viernes, 16 de octubre de 2015

El Toledo que vivió el Greco

Vista y plano de Toledo nos muestra con detalle la Ciudad Imperial a comienzos del siglo XVII en lo que ya estaba configurado como su tradicional perfil. Una obra distinta al trabajo habitual del Greco que deja dudas sobre su autoría


Vista y plano de Toledo no es una obra caprichosa en la que la naturaleza haya sido interpretada o transformada como pudo serlo en el paisaje conocido como Toledo en tormenta. Es un auténtico plano en el que la exactitud de su trazado, comparándolo con el actual, sorprende; y más si se tiene en cuenta la dificultad existente para tener tanta perspectiva, complicada de ser abarcada en su totalidad aún en nuestros días por medios aéreos. 

Por eso, hay que dar por hecho que su autor se encargó de ensamblar perfectamente esa vista de la ciudad, sin duda partiendo de un punto principal de referencia y angulando el resto de edificios para situarlos en planta.

El Instituto provincial de Investigaciones y Estudios Toledanos se encargó, de la mano de Julio Porres, con su edición del plano de Toledo, de abrir la senda de los estudios de esta obra, que pese a todo siempre ha generado dudas.

En primer lugar hay que hablar del lugar en dónde presuntamente fue pintado. La creencia oficial lo sitúa en el llamado Cerro de la Horca, que estaría por el actual Paseo de San Eugenio, pero otros autores, como Romero Carrión, aseguran que se hizo desde la ventana de la cúpula del Hospital de Tavera.

Para demostrar su teoría, Carrión se encarga de realizar una fotografía desde la misma zona y traza verticales por puntos exactos, como los monumentos, que al ser trasladadas al lienzo coinciden casi a la perfección.

Sea desde Tavera o desde el Cerro de la Horca, lo importante del Vista y plano es lo que muestra: el Toledo de comienzos del siglo XVII.

Sin concretar más, puesto que no hay que olvidar que algunos autores sitúan la realización del cuadro en 1608 y otros pasado el 1614, ya fallecido El Greco, adjudicando su autoría a su hijo Jorge Manuel, arquitecto que podría haber dotado a la obra del rigor urbanístico que tiene.

Y es que, la intención cartográfica marca la escena con una descripción fidedigna de la Ciudad Imperial mezclada con las imaginarias imágenes estilizadas del Greco: la representación simbólica del Tajo como una figura humana con un cántaro y una cornucopia -tradición típicamente manierista-, y la aparición de la Virgen rodeada de ángeles que portan la casulla que impondrán a San Ildefonso, patrón de la ciudad.

Bajo un cielo tormentoso se pueden contemplar las diferentes casas, palacios e iglesias de Toledo, con una descripción tan meticulosa que cualquier vecino de la época podría encontrar su residencia.
El apiñamiento de los edificios nos muestran una ciudad aún medieval, pero con sus nuevos edificios saliendo de sus murallas, como el citado Hospital Tavera, que se contempla en primer término junto al plano que sujeta el joven al que muchos identifican con el hijo del Greco y otros, como Carrión, con su nieto Gabriel.

Sea quién sea el joven, lo cierto es que el plano que porta -casi imperceptible hoy por el mal estado del lienzo- recoge la planta urbana con una precisión milimétrica. Unas líneas escritas ahí explican además el porqué de la colocación del ‘Rompimiento de Gloria’ (la Virgen María acompañada de una pequeña corte de ángeles) y del Hospital Tavera.

Frente a la minuciosidad de las casas y el plano, el resto está abocetado: la alegoría del Tajo, la Virgen con los ángeles, el niño que sujeta el plano y el paisaje, planteándose la posibilidad de que el cuadro esté sin concluir o que sea de otro autor, como su hijo.

Sea así o no, lo cierto es que en el Vista y plano se puede observar, de izquierda a derecha, la parte edificada de la Concepción, la torre de la Albarrana, la Puerta Nueva, el Alcázar, la Puerta de Bisagra, la Catedral, la Puerta del Sol, el arco o puerta de Valmarón, la torre de San Román, Santo Domingo el Antiguo, Santa Leocadia, la Puerta de Alfonso VI, el torreón de la casa de los Silva, San Juan de los Reyes y, tímidamente, la puerta del Cambrón. El Toledo que sin duda vivió El Greco.

Francisco J. Rodríguez - lunes, 7 de abril de 2014
http://www.latribunadetoledo.es/noticia/Z2E281A2D-904B-09E4-D76B45EF1845E504/20140407/toledo/vivio/greco

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