viernes, 19 de octubre de 2018

La Encina monumental del Gacho en La Iglesuela


Encina del Gacho con su impresionante ramaje

En término de La Iglesuela y en pleno valle del Tiétar se encuentra la conocida como encina de El Gacho. Se trata de un magnífico ejemplar que dicen las gentes de La Iglesuela es la mayor del mundo apareciendo en el libro Guiness.

Se localiza en el extremo occidental de La Mesa, una elevación aplanada cubierta de monte mediterráneo.Encina del Gacho en La IGlesuela



Gacho es un toro que tiene un cuerno más bajo que otro. No sé si el nom re de la encina es debido a que el paraje se denomine así o porque la encina tiene algunas de sus ramas caídas hacia abajo: gachas

La encina cuenta con un diámetro de 1, 5 metros aproximadamente pero lo que más llama la atención es su enorme copa y la gran longitud y grosor de sus ocho ramas principales que llegan extenderse hasta 15 metros desde el tronco.

http://lamejortierradecastilla.com/una-encina-guiness/


jueves, 18 de octubre de 2018

El caballero del Tondo, Toledo

Resultado de imagen de el caballero del tondo“Perdido en un rincón está su imagen, allí al fondo, en el caserón arruinado de la Cuesta de San Justo. 

Sobre el apergaminado revoco un caballero galopa agarrado al cuello de su bravo corcel. 

Se abraza como puede a su montura, parece herido, débil, necesita sus dos brazos para mantenerse apenas erguido. Encerrada está su imagen en un tondo entrelazado de color turquesa.

Quizás por ello siga aquí, sobre la pared, sin ese aro celeste hace tiempo que hubiera partido lejano”

Fragmento de una pintura mural de época medieval existente en el inmueble sito en la Cuesta de San Justo nº 6, Toledo. Fotografía: Jose María Gutiérrez Arias, Sección Vivienda, Consorcio de la Ciudad de Toledo. Año 2018.

Hace varios meses tuve la oportunidad de visitar un inmueble singular, el nº 6 de la Cuesta de San Justo. Un edificio de traza medieval, con una fachada única con sus canecillos volados de doble orden soportando el piso superior. 

Columnas de granito y alfarjes policromados en su interior. No quedan muchos edificios así en Toledo, con esta riqueza constructiva. 



Por desgracia su estado de conservación no es muy bueno y sus propietarios no pueden acometer su rehabilitación. Actualmente está en venta, quizás quien recoja el testigo pueda recuperar esta joya arquitectónica.

Me gusta mucho mi ciudad, me encantan este tipo de casas. A veces siento que es un cariño correspondido, estas casas son agradecidas y te devuelven lo que tu vuelcas en ellas.

Resultado de imagen de el caballero del tondo

De mi visita me llevé un regalo, el regalo de descubrir una fantástica pintura mural en un paredón perdido, al fondo del solar, sobre una pared que cerraba en tiempos lo que parecía uno de los salones principales del edificio. Sobre el revoco de yeso-cal se despliegan dos tondos formados por una cinta entrelazada de color azul. 

En el de la izquierda está nuestro caballero, en el de la derecha se ven dos figuras humanas, una es volteada por un toro o un animal fantástico, la otra, apenas visible, clava una lanza al animal.



Pintura mural de época medieval existente en el inmueble sito en la Cuesta de San Justo nº 6, Toledo. Fotografía: Jose María Gutiérrez Arias, Sección Vivienda, Consorcio de la Ciudad de Toledo. Año 2018.

La pintura mural parece tener continuidad bajo los revestimientos colindantes … es difícil saberlo. Estas imágenes llevan siglos aquí, espero que puedan seguir mucho tiempo más. De momento las fotografiamos y dejamos recuerdo de ellas a la espera de una imprescindible restauración.

Jose María Gutiérrez Arias
http://www.consorciotoledo.org/el-caballero-del-tondo/

miércoles, 17 de octubre de 2018

Los Chozos de las Tierras de Talavera

Chozo en Navalmoralejo

Aunque más adelante estudiaremos los chozos de cada una de las subcomarcas talaveranas,hoy amos a dar una visión general de los mismos.


Son las construcciones más sencillas de la arquitectura popular de la comarca los pintorescos chozos que se levantan en mampostería de la piedra local, en estos dos casos granito y pizarra, o ambos combinados, a veces unidas las piedras con barro y otras a piedra seca.

Chozo de pizarra en término de Aldeanueva de San Bartolomé

Sus muros suelen tener un hueco de entrada con puerta de madera, si se conserva, y muchas veces sin ningún otro hueco, salvo algún ventanuco.

Los techos están rematados en falsa cúpula construida por aproximación de lanchas de piedra y con una capa de compresión impermeabilizadora de tierra sobre ellas. 

En Gredos los chozos mantienen sus cubiertas vegetales de piorno o escoba según la altura. 

También en la sierra hay un espacio delante de los chozos con bancos de piedra en torno a un vallado protector enlosado que se llama “estanza”

Chozo de granito en término de Segurilla

Se solían utilizar para alojamiento temporal de pastores y en ocasiones como refugio para estancias temporales de aprovechamiento agrícola de viñas, olivares, huertos etc

Suelen ser de planta redonda, aunque en algunas ocasiones son más cercanas a la planta cuadrada o incluso rectangular, que las hace parecidas a las navetas prehistóricas de Menorca.

Chozo de Valdeverdeja de planta rectangular en el arroyo de los Pozos

En su interior encontramos pocos elementos constructivos. Vemos alguna alacena hecha en el propio muro para salvaguardar de insectos y roedores los víveres. En escasas ocasiones cuentan con una chimenea muy sencilla o simplemente una lancha de piedra que se desplaza para que salga el humo; 


En los chozos de Gredos hay una lancha que sobresale del muro llamada tiznera y que desvía las chispas para que no se prendan las techumbres vegetales que abundan más en la sierra. y también encontramos algún banco de piedra.


Falsa cúpula de un chozo vista desde el interior.

Los suelos pueden estar enlanchados, empedrados o simplemente con una capa de barro comprimido. Antiguamente esos suelos se enlucían con boñigas de vaca disueltas en agua que luego se endurece y hasta se puede fregar.

En ocasiones las paredes interiores están enfoscadas con barro e incluso enjalbegadas

Choso en término de Gamonal

http://lamejortierradecastilla.com/los-chozos/

martes, 16 de octubre de 2018

El Crómlech de Totanés.





En la guía mágica. Montes de Toledo tendremos muchas sorpresas… y es que hay cosas que parecían algo y en realidad SON. jajajajajaja a pocos kms de mi pueblo… por donde paseo con la bici…. y… hay muchas más curiosidades, esto es solo el principio. Os lo aseguro.



Mas información en el nuevo libro de Antonio Martín Asperilla

https://senderosesotericos.wordpress.com/category/toledo/

lunes, 15 de octubre de 2018

Mercados de la Comarca de Torrijos a lo largo de la Historia

Resultado de imagen de dibujos de mercados medievalesLOS MERCADOS DE LA COMARCA

Los vecinos de de Novés, que hacen las Relaciones de Felipe II, ofrecen una información muy detallada de los mercados de la comarca:

 “La villa de Torrijos tiene un mercado muy principal los miércoles de cada semana, franco, y la villa de Santa Olalla tiene otro mercado muy antiguo y principal cada lunes de la semana, y se cree que goza de algunas franquezas, y la villa de Fuensalida tiene un mercado muy pequeño y no franco los viernes y este mismo dia la villa de Maqueda tiene otro mercadillo ruin” (Relaciones de Novés, nº 57).

También los informantes de Portillo hablan de los mercados de las poblaciones cercanas más importantes: Fuensalida y Torrijos. El mercado de Fuensalida se celebraba los viernes y no era franco. Mientras que el de Torrijos, que se celebraba los miércoles, es “buen mercado y es mercado franco”.


En Camarena informan sobre el mercado de Fuensalida, que se celebraba los viernes “y no saben la exención que tiene”. Mientras que del mercado de Casarrubios del Monte dicen que era “horro por privilegios que tiene”.

Resultado de imagen de Comarca de TorrijosLos vecinos de Erustes, al informar sobre las carencias que hay en el pueblo, dicen lo siguiente: “Y lo que mas falta en este lugar es pescado, sardinas, hierro y acero, sal, de todo lo cual se provee este lugar de los mercados de Santa Olalla, Torrijos, Toledo y Talavera”.

EL MERCADO DE FUENSALIDA

En Fuensalida se celebraba mercado todos los viernes. “E no es franco”, informan en Portillo.

Efectivamente, los mercaderes forasteros debían pagar:

-La veintena por cada pieza de paño o vara vendida.
-Cinco sardinas por cada canasto de pescado.
-La veintena por sartenes, calderas y otras cosas “fechas de arambre”; la veintena también por queso, miel, cera, peces, barro vidriado, vidrio etc. También los pimenteros y hortelanos forasteros, el esparto hecho o por hacer.
-Por cada carga de fruta se pagaban cuatro dineros.
-El salinero: tenía que pagar un celemín de sal por cada costal.
-Por cada cabeza de ovejuno o cabruno: el impuesto era un dinero. Y cuatro dineros si era vaca o buey.

Toda mercancía vendida por forasteros pagaba la veintena.

El mayorazgo de los señores de Fuensalida constituido en el año 1435 ya incluía el mercado junto con las casas de su propiedad que tenían en la colación de Santo Tomé en la ciudad de Toledo y sus propiedades en Fuensalida con “el señorío, jurisdicción, vasallos, casas, heredades, tierras, derechos que eran en el dicho lugar de Fuensalida y en su término”.

Además este mayorazgo lo formaban los tributos, alojares, andadurías, pechos, mercado y todos los otros pechos y derechos que había en Fuensalida y 7.000 maravedíes que tenían por juro de heredad cada año “señaladamente en las alcabalas del citado lugar”.

MERCADO Y FERIA EN MAQUEDA

En Maqueda había mercado desde tiempo inmemorial. Era mercado franco los martes de cada semana. Pero este mercado le hacía la gente del pueblo “y acude muy poca gente y menos mercadurías”, informan los vecinos de Maqueda. En Novés dicen que este de Maqueda era “un mercado ruin”.


También en Maqueda había feria franca de treinta días al año: del 15 de julio al 15 de agosto. Pero era una feria donde no se juntaba “ningún ganado ni otras mercaduras de cantidad”.

PUEBLA MONTALBÁN

El de La Puebla de Montalbán era mercado franco, concedido a la villa por el Rey Juan II (1405-1454). Se celebraba todos los jueves. No se pagaba alcabala (tributo) por lo que se vendía y así se respetaba por los señores de Montalbán, que tenían el derecho de alcabala en todas las demás compraventas.

De este mercado no habla ninguno de los pueblos de la comarca. Parece que no era muy conocido fuera de La Puebla de Montalbán.

SANTA OLALLA

Se hacía mercado todos los lunes. No era franco. El Conde de Orgaz tenía el derecho de portazgo sobre todo lo que, por cualquiera de sus tres puertas torreadas, llegaba de fuera de Santa Olalla para ser vendido en la villa.

“Solía ser bueno y muy nombrado y ya no lo es”, dicen los informantes de Santa Olalla en las Relaciones de Felipe II. Esta mala situación del mercado parece ser consecuencia de no ser libre de impuestos. El de Santa Olalla no era mercado franco.

BARCIENCE

También en Barcience había mercado los martes. Por costumbre, “pero que ninguna cosa se viene a vender ni se hace mercado mas de haber esta voz antiguamente”, dicen los informantes en las Relaciones del Rey Felipe II.

Era Barcience una población de muy pocos habitantes (tenía 130 vecinos) y económicamente muy pobre: era de señorío solariego del Conde de Cifuentes. Era una población estacionada “y que la causa porque no crece antes parece que ha de disminuir es por ser todo él del Conde de Cifuentes, solariego y tributaria, que no hay cosa que no lo sea”, se informa desde Barcience al Rey Felipe II. Al Conde de Cifuentes se le pagaba anualmente el tributo perpetuo.

TORRIJOS

Los informantes en las Relaciones de Felipe II dicen que en Torrijos, desde tiempo inmemorial, había mercado franco en todas las cosas todos los miércoles del año, incluida toda la cuaresma, que era feria franca. Fueron los Reyes Católicos los que, el día 8 de febrero de 1485, concedieron mercado franco a la villa de Torrijos.

Los vecinos de Erustes, al informar sobre las carencias que hay en el pueblo, dicen lo siguiente: “Y lo que mas falta en este lugar es pescado, sardinas, hierro y acero, sal, de todo lo cual se provee este lugar de los mercados de Santa Olalla, Torrijos, Toledo y Talavera”.

Los informantes de Villamiel dicen que Torrijos era “una villa cercada por algunas partes de cal y canto y otras de tapiería de tierra, de 800 vecinos, “en la cual se coje gradísima cantidad de aceite y hay tratos de xabonerias y colambres y otros muchos tratos y se hace en ella un mercado el miércoles de cada semana en el cual ha mucho tiempo que todas las mercaderías que en el se venden las venden horras ansi los de la villa como todos los forasteros”.

En estos informes se habla de algunos productos, que se podían adquirir en el mercado de Torrijos: pescado, sardinas, hierro y acero, sal y jabón. También se vendían colambres (cueros curtidos o no). Los odres, corambres o “pellejos” estaban hechos de cuero generalmente de cabra, que, cosido y empegado por todas partes menos por la correspondiente al cuello del animal, servía para contener vino o aceite.

Es de suponer que desde el mercado de Torrijos, celebrado en miércoles, los vendedores fueran el viernes al mercado de Fuensalida con sus mercancías: piezas de paño, sardinas, canastos de pescado salado, sartenes, calderas y otras cosas “fechas de arambre”, queso, miel, cera, peces, barro vidriado y vidrio etc. También acudirían los pimenteros, hortelanos forasteros, los esparteros con el esparto hecho o por hacer. Cargas de fruta.


Los salineros de Espartinas junto a Ciempozuelos vendiendo a celemines la sal molida, que se echaba en costales, o la sal en bolos para los animales. En Fuensalida por cada cabeza de ovejuno o cabruno el impuesto era un dinero. Y cuatro dineros si era vaca o buey.
Los piconeros de La Puebla también traían al mercado leña y carbón para cocinar y calentarse.

Los pueblos vecinos venían a Torrijos a comprar todos estos productos y, sobre todo, la madera para la construcción de sus casas. Los serranos de Ladrada, Cadalso y Cebreros traían a Torrijos tablas y vigas para venderlas en el mercado.

En la plaza del mercado había ya en siglo XV una bodega, con tienda y cámara, traspasada a un judío. Estaba junto a la fragua y paredaña con el Mesón Nuevo. También estaba ubicada en la Plaza del Mercado la Cárcel Real. A la parte de poniente de la Plaza del Mercado fue construido el grandioso palacio de los Duques de Maqueda con casi 4.000 metros cuadrados.

https://marianoestebancaro.wordpress.com/2014/11/02/mercado-y-comercio-comarca-de-torijos-siglo-xvi/

domingo, 14 de octubre de 2018

La Desaparecida ermita de San Joaquin y Santa Ana en Talavera de la Reina

Ermita de San Joaquín y Santa Ana en un manuscrito de la historia del siglo XVIII de Talavera de la Reina, señalado con la flecha

Hubo varias ermitas en Talavera hoy desaparecidas, una de ellas se encontraba en la zona de los actuales jardines del Prado y estuvo dedicada a San José y a San Joaquín sucesivamente. Así nos la describe en el siglo XVII Francisco de Soto: 

«Hay en esta villa otras ermitas de que hacer memoria, fuera de la de Nª Sª del Prado…

La primera es la del glorioso S. Joseph a quien Talavera tanto reverencia, edificós chin, y después le labraron una hermosa capilla en la ermita de Nª. Sª. del Prado donde hoy es venerado este glorioso santo; antiguamente estaba sita aquí una particular cofradía de San José, que después pasaron a la parroquia de San Miguel donde todos los años se hace una solemne fiesta a este santo glorioso.



Lugar aproximado donde se situaba la ermita de San Joaquín y Santa Ana. Al fondo la actual calle Salvador Allende

La ermita de San Joaquín es en la que antes era de San José y, después que se le hizo a este santo otra en la ermita de la Virgen del Prado , le pasaron a ella y pusieron a San Joaquín en la que había sido la de San José».

La Cofradía de San José se localizó primero en su ermita, luego en la de la Virgen del Prado para pasar después a la parroquia de San Miguel. Más tarde, al desaparecer ésta, pasó a la iglesia del Salvador. 

No debemos confundir esta cofradía con la Hermandad del Patrocinio de San José, radicada en la parroquia de San Andrés y que nació vinculada a la Real Fábrica de Sedas, celebrándose todavía hoy su fiesta.

Ermita de San Joaquín y Santa Ana en el dibujo del sigloXVI de Van der Wingaerde de Talavera de la Reina

En el grabado de Van der Wingaerde aparece en la zona de El Prado un pequeño edificio que bien pudo ser la ermita de San Joaquín, de la que Ildefonso Fernández refiere que se encontraba «en el ángulo del Prado más inmediato a la población y a la Alameda. 

De niños recordamos haber visto en este sitio un empedrado y no más» 

Este mismo autor asegura que la ermita de San José se hallaba en los corrales de la plaza de toros. 

No sabemos si se trata de otra ermita o es la capilla donde se instaló la imagen de San José tras la ruina del edificio antes referido.

Postal en la que he señalado la stuación aproximada de la ermita de San Joaquín y Santa Ana

En 1750 se reconstruye la llamada entonces ermita de San Joaquín y Santa Ana. Pudiera ser que parte de la cerámica en paneles sueltos que hoy está en la ermita de la Virgen del Prado, y que no aparentan ser obra del mismo autor que pintó los azulejos de San Antón, procediera de la antigua ermita de San José.


http://lamejortierradecastilla.com/la-desaparecida-ermita-de-san-joaquin-y-santa-ana/

sábado, 13 de octubre de 2018

El Museo del Ejército en Toledo celebra los 175 años de la Bandera Española

La exposición, con entrada gratuita, estará abierta hasta el 19 de marzo de 2019

El Museo del Ejército acoge desde ayer la exposición temporal «Rojo, amarillo, rojo: la bandera de todos. 175 aniversario», una muestra que reúne un total de 123 piezas cuyo objetivo es explicar el complejo proceso de transformación desde ser la bandera de guerra naval elegida por Carlos III en 1785 hasta ser el emblema nacional de España.

Con este muestra se conmemorarán los 175 años del decreto del 13 de octubre de 1843 que completó el uso, en el ejército español, que ordenó que las banderas y estandartes de los regimientos abandonaran los antiguos colores y adoptaran los nacionales. También pretende explicar a los ciudadanos los «significados, valores y múltiples mensajes» que encierra la bandera nacional.

Bajo estas premisas, la exposición se remonta a los antecedentes más lejanos de la bandera, con los colores reales rojo, amarillo y blanco, y repasa otros referentes más cercanos, como la bandera roja, amarilla y roja de los buques de guerra; el papel de los regentes María Cristina y el general Espartero o el nuevo significado que adquirió la enseña en los inicios del siglo XIX. También muestra ejemplos de banderas con bordados lujosos y estandartes de voluntarios.


En el tramo final, la exposición enlaza con la actualidad aportando ejemplos de la bandera nacional para usos personales como es el vestido «patriótico» de la diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada que ha lucido en alguna ocasión y, un mono (del año 2016) y un casco de carrera con el que el piloto Fernando Alonso ganó el Campeonato del Mundo en 2005. 

La muestra se despide con opiniones de reconocidos deportistas como Ruth Beitia, Carolina Martín o Javier Fernández, el periodista Lorenzo Silva o el cocinero Paco Roncero, quienes explican, entre otros, el significado que tiene para ellos la bandera española.

123 piezas de gran valor

Entre los elementos de gran valor histórico que se pueden encontrar en esta exposición hay uno que destaca por su especial valor simbólico. 

Se trata de la bandera de la Milicia Nacional de Cabeza del Buey (1820) procedente del Congreso de los Diputados. 

La enseña lleva escrita en la franja central amarilla la palabra «Constitución» porque fue a partir de las Cortes de Cádiz cuando se asocia la idea de Constitución a la bandera nacional.

Significativas son también las banderas del IV Tercio de la División Vascongada o la que portaron los voluntarios catalanes que fueron a Cuba para la pacificación y, otras piezas como son condecoraciones, cubrecabezas, medallas, astas de banderas, escarapelas, cuadros y la bandera de la nación en diferentes momentos de la historia.

Banderas en los balcones

El comisario de la exposición, el teniente coronel, Antonio Manzano, explicó que la muestra enlaza perfectamente con un momento que actualmente vivimos en España: «sacar las banderas a los balcones». 

Esto se explica, según palabras del comisario, porque las motivaciones personales de cada vecino «son idénticas a aquellos que vivieron en 1843. 

Ellos vieron en la bandera defensa de la constitución, cumplimiento de las leyes, libertad, igualdad, olvido de las rencillas anteriores, y en definitiva, un unámonos todos desde nuestra particular posición con la Constitución como referencia para salir hacia delante», indicó.

En este sentido, el teniente coronel también explicó que a lo largo de estos 175 años la bandera de la república, en rojo, amarillo y morado «supuso un paréntesis entre bicolores», desde 1931 hasta 1939, pero que tras el fin de la Guerra Civil española «volvió a recuperar los colores».

Todas las piezas de esta muestra, que estará abierta al público con entrada gratuita hasta el 19 de marzo de 2019 en la sala de exposiciones temporales del museo, han sido prestadas por instituciones como el Congreso de los Diputados, el Museo de Historia de Madrid o el Museo de Albacete, entre otros y por particulares.


10/10/2018 16:47h

https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/ciudad/abci-museo-ejercito-celebra-175-anos-bandera-espanola-201810101558_noticia.html

https://www.libertaddigital.com/fotos/museo-ejercito-175-aniversario-bandera-espana-cultura-1015442/BanderadelaMiliciaNacionaldeCabezadeBuey-Badajoz.jpg.html

viernes, 12 de octubre de 2018

Una anomalía Magnética de Pulgar. (Toledo).




Petroglifos en los montes de Toledo. (Pag. 34)



Iglesia de Santo Domingo de Guzmán. Pulgar.
Santo con Cruz Patriarcal. (Conocimiento Sagrado – Tau inferior y cruz cuadrangular arriba).




miércoles, 10 de octubre de 2018

San Gabriel, en la Azulejeria Talaverana

El 30-9-2017 colgué la entrada de San Miguel. Hoy vamos a ver las representaciones cerámicas de San

 GabrielSan Gabriel en una escena de la Anunciación de la ermita del Prado en Talavera

*Basílica de Nuestra Señora del Prado. Talavera de la Reina. Siglo XVII. Policromía. Enmarcado en cenefa de glifos y motivos renacentistas. 

La Virgen está ante un escritorio con un libro en el que según San Bernardo estaría leyendo la profecía de Isaías (7: 14):

 “La joven está encinta y dará a luz un hijo”, y para otros, como Alberto Magno, simboliza que María es la maestra de las siete artes liberales.

SAN GABRIEL

Es el tercer arcángel del que conocemos el nombre y como San Miguel o San Rafael tiene antecedentes en las religiones antiguas. 

Es aceptado por los hebreos y también por los musulmanes, que lo consideran el ángel que trasmitió el Corán a Mahoma. 

Una leyenda babilónica dice que estuvo temporalmente castigado por no haber seguido exactamente la misión encomendada por Dios. 


Aunque no se expresa explícitamente el nombre del ángel que se apareció a la madre de Sansón para anunciarle el nacimiento de éste, se le ha identificado tradicionalmente con San Gabriel, que también anuncia a Daniel el nacimiento del Mesías en un plazo de setenta años. 

En los textos apócrifos hay numerosas alusiones a él y tiene además la función de ángel guardián como San Miguel, por lo que en ocasiones podemos verle en las puertas de las iglesias como símbolo protector contra los demonios.

En el Nuevo Testamento aparece en varios pasajes y se le ha identificado tradicionalmente como el ángel que, por ejemplo, anuncia a los pastores el nacimiento de Jesús o se le ha considerado que es el ángel que anuncia la resurrección de Cristo, o el que trasmite por tanto a los hombres la voluntad de Dios.

San Gabriel en una escena de la Anunciación del monasterio de la Encarnación de madres Bernardas de Talavera




*Convento de la Encarnación de las madres bernardas. Talavera de la Reina. Siglo XVII-XVIII. Policromía.

San Gabriel sobre nubes sostiene el cetro mientras mantiene la mano derecha levantada.

Además de las anteriores, dos son las escenas en que aparece más representado en el arte cristiano. La primera es la de la anunciación a Zacarías de que iba a tener un hijo, el que sería San Juan Bautista, aunque al no creerle quedó mudo hasta su nacimiento. 

La segunda escena y la más abundante es la de la Anunciación a la Virgen del nacimiento de Jesucristo.

En ella aparece María de pie o sentada, a veces con el cesto de la costura, y el ángel entre nubes con el dedo índice levantado. T

ambién suele verse a la paloma del Espíritu Santo o a Dios Padre en el cielo

San Gabriel en una escena de la Anunciación de Ruiz de Luna en la ermita de la Virgen del Puerto de Plasencia


*Ermita de la Virgen del Puerto de Plasencia. Siglo XX. Policromía.

San Gabriel La escena está pintada en tonos manganeso y pertenece a una representación de la Anunciación. Siglo XX. Mano levantada en actitud de bendición y arquitecturas en el fondo. Ruiz de Luna

San Gabriel suele aparecer vestido con túnica larga y ceñida, y a veces con manto. Se le caracteriza como un joven imberbe de cabello largo y rubio y, a partir del siglo XV, ceñido con una diadema. Casi siempre su dedo índice está levantado en actitud de hablar y lleva el palo del mensajero o una palma. 

Su atributo más característico es la azucena, la flor que simboliza la pureza de la Virgen María que es sostenida por San Gabriel o está en un jarro en medio de la escena. También aparece en muchas ocasiones la cinta o filacteria en la que se pueden leer las primeras palabras del Ave María. 

En la escena de la Anunciación, el ángel está casi siempre de pie pero a partir del renacimiento suele representarse de rodillas o descendiendo del cielo.

San Gabriel en un panel del siglo XVI en el Museo Ruiz de Luna

*Museo Ruiz de Luna. Policromía. Siglo XVI.

Forma parte de una escena de la Anunciación con el dedo índice levantado en señal de su anuncio, con la filacteria en la que se lee el Ave María. Viste túnica y manto y presenta larga melena rubia.

San Gabriel en una escena de la Anunciación de la iglesia de Garciaz (Cáceres)

*Iglesia de Garciaz. Policromía. Siglo XVI.

Forma parte de una escena de la Anunciación con el dedo índice levantado en señal de anuncio, con la filacteria en la que se lee el Ave María. Melena rubia y alas amarillas. 

Se apoya sobre nubes de formas espirales como Dios Padre en la parte superior.


http://lamejortierradecastilla.com/hoy-dia-de-los-santos-arcangeles-san-gabriel-en-azulejeria-talaverana/


martes, 9 de octubre de 2018

Producción económica y comercio de los pueblos de la Comarca de Torrijos en el Siglo XVI (y III)

Resultado de imagen de Torrijos en el Siglo XVI (I)En las huertas de la ribera del Torcón se producían peras, manzanas, melocotones, duraznos (otra variedad de melocotón), guindas, ciruelas y “níspulas” (nísperos)

Frutas silvestres: cerezos silvestres (“cerezas prietas”), manzanos maíllos, de ramas espinosas y fruto pequeño de sabor áspero.

Ganado: Los pastos de los vecinos eran los montes comunales, pero como consecuencia de la rotura de montes había disminuido el número de vacas por no tener “pastueros” así como el número de cabras por no poder hacer majada. Se criaban cabritos.

El Conde tenía doce dehesas, que arrendaba para el invernadero, siendo el agostadero de los vecinos.



Hortaliza: Cohombros (pepinos más largos y torcidos), pepinos, ajos, cebollas, habas, nabos, berenjenas, rábanos, lechugas. Y espárragos “así sotenos como campíos los mejores que hay en España”.

Resultado de imagen de comarca de torrijosSe criaban muy buenos melones, que se llevaban a vender a Madrid, a Toledo y a otras partes.

Lácteos: Era notable la producción de leche y de “queso cabruno y ovejuno muy bueno”: y añade “quesos y quesillos muy buenos”.
Lana: Algunos vecinos vivían del oficio de la lana, “la cual se labra muy bien”. En Gramosilla Gutierre de Guevara tenía un batán para lavar y desengrasar paños y lana.

Muchos vivían de la labor de la lana y paños, “que se labran bien en esta villa”.

Leña y carbón: La Puebla de Montalbán, en sus buenos montes, era abundosa en leña: madroñales, romerales y encinares. Proveía de leña y carbón “a mucha parte del reino de Toledo”. Esta producción había disminuido como consecuencia del desmonte realizado por el Conde de Montalbán.

En el monte que había junto al Torcón se criaban robledales, trexos, quejigos y acebos.

Materiales de construcción: Había abundancia de cal, ladrillos y tierra para edificar. El Rey Don Pedro concedió el privilegio para que se eligiesen dos hombres de bien, que fuesen “alcaldes”, para que ellos mismos mandasen hacer las cortas de madera para casas y otras cosas en el “robledo de Montalbán y en los montes de la tierra”. Había algunas canteras de piedra berroqueña.

Las casas eran de piedra y cal y algunas de piedra berroqueña “y de buenos materiales, de que hay abundancia en la juridicion del dicho pueblo”.

Mesta: En el término había uno de los tres puertos de la Mesta Real. El puente de Montalbán era de madera y estaba en muy mal estado, cayendo al río muchas cabezas de ganado.

Desde tiempos de la Reina Doña Leonor, la Mesta estaba obligada a pagar tres florines por cada millar de ovejas que pasaran por el puente, para que se hiciera de piedra. Lo cobraba el Conde.

Mercado: Era Mercado franco, concedido a la villa por el Rey Juan II (1405-1454). Se celebraba todos los jueves. No se pagaba alcabala (tributo) por lo que se vendía y así se respetaba por los señores de Montalbán, que tenían el derecho de alcabala en todas las demás compraventas.
Minas: Cerca de Melque y Carrascosa (a dos leguas de la villa) “han parecido tres o cuatro minas de plata, las cuales probadas se han hallado ser mucha más la costa que el principal”. Eran minas de plata, plomo y azogue “las cuales no ha sido casi nada”.
Molinos: El Conde de Montalbán tenía varios molinos de tres ruedas, situados junto al puente sobre el Tajo, que rentaban 500 fanegas de trigo. Había molinos también en Gramosilla de cuatro ruedas (con una renta de 500 fanegas de trigo), propiedad de Gutierre de Guevara, que también tenía allí un batán para lavar y desengrasar paños y lana. Más abajo estaban los llamados “Molinos de las Monjas”, con una renta de 500 fanegas de trigo.

Nivel económico: la mayor parte eran pobres. Había tres o cuatro ricos con 6.000 ducados de hacienda. El ducado en tiempos de Felipe II equivalía al salario de un obrero especializado durante una semana (400 maravedíes cada ducado). Más de 600 vecinos vivían “de su trabajo de sus manos”. Algunos vecinos tenía viñas, olivares y tierras, pero en poca cantidad.

La mayor parte de los vecinos eran “gente muy pobre tanto que si no es del trabajo de sus manos no tienen que comer”. Había muchos pobres y ningún rico.

Pesca: En el Tajo, sobre todo, se pescaban barbos, anguilas, bogas y otros peces más pequeños como los cachuelos, de unos ocho centímetros de largo, de color azulado por el lomo y blanco amarillento por el vientre.

En la “nascencia” del Cedena se criaban truchas.
Tierras de cultivo: El Conde había vendido a vecinos de la villa 20.000 fanegas de montes públicos concejiles.

Vecinos: Tenía 800 vecinos (setecientas casas de morada). Su vecindario estaba compuesto por labradores y oficiales y “gente de huelga”, once hidalgos, que devengaban “quinientos sueldos según fuero de España”.

Vino: Se hacía buen vino: “maravilloso” vino aloque (clarete) y blanco, que aunque no tenía mucha fama “hailo muy bueno y sano porque no tiene adobo ninguno”



QUISMONDO

Aldea de Maqueda. En el reino y arzobispado de Toledo, arciprestazgo de Maqueda y arcedianazgo de Talavera. Pertenecía a la jurisdicción de los Duques de Maqueda.

Situado en tierra llana, templada y sana.

Caza: Liebres, conejos y perdices, “aunque todo poco”.
Cereales: Vivían de la labranza: trigo y cebada. De los demás panizos y semillas, muy poco (el diezmo era de 25 cahíces).

Fiestas: San Sebastián, la Cruz de Mayo y Santa Marina y el 14 de septiembre la Santa Cruz.

Ganado: Muy poco ganado por no haber pastos.

Impuestos: El Duque de Maqueda no tenía más que la tercia del montón del diezmo “y cuatrocintos maravedis que le da este pueblo de costumbre en cada un año”.

Leña: Falto de leña, que traen y de la Torre de Esteban Hambrán y de los montes del Prado (Villa del Prado), al que iban entre montes, cruzando el Alberche en un barco.

Materiales de construcción: Algunas casas tenían sobrado. Las demás eran de teja vana y piedra aguja. Los materiales venían “de otros pueblos mercados”.

Molinos: Molían en el Tajo a cuatro leguas.

Nivel económico: No era gente rica, sino labradores y de “poca labranza”.

Vecinos: Había 115 vecinos: 20 viudas y viudos. Anteriormente tenía 60. Eran labradores y trabajadores. Ningún hidalgo.

Vino: Se cogía poco vino. Iban a comprarlo Fuensalida y a la Torre de Esteban Hambrán.

RIELVES

En el reino y arzobispado de Toledo, arciprestazgo de Rodillas. El pueblo era del Rey.

Tierra llana templada, llana y sana.

Caza: Muy poca caza de perdices.
Cereales: Se recogían 7.000 fanegas de pan (trigo y cebada)

Ganado: El poco ganado ovejuno que había pastaba en dos dehesas pequeñas que tenía el concejo.
Leña: Falto de leña, que traían de la ribera del Tajo.

Materiales de construcción: Las casas estaban hechas de tierra “plena” con unas rasas de ladrillo, siendo los cimientos de piedras traídas de Barcience y del término de Huecas. La cal se traía de La Puebla de Montalbán.

Molinos: Iban a moler a los molinos que tenía en el Tajo el Mariscal Juan de Rivadeneyra, a los de el Conde de Cifuentes y a otros de las monjas de San Clemente de Toledo.

Nivel económico: Los vecinos eran labradores y tres hidalgos. Todos eran trabajadores, no había hombres de renta. Doce vecinos eran ricos y el resto, pobre.
Vecinos: Tenía 165 vecinos y 150 casas.

Venta: En el camino real de Toledo a Valladolid había una venta de Alonso Romo, que valía 10.000 maravedíes de renta. También había un mesón.

Vino: “La mayor falta que el dicho pueblo tiene es de vino porque en el dicho lugar no hay viñas y se proveen en Fuensalida y Camarena y de La Puebla”.

SAN SILVESTRE

Villa situada en el reino de Toledo (a cinco leguas), arzobispado de Toledo y arciprestazgo de Maqueda. Pertenecía al Duque de Maqueda.

Era tierra fría, llana, rasa y lugar enfermizo. Los informantes de Caudilla dicen que San Silvestre tenía un arroyo con algunas casas de molino de pan a una rueda. Se decía que era muy enfermo por el arroyo y el verdor del soto “y questa sitiado contra solano”.

Sin montes. La mayor parte del término era propiedad del Duque de Maqueda.

Caza: No se criaban otros animales que liebres y conejos. En un soto de alameda y fresneda, que era del Duque, había conejos y unos seis gamos que había echado el Duque.
Cereales: Se cogían 1.000 fanegas de trigo. El diezmo del trigo se arrendaba por 8.000 cahíces.

Fiestas: Todos los domingos y fiestas de guardar, San Silvestre (31 de diciembre), San Juan de Mata (17 de diciembre) y San Gregorio Nacianceno (2 de enero).

Fruta: En las huertas del Duque se criaban árboles frutales como cermeñas oledoras, guindas, garrobales “y otras frutas mas baxas”. De frutas, aceitunas y vino, el diezmo era de 14.000 maravedíes.

Ganado: Había una dehesa pequeña para que pastara el ganado. Pero se criaba muy poco por la falta de dehesas. El diezmo de corderos, queso y lana valía unos 12.000 maravedíes.
Leña: Era falta de leña. La traían de un monte que había a dos leguas.

Materiales de construcción: Las casas eran de planta baja, sin doblados. Traían la madera de Cebreros y Cadalso y la teja y el ladrillo, de Novés. La cal de Malpica y Valdepusa.
Molinos: En el arroyo había dos molinos de trigo del Duque, que rentaban al año 160 fanegas de trigo. A veces iban a moler al río Tajo.

Nivel económico: Los vecinos eran gente pobre y no tenían “ningunas grangerías sino labranza y trabaxo”.
Pesca: En el arroyo se criaban algunos bermejuelos.
Rentas del Duque: la renta de los molinos y 15.000 maravedíes de las alcabalas, la renta de sus tierras, huertas y un majuelo y también la renta de un mesón de su propiedad.

Tributos: La villa estaba libre de moneda forera y del servicio de Su Majestad. Sólo se respetaba el primero de estos privilegios.
Vecinos: Tenía 35 vecinos, que eran labradores y trabajadores del campo. No había ningún hidalgo.

SANTA CRUZ DEL RETAMAR

Villa en el reino y arzobispado de Toledo, arciprestazgo de Maqueda.

Estaba asentada en tierra llana y no montosa. Era templada y sana.

Antigua aldea de repoblación desaparecida, fue de nuevo poblado por Gutierre de Cárdenas a finales del siglo XV.

Fiestas: Nuestra Señora de la Paz.

Ganado: Criaban ganado ovejuno, cabrío, boyuno y porcino.
Leña: Pobre de leña, al no tener monte. Traían la leña de La Torre de Esteban Hambrán y de los “bedugales” de Maqueda.

Materiales de construcción: Las casas estaban hechas de tierra y piedras pequeñas y de ladrillos fabricados en el pueblo. La cal la traían de Malpica, a siete leguas.

Molinos: Iban al Tajo, a otros llamados Mayuela y Tordillos y a otros del arroyo de San Silvestre.
Nivel económico: La gente vivía de labranza y crianza.

Sal: Traían la sal de Espartinas, junto a Ciempozuelos, para personas y ganados.
Vecinos: Tenía 100 vecinos.

SANTA OLLA

Villa situada en el reino de Toledo, arzobispado de Toledo, cabeza del arciprestazgo de su nombre.

Tierra templada , llana y sana y sin montes.

Estaba rodeada por una cerca de tierra con tres puertas torreadas.

Aceite: Se recogía aceite “medianamente”.

Caza: Sólo había algunas liebres y conejos. El Conde tenía un bosque cercado, poblado de encinas y monte bajo con gamos, liebres y conejos.
Cereales: Tierra de mediana labor, en se cogía cada año 20.000 fanegas de pan (trigo y cebada).

Fiestas: El Triunfo de la Santa Cruz (16 de julio), Santa Brígida (23 de julio) y Santa Olalla.

Ganado: La villa tenía un privilegio del Rey Alfonso el Emperador para que su ganado pudiera pastar en términos de Toledo hasta el Guadiana y el Alberche. Pero no se respetaba.

Impuestos: El Conde de Orgaz tenía derecho de portazgo, que le rentaba más de 200.000 maravedíes. Y también las alcabalas por su Majestad, que le reportaban 3.000 ducados.
Leña: Tiene poca leña y se provee de ella en Valdepusa y Cardiel.
Materiales de construcción: Las casas eran de tierra, cal y ladrillo. La madera la traían de la sierra.

Mercado: Se hacía mercado todos los lunes. No era franco. “Solía ser bueno y muy nombrado y ya no lo es”.
Molinos: Iban a moler al Tajo y a unos molinos que había en el arroyo de Maqueda.
Nivel económico: Los vecinos en su mayor parte eran pobres: labradores y trabajadores.
Producción: era tierra de pan, vino y aceite en mediana cantidad y alguna fruta. “Todo lo demás es de acarreo”.
Vecinos: Cuatrocientos vecinos y ciento cincuenta en poblados anejos. Había quince casas de hidalgos.

Vino: “cogese vino medianamente”.

TORRIJOS

Villa muy antigua, situada en el reino y arzobispado de Toledo, era cabecera del arciprestazgo de Rodillas y estaba bajo la jurisdicción del Duque de Maqueda.

Era de asiento llano y sano. Clima templado.
Aceite: En su término había muy buenos olivares, de lo mejor del reino de Toledo. Había 28 molinos de aceite.

Caza: En el término sólo había liebres y conejos. “No se crían en ella salvajinas ni otras cazas ni monteses”.

Cerca: La cerca que rodeaba la villa estaba hecha parte de tapiales de cantos gruesos, otra parte de piedras y otra parte de hormigón y rejas con su homenaje en lo alto con algunas torres. Tenía cuatro puertas coronadas con los escudos de los Cárdenas y Enríquez.
Cereales: Había falta de labranza de pan; pero de los pueblos cercanos lo traían a vender en grano y cocido.

Fiestas: San Gil y Santa Brígida.

Ganado: En el camino de Toledo había una pequeña dehesa de una yugada, donde pastaba el poco ganado de los vecinos de Torrijos.

El Rey Juan II había concedido al ganado de Torrijos el poder entrar en tierras de Toledo.



Hortaliza: Había algunas huertas de regadío a base de noria. Pocos árboles como guindos y ciruelas.

Jabonerías: Había también doce jabonerías, “donde se hace xabon a la aceituna y buenos xabones”.
Leña: Se proveían de leña de las olivas y de las viñas y de los lugares comarcanos, que lo traían a vender a Torrijos.
Materiales de construcción: Destacaba la Casa de los Duques de Maqueda. Dentro de la villa los edificios de las otras casas del lugar eran de mampostería de cal y canto y ladrillo, con cimiento y rejas y ventanales. Y en los arrabales había también algunas casas muy buenas de jabonerías y viviendas de particulares.
Los materiales los había en el pueblo menos la cal y piedras para la mampostería a dos y tres leguas.

Mercado: Desde tiempo inmemorial había mercado franco en todas las cosas todos los miércoles del año, incluida toda la cuaresma, que era feria franca.

Molinos: La molienda del trigo la hacían en el río Tajo.
Nivel económico: Como trabajadores del campo tenían poco y se sustentaban de los jornales que ganaban. Había personas ricas por sus heredades de viñas y olivas y por el negocio de las jabonerías y los buenos comercios.
Se trabajaba el aceite y el jabón muy bien (“tan bien como en toda España”). Había relaciones comerciales con muchas partes del reino de España, especialmente con toda la tierra de Campos.
Los moriscos que vivían en Torrijos como consecuencia del reparto hecho por el Rey eran pobres.
La gente común vivía bien de su trabajo, “que hay bien de que ganar de comer”.
Tierras de cultivo: Término muy peque, muchos labradores salían a labrar fuera de él.
Tributos: La villa tenía las alcabalas (100.000 maravedíes al año) y otros tributos antiguos. “Ningunas otras personas tienen preeminencia ni señorío en esta villa”. Era de la jurisdicción del Duque de Maqueda.
Vecinos: Había 750 vecinos, sin contar los moriscos, y 17 hidalgos. En el año 1570 había llegado a Torrijos procedentes de Andalucía 80 familias moriscas.

Vino: En su término había muy buenas viñas.

VAL DE SANTO DOMINGO

Era aldea de la jurisdicción de Maqueda, en el reino, provincia y arzobispado de Toledo.

Tierra llana, templada y sana donde había muchos viejos de noventa o cien años.
Aceite: Había unas 20.000 olivas. El dueño de estas olivas se arrendaba en 150.000 maravedíes. “Hay olivas en cantidad”.
Ponen de manifiesto la necesidad de podar las olivas: “es un árbol que si no lo cortan se envejece y no da fruto y asi las cortan para que se renueven y den fruto”.
La parroquia era propietaria de 600 olivas. Los frailes de la Sisla tenían 1.100 olivas, 50 fanegas de tierra y una casa con un molino de aceite.

Caza: Muchas liebres, conejos y perdices debido a que el Duque de Maqueda tenía acotado este término y el de la villa de Maqueda.
Cereales: El montón del pan (trigo y cebada) del diezmo se arrendaba en cuarenta cahíces al año.
Dehesa Boyal: Había una de 70 fanegas de tierra. La mitad de ella se daba gratis al carnicero que se obligaba así a dar carne a la población y la otra mitad se arrendaba para las ovejas en 12.000 maravedíes.
Tenía el concejo otra dehesa junto a las tapias del pueblo (80 fanegas de tierra), que se arrendaba para los becerros o para sembrar, por cuyo arriendo daban al concejo 30.000 maravedíes

Fiestas: San Blas y San Sebastián.

Ganado: El diezmo de los corderos, lanas y queso se arrendaba en 10.000 maravedíes.

Hortaliza: Algunos huertos, que no se regaban, en los cuales había higueras, granados y manzanos.
Leña: Había falta de leña, usando la de la poda de los olivos.
Materiales de construcción: Ninguna casa tenía sobrado alto. Estaban hechas con cimiento de piedra y las tapias eran de tierra. Llevaban madera de pino. La cal venía de Malpica y la piedra la traían de Olveite en término de Novés.
La madera se la compraban a los serranos que venían al mercado de Torrijos.
Molinos: Iban a moler al Tajo y en inverno a los arroyos de San Silvestre y Maqueda.
Nivel económico: Había unos cincuenta labradores de un par de bueyes, que tenían una viña y la casa donde vivían. El resto de los vecinos eran trabajadores, que vivían del trabajo de sus manos. La mayoría era gente necesitada. Había tres o cuatro labradores de dos mil, de quinientos y de doscientos ducados. Dos hidalgos vivían allí.
Tierras de cultivo: No había montes, excepto muy pocas encinas (cuatrocientos pies).
Tributos: El Duque de Maqueda tenía las alcabalas, que se concertaba con el concejo en 40.000 maravedíes y veinte pares de gallinas. El Duque tenía arrendadas las tiendas del vino y del pescado en 20.000 maravedíes y quería arrendar la carnicería.
Cada vecino que tuviera casa o viña tenía que pagar al Duque “el marzo”: 30 maravedíes. Recibía además la veintena de la lana y la tercia del montón del diezmo del pan, de los corderos, del queso, de la lana y del vino. “Y también tiene veinte riales del pedido del maestre”.
También tenía el Duque de Maqueda “el portazguillo”: por cada bestia que se vendía le daban medio real y de los arriendos recibía como hasta quince reales.
Vecinos: Había 120 vecinos.

VILLAMIEL

Aldea de la ciudad de Toledo en el reino y arzobispado de Toledo, aunque eclesiásticamente era de la jurisdicción de la Orden de San Juan.

Tierra llana y sana.

Aceite: El aceite lo traían de Torrijos, Novés y Fuensalida.
Leña: Falto de leña, en el término sólo había retamas y tomillo. De encina traían de Camarena.
Materiales de construcción: Las casas eran bajas con cimientos de piedra.
Nivel económico: La mayoría eran gente pobre, menos ocho labradores de cuatro o tres arados. Todos los demás era jornaleros cavando o segando.
Vecinos: Tenía 91 vecinos y 90 casas.

https://marianoestebancaro.wordpress.com/2014/11/02/mercado-y-comercio-comarca-de-torijos-siglo-xvi/

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