regresó a su casa acompañado de una concubina mientras Fátima preparaba la cena. Al verla, la celosa Fátima regresó a la cocina irritada y metió la mano en el cazo hirviendo. Al verla, su marido le quitó la mano del cazo.

Por tradición oral (hadiz), de forma no oficial se atribuye a Mahoma el identificar a los pájaros como los encargados de llevar las almas de los buenos creyentes durante su viaje al Paraíso.

Los elementos con valor patrimonial existentes en este espacio nos permiten acercarnos al conocimiento de la evolución histórica del urbanismo y la arquitectura toledana, en una de las zonas centrales de la ciudad. En efecto, el espacio, alberga los vestigios arqueológicos de una primitiva casa islámica de época califal, de la que subsisten un patio y un salón, así como los restos de la decoración arquitectónica de los mismos, consistentes en dos arcos de herradura, uno de ellos geminado. 

Esta primitiva casa se construye sobre el terreno geológico natural, que, en esta zona presenta un fuerte desnivel en dirección sur, siendo rellenado con escombros y restos pertenecientes a fases anteriores de época romana y visigoda, algunos de cuyos materiales constructivos, fueron reutilizados en la nueva construcción islámica. Tanto el patio como el salón que lo precede en su flanco norte configuraban en origen la planta baja de este inmueble, dispuesta a cotas similares que las calles adyacentes. 

La decoración parietal figurada documentada en el arco geminado, en cuyas jambas de dispusieron dos manos de Fátima o hamsa, una de las cuales es rodeada por tres pájaros de estilizada figura (seguramente colibríes dada la esbeltez y longitud de sus picos). 

Ambos motivos son típicos en el arte islámico, y presentan un significado de protección y de rechazo a las influencias malignas, en concreto contra el mal de ojo (Mano de Fátima) y quizás funerario (en el caso de los pájaros). 

Los dos son motivos decorativos de origen preislámico debieron tener una fuerte raigambre popular y son, en cierta medida, tolerados por la doctrina oficial islámica, aunque como en el caso de los pájaros provengan de un hadiz o tradición oral no oficial atribuida a Mahoma, en el que se les identifica como los transmisores de las almas de los buenos creyentes en su viaje al Paraíso

Démonos cuenta de la evolución de la ciudad y lo que puede haber en su subsuelo, ya que lo que hace mil años fue un patio en la superficie del terreno, ahora es un sótano varios metros por debajo de ella.

Localización: Calle Cardenal Cisneros, 12.

http://www.unaventanadesdemadrid.com/toledo-i.html
http://plumasdesimurgh.blogspot.com.es/

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