domingo, 21 de diciembre de 2014

Historia de Espinoso del Rey

A las Tierras de Talavera, y en concreto a la Comarca de La Jara, pertenece la localidad toledana de Espinoso del Rey. 

Etimológicamente la palabra “espinoso” procede del latín spinosus, que quiere decir que tiene espinas, y figuradamente significa: arduo, difícil, intrincado. Si tenemos en cuenta que antes de su población era un lugar áspero, fragoso, intrincado y lleno de espinos, es fácil explicarse el verdadero origen del nombre de la villa. 

No siempre se denominó y escribió el nombre de Espinoso como en la actualidad, sino que lo fue de diversos modos: en la época romana se llamó ISPINUM, y a partir del siglo XVI vemos que en los escritos aparece de varias formas. Así en documentos de 1539 está escrito “lugar dee pinoso”, en 1556 se lee “de Eee pinoso” y en 1587 “deee pinoso”. Tal como se escribe Espinoso en el presente no aparece en documentos hasta el siglo XVII.

El calificativo “del Rey” no se encuentra usado en los manuscritos hasta el siglo XVII. Según una versión muy extendida entre los naturales de la Villa, refieren éstos que es así porque tiempos atrás vinieron a cazar por estos lugares los Reyes, sin que puedan precisar la fecha ni sus nombres. 

No es de estimar que se deba a este hecho, no probado, tan siquiera el denominarse así, sino simplemente por haber pasado este pueblo a pertenecer a la Corona en el año 1579, reinando a la sazón Felipe II. Por tanto, cuando el lugar o pueblo de Espinoso pasó del patrimonio del Arzobispado de Toledo al del Rey Felipe II el Prudente, se añadió a su nombre geográfico su condición de realengo: “del Rey”. En este mismo año y por este mismo hecho adquirió el título de Villa.

Origen de Espinoso

Parece ser que los primitivos cristianos de la Carpetania, temiendo los horrores de las persecuciones ordenadas contra ellos por el emperador Diociano, se vieron obligados a huir de sus residencias habituales y venir a refugiarse a estas Sierras. 

Como las persecuciones eran enconadas y duraron largo tiempo, determinaron fijar su residencia en estos parajes, que por lo intrincado del terreno les podía servir no solo para ocultarse, sino, en caso necesario, de fácil defensa. Por tanto, si esto ocurrió, su fundación data de los años 284 a 305.

Admitiendo pues, lo expuesto como cierto, sus primeros pobladores debieron ser los carpetanos. Si cristianos refugiados fueron sus primeros pobladores, es factible que existan cementerios subterráneos, catacumbas que bien pudieran encontrarse en algunas de las cuevas de las Sierras próximas o en la actual calle denominada de La Cueva, de este pueblo, calle que debía tener su leyenda, hoy olvidada.

En la época romana, pues, existía ya Espinoso, si aceptamos la teoría del eximio geógrafo D. Francisco Coello de Portugal y Quesada, conociéndosele con el nombre de ISPINUM. El citado escritor publicó un trabajo sobre las vías romanas, entre Mérida y Toledo. En él, entre otras cosas, decía que estimaba como muy probable el que hubiese existido una vía o camino ( carrilera ) que, separándose de Puertollano, de la que procedía de Mérida por Miajadas, Logrosán, etc.., se adentraba en la cuenca del Guadalupe, y cruzando por la parte inferior del término de Guadalupe, seguía por Alía, los Guadarranques, Puerto de San Vicente hasta Espinoso, seguía aproximadamente lo que se denomina el cordel de Talavera. Actualmente se conservan a extramuros trozos de caminos empedrados, procedentes, tal vez, de estas vías.

En la época árabe, es indudable que Espinoso debió estar habitado, aunque documentalmente nada se halla encontrado acerca de ello. En la actualidad se observan características que así lo prueban: situación geográfica ( los moriscos labraban tierra por todo el valle del Pusa, lindando con Navalucillos, Navalmoral, etc...,); la forma de las construcciones, puertas y calles de antaño, algunas de estas de gran sabor morisco, costumbres leyendas y sistemas de cultivo y regadío de huertos.

El Rollo

Este monumento, el más antiguo que se conserva en Espinoso, fue erigido, probablemente, al incorporarse este pueblo al Patrimonio de la Corona, haciéndose Villa en el reinado de Felipe II, hallándose situado en la plaza de su nombre.

Cuando se construyó, las casas que existían en sus proximidades era de escasa altura, por lo que hay que considerar que antes tenía más realce y majestuosidad.

Se levanta sobre una superficie plana y su altura total es de 6 a 7 metros, su base la ocupa una superficie cuadrada de 3,5 metros de lado formada por cuatro escalinatas de gruesas piedras graníticas, labradas pero no muy pulidas; estas ascienden en marcada disminución hasta la plataforma, en cuyo centro está empotrado el rollo.

El rollo está formado por dos gruesos cuerpos cilíndricos de 1,25 metros de largo cada uno, bien labrados y unidos entre sí, rematados, por arriba, por una piedra de forma circular labrada en disminución, encima de ésta hay otra de mayor dimensión que la anterior, ente ésta y la redonda, se sujetan cuatro hierros sobresalientes con argollas y situados cada uno en distinta dirección, y por último, sobre la piedra cuadrada, está colocado un pivote de base cuadrada, luego piramidal truncada y cabeza, de una sola pieza, y como todo el rollo, de piedra granítica labrada.

¿Se ejecutaron reos en él? Este hecho, hasta la fecha permanece en la oscuridad, existen versiones, no muy fundamentadas, en esta Villa, de que antiguamente se ejecutaron en este Rollo a los condenados a la última pena, cosa que no parece verdadera, toda vez que hay que considerar que el Rollo se erigió como símbolo, atributo o insignia de Jurisdicción, al pasar a ser Villa del Rey este pueblo, erigiéndolo como símbolo de poder y no como instrumento de tortura o muerte, ya que para ello estaba el cepo, el azote y la horca. Quizá se usara alguna vez para exponer al reo a la vergüenza pública, pero nada más.

La Iglesia

El monumento más importante de la Villa es su Iglesia Parroquial. Esta se halla situada en un altozano al fondo de la inmensa Plaza de España (antes Mayor ). Es de majestuoso aspecto en su exterior y más aún en su interior; su construcción es de gran solidez, compuesta de piedra granítica labrada en sus esquinas, puertas y otros lugares del edificio.

El estilo arquitectónico no es puro, sino que es mezcla de varios clásicos. Consta de una gran nave central y dos laterales, las tres elevadas y de un buen maderamen bien labrado y pintado. Para su acceso tiene dos grandes puertas claveteadas, de arco, que dan a las plazas de España y del Sol. Por su amplitud, forma y altura, semeja una pequeña catedral.

Esta Iglesia está bajo la advocación de Santiago Apóstol, Patrón del pueblo, y ya hacia 1600, en documentos de aquella época, figuraba como “Iglesia de el Señor Santiago, Parroquia de esta Villa”. Según el Padrón de vecindad de 5 de mayo de 1575 solo servía en la Parroquia un S r. Cura: el bachiller Diego Montero.

A mediados del siglo XVI sufrió grandes reformas, datando su forma actual de esa fecha; es decir, que la anterior, más pequeña y de gran antigüedad, se hallaba emplazada en el mismo lugar y así lo prueban restos de construcción hallados que son más antiguos que la fábrica actual. Los Altares, la Verja (como de un metro de altura) que separaba el Altar Mayor del resto de la Iglesia, barandilla del púlpito y varias imágenes destruidas en la pasada guerra (1936-1939), eran del siglo XVII.

Ofrece a quien la visite un entorno natural ideal para practicar senderismo o para conocer más a fondo el mundo de la micología dada la gran variedad y cantidad de setas que acoge.

http://www.espinosodelrey.es/municipio/historia/origenes.html

http://turismoenpueblos.es/toledo/la-tierra-micologica-de-espinoso-del-rey/262/

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