domingo, 20 de noviembre de 2016

Leyenda de Samuel Levi, el judío tesorero de Pedro I

Pedro I de Castilla

Samuel Levi es un personaje central del reinado de Pedro I de Castilla (1334 – 1369), rey recordado por las numerosas muertes que llegó a ordenar, por su desaforada afición a las mujeres y también por su amistad con burgueses y judíos, inclinación que nunca le perdonarían tanto la nobleza de su reino como el Papa. Samuel ha-Levi, el protagonista de esta historia, debió de nacer en Toledo hacia 1320, en el seno de la familia Haleví Abulafía.

En 1531, Samuel Levi, después de destacar como administrador de las finanzas del caballero portugués Juan Alfonso de Alburquerque, pasó a ser tesorero del rey Don Pedro. En 1353, el rey se refiere por escrito a Samuel Leví como “mi tesorero mayor”.

Como era costumbre en una época sin capital fija para la corte del rey, el tesorero Samuel guardaba el tesoro real en su propia casa; por ello, cuando en 1354 fue asaltada la judería de Toledo, desapareció el tesoro regio que cayó en manos de los enemigos de Don Pedro.



La situación del rey se volvió tan precaria que tuvo que acudir a Toro —villa en la que se encontraban reunidos la mayoría de sus enemigos— para tratar de parlamentar. En el peligroso viaje le acompañaría su amigo judío.

Samuel Levi asistió al rey, durante varios meses, en las negociaciones y corruptelas que le permitieron debilitar la unión de sus enemigos; después escaparían juntos. Pocos meses más tarde Samuel Levi ayudó al rey a recuperar la ciudad de Toledo, que estaba en manos de sus enemigos. Para ello el rey contó con la inestimable ayuda de los judíos que habían sobrevivido a la matanza del año anterior.

Todas estas experiencias convirtieron a Samuel Levi en un hombre extraordinariamente poderoso que vivía en Toledo en un palacio y que se dedicaba activamente a proteger a sus hermanos de raza. La confianza de su rey no sólo se extendió a las finanzas y Levi fue nombrado Oidor de la Audiencia, puesto clave en la administración de justicia. Su poder llegó al extremo de que el rey ignorara la legalidad con tal de complacerle. 

A pesar de que las Siete partidas y el Ordenamiento de Alcalá prohibían expresamente la construcción de nuevos templos judíos, Samuel consiguió edificar en Toledo —entre 1357 y 1358— la Sinagoga del Tránsito, en cuyas paredes mandó grabar alabanzas al rey: “El gran monarca, nuestro señor y nuestro dueño el rey don Pedro; ¡sea Dios en su ayuda y acreciente su fuerza y su gloria y guárdela cual un pastor de su rebaño!”. No olvidándose de auto-homenajearse para la posteridad: “El rey de Castilla ha engrandecido y exaltado a Samuel Levi; y ha elevado su trono por encima de todos los príncipes que están con él … Sin contar con él, nadie levanta mano ni pié”.



Toda esa acumulación de poder y tan flagrante excepción al ordenamiento jurídico le hicieron objetivo principal de las intrigas de otros asesores del rey. En 1360 o 1361 Samuel Levi fue acusado de robar al rey en su administración. Don Pedro dio crédito a las acusaciones y ordenó que Leví fuera detenido junto con su familia; por ello Samuel Levi fue encerrado en las Atarazanas de Sevilla y procesado por traición.

Según el Sumario de los reyes de España, su casa de Toledo fue registrada y en sus sótanos se encontró un gran tesoro, tres montones de lingotes de oro y plata.

A sus acusadores la cantidad les debió de parecer poca pues le torturaron para que confesara el lugar en que escondía el tesoro amasado en Sevilla. Samuel resistió hasta la muerte, sin revelar su paradero.

Desde entonces, mucho se ha buscado el tesoro sevillano de Samuel Levi. Se ha especulado que pudiera estar en las cercanías del Palacio de Rodrigo de Jerez y Corral de Cabañas, construido encima de la mansión de Levi. También ha sido buscado en la iglesia de Santa María la Blanca, anteriomente una sinagoga. Otros opinan que pudiera estar en las cercanías del convento de la Madre de Dios, en la sevillana calle de San José.

Lo que que no tiene duda es el principal tesoro que Samuel Levi ha dejado a la humanidad, su Sinagoga del Tránsito, que puede visitarse en la ciudad de Toledo, así como la casa que se construyó encima de su palacio, actualmente La Casa del Greco.

Texto de Ignacio Suárez-Zuloaga e ilustraciones de Ximena Maier.
http://espanafascinante.com/historias/samuel-levi/

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