jueves, 31 de mayo de 2018

Una portada de cine

A mediados del pasado mes de Febrero tuvimos la ocasión de visitar un magnífico inmueble en la Plaza de Santo Domingo el Real. La visita tenía como objetivo atender la solicitud que nos hacía el propietario del inmueble nº 3, de la citada plaza, para estudiar la viabilidad de una posible intervención de mantenimiento en las cubiertas. 


La visita nos permitió conocer uno de los edificios residenciales más bonitos de la ciudad y de paso descubrir una pequeña anécdota, relatada por nuestro compañero de oficina Arturo Gutiérrez, relacionada con este edificio y la plaza a la que abre puerta.


Patio principal del inmueble sito en la Plaza de Santo Domingo el Real nº 3, Toledo. Fotografía: Jose María Gutiérrez Arias, Área de Gestión Patrimonial, Sección Vivienda, Consorcio de Toledo. Año 2018.

En el año 1959 se rodó la película”El lazarillo de Tormes”, producida por Hesperia Films, S.L. y dirigida por César Ardavín. Los escenarios y ambientaciones se grabaron en Toledo, Salamanca y en varios pueblos y villas, Frías, Lerma, Tordesillas, Olías del Rey, Piedralaves y la Alberca. Una de las escenas de la película está rodada en la Plaza de Santo Domingo el Real y en las imágenes grabadas se aprecia con claridad la fachada del edificio que visitamos. 

Curiosamente, en esta escena, advertimos en la fachada la existencia de una bella portada, blasonada en su parte alta con un escudo, rematado con yelmo y cimera, portada que desconocíamos y de la que no teníamos noticia alguna. 

Repuestos de la sorpresa inicial, caemos en la cuenta de que son muchas las fotos antiguas que conocemos de la Plaza de Santo Domingo el Real, y en ninguna de ellas hemos visto portada alguna (?).


Comparativa entre el fotograma de la película “El Lazarillo de Tormes” (1959) y una fotografía actual de la Plaza de Santo Domingo el Antiguo, Toledo (2018)

Aquí había trampa y cartón. Nunca mejor dicho, la portada es sin duda un decorado, una arquitectura efímera hecha de madera, cartón, tela, escayola … una portada muy bonita, una portada de cine. 


Llama sin duda también la atención la esbelta torre mudéjar que asoma por encima del alero, en un segundo plano, completando el engaño y haciendo todavía más singular el fotograma. Resulta curioso que para tan solo 8 segundos, en los que se puede ver la imagen de la portada y torre, se realizase el esfuerzo de montar tan elaborado decorado.


Indicar por último que este tipo de portadas rematadas con yelmos decorados no son muy habituales en la ciudad, siendo quizás las más emblemáticas la portada del Palacio de los Condes de Cedillo, en la Calle Rojas, y la portada de la Calle Instituto nº 1, ésta última de proporciones más modestas.

Jose María Gutiérrez Arias
http://www.consorciotoledo.org/una-portada-de-cine/

miércoles, 30 de mayo de 2018

Excursión a las barrancas de Castrejón

Resultado de imagen de barrancas Castrejón mapa






Barrancas de Castrejón sobre el Tajo

Desde Talavera pasamos La Puebla camino de Toledo y llegamos, pasado el cruce de Burujón, al arroyo del Valle donde una vez crucemos el puente, en el kilómetro 26, sale a la derecha la senda ecológica de las barrancas o de Castrejón. La pista es transitable en vehículo y aunque es mejor darse el corto paseíto, podemos llegar en coche hasta el merendero de Los Enebros.


El Tajo desde el mirador de las Barrancas

Cuando nos asomamos a los cortados arcillosos la visión es impresionante, pues alcanzan una altura cercana a los cien metros ( Pico del Cambrón), con un modelaje del terreno muy peculiar en los viejos sedimentos cuaternarios del Tajo, que aquí se embalsa por la presa de Castrejón

Pescadores del Tajo en La Puebla de Montalbán mostrando los barbos capturados

En los cortados y barrancas predomina una vegetación xerófila en la que son numerosos los tomillares, los retamares, el romero o los almendros, y en las zonas más pendientes los enebros. Muy diferente es la vegetación de las zonas húmedas del entorno del pantano, con eneas, carrizos, tarayes, sauces o zarzas.

La niebla sube del Tajo hacia las barrancas

Las aves que se pueden observar desde los miraderos son muy variadas, con varias especies de anátidas, garzas, cormoranes, martinetes etc…

Rodríguez de la Fuente rodó un episodio de su serie de documentales sobre las águilas imperiales en estos cortados, ya que son numerosas las rapaces como el águila perdicera, el aguilucho lagunero, el halcón peregrino, el búho, e incluso podemos ver planear sobre nosotros el buitre negro.


Los islotes del Tajo en el embalse de Castrejón desde la cumbre de las barrancas

http://lamejortierradecastilla.com/excursion-a-las-barrancas-de-castrejon/

martes, 29 de mayo de 2018

Don Rodrigo Mexía. Hidalgo notorio de Esquivias, relacionado con Cervantes

Hidalgo, natural y vecino de Esquivias, emparentado con Miguel de Cervantes. Recuperó en su persona el apellido Mexia, de rancia y probada hidalguía, y uno de los más ilustres apellidos de Esquivias.

Los padres de Don Rodrigo Mexía habían sido padrinos de bautismo de Nicolás, primer hijo de Hernando de Salazar y Vozmediano y Catalina de Salazar y Palacios, el 24 de diciembre de 1563, dos años antes del nacimiento de Catalina, la que sería esposa de Cervantes.

Nació Rodrigo en el seno de una de las familias mas acomodadas de la época en Esquivias (Toledo). El año de 1546 recibe las aguas bautismales en la Iglesia Parroquial del Nuestra Señora de la Asunción de Esquivias, siendo hijo de Blas Chirino de Loaysa y de Fabiana de Palacios, hermana de Francisco de Palacios, el Viejo, abuelo materno de la esposa de Cervantes, Catalina de Palacios y Salazar (o Salazar y Palacios). 

Recuperando en su persona el apellido Mexía, de rancia y probada hidalguía, y uno de los más ilustres apellidos de Esquivias. La familia Chirino de Loaysa, que procedían del Reino de Granada, era de las más apreciadas de Esquivias. Ambas familias tenían ganada la Carta Ejecutoria de Hidalguía por la Chancillería de Valladolid, además de poseer una cuantiosa hacienda familiar.


Escudo en la fachada del Mayorazgo de los Quijadas de Esquivias, con las armas

de los Quijada de Becilla de Valderaduey y Cruz Trebolada de Gutierre Quijada

En Esquivias vivían por esa época hasta treinta y siete hidalgos, según la relación de pueblos de Felipe II. Esta población tan nutrida de caballeros, damas y hombres de armas en un pueblo pequeño como este debía disfrutar de una vida social muy activa. Aquí conoció Miguel de Cervantes a Catalina de Palacios y Salazar, una joven de 18 años, hija de hidalgos y sobrina de don Juan de Palacios, teniente cura de la iglesia de Santa María.

Después de contraer matrimonio Cervantes* convivió con Catalina durante dos o tres años en la casa de un pariente de ésta, Alonso Quijada de Salazar, que representaba a los Hidalgos del lugar en el concejo de Esquivias, y en el que quizá se inspiró Cervantes para crear el protagonista del Quijote. 

Lo que no quiso evitar Cervantes en el Quijote era hacer referencia, si no una crítica, a los Hidalgos del lugar de Esquivias, encarnados en los Quixadas, considerando su Titulo como menor, incluso que el de los vinos de Esquivias, tal como escribe en el Prólogo de Los Trabajos de Persiles y Sigismunda: "Sucedió, pues, lector amantísimo, que viniendo otros dos amigos y yo del famoso lugar de Esquivias, por mil causas famoso, una por sus ilustres linajes y otra por sus ilustrísimos vinos..." 

El documento mas destacado donde aparece el nombre de Rodrigo Mexía, es en el Acta de la boda de Miguel de Cervantes Saavedra con Catalina de Palacios y Salazar. Se halla en el folio 95 vto. del Libro III de Defunciones y Matrimonios de la Parroquia de Esquivias, y dice así:


Partida de matrimonio del enlace

Al margen: Miguel de Servantes con Cathalina de Palacios.
En 12 de diciembre (1584) el Reverendo Señor Juan de Palacios tiniente desposo a los señores Miguel de Zerbantes vezino de Madrid con doña Catalina de Palacios vezina desquivias testigos Rodrigo Mexia Diego Escrivano y Francisco Marcos. El Doctor Escrivano.

Rodrigo Mexía era primo de la madre de la desposada, pero se hallaba en el este acto no solo como familiar de los contrayentes, pues no era preceptivo que algún pariente tuviera que figurar como testigo, sino por ser durante ese año de 1584 Alcalde de Esquivias, por el estado de los Hijosdalgo del lugar. Contaba Don Rodrigo Mexía la edad de 38 años en esta fecha. Francisco Marcos era el sacristán de la parroquia de Esquivias.


Don Rodrigo Mexia, habitaba y era propietario de una casa que aún se conserva, situada en la Plaza Principal de Esquivias, pero por entonces su situación económica no pasaba por los mejores momentos.

Como consecuencia de ello, el 31 de enero de 1584, siendo Don Rodrigo Alcalde de Esquivias, es embargado por el propio Ayuntamiento al no haber pagado su parte en el repartimiento de los gastos de la guarda del Monte y Prados Comunales. Un significativo hecho que bien pudo haber eludido, pero que no hizo por la honorabilidad de que gozaba. 

El Ayuntamiento de Esquivias se hallaba el año de 1584 en la Plaza Principal, en la parte opuesta de la vivienda de Don Rodrigo Mexía, y se hallaba regido por dos alcaldes, uno en representación de los hidalgos del lugar y otro en representación de los hombres buenos o pecheros, además de una serie de regidores en representación solamente de los hidalgos del lugar, por lo que todos los acuerdos que se tomaban eran a beneplácito de los hidalgos de Esquivias, mientras que los pecheros (pagadores) se limitaban a acatar los acuerdos adoptados, pagar impuestos, etc.


Ayuntamiento de Esquivias (hacia 1876)

Al fin, el 20 de Agosto de 1594, se ve obligado para satisfacer sus deudas a arrendar a Don Pedro de Ortega "unas casas que yo tengo en este dicho lugar, en la plaza publica, que alindan con casas de Lope de Vivar y con Casas de Gonzalo de Guzman Salazar", por un precio de 12 ducados anuales.

Por los mismos motivos, el 28 de Octubre de 1602, Don Rodrigo comparece ante el Alcalde ordinario de Esquivias, Don Matias de Sobarzo, para tomar a censo y tributo del Monasterio de monjas de Nuestra Señora de la Cruz "qu es jurisdicción de la Villa de Cubas" y hacer para ello información de sus bienes.


* La especial relación que une a Esquivias con la obra universal de Miguel de Cervantes se encuentra en la amplia relación de personajes de la famosa novela que tuvieron su origen en personas reales que vivieron y habitaron durante el tiempo que Cervantes pasó en Esquivias. Este hecho ha llevado a múltiples cervantistas a considerar que la verdadera patria del Quijote, ese “lugar de la Mancha”, se refería al Lugar de Esquivias.

https://hidalgosenlahistoria.blogspot.com.es/search/label/Toledo

lunes, 28 de mayo de 2018

Camino de los bandoleros a Guadalupe: De Aldeanueva hasta el rio Uso

Los riberos del Tajo por Aldeanueva de Barbarroya

En el entorno de Aldeanueva encontramos hermosos parajes dignos de visitar. 

De especial interés son las empinadas laderas que van a dar al Tajo en la zona de Los Riberos, La Marquesa y Ciscarros, lugar este último donde se situaban unos antiquísimos molinos a los que hoy cubren las aguas del reculaje del embalse de Azután. 

Aquí, sobre la presa del molino, cruzaba antiguamente una barca de maroma, sobre la que atravesaba las gentes de uno y otro bando durante la Guerra Civil. 


Antes de la construcción del muro del pantano, el Tajo discurría por aquí en “rápidos muy furiosos” que hicieron pensar a los ingenieros de los planes de navegación del siglo XVII en hacer un canal que llevara a las barcazas, a través del arroyo de Alcañizo y del Tiétar, de nuevo hasta el Tajo evitando estos obstáculos, una obra quimérica para la época. 

Las riberas son muy agradables, pobladas de olivos, almendros y cornicabras entre los que discurren arroyuelos y donde nos tropezamos con algunos chozos de bonita arquitectura popular. 

En las orillas se puede intentar echar la caña y sacar algún barbo, carpa o black-bass de buenas dimensiones.

Riberos del Tajo frente a Ciscarros

Además de esta romería de verano, Aldeanueva celebra en invierno bajo la advocación de la Virgen de La Paz una típica fiesta de quintos que mantiene todavía aspectos muy arcaicos como costumbre “ 

La Vaquilla” por la que los mozos recorren el pueblo con una armadura de madera con unos cuernos acometiendo al personal e invitándoles a beber de la bota.

Este ritual no es otra cosa que la “vitula” de los romanos que hace dos mil años salía en las fiestas invernales y que ha pervivido impregnando las celebraciones cristianas.

La Vaquilla en la fiesta de las Paces

Reanudamos el camino desde el lavadero de Aldeanueva en dirección oeste y a un kilómetro aproximadamente nos encontraremos con la Vía Verde de la Jara. 

Recorridos unos metros de la misma, accedemos a la pista asfaltada que une Aldeanueva con La Estrella. 

De ella parte un camino en dirección oeste por el que nos desviaremos y, recorridos unos trescientos metros, encontraremos una roca situada en la misma margen izquierda del camino que los lugareños conocen como “ El Canto del Perdón”.

Canto del Perdón. Se observan las piedras depositadas en sus grietas

En este lugar mágico y curioso podemos observar sobre la piedra un grabado rupestre que, aunque tiene labrada junto a él una fecha del siglo XVIII, se trata probablemente de un grabado de la Edad del Bronce con añadidos posteriores. 

La tradición popular asegura que si arrojas una piedra y formulas un deseo, éste se cumplirá y se perdonarán tus pecados.Grabado del Canto del Perdón

Se explica el origen de la creencia en cierta pendencia sucedida en un mesón del pueblo, un hombre es perseguido con saña por el ofendido que pretende dar fin a su vida, cuando llegan a este paraje y ya está a punto de consumarse el asesinato por venganza, el agresor se arrepiente perdonando la vida a su víctima. 

En algunas versiones se dice que se aparece la Virgen a continuación.

Puente de la Mesta sobre el río Huso

Volvemos sobre nuestros pasos hasta llegar de nuevo a la pista asfaltada por la que descendemos en dirección al río Uso. 


Antes se cruzaba por un puente colgante casi arruinado que se localiza pasado un molino de agua río arriba del puente actual, a algo menos de un kilómetro

Valle del río Uso con un viaducto de la vía verde y la sierra de La Estrella al fondo

El valle del río Uso en este tramo bajo de su cuenca merece que nos detengamos y disfrutar de sus paisajes que impresionan por lo abrupto de las paredes de piedra que delimitan su cañón. 

Los parajes más agrestes podemos localizarlos río abajo del puente referido hasta la desembocadura en el Tajo. 

Son pintorescas formaciones graníticas donde anidan numerosas especies de pájaros y rapaces. 

Para los esparragueros es esta zona, junto con la inmediata sierra de La Estrella, un magnífico lugar para hacernos en su época con un buen manojo de espárragos “de cambronera”, que se diferencian de los trigueros por su mayor grosor, su sabor algo más amargo y, como sugiere su nombre, por ser su planta de mayores dimensiones y más punzante

.Los espárragos de “cambronera” del río Uso con su fruto

http://lamejortierradecastilla.com/de-aldeanueva-hasta-el-uso-camino-de-los-bandoleros-a-guadalupe-6/

domingo, 27 de mayo de 2018

La atrocidad sexual del Derecho de Pernada, ¿algo más que un mito medieval?

Resultado de imagen de derecho de pernadaEl derecho de pernada o «ius primae noctis» era el privilegio feudal por el que los nobles tenían potestad de pasar la noche de bodas con la mujer de sus vasallos, esto es, de desvirgarla

Bajo el prisma de la Ilustración surgieron una serie de mitos sobre la Edad Media que redujeron este periodo a la mayor pestilencia moral de la historia. 

Los cinturones de castidad, que nunca existieron; la quema de brujas, más bien del siglo XVI; y otra serie de abusos como el derecho de pernada se exageraron y deformaron para desprestigiar a la nobleza y a la Iglesia. 

Pero, ¿existió realmente el «ius primae noctis»?

Sí, lo que no está documentado es que fuera algo frecuente más allá del plano teórico.

El derecho de pernada o «ius primae noctis» era el privilegio feudal por el que los nobles tenían potestad de pasar la noche de bodas con la mujer de sus vasallos, esto es, de desvirgarla. Se estimaba uno de los muchos abusos que sufrían los vasallos, que en la práctica pertenecían al señor de la región tanto como la tierra o las cosechas.


Un origen germánico

El origen de esta práctica resulta incierto, si bien ya Heródoto hizo referencia a la costumbre de una tribu líbica por la que se «presentaba al rey todas las doncellas que están para casarse, y si alguna le agrada, él es el primero en conocerla».

En la Edad Media, el Derecho de Pernada podría tener su antecedente directo en la costumbre germánica llamada «Beilager», por la que el señor de cada pueblo se reservaba la primera cópula con la novia. Una práctica que derivaba de las propiedades mágicas que se le achacaban a la sangre del desfloramiento. 

En sentido estricto, el Beilager germánico consistía en el derecho del señor de compartir la cama con la recién casada, derecho que éste perdería a cambio de un pago en metálico. El concepto del privilegio sobre la primera noche se perpetuó en la época feudal, aunque siempre asociado a impuestos o tributos que recibieron nombres locales, como «el merchet», «el cullagium» o «el vadimonium», entre otros.

La mayoría de historiadores reducen la incidencia del derecho de pernada a casos y lugares muy concretos, aunque recuerdan que este privilegio feudal se ejercía de forma indirecta mediante el pago de un impuesto al señor por haber autorizado el enlace de sus vasallos. Es más, era tradicional en muchos lugares que el señor simulara el acto sexual o saltara encima de la novia en las celebraciones que seguían a la boda, a modo de recordatorio del poder del noble sobre sus vasallos y como remanente de lo que algún día fue el derecho de pernada.

Quienes defienden que nunca existió se aferran a la escasa documentación y los pocos textos legales en los que hay referencia al este abuso, pero obvian que, en el caso medieval, la tradición escrita es endeble y poco resistente al tiempo.

 Así y todo, la Sentencia arbitral de Guadalupe (1486) por la que Fernando El Católico puso fin a muchos de los abusos de la nobleza contra los vasallos catalanes se menciona que «ni tampoco puedan [los señores] la primera noche quel payés prende mujer dormir con ella o en señal de senyoria». 

Una frase que demuestra que el derecho de pernada había sido algo al menos teórico en otro tiempo.«Ni tampoco puedan [los señores] la primera noche quel payés prende mujer dormir con ella o en señal de senyoria»

La Iglesia protege los matrimonios

Incluso los reyes habían tratado de combatir este tipo de abusos durante siglos y eran la consecuencia de un poder central demasiado débil. Los reyes apenas contaban con territorios y soldados propiamente suyos y su poder dependía de la lealtad de los nobles. Alfonso X El Sabio, Fernando El Católico y otros monarcas con auténtico poder estipularon leyes contra los abusos de la aristocracia y prohibiendo explícitamente el derecho de pernada.

Además, la creciente autoridad de la Iglesia también fue ganando fortaleza con el paso de los siglos y permitió que el matrimonio fuera amparado por la institución eclesial. Al consolidarse el matrimonio religioso, quedaba claro que el derecho canónico estaba por encima de cualquier uso o fuero ancestral y que, si Dios y la Iglesia bendecían la unión, sobraba la intervención de la nobleza.


A partir de que la Iglesia monopolizara los matrimonios, los abusos sexuales pasaron de ser un pseudoderecho a ser los caprichos de un señor descontrolado incapaz de respetar la dignidad de las personas a su cargo. El matrimonio era algo sagrado que ni siquiera los señores feudales podían mancillar.


César Cervera  24/05/2018 
http://www.abc.es/historia/abci-atrocidad-sexual-derecho-pernada-algo-mas-mito-medieval-201704270112_noticia.html


sábado, 26 de mayo de 2018

El Señorio y Condado de Oropesa (y II)

PATRIMONIO OROPESANO 1, LA IGLESIA Y “LA COMPAÑÍA”

LA IGLESIA

Portada plateresca de la iglesia de Oropesa

La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción conserva algunos elementos constructivos de comienzos del siglo XVI e incluso de finales del XV, época en la que existen documentadas reformas del templo por el IV señor de Oropesa.

Esta parte más antigua estaría representada en la torre de las campanas por sus balaustres renacentistas y los pináculos y las gárgolas góticas que la adornan.

Según una tradición, un rayo provocó el derrumbamiento de gran parte del edificio, lo que supuso nuevas obras de reconstrucción promovidas por el III conde, don Fernando, que concluyeron en 1613 como reza una inscripción.

Las obras las dirigió el discípulo de Juan de Herrera, Francisco de Mora, simultaneándolas con las de la Capilla de San Bernardo, y su aspecto más representativo es el pórtico sur del templo.


Iglesia de Oropesa.

Se trata de una iglesia con planta de cruz latina que presenta en el exterior altos contrafuertes. Tiene ábside poligonal de cinco paramentos y cuatro capillas laterales. El mayor interés del edificio radica en su portada oeste, una buena obra renacentista con los blasones de los Álvarez de Toledo y de los Pacheco-Figueroa y decoración plateresca de columnas y flameros.

Enfrente se perciben todavía los restos de los arcos que debían sostener el pasadizo inacabado por el que hubieran accedido los condes a la iglesia desde el Palacio Nuevo.Detalle de la portada de la iglesia de Oropesa

Fachada sur


El mobiliario y las obras de arte del interior han sufrido diversas vicisitudes a lo largo de la historia.

Parece que el retablo original de la capilla mayor estaba muy deteriorado y se sustituyó a finales del siglo XIX por otro neogótico que actualmente se encuentra en la iglesia de Velada.


Éste a su vez, fue reemplazado en Oropesa por el que luce actualmente, procedente de la parroquia de Santiago en la villa abulense de Arévalo, cerrada al culto por las vicisitudes de la Guerra Civil.

Las imágenes de Santiago, San Pedro y San Nicolás de Bari también proceden de dicha iglesia.

En el centro se halla la imagen de la Asunción, titular de la iglesia y parece que los dos cuadros que se sitúan actualmente junto al acceso de la sacristía pertenecían al retablo original.

Enfrente de esta puerta se encuentra el altar de San Alonso de Orozco con frontal de cerámica talaverana de Ruiz de Luna.

Otros cuadros y retablos de los diferentes altares y capillas proceden de templos y conventos desaparecidos en el señorío, como Guadyerbas Alta y Baja, Rosarito, San Bernardo etc.

En esta iglesia se custodian los restos de don Francisco de Toledo, virrey del Perú, y los de algunos de los señores de Oropesa, como es el caso de los segundos condes que reposan bajo dos losas de mármol cerca de la entrada a la torre de las campanas.

Edificio de “la Compañía” en Oropesa

“LA COMPAÑÍA”

En el perfil monumental de Oropesa destaca otro gran edificio que se recorta en el cielo.

Se trata de la llamada Capilla de San Bernardo,una enorme mole construida en buena sillería y fundada por Francisco de Toledo, Virrey del Perú, para ser enterrado en ella y ofrecer los servicios religiosos a los alumnos del anejo colegio menor de jesuitas que también él instituyó, aunque en principio a la Compañía no le parecieron bien sus condiciones y lo abandonaron, para volver cuando el heredero de don Francisco y conde de Oropesa, don Juan Álvarez de Toledo, llegó a un acuerdo con los jesuitas.



Esta capilla debía haberse construido a la vuelta de América del virrey en 1581, pero su caída en desgracia ante Felipe II, que llevó a su encarcelamiento y muerte, retrasó las obras hasta comienzos del siglo XVII.

Fueron también dirigidas por Francisco de Mora, discípulo de Herrera y principal ayudante suyo en El Escorial.

La cúpula de la capilla mayor de “la Compañía

La edificación tuvo algunos contratiempos y problemas de presupuesto que llevaron incluso al encarcelamiento del contratista.

Esa precariedad fue probablemente la causa de la finalización en ladrillo de la gran cúpula que debería haberse fabricado en piedra, y éste fue precisamente el lugar por donde comenzó la ruina de la capilla, condicionada también por la expulsión de los jesuitas.

Se cerró y volvió a abrir al culto en varias ocasiones por las guerras y desamortizaciones del siglo XIX. En 1930 el Duque de Frías, cuya casa se había vinculado a la capilla e incluso había alojado aquí su archivo hasta su traslado a Montemayor, en Córdoba, cedió la propiedad de la misma a la parroquia de Oropesa.

Unos años más tarde se desmanteló todo el maderamen, retablos, puertas y ventanas quedando solamente la estructura pétrea del templo que llegó a tener hasta ocho capillas decoradas con magníficos cuadros y retablos además de un rico ajuar.

La plata era abundante, como no podía ser de otra manera en una iglesia patrocinada por el Virrey del Perú, e incluso las campanas tenían en su composición una aleación muy rica en este metal.

Su biblioteca era muy variada y valiosa, albergando además el archivo de la casa ducal de Frías

.Portada de la iglesia de “la Compañía”

Destaca en la construcción su gran altura y lo sobrio de su decoración arquitectónica con grandes superficies graníticas apenas interrumpidas por sencillos vanos rectangulares.

Solamente en la fachada oriental encontramos una sencilla portada renacentista con una hornacina que alberga una cruz que a los lados presenta los escudos de la casa de Oropesa y en las alturas una sencilla espadaña como remate en cada lateral del frontón.

Otras dos espadañas más sencillas se levantan detrás sobre dos contrafuertes.

 El interior tiene planta de cruz latina con una sola nave de grandes proporciones y capillas laterales que se comunican entre sí.

La capilla mayor estuvo adornada por un gran cuadro de Ricci de grandes dimensiones, representando a San Bernardo recibiendo la leche de la Virgen en un magnífico marco de madera labrada.

Delante se instaló un cimborrio con adornos dorados.

El edificio ha sido recientemente restaurado.

Fachada de “la Compañía” en Oropesa

LA ERMITA DE PEÑITAS Y OTROS ELEMENTOS DEL PATRIMONIO OROPESANO

Ermita de la Virgen de Peñitas

Cuenta la leyenda que en este ameno paraje al sur del casco urbano de Oropesa se apareció la Virgen a un pastorcillo. El edificio es de sillería y mampostería con un pórtico de entrada a poniente.

En sus muros vemos dos buenos paneles de cerámica talaverana que representan a la Virgen y a San Pablo.

Dentro se adorna el altar con cerámica de Ruiz de Luna.Ermita de la Virgen de Peñitas

En el interior es de destacar el órgano, la reja y el retablo barroco que acoge la imagen.

También había una estela con una inscripción romana.

Se celebra una romería hasta ella con la tradicional subasta de andas.Ruinas del Colegio de la Compañía en Oropesa

El anejo Colegio Universitario de la Compañía impartió estudios de rango universitario para treinta y tres colegiales en recuerdo de los años de Cristo.

Se trata de un sencillo edificio de mampostería revocada con dos entradas a las que se accede por rampas, una de medio punto más antigua y otra adintelada.

En el muro se abren sencillos balcones y ventanas rectangulares.

Como tantos otros edificios históricos de Oropesa fue el Virrey del Perú, hijo de los condes de Oropesa, quien lo impulsó, dotó y protegió

Convento de San Francisco, o de la Madre de Dios

En el llano situado junto a la autovía Nacional-V se sitúa un edificio cuya última función fue la de fábrica de harinas y donde hoy se alberga un anticuario.

Se trata de los restos de uno de los conventos franciscanos más ricos de cuantos tuvo la orden en España fundado por Francisco Álvarez de Toledo III Conde de Oropesa, quien lo dotó generosamente en ajuar y decoración desde su construcción a principios del siglo XVI.


Tenía ricas ropas y objetos litúrgicos, una cruz de oro y piedras preciosas y una espléndida sillería.

Convento de San Francisco en OropesaSiguió los avatares de la decadencia de la propia casa nobiliaria y los embates de la Guerra de la Independencia hasta que fue abandonado por los frailes en 1822.

A principios del siglo XX se vendieron las columnas de su hermoso claustro y más tarde se instaló la fábrica de harinas.

Claustro del arruinado convento de San Francisco a principios de siglo

Poco queda del magnífico edificio que estuvo incluso adornado con pinturas de Carducci, salvo sus pétreos muros de buena cantería reforzados con contrafuertes y su ábside poligonal.

Alojó los restos del fundador y otros miembros de la casa condal oropesana e incluso los de don Francisco, Virrey del Perú hasta que fueron trasladados en 1822 al edificio de la Capilla de San Bernardo, y por la ruina posterior de ésta a la iglesia parroquial.

LAS PLAZAS Y LA ARQUITECTURA

La plaza mayor de Oropesa cuenta con algunos elementos patrimoniales de interés como el Hogar Rural de su lado norte, decorado con azulejería de Ruiz de Luna.

También la torre neogótica del siglo XIX sitada sobre un arco apuntado por el que se accede a la plaza, además del ayuntamiento nuevo y algunos edificios de arquitectura tradicional.

Rincón pintoresco de la arquitectura Oropesana

Guarda además Oropesa algunos rincones pintorescos por su arquitectura, como el pasadizo que se encuentra frente a la portada occidental de la iglesia y varios edificios con portadas más nobles, alguna de ellas blasonada.

Torre del Reloj en la plaza de Oropesa

También es de interés la casa natal de San Alonso de Orozco, fundador de los agustinos recoletos cuya casa madre está en Talavera y es el actual Museo Ruiz de Luna de Cerámica.

OTROS EDIFICIOS HISTÓRICOs

Una de las pinturas de los muros del Hospital de San Juan Bautista

Además de “la Compañía” hay otros edificios históricos y conventuales en Oropesa.

Uno de ellos es el Hospital de San Juan Bautista que hoy aloja la oficina de turismo, un edificio del siglo XVI que conserva algunos frescos en los muros de tradición mudéjar así como algunos elementos mudéjares.

Tenía capacidad para cuarenta y ocho camas para pobres de los estados de Oropesa, transeúntes y peregrinos.

Estaba dotado de capellán regidor, cirujano sangrador y médicoPotro de herrar delante del antiguo edificio que albergaba “los Hospitalones”

Otros edificios de interés son el convento de las Clarisas de la Misericordia con su colegio anejo del que hoy podemos visitar su iglesia.


http://lamejortierradecastilla.com/la-ermita-de-penitas-y-otros-elementos-del-patrimonio-oropesano/
http://lamejortierradecastilla.com/patrimonio-oropesano-1-la-iglesia-y-la-compania/

Hidalgos en los pueblos de Toledo desde Madridejos a Yuncos : (Siglos XVI al XVIII)

Resultado de imagen de Hidalgos en los pueblos de Toledo


MADRIDEJOS

Siglo XVI
Bolaños, Juan de. Año 1552·59.
Carranza, Sancho de. Año 1503. Díaz,
Catalina. (Vda. de Lope Yáñez de Cervantes) Año 1555.
Díaz, Mayor y sus hijos. (Mujer de Andrés López de Cero vantes) 48
Díaz Gallego, Juan. Año 1530.
Díaz Gallego, Martín. Años 1571·78.
Gallego, Alonso y Juan. Año 1577.
López, Alonso. Año 1577. López Páez, Francisco. Año 1577.
López, Diego y Fernando. Año 1530.
López de Cervantes, Alonso. Año 1566.
López de Cervantes, Alonso (el viejo). Año 1567.
López de Cervantes, Andrés. Año 1564.
López de Cervantes, Hernán. Año 1563.
López de Cervantes, Juan y Alonso. Año 1563.
López de Cprvantes, Diego y hermanos. Año 1563.
López de López Yáñez, Hernán. Año 1564.
López Mendaño, Fernán. Año 1518.
López de Párraga, Gregorio. Año 1541.
Páez, Hernán. Año 1577.

Siglo XVII
Díaz Zapero, Alonso. Año 1699.
 Garcés de Zayas, Juan. Año 1659.

Siglo XVIII
Contreras y Marín, Vicente Pío Benito de. Año 1791.
Coronado, Félix. Año 1767.
Coronado Ramírez de Arellano, Félix. Año 1768.
Figueroa Portocarrero, Eugenio José. Año 1773. Frías,
Diego de. Año 1725.
López de la Oliva, Juan Antonio. Año 1775.


MAGAN

Siglo XVI
Chinchilla, Melchor y su hijo Juan, con ejecutoria ganada por el primero en 1545.

MAÑOSA (despoblado)
Siglo XVI Hay un hidalgo que se tiene por tal y que no pecha servicio a S.M. pero que no saben si tiene privilegio.

MAQUEDA
Siglo XVI En una población de quinientos cincuenta vecinos en 1576, veinte familias son hidalgos, entre ellos:
Arcaroso, Francisco de Gotor, Rodrigo. Guzmán, Catalina de Guzmán, comendador D. Luis de. Todos tienen escudos en sus casas.


MASCARAQUE

Siglo XVI
Guzmán, Hernando de Vivar, Rodrigo de. El concejo no ha visto sus privilegios, pero se los tiene como tales. Existe además cuatro caballeros D. Francisco de Rojas, D. Antonio de Padilla, D. Antonio de Córdoba y D. Tomás Gaytán de Rivera.

Siglo XVII
Fernández de Madrid, MeJchor y consorte. Año 1633·37.
Fernández Maldonado, Melchor. Año 1638.
Femández de Talavera y Loaysa, Pedro. Año 1638.
González de Zayas, Pedro y consortes. Año 1612.

Siglo XVIII
Arce Secada, José de. Año 1789.
Arce y Sota, Pedro Pantaleón. Año 1789.
Baca de Guzmán, Pedro. Año 1738.
Díaz Moreno, Rafael. Año 1780-1806.


MAZARAMBROZ

Siglo XVII
Femández de Madrid, Alonso. Año 1616.

MENTRIDA
Siglo XVI Munjaraz, Gregorio. "Es pobre y es de ejecutoria e no paga servicio a S.M. ni pecha por ser hidalgo".

MIGUEL ESTEBAN

Siglo XVI Acuña, Pedro de Fernández de Bustos, Francisco Garay, Hernando de Pano, Diego Patillo, Juan Villaseñor, Francisco. Todos hidalgos con ejecutoria.

MOCEJON

Siglo XVI
Hay dos vecinos que son libres de pechos al concejo, por tener más de doce hijos.

MORA
Siglo XVI 50
 Bracand~ Domingo de. Año 1587.
Gómez Cornejo, Cristóbal. Año 1582.Siglo

XVII
Alvarez Ordaño, Diego y Juan. Año 1615·20.
Chavarría, Domingo de. Año 1624. Domingo de Echevarría.
Guadalupe Fontecha, Bartolomé. Año 1620.

Siglo XVIII
Carranza, Eugenio. Año 1735.
Carranza Maldonado. Eusebio. Año 1727.

NAVALCAN

Siglo XVII
Se mantienen en varias poblaciones las personas con diversos fueros entre ellos el militar, como es el caso de esta población que traemos como ejemplo. Hay cinco personas con fuero militar que no son hidalgos.

NAVAMORCUENDE

Siglo XVII
Dos hidalgos.

NOBLEJAS
Siglo XVI
Agraz, Pedro. Año 1543·1604.
Barrio, Alonso del. Año 1551.
Céspedes, Pedro, Alonso y Gutierre de. Año 1582.

OCAÑA

Siglo XVI
Hay más de treinta casas de caballeros e hidalgos "que gozan
libertad y nobleza, unos por notoriedad de linaje y otros en virtud
de cartas ejecutorias".
Agraz, Sebastián de. Año 1588.
Alarcón, Sancho de. Año 1596.
Albornoz, Francisco de. Año 1543·50.
Alderete (Díaz), Diego y Pedro. Año 1571.
Alonso Fuentes o Camero Martínez Sánchez, Pedro y Juan
Martínez Carnero su hermano. Año 1548.
Alvarez, Juan. Año 1541.
Alzola, Martín de. Año 1518.
Amador Martínez, Pejro. Año 1548.
Ayala, Francisco de. Año 1571.
Ayala, Pedro de. Año 1582.
Azola, Pedro. Año 1587.
Benavides, Francisco y Gabriel de. Año 1566.
Bravo de Villasante, Juan. Año 1555.
Cáceres, Pedro de. Año 1517.
Cadena, Gabriel de la. Año 1572.
Carvajal, Bernardino de. Año 1539.
Carrillo de Albornoz, Francisco. Año 1551.
 Carrillo de Figueroa, Alonso (por otro nombre Alonso de Zamora). Año 1529. 52
Castro, Alonso de. Año 1518.
Castro, Diego de. Año 1521.
Ceballos, Pedro de. Año 1582.
Céspedes, Pedro y Gutierre de. Año 1500.
Corrales, Pedro. Año 1519.
Cuellar, Bernardino de. Año 1555.
Cuellar, Geronimo de. Año 1575.
Cuellar González, Gerónimo de. Año 1588.
Díaz, Luis. Año 1540.
Díaz de Salamanca, Alonso.
Espinosa, Francisco de. Año 1526.
Fernández Castronuño, Juan. Año 1548.
Figueroa, Alonso de. Año 1556.
Frías, Francisco. Año 1588.
Frías, Gonzalo. Año 1536.
Frías, Hernando de. Año 1538-40.
Frías, Pedro de. Año 1538-41.
Frías Acevedo, Juan de. Año 1597.
Frías López, Francisco de. Año 1540-46.
Guevara, Pedro de. Año 1552.
Gutiérrez de Ruiloba, Manuel. Año 1569.
Hernández Aguado Umbría, Antonio. Año 1537.
Hernández Castroniño, Alonso. Año 1549.
Hernández de los Palacios, Francisco. Año 1547.
Hernández de los Palacios, Gonzalo. Año 1518.
Hernández de Ogarte, Martín. Año 1538.
Juárez, Agustín. Año 1571.
Juárez, Hernán. Año 1568.Litago,
Miguel de. Año 1563.
López de Arriaga, Pero. Año 1560.
Llanos García, Andrés de. Año 1542.

Siglo XVII
Agraz de Marquina, Gómez y Manuel. Año 1602-12.
Alcázar, María del. Año 1606.
Dueler y Lacarra, José. Año 1698.
Duque Reque, Pedro José. Año 1699.
Escobar, Nicolás de. Año 1682.
Fernández Gentil, Juan. Año 1629.
Figueroa Castro nuño, GerÓnimo. Año 1602.
Frías Cuello, Alonso de. Año 1608.
Guillén Pedraza de Rivera, Diego. Año 1605.
Guillén Peraja, Pablo. Año 1607.
Jiménez de Arechaga, Gregorio y Gaspar. Año 1690.

Siglo XVIII
Evia Menéndez, Andrés de. Año 1793.
Fernández de Cieza y Teran, Juan. Año 1733.
Gómez del Corral de la Quintana, Juan y José. Año 1769.
González Alvarez, José. Año 1787. .
González de Orduña, José. Año 1766.
Hevia Méndez, Andrés de. Año 1797.
Huberto y Becerra, Manuel. Año 1770. En el año 1778 aparecen trece hidalgos y en 1787 se cifran en veintitres.

Siglo XIX.
Alonso Ruiz Capuchín, Juan Francisco. Año 1819.
García Guadiana, Alfonso. Año 1819.


 OLlAS DEL REY

Siglo XVI
Hay dos hidalgos con ejecutoria.

ORGAZ
Siglo XVI Hay quince o veinte hidalgos.

Siglo XVII
Concha Osorio, Antonio y José. Año 1692.

Siglo XVIII
Baca de Guzmán, Luis Fernando. Año 1774.
Baca Villavizan, Agustín. Año 1727.
López Guerrero, Bernardino. Año 1778.
López de Sedano, Juan José. Año 1770.

Siglo X1X
Gómez de Terán Piers Otamendi
Calderón de la Barca, Nicolás María. Año 1800.
González Pérez, Juan Antonio. Año 1808.
Haro y Orca, Ecequiel de. Año 1803.

OROPESA

Siglo XVIII. En 1768 había dieciseiete hidalgos y en 1787 sólo cinco.
Siglo X1X Llave y Becerra, Juan de la. Año 1804.

PANTOJA

Siglo XVI
Aguila Díaz, Bernardo y Pedro. Año 1594.

PELAHUSTAN

Siglo XVIII
Díaz Lavandero, D. Mateo Pablo.
Marqués de Torrenueva. Caballero de Santiago.

PORTILLO DE TOLEDO
Siglo XVI Un hidalgo.

POLAN

Siglo XVI
Cuéllar, Marcos y consortes. Año 1586.

Siglo XVII
Cepeda, Alonso y Francisco. Año 1618.
Herrera, Diego de. Año 1612.

PUEBLA DE ALMORADIEL

Siglo XVI
Hubo dos hidalgos, uno de linaje de los Ortiz procedente de Espinosa de los Monteros y, otro descendiente de Sancho Lode ña de la Orden de Calatrava. Una nieta suya casó con el conde D. Juan de Costanti que vivió en esta villa.

Siglo XVIII Cincuenta y nueve hidalgos.

PUEBLA DE DON FADRIQUE

Siglo XVIII En 1752 hay "algunos hidalgos labradores", en 1787 se especifican siete.

PUEBLA DE MONTALBAN
Siglo XVI Hubo once hidalgos. Vivían en su mayor parte "de granjerias y labor de sus manos, principalmente en labrar lana y paños".

PUEBLA NUEVA
Siglo XVI Hay tres o cuatro labradores que son hidalgos y "dicen venir de la casa de Agüero".
Siglo XVII Catorce hidalgos.

PUENTE DEL ARZOBISPO

Siglo XVI
López de Zúñiga, Adán. Este describe su propio escudo de armas así: "un escudo con una banda negra en campo blanco con dos torres y una cadena arrededor", estas armas estaban en la sepultura de sus antepasados en la iglesia parroquial de la villa.
Duque de Arroyo, Jusepe Ochoa de Salazar Villarroel

Siglo XVII
Dieciséis hidalgos.

QUERO

Siglo XVI
Cogollos, Fernando. Año 1565.
Cogollos, Pedro. Año 1562.
Escudero, Miguel. Año 1500.
Figueroa, Beatriz e Inés. Año 156l.
López, Alonso. Año 1583.
López, Bartolomé (el viejo). Año 1546.
López, Hernán y Juan. Año 1598.
López, Miguel y Pedro. Año 157l.

Siglo XVII
López Guerra, Manuel. Año 1698.
López Guerra Villaseñor, Manuel. Año 1698.
López de Villaseñor, Melchor y Manuel. Año 1699.

QUINTANAR DE LA ORDEN

Siglo XVI
Existen en esta centuria que tratamos, treinta y cinco casas de hidalgos que como la mayoría del vecindario son labradores. Aparte siete viudas de hidalgos, algunos de ellos son:

Hemández Pintado, Juan. Año 1533.
Ayala y Lodeña, Juan de Cepeda, Lope de. Tiene por armas en campo de oro un león de su color yen bordadura (no da color) ocho aspas de oro.
Alvarez de Ayala, Alonso. Tiene por armas la de 'los Ayalas.
Aguilera, Francisco de. Trae por armas en campo de plata (¿) un águila explayada de sable y en punta de oro, bordura (no da esmalte) ocho veneras de gules.
Lidueña, Alonso. Año 1534.
 Lodeña, Alonso. Año 1536.
Manuel Lodeña, Juan (el viejo) que se tiene por ser el hidalgo de linaje más antiguo de la población. Manuel Lodeña,
Alonso de. Alferez Mayor de la villa. Tiene escudo labrado en piedra sobre la entrada de su casa y son las de Manuel Lodeña Zapata y Ayala.
Manuel Lodeña, Pedro. Tiene por armas las de Manuel Lode- ña y Lara. Migolla, Andrés y Francisco. Villaseñor, Luis de.
Trae por armas en campo de azur siete estrellas de plata (no señala cómo están ordenadas), en abismo un creciente de plata. Su lema dice así: "Con luna salí, con luna vencÍ, con luna volví". Existen otros linajes pertenecientes a Hernando de Carrión, Diego y Bartolomé de Contreras, Cogollos, Casta- ñedas, etc

Siglo XVII
Díaz de Cogollos, Pedro. Año 165l.
Gallardo Novillo y Muñoz, Francisco. Año 1684.
Collado Rucuba Pieraguelano, Pérez, García de. Año 1545.
Lara Manrique, Juan de. Año 1639.
 Lodeña, Alonso Manuel y Diego Manuel. Año 1605.

Siglo XVIII
Ayala, Juan Francisco. Año 1773.
Baracaldo, Vicente Eustaquio. Año 1778.
Baracaldo, Juan Antonio. Año 1770.
Cano Blanco y Vallejo, Julián Mateo. Año 1796.
Figueroa Torres y Perea, Valentín. Año 1796.
Luján Frías y Collado, Pedro Benito. Año 1716.

Siglo X1X
Contreras Perea, Pedro Pablo. Año 1802.


RECAS
Siglo XVI Dos hidalgos.

RIELVES
Siglo XVI Tres hidalgos.

ROMERIAL, EL
Siglo XVIII Trece hidalgos.

SAN BARTOLOME DE LAS ABIERTAS
Siglo XVI Dos hidalgos labradores.

SAN MARTIN DE PUSA
Siglo XVIII Ladrón de Guevara, Francisco. Año 1777.

SANTA CRUZ DE LA ZARZA
Siglo XVI
Calderón Faminaya, Alonso. Año 1528.
García de Palacios, Juan. Año 1565.
García de VilJagarcía, Juan. Año 1528·65.
Gutiérrez, Pero. Año 1599.

Siglo XVII
Hidalgo, Pedro. Año 1629.

Siglo XV!II
Chacón, Alfonso. Año 1773.
Fernández de Velasco y la Oliva, José Miguel. Año 1790.
Frías Gaseo, José Ignacio. Año 1786.
Jiménez, Tomás Pedro. Año 1770.

SANTA OLALLA

Siglo XV!
González Hidalgo, Diego y hermanos. Año 1571.

Siglo XV!II
Tres hidalgos.

SANTO DOMINGO
Siglo XV! Tres hidalgos, de ellos dos son hermanos con apellido Victoria y otro de apellido Guzmán, natural de Toledo.

SONSECA
Siglo XV!II
García Galiano, Sebastián. Año 1792.
Gil Olaún y Briones, Francisco, Alfonso y Antonia. Año 1776.

Siglo XIX
Calderón, Justo. Año 1815.

TALAVERA DE LA REINA

 Siglo XV!
Cuenta con doscientos caballeros hidalgos que poseen mayorazgos importantes en esta villa, algunos de ellos son los siguientes:
Arellano, Cristóbal de. Trae por armas un escudo partido, l. en campo de plata una flor de lis (sin especificar color); 2. en campo de gules una flor de lis (sin especificar color) y en abismo una flor de lis del uno en el otro.
Ayala de Guzmán, Juan de. Tiene por armas las de los Ayalas.
Bermudo, Toribio. Año 1565.
Carvajal, Fernando de. Tiene por armas en campo de oro una banda de sable.
Cervantes de Loaysa, Alvaro.
Chaves, Juan de. Año 1563.
Chaves de la Rocha, Juan de. Año 1562.
Duque de Estrada, Hernán. Tiene por armas en campo de oro un águila exployada de sable.
Duque de Guzmán, Gaspar. Escobar, Alonso de. Año 1538.
Fernández de Talavera, Juan. Año 1554.
Girón de Loaisa, Hernando. Año 1562.
Gudiel Gaitán, García. Tiene por armas en campó de plata una cruz potenzada de gules.
Hernández de Talavera, Juan. Ver
Fernández. Loaysa, Luis Félix. Sus armas son, en campo de plata cinco rosas de gules puestas en aspa, en la bordura cinco medias flores de lis (sin especificar el esmalte del campo).
Meneses, Francisco, Bernardino y Pedro.
Salcedo, Juan de. Dice tener por armas "dos sauces y dos lo· bos",
Suárez de Carvajal, GarcÍa. Suárez de Toledo, Juan. Tiene por armas "quince escaques azules y blancos".
Suárez de Toledo, Esteban.

Siglo XVIII
Arias, Joaquín. Año 1717.
Castañeda, Alonso. Año 1744.
Estrada y Arcos, Domingo de. Año 1773.

TEMBLEQUE
Siglo XVI
Gallego, Alonso y Juan. Año 1572.
Gallego Mayorga, Alonso y Luis. Año 1574.
González de Montealegre, Rui. Año 1597.
Lero, Juan. Año 1572.
López de Cervantes, Diego y Juan. Año 1577.
Sedeña, Francisco. Año 1572.

Siglo XVII
Contreras, Andrés de. Año 1666.
Contreras Carranza, Andrés. Año 1664.
Fernández Beria, Francisco. Año 1680.
Gallego, Diego. Año 1697-1735.

Siglo XV1II
Abengoza Acuña, Juan Antonio de. Año 1717.
Enriquez Sainz, Joaquín. Año 1792-1802.
García Cañizares, Juan. Año 1782.
García Toledano, Andrés y Eusebio. Año 1717.
Ladrón de Guevara, Angel María. Año 1779.
López Pintado, José e hijos. Año 1705.
 López Pintado, Juan. Año 1705.

Siglo XIX
López Guerrero Melgar y Garcí-Sánchez, Juan Antonio. Año 1804.

TOBOSO, EL

Siglo XV1
Zarco de Morales que gozaba de las libertades de los hidalgos por ser estudiante del colegio de Bolonia en Italia. No era hidalgo, se trae aquí como persona que gozaba exenciones.

Siglo XVII
Acuña Villaseñor, Esteban de. Año 1681-87.

TOLEDO

Siglo XV1
Alonso Abarca de Madrid, Martín y hermanos. Año 1578.
Alvarez de Mesa, Hernán de. Año 1540.
Baca de Herrera, Antonio y hermanos. Año 1585.
Franco, Pedro. Año 1578.
López de Ayala, Diego. Año 1582.

Siglo XVII
Argüello, Juan de y su hijo Juan de la Orta. Año 1609.
Bracamonte y Toledo, Diego. Año 1634.
Fernández, Miguel. Año 1616.
González de las Cuentas, Pedro. Año 1615.
Hurtado de Mendoza, Fernando. Año 1639.

Siglo XVIII
Cornejo, Miguel Ventura. Año 1763.
Gil Olaún, Francisco. Año 1775.

TORRE DE ESTEBAN HAMBRAN

Siglo XVI
Rojas, Juan de. Un hidalgo que ignora por qué lo es.

TORRECILLA

Siglo XVI
Dicen que hay algunos que se tienen por hidalgos, están en pleitos sus hidalguías y no gozan de exenciones.

TORRIJOS
Siglo XVI
Aproximadamente quince hidalgos.

TURLEQUE
Siglo XVIII
Fernández Peña, Maximiliano. Año 1786.
Fernández Castellanos, José. Año 1770.

UGENA
Siglo XVI
Tres hidalgos de sangre.

URDA
Siglo XVI
Gallego, Alonso y Juan. Año 1581.

Siglo XVII
García de la Calle, Alfonso y Pedro. Año 1699.

Siglo XVIII
Gaitán de Ayala, Domingo Agustín. Año 1781.
Lorenzo de Quirós y Sarriá, Francisco de Paula. Año 1782.


VILLACAÑAS
Siglo XVI
Alvarez, Francisco. Juan y Felipe. Año 1576.
López de Cervantes Pinell, Francisco. Año 1599.

Siglo XVII
Alvarez, Gonzalo. Felipe y Juan. Año 1668.
Céspedes Oviedo, Fernando y Francisco. Año 1604.
Coronado, Francisco de. Año 1666.
Chacón, Jerónimo y Luis. Año 1685.
Chacón, Sahagún, Gabriel. Año 1681.
Chacón Sahagún y Velasco, Cristóbal. Año 1706.
Chacón Sahagún, Mariana Mujer de Gerónimo Antonio de Figueroa y Cervantes. Año 1706. Fernández, García. Año 1686.
Figueroa y Cervantes, Gerónimo Antonio. Año 1695.

Siglo XVIII
Cano Juan Francisco. Año 1786.
Cano Chacón, Gabriel. Año 1733.
Cano Septien, Juan Francisco. Año 1793.
Cervantes y Salcedo, Antonio de. Año 1725.
Cobos y Pernia, Valentín y Diego Ramón. Año 1772.
Chacón Sahagún, Pablo José. Año 1793.
Figueroa de la Vega, Eugenio. Año 1792.

VILLATOBAS

Siglo XVI
Agraz, Pedro, Sebastián y Melchor. Años 1546-71.
Berlanga, Pedro de. Año 1545. Fernández Villarrubia,
Baltasar. Año 1560. Guevara, Luis de. Año 1531.

Siglo XVII
Alcaraso y Luján, Felipe y Francisco de. Año 1681-1627.

Siglo XVIII
Fernández Hidalgo, Juan Manuel y Rosa. Año 1770-83.
García de Asarta, Juan. Año 1716.

Siglo XIX
Lara, Tomás Merino. Año 1819.


VILLAMINAYA
Siglo XVII Baquerizo Pantoja, Diego. Año 1687.

VILLANUEVA DE ALCARDETE
Siglo XVI
Carrascosa y Ruiz, Alonso de. Año 1570
Carrillo, Luis. Año 1567.
Collado, Antonio y hermanos. Año 1563.
Chacón, Juan. Ambrosio. Año 1565.
Escorza, Antonio. Año 1564.
Galindez de Torreros, Iñigo. Año 1582.
Gudiel, Juan y hermanos. Año 1577.
Guzmán Núñez Gómez, Diego de. Año 1570.
Hoces, Diego de. Año 1535.

Siglo XVII
Alvarez, Alonso y Jerónimo. Año 1620.

Siglo XVIII
Collado, Gaspar. Año 1761.
Fernández Ramírez de Arellano,
Domingo Antonio. Año 1777.
Garay Villaseñor, María. Año 1784.
Gómez Castel!, Pedro y Felipe. Año 1777.

VISO, EL
Siglo XVI
Abadía, Francisco de. Gutiérrez, Pedro, Francisco, Juan y María. Velázquez, Juan

YEBENES DE SAN JUAN

Siglo XVI
Avila Sánchez, Alonso de. Año 1540.

Siglo XVIII
Ladrón de Guevara, Francisco de Paula. Año 1788

Siglo XIX
Chacón y Sahagún, Diego Ramón. Año 1830.
Chacón y Sahagún, Gabriel. Año 1815.

YEPES
Siglo XVI
Bonifaz, Vasco. Año 1539.
Chacón, Pedro. Año 1518.
Dávila de Ribera, Juan. Año 1537.
Escuderos, Alonso de. Año 1568.
Gaytán de Ribera, Juan. Año 1565.
García de Salazar, Diego. Año 1517.
Ibarra, Martín de. Año 1566
Salazar, Pedro de. Año 1517.

Siglo XVII
Aguila Egas, Juan, Manuel y Sebastián. Año 1618-1685.
Aguila Godoy, Luis del. Año 1645. Aguila Luna,
Agustín del. Año 1636.
Aguila Mora, Diego del. Año 1660.
Cervantes Altamirano. Agustín de. Año 1613.
D'az del Aguila, Alonso. Año 1618.
Godoy del Aguila, Luis. Año 1618.

Siglo XVIII
Beltrán, Pedro. Año 1776.
Casas Chaves y Luzón, Juan de las. Año 1703.
Escauriaza, Bartolomé de. Año 1798.
Escurriega Gallego, Baltasar. Año 1784.

Siglo XIX
Baraona, José Ignacio. Año 1817.
Calzada y Zubiaga, Francisco Camilo. Año 1806.
López Bravo, Agustín. Año 1816.

YUNCOS
Siglo XVI Gallego Descurrieda, Jerónimo.
Siglo XVIII Aguado, Alonso Rodríguez de VaJcárcel y Pantoja, Eusebio. Caballero de Santiago.


Fuentes: 
http://palomatorrijos.blogspot.com.es/2017/03/
https://hidalgosenlahistoria.blogspot.com.es/2016/03/los-hidalgos-en-toledo.html
http://realacademiatoledo.es/wp-content/uploads/2014/03/files_temastoledanos_48.%20Los%20hidalgos%20en%20Toledo,%20por%20Ventura%20Leblic%20Garcia%20y%20Mario%20Arellano%20Garcia.pdf

jueves, 24 de mayo de 2018

El Señorio y Condado de Oropesa (I)

EL SEÑORÍO Y CONDADO DE OROPESA

Monumento a Francisco Álvarez de Toledo junto a “la Compañía” de Oropesa

Vamos a conocer algunos datos sobre el linaje que durante siglos gobernó este señorío, una de las casas nobiliarias más antiguas de España cuyo origen según historias legendarias se remonta nada menos que a un tal Pedro de Toledo que habría sido hermano del emperador de Bizancio y que vino a España a luchar con Alfonso VI contra los árabes en 1085. 

Varios de sus descendientes ya afincados en la ciudad del Tajo desempeñaron cargos importantes en la misma, entre ellos el de Alcalde Mayor. 

Después de varias generaciones, Juan Álvarez de Toledo comienza a llevar los apellidos que darían nombre a su linaje y uno de sus hijos, don García Álvarez de Toledo, sería el primer señor de Oropesa, Valdecorneja y la Casa del Horcajo, hoy dehesa cercana a Alcañizo. 

Sirvió como ayo a uno de los hijos de Pedro I el Cruel que le concedió el Maestrazgo de la Orden de Santiago. 

Cuando el hermanastro del rey se subleva, don García se pasa al bando de Enrique de Trastamara que le hace renunciar a la orden de caballería concediéndole a cambio el señorío que nos ocupa



.Fachada oeste del palacio de los Álvarez de Toledo y en primer plano el llamado peinador de la Condesa con sillares almohadillados renacentistas

El segundo señor fue su hijo natural don Fernando que construye el palacio viejo, integrado en la zona norte del actual parador y del que todavía se observan sus arcos mudéjares. Consigue este segundo señor que se le confirmen las posesiones de Jarandilla y Tornavacas además de Cebolla con su castillo de Villalba. 

Su hijo don García fue el tercer señor de Oropesa que ordenó a su hijo Pedro que se alzara contra Juan II en Talavera, por lo que el rey mandó apresarle. Contribuyó a la construcción del monasterio de Yuste y tuvo numerosas y sangrientas disputas con el señor de Monroy. 

El cuarto señor fue su hijo don Fernando Álvarez de Toledo que por matrimonio une a su señorío los pueblos de Pasarón, Garganta de la Olla y Torremenga. Aumenta también sus posesiones comprando el lugar de El Torrico y recuperando para su casa Cabañas del Castillo y sus aldeas.

Corrida de toros en el patio del palacio de los condes de Oropesa, hoy Parador de Turismo.

El quinto señor, también de nombre Fernando, obtiene en 1477 el condado de Oropesa, a cambio de su apoyo a Isabel la Católica en sus guerras contra la facción de la Beltraneja,. 

Se construye en esta época la última fase del castillo con la torre del homenaje. Don Francisco Álvarez de Toledo fue el segundo Conde de Oropesa. 

Fundó el convento de San Francisco y continuó la construcción del convento de la Concepción. 

Uno de sus hijos, también de nombre Francisco, llegaría a ser Virrey del Perú. El conde envió tropas a luchar contra los franceses que habían invadido Navarra en 1521 y uno de los soldados fue Juan Ciudad, futuro San Juan de Dios. 

También lucha por su rey en las campañas europeas y contra el turco. No está clara su posición ante la sublevación de los comuneros si bien sus relaciones con Carlos V fueron buenas, durmiendo el monarca en varias ocasiones en el palacio de Oropesa de camino para Guadalupe o Sevilla.

San Juan de Dios, fue pastorcillo por estas tierras de Oropesa y peleó con las huestes de los condes de Oropesa

Con el tercer conde, don Fernando Álvarez de Toledo, se vuelven a unir por matrimonio las casas de Oropesa y Monroy llegando a ser las posesiones de la casa condal las más extensas de su historia, pues se extendían por grandes territorios de Extremadura como Cabañas del Castillo, gran parte de La Vera, Deleitosa, El Berrocal con pueblos como Cervera, Mejorada o Segurilla y también Cebolla. 

El Conde de Oropesa durante la segunda mitad del siglo XVI tiene una gran influencia en la Corte y los nobles visitan sus palacios de Oropesa, Rosarito o La Bobadilla donde cazan y tratan de los entresijos del poder de la época. Carlos V se acomoda un tiempo en el palacio de Jarandilla mientras se preparan las dependencias que lo alojarán en el monasterio de Yuste. 



El conde fue amigo y protector de San Pedro de Alcántara y parece que el santo murió en sus brazos tras enfermar en el convento de Deleitosa. 

También por su influencia se construyó el convento de Rosarito y la condesa doña Beatriz fundó el hospital de San Pedro en Belvis de Monroy.

Celda donde es tradición se alojaba San Pedro de Alcántara en el palacio de los condes de Oropesa

Juan Álvarez de Toledo fue el cuarto de los condes y llevó el apodo de “el Santo” por su fama de piadoso, fundando el convento de la Misericordia que se inaugura en 1613. 

Las relaciones con Felipe II se hacen muy tensas por el encarcelamiento de su tío el Virrey del Perú, por cuyo mandato comienza el conde a construir la capilla de San Bernardo. Promulga además las ordenanzas de la Villa de Oropesa y los lugares de su jurisdicción.

Don Juan no tuvo descendientes varones pero su hija Beatriz casó con don Duarte de Portugal, de cuyo matrimonio nació don Fernando, el quinto conde. Éste tuvo un hijo de nombre Juan con una lagarterana que, arrebatado a su madre, sería criado en Valdeverdeja para ser más tarde el sexto conde de duración efímera. 

Su hermanastro Duarte Fernando sería el séptimo de la casa condal dedicándose a la carrera de las armas hasta ser nombrado capitán General del Reino de Toledo y Castilla la Nueva con Felipe IV, que le concede Los Dehesones para compensar los gastos de sus andanzas guerreras. 

Con él comienzan a conseguir sus privilegios de villazgo los lugares del señorío.

Balconada gótica del palacio de los condes de Oropesa

Don Manuel Joaquín es el octavo conde, fundador del convento de recoletas de La Calzada en 1674. 

Hereda de su madre el condado de Alcaudete y Montemayor en Córdoba y toma el camino de la política. 

Llegó a ser nombrado Presidente del Consejo de Castilla y Primer ministro en 1685 época en la que el oropesano debe gestionar la crisis profunda en que se encuentra el reino, intentado introducir una política reformadora que se encuentra con la oposición de los viejos estamentos y de la reina. 

En la Guerra de Sucesión toma partido por el archiduque Carlos de Austria y acompaña a sus tropas hasta que muere en Barcelona en 1707 confiscándose por orden real sus bienes. 

El enfrentamiento con Felipe V cuesta a su sucesor en el condado, don Vicente Pedro el exilio. Vuelven los condes a sus estados pero la decadencia de la nobleza y del señorío de Oropesa ya no se detendrá hasta que en 1768 pasa por fallecimiento sin descendencia de la condesa a su primo el Duque de Alba, volviendo así a unirse estas dos casas después de haber nacido de un tronco común y cuatrocientos años de historia por separado. 

Por muerte de la hija del duque sin descendencia, pasa el Señorío al rey Carlos IV quedando para la casa de Oropesa solamente el título y sus propiedades privadas. La decadencia continúa cuando se une el condado a la casa del duque de Frías.

El hermoso patio porticado del palacio de los Álvarez de Toledo, hoy Parador de Turismo

UN POCO DE HISTORIA OROPESANA



Vista general del conjunto monumental de Oropesa

Los restos arqueológicos que se hallan diseminados al norte de Oropesa, aunque se encuentren a menudo en jurisdicción de la villa, están más cercanos a otros municipios, pues la complicada división de términos y dehesas que resultó de las exenciones de las villas respectivas hace que, por ejemplo, muchos de los restos paleolíticos del Guadyerbas se encuentren en término de Oropesa, así como el menhir llamado de Parrillas y otros muchos hallazgos.

Menhir hoy desaparecido situado junto al embalse de Guadyerbas. 

Se observan numerosas cazoletas.

Son numerosos los útiles de piedra tallada y pulimentada hallados que representan la huella del hombre del paleolítico o de la Edad del Cobre respectivamente, así como los monumentos megalíticos que confirman la presencia humana en esta época, entre dos mil y dos mil quinientos años antes de Cristo. 

Algunos fondos de cabaña hallados por el autor en la orilla del embalse y un yacimiento en el Golín de la Senda con lascas de sílex y cerámica son muestra de los poblados que en esta época y a lo largo de la Edad del Bronce poblaron el valle del Guadyerbas en término de Oropesa. 

De la Edad del Hierro contamos con abundantes muestras de que el pueblo vettón habitó la zona dejando sus esculturas zoomorfas como legado. Concretamente en la finca Valdepalacios se conserva un verraco al que le falta la cabeza.Industria paleolítica de sílex de los yacimientos del río Guadyerbas

Los romanos dejaron una epigrafía abundante, como nos describe Jiménez de Gregorio con una lápida dedicada a Júpiter y otras dos invocando a los dioses manes de las que una de ellas hace referencia a un “castillo Comediano”. 

Es tradición que esta última desapareció en una restauración de la ermita encontrándose actualmente embutida en el muro. 

También son numerosos los restos de enterramientos y yacimientos tardorromanos repartidos por sus campos entre los que fue excavado el conocido como de El Rondal, cerca de Guadyerbas las Bajas y que, por los restos hallados de un horno de fundición y algunas herramientas y clavos de hierro y bronce, podemos deducir tuvo utilidad como lugar de producción metalúrgica. 

Otra villa romana fue localizada junto a una necrópolis en el entorno de la laguna de las Limas.Guerrero en azulejería de Ruiz de Luna en el Hogar Rural de 1946, situado en la plaza mayor

En el casco urbano se encontró una estatuilla femenina en terracota con datación probablemente romana. 

Hay autores que aceptan la hipótesis de una primitiva fortificación romana de Oropesa que defendería el estratégico paso de la cañada y calzada que desde Talavera (Caesaróbriga) se dirigía a Mérida (Emérita Augusta). 

Algunos fragmentos de cerámica y lo estratégico de su situación, además de algunos topónimos de la zona nos hacen pensar en la pervivencia de población musulmana en Oropesa y su entorno.


Este gran torreón es probablemente el más antiguo de la fortaleza de Oropesa, para algunos podía remontarse a época musulmana

La reconquista de la zona estuvo a cargo de los caballeros abulenses que batieron toda la comarca quedando como huella de aquellas conquistas medievales la pertenencia eclesiástica de La Campana de Oropesa a la diócesis de Ávila hasta hace unas décadas. 

La repoblación propiamente dicha comenzaría en el siglo XII y ya con Alfonso X se concedieron en 1274 ciertas franquicias a los pobladores del castillo. Nace así la población actual de Oropesa como tal.

Muralla medieval de Oropesa

En 1281 la dona este mismo rey a la Orden Militar de Santa María de España que después se incorporaría a la Orden de Santiago. 



A comienzos del siglo XIV el castillo es propiedad de uno de sus hijos, el infante don Juan, que otorga a sus defensores los privilegios propios de los Caballeros de Extremadura. 

Permanece Oropesa vinculada a miembros de la familia real como don Juan el Tuerto y sus descendientes, doña Leonor de Guzmán, favorita del rey Alfonso XI y asesinada en Talavera por su esposa la reina doña María de Portugal, y el infante don Juan de Aragón, hasta que en 1369 se une a la noble casa de los Álvarez de Toledo 
por donación de Enrique II a don García Álvarez 
de Toledo.

Uno de los dibujos murales en el Hospital de San Juan Bautista. Algunos de ellos son de época medieval


EL NOMBRE DE OROPESA Y SU CASTILLO


UN NOMBRE DE LEYENDA

Escudo de Oropesa en azulejería talaverana

En el siglo XVIII se atribuía la fundación de Oropesa nada menos que a un capitán egipcio que acompañaba a Hércules en una expedición de Ávila a Trujillo. 

El capitán se habría llamado Oróspedo Arúnculo, de donde derivarían los nombres de Oropesa y la comarca adyacente del Campo Arañuelo, según dato recogido por García Gil y Fernández Arroyo. 

Pero la leyenda con más arraigo popular y que recientemente se ha recreado en jornadas medievales es la que justifica el nombre por el rescate entregado a los moros para obtener la libertad de una doncella. 

El precio era el peso en oro de la dama de donde habría derivado el nombre de Oro-pesa, y de ahí que el escudo heráldico de la población sea una dama sobre un castillo sosteniendo una balanza en una mano y la cruz en la otra. 

El tributo de este tipo a reyes moros aparece realmente en las crónicas y en la literatura épica medievales.

Escudo de Oropesa labrado en la muralla

Aunque este tema de la toponimia es siempre escurridizo, otros autores quieren ver la procedencia del nombre de Oropesa en declinaciones y latines que indicarían que “Oros” significa monte, refiriéndose a la pequeña sierra de La Ventosilla sobre la que asienta el pueblo, y el sufijo “pes” o “pedis” haría referencia a que el casco urbano se situaría a los pies de esa montaña, lo cual evidentemente no es cierto.

Detalle de la torre del homenaje del castillo de Oropesa

EL CASTILLO DE OROPESA

Ya hemos conocido la existencia en época romana de un “castillo comediano” que tal vez se asentara sobre un castro céltico anterior aprovechando las estratégicas elevaciones de la pequeña sierra de la Ventosilla, que domina desde la altura todas las llanuras del Campo Arañuelo hasta Gredos y que protege el paso de la importante calzada y cañada que desde Toledo iba a Mérida pasando por Talavera y Oropesa.

Torres meridionales del complejo del castillo de Oropesa

A la época musulmana puede que pertenezcan algunos muros terrizos de la zona nororiental de la fortaleza que tradicionalmente se ha conocido como el “Castillo Viejo”o “Patio Musulmán”. Alfonso X manda restaurar y ampliar el castillo y que se pueble su entorno. 

Desde la creación del señorío de Oropesa, por merced de Enrique II a García Álvarez de Toledo, hasta su transformación en condado en 1477, parece que se sitúa en el tiempo la construcción del “Castillo Nuevo”.Puerta sur del castillo y la torre del homenaje al fondo

Lo primero que llama la atención es la torre del homenaje, una esbelta construcción que se sitúa en el centro del lienzo de muralla occidental junto al patio del palacio, actual parador de turismo. 

La torre está rematada por cuatro garitones en los que se pueden ver encastrados los escudos de los Álvarez de Toledo y los Zúñiga, y un parapeto volado sobre canecillos y defendido por cañoneras y saeteras cruciformes. 


Actualmente se accede al castillo por la planta baja de esta torre y se puede ascender por sus tres plantas hasta el ático a través de una escalera de madera. La vista panorámica es impresionante. 

En la planta primera se conserva el solado antiguo y una puerta cegada que daba paso a construcciones hoy desaparecidas. Desde la planta segunda se accede al adarve de la muralla. La planta tercera conserva dos miradores palaciegos y una chimenea.Aspillera de una de las torres de la fachada este del castillo

La entrada dispuesta en codo para su mejor defensa y los variados aparejos utilizados hacen pensar a investigadores como Ramón Villa en diferentes fases constructivas y en que este primer nivel de la torre pudiera ser incluso de época musulmana.

Una segunda torre se sitúa en el ángulo noroccidental, también tiene en su interior un mirador y se accede a su plataforma desde el adarve. 

A continuación un lienzo de muralla une las torres segunda y tercera conservando algunos tramos de tapial por lo que, como he señalado, se ha especulado con su origen árabe. 

De la tercera torre que se encuentra a mitad del lienzo norte de la muralla apenas se conservan los cimientos de su planta circular. La cuarta torre se sitúa en la esquina nororiental y también es circular, aunque mejor conservada y de mayores proporciones. 

La quinta torre es maciza y de planta semicircular y la sexta es cuadrada y con dos garitones protegiendo dos portillos que la flanquean. 

Es de las más recientemente construidas y podemos observar en su sillería numerosas marcas de los canteros que la ejecutaron. En el ángulo sudeste del castillo se encuentra la séptima torre, que es de planta cuadrada y de estructura muy maciza aunque bastante arruinada en su parte superior. 

Esta dotada de mirador y de una escalera de caracol que daba acceso a la plataforma. 

Por fin, la torre octava se encuentra en el ángulo suroccidental y es circular en su base y semicircular en su planta alta. 

En el lienzo occidental se abrió en el siglo XVIII un acceso para el patio de armas.Torre adosada al muro oriental del castillo

En el interior del castillo debemos destacar una escalinata más ornamental que defensiva en el lado occidental, un aljibe situado en el llamado patio musulmán y las caballerizas adosadas al lienzo oriental de muralla que actualmente se utilizan como sala de exposiciones. 

En la excavación arqueológica de las mismas se descubrieron restos de un edificio anterior y unos moldes para la fundición de campanas que hoy se pueden contemplar a través del solado de vidrio.Cubo de la muralla de Oropesa reutilizado como vivienda en el portillo del cementerio

Además del castillo, Oropesa conserva una parte considerable de su muralla circundante que podemos empezar a recorrer a partir del ángulo noroccidental del Parador con la Puerta del Paseo. 

La muralla se mantiene todavía en pie hasta la puerta de La Vega y después, hasta la carretera con un portillo que aún se conserva. 

A partir de aquí, la destrucción de la muralla ha sido casi total y solamente se conserva un pequeño tramo formando parte de la fachada de una institución bancaria, tampoco se puede ver en la plaza, ni se conserva la antigua Puerta de la Villa, situada antiguamente en el lado septentrional de la plaza. 

Pero siguiendo su trazado unos metros sí se conserva un tramo considerable aunque no con la altura original. Otra puerta desaparecida era la Puerta de Talavera y ya sobre el cementerio Viejo, delimitándolo por uno de sus lados, se conserva otro lienzo que acaba en una torre circular reutilizada como vivienda y que formaba parte del llamado Portillo del Cementerio.Vista del castillo desde la esquina noreste


http://lamejortierradecastilla.com/un-poco-de-historia-oropesana/
http://lamejortierradecastilla.com/el-nombre-de-oropesa-y-su-castillo/
http://lamejortierradecastilla.com/el-senorio-y-condado-de-oropesa/

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