lunes, 30 de abril de 2018

Ruta de los pozos nuevos y las Aceñas del Tajo , Valdeverdeja

LA EXCURSIÓN

Recorrido aproximado 13 kilómetros, 4 horasPozo, pila de lavar, parapeto de mampostería en el arroyo de los Pozos nuevos en Valdeverdeja

Vamos hoy a comenzar otro recorrido en el que conoceremos parajes de gran belleza en las riberas del Tajo, donde se encuentran numerosas y antiguas instalaciones molineras así como otros elementos etnográficos y paisajísticos de interés.

Esta ruta discurre por los términos de El Torrico y Valdeverdeja, pueblo este último donde comenzaremos nuestro trayecto, a la entrada del caserío, donde se marca el inicio de la Ruta de los Pozos.

Otro tipo de pozo en el arroyo de los pozos Nuevos de Guadalajara

Seguimos el camino señalado hasta llegar a una explanada donde acaba el camino carretero. 



Continuamos por la senda bajando hacia el valle y comenzamos a transitar por un curioso paraje donde a un lado y otro del arroyo vamos observando la existencia de numerosos pozos con el brocal de granito. 

Algunos de ellos tienen en la tapa de hierro o en sus pilas las iniciales grabadas de sus dueños. Junto a las pilas algunas presentan unas pequeñas mesitas de piedra donde se tendía y golpeaba la ropa. 

Varios de estos pozos tienen incluso una pequeña casa de mampostería.

Hay también un huerto con una fuente cubierta y, más arriba, un pozo de mayores dimensiones obra del ayuntamiento y de uso común. 

Este paraje del arroyo de los “Pozos Nuevos” tiene un gran interés etnográfico.Iniciales del dueño y cerraduras sobre la tapa metálica de un pozo de Valdeverdeja

Pasamos también en el recorrido por la confluencia con el arroyo del Cubo, llamado así por tener el cubo de uno de los dos molinos que hay en sus orillas. 

Seguimos por el camino molinero que gira con el arroyo de La Pradera hacia el sur pasando junto a pequeños molinillos, hermanos pequeños de los grandes molinos del Tajo. 

Uno de ellos conserva su vieja presa atravesada sobre el cauce con una inscripción en las piedras del muro que lo data en el siglo XVIII. 

Desemboca finalmente junto al molino de los Rebollos. que no tienen nada que envidiar en lo pintoresco del paraje y del edificio a las aceñas del Conde que veremos después, con su molino de invierno y de verano, su sala abovedada con todas las piedras en su sitio y la chimenea que calentaba a molineros y clientes. 

También es un buen lugar para echar las cañas de pescar y sacar alguna carpa o algún barbo.Aceñas del Conde

Cruzamos a la otra orilla del arroyo de la Pradera en su desembocadura y, subiendo a media ladera, avanzamos por una senda que discurre río Tajo arriba hasta las Aceñas del Conde. 

El camino baja luego en dirección a esta histórica instalación molinera que recibe su nombre por haber pertenecido a los condes de Oropesa, cuyo escudo se ve labrado sobre uno de los sillares del pasadizo de las compuertas. 

Una aceña es un molino cuyas piedras giraban mediante el impulso de una rueda vertical. 

En este caso eran dos las ruedas y se situaban en la parte del edificio situada más en el interior del cauce. 

La segunda parte de la construcción albergaba piedras movidas con una especie de turbina primitiva de rueda horizontal llamada regolfo, y la tercera, situada ya en la orilla y a un nivel superior, es el molino de invierno, con el que se molía cuando las aguas venían muy crecidas. 

Curioseemos bajo sus compactas bóvedas que tantas avenidas resistieron e imaginemos el ambiente con el ruido de todas las piedras “corrientes y molientes” en medio del trasiego de gentes llegadas desde toda la comarca con sus caballerías.



Molinos de las Rebollos

La casa del molinero se distingue un poco más elevada en la ribera con las zahúrdas, cuadras y otras dependencias anejas. Subamos ahora por el camino y gocemos al llegar arriba de la hermosa vista panorámica del valle del Tajo. 

Se perciben hacia el este los pilares de un viejo puente medieval custodiado por la fortaleza hispanomusulmana de Castros, que se divisa en lo más alto de la escarpada orilla sur, abajo, a la derecha, el gran edificio de las aceñas del Conde varado en el río con su presa o azud rota por la corriente, y al fondo Puente del Arzobispo.

Una de las casetas abovedadas en el arroyo de los Pozos

Si seguimos el arroyo del Pilón arriba daremos un bonito paseo y encontraremos las ruinas de cinco vetustos molinillos de agua que por lo pintoresco de su arquitectura popular merecen alguna fotografía. 

Los dos primeros se sitúan haciendo verdaderos equilibrios junto a unas cascadas. 

Justo allí tenemos dos opciones, o continuar el cauce del arroyo hasta la carretera, encontrando antes un pequeño puente de aspecto medieval, o seguir por el camino hasta la carretera en la zona de la casa de la Dehesa Boyal.

Ruinas de un molinejo de cubo en el arroyo de La Pradera

Subimos ahora por la carretera en dirección a El Torrico y, junto al cruce, observamos a la derecha una pequeña elevación donde podemos subir para disfrutar de la vista panorámica y ver un horno de cal que servía para explotar las afloraciones calizas de ese mismo cerro. 

Seguimos hacia el pueblo y encontramos una ermita de nueva construcción en un paraje con buena panorámica. 

Poco después llegamos al pueblo de El Torrico.Volveremos a Valdeverdeja por la pista indicada después de visitarlo.

http://lamejortierradecastilla.com/ruta-de-los-pozos-nuevos-y-las-acenas-del-tajo/


domingo, 29 de abril de 2018

Los Señores y Condes de Cedillo en Toledo durante los Siglos XV al XVII (II)

Resultado de imagen de nobles edad mediaContinuación de Los Señores y Condes de Cedillo en Toledo durante los Siglos XV al  XVII  (I)

https://ciudaddelastresculturastoledo.blogspot.com.es/2018/03/senores-y-condes-de-cedillo-historia-de.html

De la segunda unión nacieron: 

4) Don Gabriel Ponce de León Álvarez de Toledo Luna y Alarcón, que heredó el mayorazgo de Ponce de León, y en cuya descendencia recaería más tarde el Condado de Cedillo por extinción de la línea principal, como se verá luego. Hizo testamento en Madrid el 20 de octubre de 1620, ante Diego de Escobar. Se casó en 1598 –las capitulaciones se firmaron en Madrid el 26 de junio, ante Gabriel Fernández– con doña Catalina Núñez de Toledo, hija de don Juan Núñez de Toledo y de doña Mencía de Alcocer. Fueron sus cinco hijos:



A) Doña María Ponce de León, bautizada en Getafe (Madrid) el 6 de octubre de 1602, y fallecida en 1667.
Esposa del licenciado don Francisco Antonio de Feloaga y Ozcoidi, alcalde de casa y corte, fiscal de la Real Chancillería de Valladolid (1645), consejero de Italia, fiscal del Consejo Real de Castilla (1655), y consejero del mismo Consejo Supremo (1657), y por fin oidor y presidente de la Real Chancillería de Valladolid (1662), caballero de la Orden de Alcántara (1636), vástago de rancio linaje navarro, nacido en Pamplona el 24 de julio de 1595 y finado en Madrid el 16 de febrero de 1672.
Fueron padres de:
a) Doña Catalina, que murió siendo niña.
b) Don Francisco de Feloaga, también muerto en la niñez.
c) Don Manuel de Feloaga y Ponce de León, caballero de la Orden de Calatrava desde 1658, natural de Madrid.
d) Don Juan de Feloaga y Ponce de León, I Marqués de Navahermosa (por merced dada en 1683), trece de la Orden de Santiago, consejero de Hacienda y Juntas de Armada, y contador mayor, presidente de la Real Audiencia y Casa de Contratación de Indias, electo capitán general del Nuevo Reino de Granada y presidente de la Real Audiencia de Santa Fe, gentilhombre de cámara de S.M., natural de Madrid. Poseedor del mayorazgo de segundogenitura fundado en 1530 por doña María Ponce de León y Luna, Condesa de Cedillo, litigó en 1684 por el Condado de Cedillo y por el mayorazgo de Ponce de León, perdiendo en cuanto al primero, pero triunfando en cuanto al segundo. Fue casado con doña María Lucía de Vargas Manrique y Zapata, hija de los Marqueses de la Torre y Vizcondes de Linares, de la que tuvo descendencia ilustre.

B) Don Antonio Hilario Álvarez de Toledo, bautizado en Getafe (Madrid) el 4 de septiembre de 1605, caballero de la Orden de Santiago, que gozó el mayorazgo de Ponce de León, e igualmente los vínculos fundados por los hermanos de su abuelo el famoso Secretario Hernán d’Álvarez de Toledo. Hizo testamento el 8 de junio de 1669. Se casó con doña María Magdalena de la Cueva y Vivero, hija de don Francisco de la Cueva y Silva, y de doña Lorenza de Vivero.
Y en ella tuvo por hijos a:
a) Don Gabriel Álvarez de Toledo y de la Cueva, en quien recaerá la Casa condal de Cedillo a partir de 1675, como luego diré. Pero murió sin hijos.
b) Doña Antonia Álvarez de Toledo y de la Cueva, que seguirá a su hermano don Gabriel en la posesión de la Casa condal de Cedillo, que perdió en pleito en 1684. Tampoco dejó hijos. c) Doña Catalina Álvarez de Toledo y de Cueva, que gozó el mayorazgo de Ponce de León y anejos por sentencia de tenuta de 1 de julio de 1684. Aunque fue casada con don José de la Rúa Cueva y Silva, también murió sin hijos.

C) Doña Mencía Ponce de León y Toledo, bautizada en Getafe el 18 de junio de 1607, que en 1639 era monja.

D) Doña Juana Francisca Ponce de León y Toledo, bautizada en Getafe el 25 de octubre de 1610.

E) Doña Bernarda Fabiana Ponce de León y Toledo, bautizada en Getafe el 21 de octubre de 1611. Esta señora se casó con don Alonso Gutiérrez Grimaldo, y tuvo por su hijo a:
a) Don Gabriel Gutiérrez y Ponce de León, que en 1678 litigó por la Casa condal de Cedillo.

5) Fray Juan de Luna, religioso agustino.
6) Fray Luis Ponce de León, religioso franciscano.
7) Don Manuel Ponce de León, que murió sin hijos.
8) Don Jerónimo de Toledo Luna y Alarcón, a quien su padre dio un poder el 1º de marzo de 1595, por ante el escribano Francisco Galeas.
9) Don Rodrigo de Toledo y Alarcón.
10) Doña Bernardina de Luna y Alarcón, esposa desde 1582102 de don Diego Hurtado de Mendoza, Señor de Cubas y de Griñón, fallecido hacia 1594103. Con descendencia.
11) Doña Mariana de Luna, monja franciscana en la Concepción de Toledo.
12) Doña María de Toledo, monja en San Miguel de los Ángeles de Toledo.
 Y además tuvo don Antonio de Toledo, Señor de Cedillo, estos tres hijos naturales en Ana María de los Santos, doncella noble que servía en su casa: fray Antonio de Toledo, religioso franciscano; don Pedro Ponce de León y Toledo (que parece haber sido capitán en Flandes, donde le mataron en 1617; y doña Juana de Toledo, casada en primeras nupcias con don Baltasar de Ayora, y en segundas con don Juan de Junco, contador del Consejo de la Inquisición.

VIII. DON ANTONIO ÁLVAREZ DE TOLEDO LUNA Y AYALA,

Señor de Cedillo, Moratalaz, Tocenaque y Manzaneque, notario mayor del Reino de Granada, patrono de la Universidad de Santa Catalina, a quien el Rey Don Felipe IV hizo nueva concesión del Condado de Cedillo, por merced dada el 31 de enero de 1624 (real decreto dado en Madrid el 30 de mayo), siendo así el II CONDE DE CEDILLO.
Nació en Torrijos (Toledo), y testó ya anciano en su palacio de la villa de Cedillo, el 14 de marzo de 1624, viniendo a fallecer en Madrid el 13 de mayo de 1629105. Durante su vida sirvió a los Reyes Don Felipe II, Don Felipe III y Don Felipe IV, y se halló en el combate naval de Lepanto, el 7 de octubre de 1571, a las órdenes de Don Juan de Austria, portándose valerosamente y siendo herido en aquella ocasión (Juan Rufo canta su bizarría en su Austriaste).
Se casó en primeras nupcias, año de 1561106, con su prima hermana DOÑA MARÍA PONCE DE LEÓN MENDOZA Y LUNA, y tuvieron la prole que ahora diré. Y en segundas nupcias se casó con DOÑA ANTONIA ENRÍQUEZ DE GUZMÁN, Señora de Bolaños de Campos, fallecida en Madrid en julio de 1610107, siendo hija de don Enrique Enríquez de Guzmán, Señor de Bolaños, y de su segunda mujer doña Ana María de Guzmán (hija a su vez de don Martín de Guzmán, Señor de Montealegre y de Meneses, camarero mayor del Emperador Fernando, y de doña Ana von Gerenberg, de la Casa de Luzburg); también con hijos.

Que lo fueron, de la primera unión:
1) Don Fernando Álvarez de Toledo y Ponce de León, muerto a los diecisiete años, combatiendo junto a su padre en Lepanto.
2) Don Antonio Blas Álvarez de Toledo y Ponce de León, fallecido en la infancia.
3) Don Eugenio Álvarez de Toledo y Ponce de León, que sucedió en la Casa, como diré enseguida.
4) Don Alonso Álvarez de Toledo y Ponce de León, muerto siendo niño
5) Doña Isabel de Mendoza Ponce de León y Toledo, fallecida en Sevilla (San Esteban) el 4 de diciembre de 1640, habiendo dado un poder para testar ante Rodrigo de Abreu. Estaba casada con don Francisco de Araoz y Prado, alguacil mayor de la Real Audiencia de Sevilla, hijo de don Luis de Araoz, alguacil mayor de la Real Audiencia de Sevilla, y de doña María de Herrera. Estos Araoz eran de origen vascongado de la villa de Oñate. Falleció este caballero en Sevilla (San Esteban) el 18 de julio de 1644, habiendo testado ante Luis Álvarez.



Ambos cónyuges fundaron mayorazgo por escritura hecha en Sevilla 22 de marzo de 1635, ante Marco Antonio de Alfaro. Fueron sus hijos:
A) Doña Gregoria de Araoz y Mendoza, bautizada en Sevilla (San Vicente) el 21 de marzo de 1601. B) Don Antonio de Araoz y Toledo, sacerdote de la Compañía de Jesús, bautizado en Sevilla (San Vicente) el 18 de marzo de 1602.
C) Doña María de Araoz y Toledo, bautizada en Sevilla (San Pedro) el 19 de enero de 1604.
D) Doña Ana de Araoz y Toledo, que sucedió finalmente en la Casa de Araoz, de Sevilla, bautizada en Sevilla (San Pedro) el 28 de noviembre de 1605, y enterrada en el sevillano convento de San Pablo el 31 de diciembre de 1637, habiendo dejado un poder para testar ante Miguel de Burgos. Se casó en Sevilla (San Miguel), el 27 de diciembre de 1632, con don Pedro Carrillo de Guzmán y Medina, general de las islas Canarias, capitán general y presidente de la Real Audiencia de Tierra Firme (hoy Panamá), caballero de la Orden de Santiago. Tuvieron por hijos a
a) Don Francisco Antonio Carrillo de Guzmán y Araoz Medina, primer Conde de la Rivera (1665), caballero de la Orden de Alcántara (1666) y alguacil mayor de la Real Audiencia de Sevilla, era poseedor en 1671 de uno de los mayorazgos de segundogenitura de la Casa de Cedillo108, y litigó en 1678 por la Casa condal de Cedillo.
b) Doña Beatriz Carrillo de Guzmán y Araoz, por quien se transmitió la representación de esta Casa, que hoy ostenta el Conde de Santa Coloma, Grande de España. Fue mujer de don Alonso Dávila. Con prole.

E) Don Pedro de Araoz y Toledo, bautizado en Sevilla el 21 de abril de 1608. Marido de doña Catalina de Aguilera (o Aguilar) y Suárez, en la que tuvo a:
a) Don Luis Francisco de Araoz Toledo y Aguilera, marido de doña Isabel de Mendoza.
b) Doña Clara de Araoz y Aguilera.

Y de la segunda unión del Señor y Conde de Cedillo nacieron seis varones y dos hembras, casi todos muertos sin dejar sucesión:
6) Don Antonio Lorenzo Álvarez de Toledo y Enríquez, nacido en Cedillo el 10 de agosto de 1592, que de su matrimonio con doña Magdalena de la Cueva y Silva, tuvo a:
 A) Doña Antonia Álvarez de Toledo y de la Cueva. B) Doña Catalina Álvarez de Toledo y de la Cueva.
7) Don Fernando Álvarez de Toledo y Enríquez, muerto en la niñez.
8) Don Plácido Agustín Álvarez de Toledo y Enríquez, nacido en Madrid (San Sebastián) el 28 de agosto de 1607 (el célebre Caballero de Gracia fue su padrino). Murió siendo niño.
9) Doña María Magdalena Enríquez de Guzmán y Toledo, Señora de Bolaños de Campos, que hizo testamento en Madrid el 19 de abril de 1631, ante Santiago Fernández. Fue mujer de don Alonso Álvarez de Toledo y Mendoza, primer Marqués de Villamagna (desde el 17 de julio de 1624), Señor de Villafranca del Castillo, caballero de la Orden de Santiago (1624), gentilhombre de la boca del señor Cardenal Infante y su acemilero mayor, vecino de la villa y corte, quien testó en Madrid el 17 de julio de 1632109.

http://realacademiatoledo.es/wp-content/uploads/2016/06/10.-Los-se%C3%B1ores-y-condes-de-Cedillo-en-Toledo-durante-los-siglos-XV-al-XVII-por-Alfonso-de-Ceballos-Escalera-y-Gil.pdf

sábado, 28 de abril de 2018

Ruta de los Riberos y Molinos de Valdeverdeja

Recorrido aproximado trece kilómetros, 4 horas

Se han indicado por el ayuntamiento varias rutas por las inmediaciones de Valdeverdeja. 

En el paseo que sugerimos hoy recorreremos en realidad dos de ellas. 

Y para ello primero nos dirigiremos a la llamada fábrica de la luz. 

Tomaremos el camino que discurre junto al cementerio viejo. Justo después de pasarlo se bifurca el camino y tomaremos el de la derecha y más tarde otro que sale hacia a la izquierda.

Riberos del Tajo en Valdeverdeja

Vemos un risco que domina el paisaje y a él nos subiremos. 

Primero por tener desde su cumbre unas vistas impresionantes sobre el Tajo, que en estos parajes hace honor a su nombre, y después porque es interesante curiosear los restos arqueológicos que en él se asientan, pues allí se hallan los restos de un antiguo poblado de la Edad de Hierro sobre una elevación coronada por dos cerretes, en uno de los cuales se ha labrado en la roca viva un curioso aljibe para almacenar el agua y resistir así los asedios de otros grupos humanos enemigos en aquella época. 



También se encuentran restos de cerámicas a hechas a mano y otras sigillatas de origen romano, además de algunas piedras trabajadas de poblamientos anteriores con algunos restos de murallas.

Pozo en el entorno de Valdeverdeja

Bajaremos después siguiendo el arroyo y pasando por los restos de un viejo puente hasta la central eléctrica de los años treinta que se asienta sobre las ruinas de los molinos de Los Sacristanes y unas aceñas anteriores, en un paraje escarpado realmente hermoso. 

En la orilla de enfrente se ve el molino de Tani.Central eléctrica de Valdeverdeja

Volveremos después sobre nuestros pasos hasta la primera bifurcación del viejo cementerio y seguiremos el otro camino que también va hacia el Tajo. 

Bajamos hacia el río por una colada que discurre paralela a una granja al final del camino, hasta el arroyo del Pueblo o de Malezo. 

El arroyo se despeña después de un primer molinejo precedido de una presa por pequeñas cascadas y luego junto a otro molinillo de arroyo en ruinas. 

Llegamos así siguiendo un camino molinero a la ribera del Tajo, que aquí presenta una vista espectacular, y visitamos el gran molino de los Capitanes, que nos impresiona por su sólida estructura y sus bóvedas y regolfos. 

Desde él parte otra senda que nos lleva aguas abajo hasta el molino Nuevo, en ocasiones semisumergido por el reculaje del embalse de Valdecañas y que, como su nombre indica, es más moderno, con restos de ejes y ruedas que movían lo que más bien era ya una pequeña fábrica de harinas movida por energía hidráulica.

Molino de los Capitanes en Valdeverdeja

Pero no acaban aquí los lugares de interés de Valdeverdeja. Junto a las escuelas del pueblo sale también una pista que nos lleva al lugar de La Facciosa, donde se ha adecentado la ribera con una zona verde y un restaurante. 

Es un lugar que se puede tomar como punto de partida para preciosas excursiones en piragua. 

Una de ellas puede consistir simplemente en cruzar el río para curiosear en el castillo de Espejel, fortaleza musulmana que se sitúa justo enfrente, en término ya de Valdelacasa de Tajo. 

Los molinos de Espejel, río arriba, se mantienen bajo el agua y solamente puede verse la casa de los molineros y de los frailes, ya que pertenecieron durante años al monasterio de Guadalupe.









Molino Nuevo de Valdeverdeja

En otras entradas conoceremos otras rutas molineras de este tramo del río Tajo.Interior de uno de los grandes molinos de aldeverdeja

http://lamejortierradecastilla.com/ruta-de-los-riberos-y-molinos-en-valdeverdeja/


viernes, 27 de abril de 2018

El Clero Secular en Toledo hacia 1569

Resultado de imagen de El Clero Secular en Toledo siglo xvi
Con un arzobispo que no sólo era el primado de España sino también su más rico prelado, cabía esperar que Toledo acogiera a un considerable número de clérigos. 

No obstante, el censo de 1569 revela la facilidad con la que puede exagerarse hasta qué punto la ciudad estuvo en manos del clero. 

Es obvio que su catedral era enorme; Hurtado de Toledo dice que empleaba a unas 600 personas, la mayoría de las cuales eran clérigos. 

Por el contrario, Toledo tenía sólo 321 clérigos seculares, una cifra que representa menos del 1 por ciento de su población total . 



En la ciudad había, sin embargo, alrededor de un clérigo por cada 38 vecinos, cifra considerablemente superior a la proporción de un clérigo por cada 100 vecinos que muchos obispos del siglo XVI consideraban ideal ?. 

Resultado de imagen de toledo  siglo xviEs difícil encontrar cifras comparables en otras ciudades castellanas de la época, pero la proporción entre clérigos y vecinos era en Vallad olid de 1:70, exactamente la mitad que en Toledo, y en Sevilla de aproximadamente 1:80 . 

En este aspecto, Toledo hacía honor a su reputación de ser la capital espiritual de España. La distribución de estos clérigos en las diferentes partes de la ciudad era, sin embargo, muy desigual. 

Puede decirse como norma general que cuanto más grande fuera la parroquia, mayor era el número de clérigos. La máxima concentración se localizaba en San Pedro, una parroquia situada dentro de la Catedral, que alardeaba de tener no menos de 23 capellanías. 

Con 415 vecinos, era una de las parroquias más pequeñas de Toledo, pero San Pedro era descrita como una «parroquia noble y de gentes de negocios y artes mecánicos poblada»  .

 Estos artesanos y mercaderes tenían no menos de 40 clérigos al servicio de sus necesidades espirituales, una proporción de exactamente uno por cada diez vecinos, cifra siete veces superior a la media de la ciudad. Mejor atendidos estaban aún los 126 vecinos que vivían en la muy pequeña pero extremadamente rica parroquia de San Salvador. Gracias en parte a cuatro beneficios y veinte capellanías, residían en la parroquia 30 clérigos, lo que arroja una proporción de 1:4 (!). 

En comparación, los toledanos que vivían en los barrios más pobres y marginales tenían pocos clérigos a su inmediata disposición. 

La peor situación era la de los 719 vecinos que vivían en la desparramada parroquia de San Isidoro, situada extramuros, en el extremo septentrional de la ciudad. 

Un barrio conocido por sus hornos de cerámica en el que la mayoría de los vecinos, según Hurtado de Toledo, eran alfareros (Memorial, 529), pero donde sólo vivían cuatro clé- rigos, lo que representa una proporción clérigos/vecinos de 1:180, muy por encima de lo que se consideraba ideal. 

Entre las demás parroquias pobres de la ciudad, la de Santiago mostraba una proporción de 1 clérigo por cada 158 vecinos y la de San Cebrián o (San Cipriano), habitada por curtidores, de 1:136. Parece, pues, que los toledanos pobres tenían que buscar por sí mismos su bienestar espiritual. 

No puede extrañar que los residentes en estas mismas parroquias fueran los que corrieron más riesgos de ser encarcelados por el Santo Oficio de Toledo .

Richard L. Kagan Johns Hopkins University
 file:///D:/Documentos/Downloads/4682-15517-1-PB.pdf


jueves, 26 de abril de 2018

Valdeverdeja: Patrimonio y Tradición

Resultado de imagen de mapa Valdeverdeja,










IGLESIA, ERMITA, Y OTRAS COSILLAS DE VALDEVERDEJA

Iglesia parroquial de Valdeverdeja

LA IGLESIA:

Bajo la advocación de San Blas, es un edificio de magníficas proporciones, pues no debemos olvidar que Valdeverdeja llegó a ser uno de los lugares más poblados de la comarca con casi seis mil habitantes. 



Se comenzó a construir en el siglo XVI y hubo de ser ampliado en el XVIII, cebándose en ella los avatares bélicos de la Guerra de la Independencia y de la Guerra Civil. 

Tiene planta de cruz latina con una gran nave central cubierta con bóveda de cañón con lunetos y dos naves laterales de escasa profundidad que alojan diferentes capillas cubiertas mediante cúpula de media naranja, al igual que la del crucero que se encuentra decorada con pinturas que representan a los evangelistas en las pechinas, además de otros motivos geométricos.

Púlpito granítico de la iglesia de Valdeverdeja

Detalle del púlpito de la iglesia de Valdeverdeja

También está decorada con molduras de motivos vegetales y geométricos la bóveda de la nave central y son además de destacar en el interior el bello púlpito granítico, el coro sobre arco rebajado y el enlosado con sepulturas. 

El acceso a la iglesia se realiza por la fachada sur mediante una portada de finales del siglo XIX con una inscripción alusiva que está precedida por un espacio porticado sobre columnas de granito. 

En la fachada norte se encuentra la puerta más antigua con arco de medio punto. 

Todo el templo está rodeado de una cerca de piedra que deja un espacioso atrio enlosado. 

El mobiliario y la imaginería son modernos, pues tanto el retablo como las tallas fueron destruidos durante la contienda del 36.

Pórtico de la iglesia de Valdeverdeja y suelo enlosado de granito

LA ERMITA: La ermita de Nuestra Señora de los Desamparados se sitúa en un cerrete al sudoeste de la población disfrutándose desde allí de una hermosa vista panorámica del caserío y del entorno verdejo. 

Se construyó a finales del siglo XVII y se amplió derribando la primitiva capilla mayor y prolongando el edificio a mediados del XVIII. 

Sirvió de parroquia en las ocasiones en que por diferentes motivos la iglesia de San Blas hubo de ser reformada.

Ermita de Valdeverdeja

Se trata de una construcción en mampostería con sillares en las esquinas que cuenta con una sola nave, cabecera plana y presbiterio cubierto por bóveda semiesférica sobre pechinas rematada en linterna. 

Se accede a la ermita por un pórtico con tejadillo a los pies que protege una puerta adintelada. Sobre este acceso se levanta la espadaña de un solo hueco.

Calvario y calzada de subida a la ermita de Valdeerdeja

Para llegar a la ermita se asciende desde el pueblo por una pintoresca calzada de losas graníticas adornada con árboles y un bonito Viacrucis que, aunque fue levantado en el siglo XVIII, fue destruido en la pasada Guerra Civil volviendo a tallarse sus cruces de fuste ochavado en 1937.

Antigua farmacia que se conserva en Valdeverdeja

EL AYUNTAMIENTO: Otro edificio de interés es el ayuntamiento que ocupa la fachada oeste de la Plaza Mayor.

Es construcción de mampostería con sillares en las esquinas que como elemento más característico cuenta en la planta baja con soportales sobre columnas graníticas. 



Fue construido a principios del siglo XVIII pero un incendio y diferentes reformas le han dado el aspecto que hoy presenta, al que se añade la torre del reloj que se edificó sobre otra anterior afectada por un rayo en 1926. 

Ésta es de ladrillo visto y se remata con una de esas típicas estructuras de hierro con templete que en aquella época se construyeron en muchas casas consistoriales de la zona. Enfrente del ayuntamiento se puede observar una de las fachadas de la casa curato.Chozo de planta cuadrada y falsa cúpula en Valdeverdeja

En Valdeverdeja se conserva una antigua y curiosa farmacia de estilo mudejarista y, además de la arquitectura urbana de la que ya hemos hablado, se conservan en el entorno numerosas construcciones comochozos, fuentes o zahurdas de pintoresca construcción en granito.

 Capítulo aparte merecen los molinos del Tajo y de sus arroyos, la vieja central eléctrica o fábrica de la luz y el arroyo de los pozos nueos de los que hablamos en otras entradas.

ANIMEROS Y ANIMERAS , ARTESANÍA Y GASTRONOMÍA DE VALDEVERDEJA

ANIMEROS Y ANIMERAS , ARTESANÍA Y GASTRONOMÍA

Decoración de las alabardas de los animeros

Si algún rito festivo es especialmente frecuente en los pueblos de la comarca de Talavera ese es el de las soldadescas, lleven o no ese nombre.

 Se trata de celebraciones de origen pagano muy vinculadas a las fiestas invernales y que en muchos casos fueron asumidas por cofradías de ánimas.

Bailando la Bandera en el carnaval de Ánimas

En Valdeverdeja podemos ver a los jóvenes de ambos sexos vestidos con los trajes tradicionales, en la mujer en sus dos versiones de novia y de labradora. 

Cuando el Domingo de Carnaval o Domingo del Gallo acaba la misa, los animeros y animeras suben en grupo hacia la plaza seguidos de las autoridades locales y otros asistentes. 

Evolucionan luego en desfile multicolor frente al ayuntamiento con sus albardas adornadas con cintas multicolores y después el abanderado baila la bandera al ritmo del tamborilero en una vistosa ceremonia que se completará por la tarde con el ofertorio en el que por parejas se hacen sus donativos y las señoras de la Asociación de Nuestra Señora de los Desamparados organizan un convite

.Dos parejas de animeros y animeras con su preciosa indumentaria

En Semana Santa se celebraba con gran devoción la Procesión del Encuentro. 

Las fiestas patronales son el tres de Febrero en honor de San Blas, aunque para celebrar una fiesta veraniega se instituyó hace unos años la fiesta de la Confraternidad o “fiesta de verano” simplemente. 

La romería a la ermita de la Virgen de los Desamparados se hace el primer fin de semana de mayo y con ese motivo se celebra un certamen de bailes regionales.

Los animeros y animeras evolucionan por la plaza de Valdeverdeja

PUEBLO ARTESANO

Valdeverdeja fue siempre pueblo de artesanos, aunque la emigración y el abandono de las labores agrícolas ha hecho desaparecer la mayor parte de ellos. 

Ya no quedan ceramistas de basto, telares, hojalateros, espartero o albarderos, solamente se siguen realizando labores y bordados aunque también trabaja algún herrero y los verdejos han sido siempre excelentes canteros y molineros.

Alfarería tradicional verdeja

GASTRONOMÍA

Estamos en tierras casi extremeñas y la cultura del cerdo debe notarse en la gastronomía con platos tan matanceros como la cachuela o la chanfaina. 

El mundo pastoril se refleja en las migas o en las sopas canas.

Para postre, los dulces tradicionales como las floretas, las roscas y mangas de las bodas, las perrunillas y los mantecados. 

Un plato tradicional, dada la vinculación de Valdeverdeja con el río y los molinos con sus cañales de pesca, era, por ejemplo, las anguilas fritas o en salsa.


http://lamejortierradecastilla.com/iglesia-ermita-y-otras-cosillas-de-valdeverdeja/
http://lamejortierradecastilla.com/animeros-y-animeras-artesania-y-gastronomia-de-valdeverdeja/

miércoles, 25 de abril de 2018

Cuando los Jesuitas cerraron su Casa en Toledo después de cinco siglos

Quedando 3 sacerdotes mayores; en 1583 el colegio de la Orden llegó a tener 700 alumnos

A.P.HERRERA 

La Casa de la Orden en el casco histórico de Toledo

Después de casi cinco siglos en la ciudad, la Casa que la Compañía de Jesús tiene en Toledo, en la confluencia entre la calle Alfonso XII y el callejón de Jesús y María, cerrará sus puertas el próximo verano ante la falta de vocaciones. En la actualidad solo tres sacerdotes habitan el inmueble, propiedad de esta Orden religiosa.

Uno es un «peso pesado» de la Compañía de Jesús española, el padre Luis María Mendizábal, de 84 años, conocido director espiritual y fundador en 1977 de la congregación religiosa Fraternidad de Cristo Sacerdote, ,cuya casa madre está en Oropesa.



Otro es el padre superior, Ricardo Rodrigo, quien confirmó a ABC la noticia de su marcha, probablemente en el mes de julio, cuando sean destinados a otras casas de la Compañía de Jesús en España. Hay otro tercero, el padre Máximo, de mayor edad. Ahora atienden el culto de la Iglesia de San Ildefonso, popularmente conocida en Toledo como de los Jesuitas. El padre Rodrigo confía en que en un futuro, el resurgir de vocaciones propicie el regreso de los jesuitas a la ciudad, que abandonan con tristeza.
La historia

La llegada de los jesuitas a Toledo se produjo tras la muerte del cardenal Siliceo, que se había negado a que se establecieran en la ciudad. Su sucesor, el arzobispo Carranza, les concedió el permiso necesario y entre octubre y diciembre de 1558 estuvieron alojados en el Colegio de Infantes. Luego alquilaron una casa cerca de la iglesia de la Magdalena en la que vivieron todo el año 1559 los tres sacerdotes que establecieron la fundación. Posteriormente la comunidad creció con otros 3 sacerdotes, 4 hermanos coadjutores y 2 estudiantes, y pasaron al Torno de las Carretas (hoy Núñez de Arce) a otra casa cedida por un devoto de la Compañía.

En 1561 compraron una casa en la colación de Santo Tomé (la plaza con el busto del doctor Marañón), que era más capaz para una comunidad que crecía: 12 sacerdotes, 3 estudiantes y 7 hermanos coadjutores.En 1583 abrieron un colegio, el de San Eugenio, regentado por 17 sacerdotes y hermanos coadjutores, en una casa alquilada en la calle hoy San Miguel de los Ángeles. Cuando iniciaron las clases, los alumnos eran 700. El 1 de abril de 1767 los jesuitas son expulsados de los territorios de la Monarquía (España y las Indias) y sus bienes incautados. La biblioteca pasará a la arzobispal y por un tiempo los locales del Colegio de San Eugenio serán ocupados por la Universidad de Toledo (estaban entonces en la plaza de las Tendillas).

El regreso de los jesuitas a Toledo se realizó en 1903, bajo el pontificado del cardenal Sancha, que les permitió recuperar la iglesia de San Ildefonso y abrir una residencia en el lugar que todavía ocupan.


MARÍA JOSÉ MUÑOZ / TOLEDO
Día 31/03/2011
http://www.abc.es/20110331/toledo/abcp-jesuitas-cierran-casa-despues-20110331.html

martes, 24 de abril de 2018

La Fundación del Asilo de San Prudencio, Talavera de la Reina

ASILO DE SAN PRUDENCIO

Panel de azulejos de Ruiz de Luna en la portada de San Prudencio

Aunque ya hemos hablado del monasterio de Santa Catalina de los jerónimos, hoy trataremos de esta institución que se aloja en parte de sus dependencias.

A finales del siglo pasado, los hermanos Luis y Jacinto Aguirre Ibarzábal se asientan como otros muchos hacendados vascos, en nuestra ciudad. 

Adquieren numerosas propiedades que, junto a las herencias de la familia de sus esposas, completan un considerable patrimonio en bienes rústicos.



Jacinto Aguirre fundador del Asilo de San Prudencio y su hijo “Prudencito”. Fotografía de Ruiz de Luna.

Jacinto contrae matrimonio con doña Teresa Jiménez de la Llave, hija de familia acomodada talaverana y hermana del historiador Luis Jiménez de la Llave. De ese matrimonio nació un hijo, Prudencio, llamado así por ser el santo de su nombre el patrono de la ciudad de Vitoria, patria chica de Jacinto Aguirre. 

El niño murió cuando contaba sólo siete años y el matrimonio, al morir sin descendencia, decidió dejar su fortuna para crear una fundación que asilara a niños pobres y huérfanos.La esposa de Aguirre, Teresa Jiménez de la LLave, talaverana y cofundadora de San Prudencio, fotografía de Ruiz de Luna

Tienen preferencia los nacidos en Talavera, Vitoria y Velada. La vinculación de esta última localidad con la fundación nace de que la mayor parte de las fincas que son legadas y que financian la institución se encuentran situadas en su término. 

Es el caso de Villabuena, Trujillanos, La Aliseda y Carniceros que, junto a El Golín de la Senda, cercana a las anteriores pero en las proximidades de Parrillas, Cervines, y algunas otras propiedades de menor extensión, conforman el patrimonio de San Prudencio.

Son fincas adehesadas de considerable extensión donde se explota la ganadería extensiva, la leña, la caza y, uno de cada nueve años, se realiza la saca del corcho que alegra un poco más las arcas del benéfico instituto.Portada del Asilo de San Prudencio

El patronato se rige por un patronato constituido por el alcalde de Talavera, el párroco de Santiago, y el párroco de Santa María, es decir la Colegial pero hoy, al no tener culto, recae la responsabilidad sobre el Vicario de Talavera. El más antiguo en el cargo de los tres es el Patrono Administrador al que auxilia un secretario.



En principio eran dos casas en la calle de Los Úbedas las destinadas a alojar el asilo, pero inconvenientes económicos y de espacio hicieron que se solicitara el antiguo convento de los jerónimos para su instalación, los agustinos, que entonces lo ocupaban tras la marcha de Talavera de los jesuítas, dejaron el edificio, permitiendo así que en 1913 se ubicara en el antiguo y poderoso Monasterio de Santa Catalina una institución tan talaverana como es San Prudencio.

Ha acogido y formado la institución a lo largo de su historia a más de 1300 niños que la recuerdan con nostalgia y agradecimiento para las monjas de San Vicente Paúl, a cargo de las cuales se dejó su atención. 

Alumnos que mantienen fuertes vínculos de amistad unidos en una viva asociación. Señalaremos en fin el protagonismo de San Prudencio como institución pionera en el deporte talaverano con la fundación de uno de los primeros clubs deportivos, el entrañable «SAMPRU».

Las dehesas de Velada de La Aliseda,Villabuena, La Grajera o Trujillanos son las propiedades del patronato de San Prudencio que financia la fundación


http://lamejortierradecastilla.com/la-fundacion-de-san-prudencio/

lunes, 23 de abril de 2018

Origenes de Corral de Almaguer y el SANTUARIO de NUESTRA SEÑORA DE LA MUELA.

Resultado de imagen de corral de almaguer mapa
El pasado 31 de agosto, coincidiendo con las II Jornadas de Arquitectura, el historiador Rufino Rojo García-Lajara nos ilustró sobre los orígenes y avatares del cerro de la Muela a través de los tiempos, así como sobre la evolución de los edificios que componen el actual Santuario.

Como colofón a esa visita guiada, se proyectó el presente audiovisual (realizado por nuestro animador e ilustrador profesional Julián Lominchar Martínez) en el que se resume de forma clara y sencilla la evolución del mencionado Santuario a lo largo de los siglos.

Dado el interés didáctico y pedagógico del presente vídeo, hemos creído conveniente recogerlo en nuestra página, para facilitar así su divulgación entre todos los vecinos.



Como está realizado con mucha resolución, puedes visualizarlo si quieres en pantalla completa y alta definición HD, por lo que en ese caso no olvides pinchar en la ruedecita que aparece en la parte inferior derecha del vídeo y clicar en la mayor resolución que te aparezca.

Resumen histórico del audio-visual

Resultado de imagen de Corral de Almaguer y el SANTUARIO de NUESTRA SEÑORA DE LA MUELA.La ermita de Nuestra Señora de la Muela, se encuentra ubicada en el pequeño cerro con forma de muela o rueda de molino que le otorgó su característico nombre. Este peculiar emplazamiento, considerado lugar sagrado desde varios siglos antes del nacimiento de Cristo hasta nuestros días, fue testigo aventajado del paso de las diferentes culturas que se asentaron en la Península Ibérica, dejando su impronta en nuestro suelo y modelando nuestro particular modo de ser.

Iberos, romanos, visigodos, musulmanes y cristianos, deambularon por la superficie del cerro, imprimiendo la huella de sus creencias en las piedras que componen el actual santuario.

Durante los tiempos oscuros de la edad media, el edificio fue destruido y reconstruido en numerosas ocasiones, sufriendo en sus estructuras las consecuencias del avance de la reconquista, el abandono de la peste y las posteriores luchas entre nobles y reyes cristianos.

Con la llegada de la edad moderna -finales del siglo XV y comienzos del XVI- (época de los Reyes Católicos) la ermita aparece descrita en los documentos como un pobre edificio construido con humildes materiales y notable influencia morisca. La imagen de la Virgen de la Muela no es considerada aún como patrona de la villa, compitiendo en lo que respecta a la devoción popular de los corraleños con las imágenes de Nuestra Señora del Campo y Nuestra Señora de los Sábados. En cambio, sí se verifica la presencia de una antigua cofradía encargada de celebrar las misas por las almas de sus hermanos difuntos y organizar la romería y fiesta que se celebraba el 2 de Mayo. La conservación y arreglo de la ermita, corría por aquellas fechas a cargo de un mayordomo nombrado por los visitadores de la Orden de Santiago -a propuesta del Ayuntamiento- entre los vecinos de la villa.

Esa vieja ermita que creíamos desaparecida tras la construcción del enorme edificio actual, es la que concentrará el grueso de nuestras explicaciones y se convertirá en buena medida en el objetivo de nuestro audio-visual, al comprobarse que jamás desapareció del cerro, sino que simplemente fue reutilizada y disimulada entre las diferentes estancias que hasta hace poco componían el santuario.



En concordancia pues con el propósito didáctico de esta visita guiada, en el presente vídeo conoceremos un poco más sobre sus orígenes, su historia y los últimos descubrimientos que nos han permitido conocer mejor la evolución del edificio. 

Rufino Rojo García-Lajara

Audio-visual sobre la Ermita de Nuestra Señora de la Muela



Fuente: https://somoscorraldealmaguer.com/category/historia/

viernes, 20 de abril de 2018

Camino de los Bandoleros a Guadalupe: Las Herencias

Ventana en Las Herencias, decorada con azulejería de Ruiz de Luna

Enfrente de la isla de El Alariche se encuentra la antigua granja dePompajuela. Es una explotación agrícola que aparece en los textos históricos desde la Edad Media y cuyo nombre, según Jiménez de Gregorio, derivaría de algún personaje romano llamado Pompeyo. 

No sería extraño que en tierras tan feraces hubiera tenido su solar alguna villa romana y en el mismo sentido apuntarían los restos arqueológicos de la época hallados en su entorno.

Un viejo motor como muestra de la actividad agrícola de Pompajuela y otras fincas de la vega del Tajo

Fue también propiedad de los monjes jerónimos de Talavera, cuyo monasterio era, junto al de Guadalupe y al de El Escorial, de los más ricos de la orden. 



Hoy día se mantienen muchas de las dependencias del complejo agrícola que explotaron los frailes: la capilla, corrales, almacenes, lagares, norias y cuevas utilizadas como bodegas recuerdan los tiempos de esplendor de esta típica gran explotación agropecuaria de las vegas talaveranas.Iglesia parroquial de Las Herencias



Continuamos nuestro viaje y llegamos poco después al caserío de Las Herencias. 

Como vamos viendo, el territorio es sumamente rico en restos arqueológicos de prácticamente todos los periodos históricos. 

Además de los ya reseñados debemos señalar la referencia a dos verracos hallados en la labranza de El Gamito, uno de ellos localizado hoy día en Alcaudete de la Jara.

Dos azulejos en una fachada de Las Herencias, que conmemora su construcción “en los tiempos del cólera”

Según las relaciones de Felipe II, Las Herencias se llamaría así porque“ este lugar estaba fundado como a quinientos pasos más hacia la parte donde el sol se pone, y por ser algo enfermo le edificaron donde al presente está y que se llamaba antes de ahora Peña, y porque este lugar es de heredades paticulares se llama Las Herencias…” 

Este despoblado de La Peña no es el único del término pues existió otro cercano al actual pueblecito de El Membrillo que se llamó Aldeanueva de Rodrigo en el que se situó una de las iglesias más antiguas de La Jara. 

Pero de este y otros pueblos perdidos hablaremos cuando recorramos el Camino Jareño Norte.Arquitectura popular de Las Herencias de ladrillo, adobe y gorrones



El caserío conserva bastantes construcciones de su arquitectura popular, en la cual, como corresponde a tierras de vega donde la piedra es poco abundante, los materiales mayoritariamente empleados son el tapial, el adobe y el ladrillo empleado en los muros con el típico aparejo mudéjar, alternando machones y verdugadas de ladrillo con paños de tapial. 

Se conservan grandes portadas con puertas carreteras y algunos de los edificios han sido restaurados siguiendo parámetros tradicionales. 

La iglesia sufrió los embates de la Guerra Civil en su antigua imaginería de la que apenas queda nada, aunque el templo conserva una encantadora espadaña.

Torreta de estructura metálica típica del siglo XIX para sostener la campana del reloj del ayuntamiento de Las Herencias

En este pueblo realizó el famoso ceramista Ruiz de Luna su segundo trabajo de decoración en la comarca, concretamente en la casa del médico a principios de siglo. 

Hay junto a la plaza un edificio con la fachada decorada con buena cerámica talaverana precisamente de su alfar y otra casa más modesta que luce una curiosa placa también de cerámica que celebra la terminación de la construcción en los tiempos del cólera del siglo XIX.

http://lamejortierradecastilla.com/pasamos-por-las-herencias-camino-de-los-bandoleros-a-guadalupe-2/

martes, 17 de abril de 2018

La colaboración judía con los musulmanes durante la invasión de España (II)

IVE.- Aquí hay algunos extractos de History of the Conquest of Spain by the Arab-Moors, Vol. I, por Henry Coppée, publicado en 1881. Los libros publicados antes de la era de la “corrección política”, impuesta por los judíos para censurar artículos y opiniones que les perjudican políticamente, contienen siempre altas dosis de verdad.

Ya he hablado de un importante componente en las combinaciones de Ilyan (traidor general de los godos, también conocido como Julián), sobre el cual, como se ha comprobado en todos los períodos de la historia española, parece apropiado tratarlo con mayor profundidad: me refiero a los judíos.

Nada es más triste, y al mismo tiempo tan único, tan sui géneris, en la historia del mundo que la separada y peculiar existencia de este pueblo, herido y en todas partes perseguido, que ha sido -sobre todo desde la era cristiana, que inauguraron su cruel y cegado acto de incredulidad- despreciado, pisoteado, cazado, exiliado, torturado y asesinado. Y sin embargo, lo más sorprendente es el poder moral que han ejercido sobre sus perseguidores.



Mientras que los cristianos eran perezosos en los negocios, flojos en la industria, y desperdiciaban lo que tenían, el judío [estaba] ganando y atesorando; “Acomodó” a los derrochadores con préstamos usureros, y apeló por precedente a la estratagema de Jacob, – La actitud de los judíos.

“Esta era la manera de prosperar, y él fue bendecido, el ahorro es bendición, si los hombres no lo roban”.

Sólo así podían vengarse de sus opresores. De este modo, establecieron relaciones con los cristianos de España y con los árabes-moros de África, y de la combinación de estas relaciones emergieron como un potente elemento en la conquista árabe, para luego ganar dominio en la Península.

No existe un registro certero sobre cuándo llegaron por primera vez. Podemos creer que cuando las flotas de Salomón hicieron sus viajes a Tharshish, -“ya que el rey tenía en el mar una armada de Tharshish con la marina de Hiram: una vez cada tres años vino la marina de Tharsis, trayendo oro y plata, marfil, y monos y pavos reales”-, y algunos de los israelitas más aventureros permanecieron en la Península, formando el núcleo para otros que, cuando Judea fuese invadida por ejércitos hostiles de vez en cuando, abandonaran su país y vagaran por la costa norte de África, y escucharan las noticias de sus hermanos en España, y se unieran a ellos allí.

Sabemos que cuando los romanos conquistaron la península encontraron un número considerable de israelitas domiciliados allí.

Cuando, después del terrible asedio de Jerusalén, por Vespasiano y Tito, de la amada y orgullosa ciudad no quedó, “una piedra sobre otra”, grandes muchedumbres de exiliados vagaron hacia el oeste inflando estos números. España era una tranquila provincia romana, y allí por su industria, frugalidad y habilidad en los negocios, los judíos se hicieron miembros útiles de la sociedad.

Hubo muchos que permanecieron en el norte de África y que mantenían relaciones constantes y cordiales con sus hermanos en España. Allí podían haber deseado con ahínco que sus errabundos terminaran: pero no; feroces persecuciones les esperaban allí, como en cualquier otra parte.

Cuando Heraclio se convirtió en emperador de Oriente y decidió castigar a los judíos en su dominio, sus embajadores hicieron un tratado con el monarca gótico Sisebuto, uno de los artículos exigiendo que todos los judíos recusantes fueran expulsados ​​de España.

Este artículo también se incorporó en el Código Visigótico. En sus términos se les dio un año para decidir si iban a confesar a Cristo y ser bautizados, o ser afeitados y azotados, sus bienes confiscados y obligados a abandonar el país.

En vista de tan temible contingencia la mayoría se convirtió en hipócritas. Se dice que noventa mil se resignaron a ser bautizados; pero el forzado rito cristiano no era más que una máscara, pues la circuncisión continuaba llevándose a cabo secretamente, y así se transformaron de sujetos tranquilos y ordenados, en enemigos ocultos e intrigantes.

Pero incluso aquellos que pacientemente se resignaron, como hemos visto, no estaban protegidos de la humillación y de la nueva indignidad, sino que eran despreciados por su apostasía, que no era más que una nueva prueba para sus torturadores de su sórdido carácter.



El cuarto concilio de Toledo, celebrado en el año 633, revocó el decreto que les obligaba a ser bautizados; Pero esta aparente clemencia fue neutralizada por las crueles exigencias de que los hijos de los que habían aceptado el cristianismo fueran arrebatados de sus padres para ser plenamente educados en la fe cristiana, y que aquellos judíos que se habían casado con mujeres cristianas debían adoptar la religión de sus esposas, o serían separados de ellas. También fue decretado por el consejo que, en un juicio judicial, ningún judío pudiera presentar pruebas contra un cristiano.

Esto puso a los judíos en una terrible desventaja. El rigor aumentó. El sexto concilio toledano, en el año 638, fue más franco y no mucho más cruel cuando decretó que “el judaísmo no sería tolerado en el reino”, el octavo consejo prescribió nuevos rigores contra ellos.

Estos decretos produjeron en parte el efecto deseado; grandes números [de judíos] se desterraron a sí mismos, refugiándose en África del bautismo cristiano y de la persecución; allí también estaban dispuestos a unirse a cualquier respetable conspiración contra el gobierno y el pueblo que les había oprimido constantemente.

Para este no tan secreto propósito al menos recibieron el crédito completo; y cuando Égica ascendió al trono en el año 687, se encontraban bajo especial vigilancia, ya que se afirmaba que los judíos en España y África habían concertado un acuerdo especial para ayudar a destruir la monarquía gótica.

Así, aunque odiar y perseguir a los judíos se consideraba una parte indudable del deber cristiano en el abstracto, su conspiración agregó combustible a la llama. Por lo tanto, podemos admirar el asombro de la nación gótica y del mundo cristiano cuando Witiza, para servir a sus propios fines, como se creía, eliminó el anatema y las discapacidades y les devolvió parcialmente una condición de seguridad y facilidad.

Esta aparente clemencia disgustó a sus súbditos, no tanto porque anuló los cánones eclesiásticos y las leyes seculares, sino porque se atrevió a oponerse al prejuicio universal e implacable que se basaba ignorantemente en las pretensiones de Aquel que había perdonado a sus enemigos en la cruz.

Volvamos un instante para ver cómo fueron considerados por los árabes-moros. Sus primeras relaciones con el credo de Mahoma ya han sido presentadas. Hemos visto que habían sido poderosos en Arabia antes del advenimiento del profeta.

Los príncipes habían adoptado la Ley de Moisés, y los esfuerzos de Mahoma fueron arduos para convertirles. Cuando vio que era una tarea muy difícil, por las reivindicaciones generales del Islam, pidió y recibió revelaciones especiales que los denunciaban: en numerosos pasajes del Corán su incredulidad es reprendida y su destino declarado.

A pesar de esto, no parecen haber sido vistos con el mismo desprecio que otros incrédulos: estaban entre las primeras personas permitidas a componerse por tributo; y, si todavía eran despreciados, se les permitió vivir en paz.

Pero ahora, en el noroeste de África, había aumentado su importancia. Lo que les hacía peligrosos para los cristianos góticos, les daba un nuevo valor a los ojos de los árabes-moros, que se preparaban para invadir la península.

Estos descontentos y confederados judíos formaron una banda de auxiliares inteligentes y útiles para el programa de conquista musulmana. Los sonidos marciales de los anfitriones musulmanes eran una agradable música para sus oídos.

No tenían ninguna Lealtad nacional. Tenían la garantía de la historia de que el cambio de amos mejoraría su condición: ayudarían y servirían a los más bondadosos. La España mahometana sería mejor que la España cristiana, porque sería más tolerante.

Tanto por el Mesías Cristiano como para el profeta del Islam, tuvieron igual desprecio; y así los lectores de la historia española posterior encontrarán que, en épocas turbulentas, a menudo, como soldados de la fortuna, cambiaron de bando, y con frecuencia mantuvieron el equilibrio de poder a través de la influencia de su unidad y su riqueza.

Como ilustración única: cuando los musulmanes comenzaron a perseguirles por su dinero, se dirigieron a los cristianos y llevaron Alfonso VI al trono de Castilla y León, en el año 1085.



A medida que leemos de su fortuna llena de vicisitudes, nos sorprende el hecho de que el importante rol que han jugado ha sido intencionalmente ignorado o menospreciado por ambas partes en la lucha; pero no es difícil descubrir la verdad, a pesar de la reticente mención o el silencio intencional de los historiadores españoles y árabes, el primero provocado por el rencor religioso y el segundo por un orgullo de conquista, que no compartiría la gloria con tan humildes agentes.

Parece seguro que, al concertar sus planes para la conquista, Musa había tomado a los judíos como consejeros desde muy temprano: recibiendo información valiosa e importantes estadísticas de ellos, que habían aprendido en el comercio.

También se sabe que después de que el conde Ilyan entrara en contacto con ciertos godos descontentos en España, también buscó la ayuda de los judíos, como un elemento importante para llevar a cabo su propósito. Con gusto escucharon a los dos comandantes, y probablemente suministraron dinero, que su sagacidad les aseguró era una inversión tan segura y rentable, como en esos tiempos turbulentos se podían hacer.

Ahora podemos regresar por un momento a Rodrigo y la inminente invasión como realmente tomó forma ante sus ojos. Su recién adquirido poder parecía bien establecido; Su reino era un espectáculo justo. Todavía podía desafiar “la malicia doméstica y la exacción extranjera”.

De hecho, tenía sus sospechas del descontento gótico, y cada día traía una corroboración más fuerte del presuntuoso propósito de los árabes-moros; sabía que los hijos de Israel estaban conspirando secretamente contra él, pero hasta el momento no tenía ninguna duda sobre su capacidad para resistir a todos estos enemigos unidos, y colocar el poder gótico en una eminencia de autoridad y gloria sin precedentes. Si tuvo dudas en cuanto a la fidelidad de Ilyan, parece que las descartó.

… La degradación final de Córdoba dejó a Mughith libre para emplear a sus tropas, junto con las de Tariq, de la manera que su jefe debía dirigir. Era ahora el final de agosto de 711.

Dejó, como se había hecho en otros lugares, la autoridad local en manos de los judíos de la ciudad, los únicos en los que podía confiar, y fortaleció su control tomando rehenes entre los hombres más importantes.

Hizo del palacio su cuartel general, inaugurando así su futura grandeza y poder. Manteniendo a su alrededor una guarnición suficiente, extendió el resto de sus tropas por la Comarca, aguardando las órdenes de Tariq.

A partir de este momento, Córdoba permaneció en manos moras, creciendo continuamente en poder y esplendor, hasta que, con el dominio morisco, comenzó a declinar en los primeros años del siglo XI.

… El avance de Tariq había sido necesariamente lento y cauteloso; pero el caso parecía desesperado. La fama de sus victorias habían aterrorizado a todos los corazones. Los principales nobles y guerreros, sobre los cuales el pueblo podía confiar en su desesperada situación, habían caído en el campo.

Aquellos que habían huido a Toledo sólo pensaban en una nueva huida. Y cada día trajo nuevo testimonio del valor y el número de los musulmanes, y la ubicuidad de su luz y flotas de jinetes. En la ciudad no había municiones de guerra: los habitantes, paralizados, no habían acumulado provisiones.

No podía haber esperanza de socorro desde afuera, y mientras, en última instancia, los cristianos iban en una triste procesión para invocar la asistencia de Santa Leocadia en una urgente demanda, la vanguardia de Tariq apareció ante el pueblo.

Si los cristianos estaban desesperados, los judíos, que habían disimulado su alegría, apenas esperaron su convocatoria para aconsejar una rendición inmediata.

(Gayangos cita además que “los judíos abrieron las puertas de la ciudad a los musulmanes”).

… Mientras tanto, la segunda división bajo el mando Zeyd Ibn Kassed, había procedido, sin demora, a conquistar Málaga y su Comarca.

Se encontró con poca resistencia, y pronto pudo enviar, o tomar un fuerte destacamento a Gharnatta, la Medina o capital del distrito de Al-Birah. No encontraron oposición; y aquí también encontraron a un gran número de judíos, bien informados de su venida y de su propósito, dispuestos a dar la bienvenida al invasor, y contentos de encontrar entre las filas bereberes a muchos de sus hermanos, que, aunque convertidos al Islam, retuvieron los instintos de su sangre consanguínea.

Zeyd entregó el gobierno de Gharnattah (Granada) a los judíos, totalmente seguro de su enérgica cooperación en las maquinaciones musulmanas. El número de judíos en esa ciudad y el poder que tenían en sus manos, hicieron que el lugar fuese llamado, en su temprana historia, Gharnatta-al-Yahood, Granada de los judíos.

Fuente: History of the Conquest of Spain by the Arab-Moors, Vol. I, por Henry Coppée, 1881.

http://www.alertadigital.com/2017/07/10/la-colaboracion-judia-con-los-musulmanes-durante-la-invasion-de-espana-ii/

Si te ha gustado este artículo, por favor, dale a "Me Gusta".
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...