domingo, 21 de junio de 2015

Verano de 1808: ¿Quien debe ser el Corregidor de Toledo ?

¿QUIEN DEBE SER EL CORREGIDOR DE TOLEDO? 

Una muestra del confusionismo que presiden estos meses críticos, la encontramos en el enfretamiento o discusión que se produce entre las autoridades toledanas de la cúspide, en tomo a quién debía ejercer la Real Jurisdicción, en este caso, el cargo de Corregidor .

Aquí se plantean tres soluciones: 

La que pudiéramos llamar afrancesada o conformista, representada por el depuesto Corregidor Santamaría

La españolista conservadora de la que es adalid el regidor perpétuo don Eduardo Ortíz de Zárate, 

y la españolista revolucionaria de don Luis Antonio del Castillo Barrantes.

Las repetidas solicitudes en forma de exposición, representación y memorial del que fuera depuesto en el Motín de Toledo don Joaquín Santamaría, no contribuyen a su reposición, según él pedía; a pesar de que en ésta línea estaba la opinión del Supremo Consejo de Castilla, según el dictamen que presenta a la Junta Suprema de Gobierno. 

La Real Jurisdicción la venía ejerciendo, desde el Motín, el Alcalde Mayor Del Castillo, pero al dejar éste la ciudad, el 25 de julio, recae por elección de la Junta Permanente en Ortíz de Zárate, pero a quien le corresponde es a don José-Antonio Beyzama (el regidor perpetuo más antiguo en el Ayuntamiento) que en ese momento está ausente.

 En su exposición, Ortíz de Zárate, manifiesta, como indudable mérito, que durante su mandato fue proclamado Fernando VII en Toledo, como Rey de España y de sus Indias. 

Finaliza su alegato diciendo, que la Junta Central puede nombrar Corregidor interino a Del Castillo, a Beyzama o a él; que pone el cargo a disposición de la Junta Central. Mucho antes, el 28 de junio, el Conde de Floridablanca había dispuesto que se volviera a la situación anterior al Motín, reponiendo en el cargo de Corregidor a Santamaría y a los demás que fueron desposeídos, en los suyos. (Floridablanca, como fiel intérprete de la ley y cualificado representante del espíritu ilustrado de su tiempo, se mostraba conforme con el dictamen del Supremo Consejo de Castilla). Pero nada se hizo al efecto. 

La posible reposición de Santamaría era, en las circunstancias en las que se vive, improcedente, cuando no trasnochada.  Igualmente Floridablanca manda que sea  sobreseída la causa substanciada por el Alcalde de Casa y Corte señor Cano Manuel. 

El mismo Intendente, que se había dejado llevar por los acontecimientos, aceptándolos, arremete ahora contra la Junta Permanente, a la que califica de orgullosa y despótica. 

Interviene, contra su costumbre, en el pleito, de quien debe ser el Corregidor interino, inclinándose por Beyzama, puesto que Ortíz de Zárate fue elegido por la Junta Permanente "contra todo derecho". 

Por otra parte, ya ha regresado de Sevilla Luis Antonio del Castillo. En vista de ello pregunta el Intendente: "¿Quién debe ser el Corregidor?" Al fin la partida la gana Del Castillo, quien es nom brado Corregidor interino.

A lo largo de seis meses escasos, el acontecer de la ciudad de Toledo, en uno de los períodos más críticos, y ha tenido muchos, de su larga y representativa historia 

En esos días, se da la confusión propia de los tremendos momentos en los que vive el Pueblo Español, en el cual todos y los más variados sucesos tienen realidad. 

En muchos de ellos está presente Toledo, en la que se advierte una honda división de pareceres, que hacen crisis en el motín del 21-22 de abril y en los alborotos del 25 de julio. A partir de esos momentos se dibujan con relativa nitidez las varias posturas ideológicas y pragmáticas. 

Seguidores de la línea conservadora serán, en el plano nacional: la Junta Suprema de Gobierno y el Supremo Consejo de Castilla; en el plano local: el Corregidor Santamaría y sus acólitos. Constituyen .el banco españolista, en lo nacional: La Junta Central Suprema Gubernativa del Reino, aunque con sus matices a veces profundos. 

En lo toledano: la Iglesia, representada por el Cardenal Borbón n, su Vicario De Rivero y La Encina y el secretario Morejón; las autoridades que surgen del Motín: Del Castillo, Posadillo, González de la Torre, que arrastran al Intendente Domínguez. Ambas tendencias se mantendrán, con las siguientes matizaciones, durante la guerra por la Independencia. 

De aquí la importancia de los sucesos que hemos ofrecido, básicos para iniciar el conocimiento de este período decisivo de la historia contemporánea de la NACION ESPAÑOLA. 

Por Fernando Jiménez de Gregorio
http://www.realacademiatoledo.es/files/temastoledanos/58.%20El%20motin%20de%20Toledo%20de%201808,%20por%20Fernando%20Jimenez%20de%20Gregorio.pdf 

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