martes, 22 de julio de 2014

La Corona Real de Recesvinto

Altura máxima = 80 cm 
Cadena: Longitud = 26,50 cm 
Diadema: Altura = 10 cm; Diámetro = 20,60 cm; Grosor = 0,90 cm

El gran aro de oro y pedrería de la corona real de Recesvinto se complementaba en estos exvotos con el nombre del rey en letras sueltas y las cadenas con las que se suspendía sobre el altar. En la corte toledana se promocionaron talleres de orfebrería áulica, a imitación de los bizantinos, que fabricaron estas piezas lujosas y llamativas, con las que gustaban de adornar los vestidos y el mobiliario, como símbolo de poder y prestigio. 

El conjunto de joyas fue hallado por unos campesinos, en 1858, junto a la Fuente de Guarrazar situada al lado del camino que entonces unía Toledo con Guadamur y donde, probablemente, hubo un monasterio. El tesoro estaba guardado en dos fosas revestidas de hormigón, lo que indica la intención de ocultar estas joyas para protegerlas de un peligro inminente, que pudo tener lugar años después de la invasión musulmana.

 Durante los años que siguieron al descubrimiento, el Tesoro se dividió y muchas piezas se perdieron. En el año 1941 volvieron a España desde París buena parte de las coronas y cruces, que desde entonces no han abandonado las salas del Museo Arqueológico Nacional.

Descripción Corona ofrecida por el rey visigodo Recesvinto (649-672), es la joya principal del más importante tesoro aparecido en el contexto europeo de la Alta Edad Media: el tesoro de Guarrazar. Su inscripción dedicatoria testimonia la estrecha conexión entre la Iglesia y el poder real. 

La diadema esta formada por doble chapa de oro en forma de dos semicírculos articulados por charnelas; la interior es lisa y la exterior trabajada en repujado y calada con una decoración de pequeñas hojas que alojan granates, perdidos casi en su totalidad. Grandes zafiros cabujones y perlas formando una red cubren la diadema. Eslabones de cadena en forma de hoja de peral, que se reúnen en la base de una doble azucena, coronada por un pequeño capitel de cristal de roca. De este eje pende en la actualidad una cadena con la cruz de estructura calada.

De la zona inferior de la diadema penden las letras que componen la dedicación real. La orfebrería colorista, utilizada antes por los pueblos iranios y germánicos se muestra aquí en sabia combinación del amarillo del oro con el azul de los zafiros, el rojo de los granates y el blanco de las perlas. 

La corona es obra del taller real de la Corte de Toledo, al cuyo frente estaba el "Conde de los tesoros". 

Los reyes bizantinos ofrecieron coronas y cruces de oro y pedrería a iglesias señaladas, y de ellos tomarían ejemplo los visigodos, influjo que se muestra también en la composición artística de estas joyas. Antes de Recesvinto consta que Recaredo (586-601) ofreció una corona a la iglesia de San Felix, en Gerona y otra, perteneciente al mismo tesoro de Guarrazar, dedicó el rey Suintila (621-631). Del centro de la suspensión de la corona solía colgar una cruz también de oro y pedrería. Tales dones eran colgados encima del altar con ocasión de grandes solemnidades litúrgicas.

Inscripciones/Leyendas En letras colgantes 

+(R)ECCESVINTHUS REX OFFERET
Cronología 601=700 (S.VII)

Fuentes: http://ceres.mcu.es/pages/ResultSearch?Museo=MANT&txtSimpleSearch=Corona%20de%20Recesvinto%20(Tesoro%20de%20Guarrazar)&simpleSearch=0&hipertextSearch=1&search=advancedSelection&MuseumsSearch=MANT%7C&MuseumsRolSearch=36&listaMuseos=%5BMuseo%20Arqueol%F3gico%20Nacional%20(Colecci%F3n%20Tesoros%20del%20MAN)%5D

http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/obras/8943.htm

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