domingo, 12 de julio de 2015

Ingenios o artificios hidráulicos para suministro del agua en Toledo

Ingenios o artificios hidráulicos para suministro del agua en Toledo (figs. 19, 20.). Dice el geógrafo y cronista árabe Idrsi de Toledo en el siglo XII:”ciudad de buenas murallas y defendida por una ciudadela bien fortificada fundada en época muy antigua por los amélicitas (antiguos) situada sobre una eminencia. 

Pocas villas se le pueden comparar por su solidez y la altura de sus edificios, belleza de sus alrededores y fertilidad de la campiña regada por el río Tajo. Se ve allí un acueducto muy curioso compuesto de un sólo arco por debajo del cual las aguas corren con gran violencia y hacen mover en la extremidad del acueducto una máquina hidráulica que hace elevar el agua a 90 codos de altura permitiendo que circule sobre el lomo de la construcción en su misma dirección y penetra de seguido en la ciudad” (67). 

A ese acueducto otro cronistas como al-Himyari lo llaman puente también con 90 codos de alto. Apostilla Idrisi en su misma Description que en los alrededores de Toledo hay canales y ruedas o norias. 

Y esta otra Description de al-Andalus (68) de fecha y autor desconocidos: “Puente extraordinario de un solo ojo; en uno de sus extremos hay una noria de 90 codos rassasi que eleva el agua hasta la parte más alta del puente; corre canalizada por encima de él y entra luego en la ciudad”. La novedad de esta información es la clase de codo que se da, codo rasasi= 0,58 m.. 

Es decir, el acueducto - puente toledano referido pudo tener 52. 20 m. de altura, si lo traducimos a codo ma´muni, 42, 30. m.. Tales guarismos son impropios de puentes siempre por debajo de los mismos: el Alcántara de Toledo 24 m. de altura, excepcionalmente el cacereño del mismo nombre, 49 m. 

¿Será por tanto el acueducto de Idrisi efectivamente el acueducto romano o ruinas del mismo ubicado aguas abajo del Puente Alcántara por donde está la torreta de supuesta coracha subterránea de Docecantos ya estudiada? (en la foto 2 de la figura 16, señalada con una A). O por el contrario esa noria se situaría más aguas arriba y cerca del puente Alcántara por donde Juanelo Turriano instaló su artificio en el siglo XVI, siguiendo el pasaje de la anónima Descripción de al-Andalus comentada (fig. 19, 2, letra X).

Luego en Toledo en el siglo XII había en la parte meridional y sobre las agua del Tajo dos importantes construcciones utilitarias, el puente árabe tantas veces citado como Alcántara por los árabes y el acueducto o ingenio parecido de gran altura que sería el acueducto romano o restos del mismo, mejor conservado en el extremo de la parte de la ciudad, los que pudieron ser aprovechados para instalar la rueda o gran noria de la que nos habla Idrisi permitiendo que el agua discurriera por una de sus arcadas superiores camino de la ciudad. 

Este acueducto desde luego tenia abajo un solo arco de 30 metros de luz, tantos como el ojo del Puente de Alcántara, según Rey Pastor y Fernández Casado con 60 a 70 metros de altura. Cuesta trabajo creer que toda esa construcción antigua estuviera destruida a la llegada de los árabes a Toledo. Su ruina sería lenta, afectándole en grado sumo las grandes avenidas medievales aparte del desgaste propio del paso del tiempo. 

No parece ilógico que Idrisi o cronistas árabes anteriores en los que se inspira vieran en pie buena parte del acueducto. De manera que la historia de éste tiene un antes y después de Idrisi. Navaggiero en 1525 dice que antes de llegar a los restos de un antiguo acueducto están las ruinas de un edificio hecho para sacar el agua del río y llevarla a la ciudad (tal vez el soporte arquitectónico de la gran noria).

 Madoz nos habla del acueducto que entraba por la parte de la Puerta de los Docecantos, conociéndose a una y otra parte del río grandes machones que sostenían los arcos, y habla de seguido del ingenio que desde las primera décadas del siglo XVI se construyó por allí para elevar el agua a la ciudad, terminando por hacer alusión al ingenio de Juanelo Turriano. 

Por mi parte yo estudié los restos romanos del acueducto con medidas de los mismos (fig. 20, 4, 4-1) y tuve oportunidad de ver que en ese mismo lugar es donde se situaría la gran noria que elevaría el agua quizá hasta más allá de los 24 metros de altura de la tabla del Puente Alcántara mediante sucesivos ingenios o pares de ruedas según tramos escalonados en parte copiados luego por Turriano, siguiendo el sistema de achique de agua de profundas minas en juego ya en época romana (fig. 20, 3). 

En la figura 19 restitución de la gran noria con el puente Alcántara al fondo, dibujo 3, y arriba, 1, 2, vistas de las ruinas del artificio de Juaneo Turriano, aguas arriba y aguas abajo del puente, derribadas en 1999. Muy al fondo de la fotografía 1 se ven las ruinas del acueducto. El agua llegaba a éste mediante larga canalización que arranca de la toma del agua en la presa romana de Alcantarilla, cercana a Sonseca, del rio Guajaraz, afluente del Tajo (fig. 20, 1, 2, restos romanos) (69). 

En Toledo razones topográficas excepcionales y evidentes, propias de esta ciudad, al unísono con los restos del acueducto romano hicieron posible la fábrica de la monumental rueda casi rozando el límite de lo real y lo irreal, por lo menos 24 metros, aparte del sistema escalonado complementario hasta la ciudad por encima de los mismos, por lo menos hasta la cota de Docecantos..

El problema está en saber a qué altura de la ciudad llegaba el agua arrastrada por la noria. Como Idrisi escribe en la segunda mitad del siglo XII cuando la ciudad llevaba más de un siglo de dominación cristiana, la rueda hidráulica pudo ser instalada con posterioridad al año 1085, si bien inspirada en la hidráulica árabe como la que por disposición de Alfonso X se construye ante los muros de Murcia que se ve en un sello medieval de esta ciudad.. 

La llamada Albolafia de Córdoba, que perduró en etapa medieval cristiana hasta el siglo XV en que dejaría de funcionar, era fundación almorávide (1136-1137). Opinaba Torres Balbás que el Toledo que describe Idrisi debe de ser el anterior a su conquista por Alfonso VI, pero por los Documentos mozárabes toledanos de González Palencia se sabe de ruedas en el Tajo construidas por cristianos en el siglo XII. Varias norias toledanas citadas en el siglo XVI (Navaggiero, 1525).

 Queda pendiente la resolución por expertos del problema que supone el arrastre de la rueda de tal magnitud por las aguas del río, aún considerando la tumultuosas aguas acumuladas por la presencia de grandes presas o asuddas de la parte del Puente Alcántara. 

De momento consta el movimiento de ruedas fluviales de entre 15 y 20 metros de altura o el arrastre de ruedas de 9 a 12 metros de altura instaladas en canales artificiales de aguas derivadas de río, las la Ñora y Alcantarilla de Murcia. . La imagen 4 de la figura 19, noria y canal sobre arquillos de la noria de Hamas sobre el río Orontes es muy ilustrativa para el paisaje del agua que describimos en Toledo.

http://www.basiliopavonmaldonado.es/Documentos/coracha.pdf

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