lunes, 19 de agosto de 2019

Hallazgos e Inmuebles de Época Romana en Toledo (II)

Resultado de imagen de cloacas Romana en Toledo7.-Fábrica de Armas 

Villa romana descubierta en 1923 durante la realización de obras de ampliación de los talleres de la Fábrica de Armas.

Tras el hallazgo se realizaron escasas investigacitmes que se centraron únicamente en la limpieza de algunos pavimentos de mosaico pertenecientes al triclinium de la villa y a un estanque existente en el patio sobre el que debió articularse la construcción, de la que desconocemos cualquier otro dato arquitectónico.

 Del estudio de los mosaicos, conservados en el Museo de Santa Cruz, se viene proponiendo una fecha de mediados del siglo II! d.C. -MÉLlDA, J.R.: Un mosaico descuhierto en Toledo.

«Boletín de la Real Academia de la Historia», tomo LXXXIII, pp. 19-23. Toledo, 1923. -BALIL, A.: Monumentos alejandrinos y paisajes egipcios en un mosaico romano de Toledo (España).

En Alessandria e il mondo ellenístico romano. Studi in onore di Achille Adriani. "Studi e Materiali», núm. 6, pp. 433-439. 1984. S

.-Consejería de Política Territorial Durante los trabajos de ejecución de la nueva sede de esta Consejería, se produjo el hallazgo de un gran estanque de opus caementicium, de una extensión de 230 metros cuadrados de superficie.




Se trata de una obra fechada en el siglo lIT d.C., relacionada con la cercana villa de la Fábrica de Armas. más concretamente con el aprovechamiento agropecuario de este sector de la Vega del Tajo.

Con posterioridad, y a partir del siglo V d.C., se documentaron diversos enterramientos pertenecientes al área funeraria, que se estudiarán al abordar el Cristo de la Vega.

-ROJAS RODRÍGUEZ-MALO, 1.M. Y VILLA GONZÁLEZ, 1.R.: Consejería de Obras Públicas. «Toledo; arqueología en la ciudad», pp. 225-237. Toledo, 1996. 

9.-Cristo de la Vega 

En las inmediaciones de la actual ermita del Cristo de la Vega se localizaron, durante las excavaciones dirigidas por Pedro de Palol, diversos fragmentos de cerámicas de época romana fechables en el siglo 1 d.C.

Con posterioridad, y al menos desde el siglo IV d.C., se tiene documentada la existencia de una necrópolis, de donde proceden algunos epígrafes de los siglos V-VI d.C.localizados en el año 1781 y depositados en el Museo de Santa Cruz.
-PALOL, P.: Actas del III Concilio de Toledo (589-1989). Toledo, 1991.
-JORGE ARAGONESES, M.: El primer credo epigr4fico visigodo y otros restos coetáneos descubiertos en Toledo. «Archivo Español de Arte», núm. XXX, p. 322. Madrid, 1957.
 -ABAscAL, J.M.: La cerámica pintada romana de tradición indígena en la Península Ibérica. Pp. 255 Y 362. Madrid, 1986.

10.-Paseo de la Basílica núm. 92 

Al realizarse trabajos en 1992 para la construcción de un centro de transformación de Iberdrola en este sector de la ciudad, se localizaron diversos materiales de cronología altoimperial, caso de cerámicas tipo Meseta Sur, sigillatas itálicas, subgálicas, etc., junto a diversas estelas sepulcrales reutilizadas y de cronología muy diversa. Sobre este nivel poco definido, aparece desde el siglo V d.C. una necrópolis de inhumación que tendrá su continuidad a 10 largo de la Edad Media hasta prácticamente nuestros días. Se trata de hallazgos directamente relacionados con los ya descritos en el cercano Cristo de la Vega.

-GARCÍA SANCHEZ DE PEDRO, J.: Paseo de la Basílica, 92. «Toledo; arqueología en la ciudad», pp. 143-157. Toledo, 1996.

 ll.-Huerta del Rey 

En unos tejares, hoy desaparecidos, ubicados al Norte de la actual estación de ferrocarril, en plena vega aluvial del Tajo, aparecieron a finales del siglo XIX diferentes piezas de cerámica de época romana, entre las que destacaban algunas lucernas datadas en los siglos 1-11 d.C.

-JORGE ARAGONESES, M.: op. cit., p. 66. 

12.-Paseo de la Rosa núm. 64 

Con motivo de una excavación de urgencia realizada en este inmueble, se localizó una bolsada de tierra con materiales de época romana, entre los que destacan fragmentos de cerámicas tipo terra sigillata hispana tardía.
-MAQUEDANO, B. y BARRIO, C.: Paseo de la Rosa, 64. «Toledo; arqueología en la ciudad», pp. 243-247. Toledo. 1996. 

13.- Cabrahigos 

Con motivo de los desmontes efectuados en la zona para la construcción de la estación de ferrocarril, se localizaron en 1858 una serie de estructuras y materiales pertenecientes a un gran edificio que ha sido excavado recientemente antes de proceder a su destrucción para realizar una nueva edificación (fig. 2.5).

 Durante estos trabajos, realizados entre los años 1988 y 1989, bajo la dirección de don Juan Manuel Rojas, se documentó la existencia de una gran piscina o natatio perteneciente a un complejo termal, según muestran otros hallazgos realizados en la zona.

Se trataba de un gran complejo hidráulico monumental que, como se verá, estuvo muy posiblemente relacionado con el aliviadero del acueducto. -PARRO, S. R.: op. cit., vol. 11, p. 650, nota 1.

 -CASTAÑOS y MONTUANO, M.: El camino romano y sus puentes. «Toledo. Revista de Arte», núm. 154, p. 140. Toledo, 1920.

-ROJAS RODRíGUEZ-MALO, J. M.: Paseo de la Rosa, 76 (La piscina romana de Cabrahigos). «Toledo; arqueología en la ciudad», pp. 67-81. Toledo, 1996.

14.- Puerta del Sol 

Fragmento de sarcófago paleocristiano reaprovechado como elemento ornamental en la construcción de la actual puerta, al igual que un friso decorativo existente como dintel sobre el portillo de subida a la torre y algunos de los fustes y basas que enmarcan la puerta al exterior, todos ellos de cronología romana ...




Destaca el fragmento de sarcófago en mármol que representa a Cristo junto a los Apóstoles de los que, dado su carácter reducido, sólo puede identificarse a San Pedro. Su cronología está fijada en época tardoconstantiniana, en torno a los años 330-345 d.C.

-SOTOMAYOR, M.: op. cit., pp. 256-261. 1971. -SOTOMAYOR, M.: op. cit., pp. 30-36. 1973

nuestros días. Se trata de hallazgos directamente relacionados con los ya descritos en el cercano Cristo de la Vega.

 -GARCÍA SANCHEZ DE PEDRO, J.: Paseo de la Basílica, 92. «Toledo; arqueología en la ciudad», pp. 143-157. Toledo, 1996.


FERNANDO ARANDA GUTIÉRREZ
JESÚS CARROBLES SANTOS 
JOSÉ LUIS ISABEL SÁNCHEZ 

EL SISTEMA HIDRAULICO ROMANO DE ABASTECIMIENTO A TOLEDO 

INSTITUTO PROVINCIAL DE INVESTIGACIONES Y ESTUDIOS TOLEDANOS (e.S.l.e. Diputación de Toledo) 



domingo, 18 de agosto de 2019

Hallazgos e Inmuebles de Época Romana en Toledo (I)

Resultado de imagen de toledo romanoTal y como se ha visto anteriormente, la ciudad de Toledo se fue dotando de una serie de obras de infraestructura de las que una de las más importantes fue el sistema hidráulico, objeto de este estudio, que únicamente puede ser abordado conociendo el resto de los inmuebles y hallazgos de la ciudad, de los que a continuación se exponen brevemente en forma de catálogo.

Para realizar este resumen se van a exponer los datos conocidos siguiendo el orden cartográfico en que se sitúan los hallazgos (planos 2.1 y 2.2).

En cuanto a la simbología utilizada, los puntos rojos se corresponden con inmuebles y hallazgos realizados en el contexto arqueológico original, y los negros con aquellos elementos documentados en posición secundaria, es decir, fuera de el propio contexto para el que fueron creados, que, aunque aporten menos datos, sirven también para conocer, en parte, la disposición espacial y algunos elementos de la ciudad en la antigüedad.

En cuanto a la bibliografía, no se incluye la totalidad de la existente sobre cada hallazgo o inmueble, sino únicamente aquella que por su amplitud o por recoger la anterior, se considera más representativa. 




l.-Av. de la Reconquista. Caja Rural 

Durante la realización de los trabajos de excavación necesarios para construir la actual sede central de la Caja Rural de Toledo, aparecieron diversos fragmentos de cerámicas romanas, que fueron depositados en el Musco de Santa Cruz.

Se desconoce cualquier dato del posible contexto, aunque todo parece indicar que los hallazgos podrían estar relacionados con algún asentamiento destinado a la explotación agrícola de estas tierras cercanas a la ciudad.

 -REVUELTA TUBINO, M.: Museo de Santa Cruz. Memoria 1983. Toledo, 1986.

 2.-Fábrica de Armas 11 

En los terrenos de la Fábrica de Armas apareció en superficie un fragmento de mármol tallado perteneciente a un sarcófago paleocristiano, fechable a comienzos del siglo IV d.C.

 -SOTOMAYOR, M.: Testimonios arqueológicos paleocristianos en Toledo y sus alrededores: Los Sarcófagos. «Anales Toledanos», núm. nI: pp. 255 Y ss. Toledo, 1971.

-SOTOMAYOR, M.: Datos históricos sobre los sarcófagos romano-cristianos de España. Granada, 1973. 

3.-Av de la Reconquista. Necrópolis 

Debido a los diferentes hallazgos realizados en diversas épocas, se conoce la ubi~ cación de la principal necrópolis de la ciudad en la zona.

El conjunto funerario más interesante es el detectado junto al actual edificio de Telefónica, fechable en el sigloII d.C. y consistente en una estructura de hormigón que sellaba un sarcófago de plomo,en cuyo interior se encontró un ajuar del que hay que destacar diversos instrumentos quirúrgicos y unos frenos de caballo.

-MARTÍN GAMERO, A.: Historia de La Ciudad de ToLedo. P. 41, nota 17. Toledo, 1862.
-JORGE ARAGONESES, M.: Museo An)ueoLógico de ToLedo. Pp. 91, 92 Y 96. Toledo,
1957.
-PALOL, P.: Una tumba rumana de Toledo)' los/renos de caballo hispanorromanos del
Bajo Imperio. «Pyrenae», núm, 8, pp. 133 Y ss. Barcelona, 1972.

4.-Anfiteatro de Covachuelas

Inmueble monumental del que se conoce su existencia a través de diversas citas en las historias y descripciones de la ciudad de Toledo en los siglos XVI al XIX, aunque nunca se ha estudiado adecuadamente, razón por la que se desconoce la práctica totalidad de sus características (fig. 2.3).

Su fecha sería similar a la del resto de los edificios que fonnan la infraestructura lúdica de la ciudad: en torno a fines de la primera mitad del siglo I d.C.

-PARRO, S. R.: Toledo en la Mano. Vol. 11, p. 643. Toledo, 1857.
-REY PASTOR, A.: El Circo Romano de Toledo. P. 18, lám. 11. Toledo, 1932.

5.-Colegio de Carmelitas, Teatro

Al igual que ocurre con el anfiteatro, la mayor parte de los estudios realizados sobre Toledo con anterioridad a este siglo incluían una serie de restos identificados tradicionalmente con un templo dedicado a Hércules, Marte, Venus, o Esculapio, que en realidad son los resto del teatro romano, según se desprende del estudio de algunas de las descripciones realizadas y de la infonnación planimétrica que ha llegado hasta nuestros días, levantada antes de su desaparición, en parte, en los años 50 de este siglo para construir el citado centro educativo.




Su fecha la suponemos similar a la del resto de los edificios lúdicos de la ciudad:

primera mitad-mediados del siglo 1 d.C.

-ASSAS, M. de: Álbum Artístico de Toledo. P. 14. Madrid, 1848.
-CARROBLES, J. y RODRÍGUEZ, S.: El teatro romano de la ciudad de Toledo (en prensa).

6.-Circo

Se trata del principal edificio lúdico con que se dotó a la ciudad de Toledo y único conservado en la práctica integridad de su planta. lo que ha permitido su estudio con metodología arqueológica reciente.

El resultado de estos trabajos ha sido el conocimiento de las características arquitectónicas del inmueble. la documentación de su mantenimiento en uso hasta épocas bastante tardías y, por último, la asignación de una cronología para su construcción: mediados del siglo 1 d.C. (fig. 2.4).

-SANCHEZ-PALENCIA, F.J. y SAINZ PASCLAL, MJ.: El Circo romano de Toledo:
Estratigrafía y arquitectura. Estudios y Monografías», núm. 4. Toledo, 1988.


FERNANDO ARANDA GUTIÉRREZ 
JESÚS CARROBLES SANTOS 
JOSÉ LUIS ISABEL SÁNCHEZ 

EL SISTEMA HIDRAULICO ROMANO DE ABASTECIMIENTO A TOLEDO 

INSTITUTO PROVINCIAL DE INVESTIGACIONES Y ESTUDIOS TOLEDANOS (e.S.l.e. Diputación de Toledo) 



sábado, 17 de agosto de 2019

Judaizantes y Conversos en Maqueda en 1492

Resultado de imagen de Conversos en  1492
Los Reyes Católicos decretaron la expulsión definitiva de la comunidad judía de sus reinos ciento y un años después del comienzo del SO «problema converso», al fin y a la postre el verdadero detonante que impulsó esta solución final

. La convivencia continua entre los judíos y los que habían aceptado el bautismo provocaba el que muchos convertidos mantuvieran su modus vivendi hebreo bajo un disfraz aparentemente cristiano. 

Además, su carácter de bautizados les confería la opción de acceder a las mismas responsabilidades de poder que a sus nuevos correligionarios. 

Esta realidad generó una gran hostilidad popular contra ambos grupos considerados como los culpables de todos los males: de su presión fiscal, como recaudadores de impuestos; de las pestes, por envenenadores de las aguas, etc, lo que unido a una fuerte propaganda antisemita, ocasionó una contundente respuesta por parte de la corona, a pesar de contar con importantes colaboradores judíos. 

Dos fueron las disposiciones adoptadas por los Reyes Católicos, intrínsecamente unidas y complementarias entre sí.

 La primera medida, meditada durante largos años, fue la creación de una Inquisición controlada por los monarcas, aunque contando con la autorización papal. 

La bula de 1478, concede licencia a Fernando e Isabel para implantar un aparato represor con plenos poderes legales, cuyo objetivo primordial consistía en la erradicación de todo comportamiento judaizante por parte de aquellos que habían abrazado la fe romana.




A su vez, el propio desarrollo de los reinos hacia el concepto de estado moderno demandaba una cohesión unánime en todos los aspectos del mismo, siendo el de la unidad de fe fundamental para su equilibrio.

Así, pues, y aun siendo conscientes del temblor socio-económico que produciría, los monarcas decretaron la expulsión definitiva de los judíos, aquellos que contagiaban sus ideas a los conversos, no sin antes procurar una aceptación mayoritaria del bautismo.

Esta iiusión de los monarcas de integrar a los judíos en el seno de la comunidad cristiana, previamente bautizados, se ejemplifica perfectamente con respecto a los judíos de Maqueda, pues de acuerdo a un documento publicado por el prof. Suárez Fernández, con fecha anterior a agosto de 1492, Luis de Sepúlveda, según instrucciones del duque del Infantado, ha de tratar de «entender con los judíos de Maqueda y Torrijos si se querrán tornar christianos, y los que se tornaren christianos serán ayudados y bien tratados».

Resultado de imagen de Conversos en  1492Los reyes le habían otorgado poderes a Sepúlveda para prometer a los judíos que si aceptaban el bautismo quedarían libres de tributos, durante varios años, y de la persecución de la Inquisición.

Las menciones siguientes a las sinagogas de la villa y a la gran cantidad de tierras y propiedades indican de nuevo la importancia de la comunidad judía, cuya ausencia iba a conducir a la ruina a dicha localidad.

Lo que no era posible era mantener la fe de Moisés, pues la Inquisición tenía facultad de condenar a muerte a aquellos que depués del 10 de agosto de 1492 siguieran profesándola.

 La opción más comúnmente aceptada por la comunidad judía, profundamente unida en su creencia, fue la de una nueva salida.

Muchos marcharon, en condiciones lamentables, a Portugal, Navarra, Marruecos o Turquía, llevando consigo los pocos bienes muebles que se les permitió sacar del reino. Sin embargo, un porcentaje notable optó por la conversión, acaso cumpliendo aquella máxima descrita por Andrés Bernáldez, cura de Los Palacios, «mudar costumbre es a par de muerte», pues prefirieron mantener su posición y sus bienes a los problemas del éxodo.

 La primera reacción de los judíos de Maqueda fue firme y decidida al elegir un largo destierro en busca de la tolerancia. Según hemos visto, más de doscientos ochenta judíos poseedores de bienes de esa localidad vendieron sus propiedades a cristianos, abandonando toda esperanza de permanecer como hebreos en la tierra de sus antepasados.

El estudio de los procesos inquisitoriales contra conversos o judaizantes de Maqueda solamente ha desvelado un caso de un judío de Maqueda que decidiera volverse cristiano en el momento de la expulsión. Juan Calderón, (Yudá Abensabad), procesado en ausencia por judaizante, eligió la fe cristiana en el momento de la expulsión, siendo bautizado en la iglesia de Santo Domingo de dicha villa

No obstante, los pesares y los rigores del exilio unidos a una difícil acogida en los lugares de destino, motivaron un considerable aumento de las conversiones, favorecidas por la carta de amparo y defendimiento real que fue extendida por el Consejo de la Inquisición el 10 de noviembre de 1492, mediante la cual se permitía el regreso por tierras de Badajoz, Zamora o Ciudad Real a aquellos cristianos nuevos que se bautizaran o trajeran testimonio válido de su conversión.

 Les serían devueltos sus bienes por el precio de venta, al que habría que añadir el del coste de las mejoras .

Claro está que este cambio de parecer en el exilio dificultó enormemente una vuelta metódica y organizada, pues las familias se rompieron, aceptando algunos de sus miembros la fe de Roma mientras que otros permanecieron fieles a la fe de Moisés.

Así, en 1527, Antonio Ferrández, herrero, procesado por la Inquisición por blasfemia, «se tornó cristiano nuevo después de la expulsión de los judíos en Xerez de la Frontera» , a donde había acudido desde Portugal. Sin embargo, sus padres murieron judíos en el exilio. Alonso Rodríguez, cardador, fue procesado un año más tarde, entre 1528 y 1531, por palabras escandalosas.

El testimonio de un testigo aporta datos nuevos a esta exposición al afirmar que «judío se pasó afuera e se tornó moro, y después vino a Castilla y se tornó cristiano»''.




Casado en dos ocasiones, su primera mujer, Jámila, y su hijo, Semayton, judíos, se quedaron como tales en Alcazarquivir, en el reino de Fez. Se casó en segundas nupcias con Isabel Herrández, cristiana nueva de judía, y vivió con ella en Maqueda desde 1495.

Sus padres y sus tíos mantuvieron la fe de Israel. Su madre, Ester, murió judía en Maqueda, mientras que su padre, rabí Xamaya, murió judío en Portugal.

A este país se habían marchado también sus hermanos, Yudá y Ximón, quienes se hicieron cristianos nuevos, recibiendo el bautismo en Lisboa y en Yeives (Portugal), respectivamente.

En 1545, la Inquisición procesaba por falta a la inhabilitación a Alonso Gutiérrez, medidor de aceite. Convertido en Portugal, «pues mostró testimonio de su conversión en letra portuguesa» , su padre, Alonso Gutiérrez, cristiano nuevo, había sido quemado por la Inquisición, mientras que su madre, Paloma, sus abuelos y todos sus tíos, paternos y maternos, habían conservado su fidelidad al judaismo.

De entre sus hermanos, Anatan, Qarga, Joseth e Yfar, como bien indican sus nombres, mantuvieron la fe de la familia; mientras, además de Alonso, Juan y Diego optaron por el bautismo, casándose este último con Catalina López, conversa, hija de judíos.

Como dato curioso, pero no menos relevante, en este proceso se detallan los nombres de los dos primeros conversos judaizantes de Maqueda, que fueron condenados y relajados al brazo secular por la Inquisición para ser quemados: Lope Rodríguez y Antón Graviel.

Este postrero caso ejemplifica claramente la complejidad social que se creó a partir del decreto expulsorio, rompiéndose familias, matrimonios y economías, a la vez que se alimentaban las suspicacias y los recelos entre los conversos, siempre bajo la negra sombra de la Inquisición.

Este evidente retorno como cristianos nuevos de muchos de los judíos de Maqueda a Castilla se hace aún más patente a través de la lectura de un singular documento estudiado por el prof. Carrete Parrondo, en el que se recoge una exhaustiva lista de los conversos de Maqueda.

Aunque carece de fecha, este documento ha sido datado por su grafía en los últimos años del siglo xv.

 En él se cita el muy elevado número de sesenta y ocho nombres de conversos, muchos de los cuales se presupone que se convirtieron en Arcila, tras una larga y dura espera.

Todos los nombres mencionados son de hombres, de tal modo que posiblemente se refieran al cabeza de familia, concluyendo que el número total de aquellos que renunciaron al judaismo pudo ser bastante mayor.

 Junto a su nuevo nombre de cristiano se indica el viejo nombre de judío, y en ciertas ocasiones su profesión, principalmente de carácter artesanal, demostrando la variedad de oficios, y por tanto de clases, que aceptaron la conversión.

En esta relación de conversos se alude a muchos de los judíos que vendieron sus bienes tras lo dispuesto por doña Teresa Enríquez, señora de la villa, en 1492.

 Sin embargo, aparecen veintiocho nombres de judíos cuyo nombre y bienes no constan en el documento estudiado por Doña Pilar León Tello: 

— Ysaque Abenabid. 
— Jaco Abeninble. 
— Mosé Abeninble. 
— Bibiamin Abenmanco.
— Mosé Abenmanco.
— Mayr Abravalla. 
— Mosé Abravalla. 
— Abrahen Agarias. 
— Jaco Agarias. 
— Ziza Agarias. 
— Jaco Adaña. 
— Yuda Adaña. 
— Yucé Alcahal. 
— Abrahen Alfarín. 
— Yudá Alfarín. 
— YudaAlholu. 
— Yucé Bahalul. 
— Ysaque Castreñón. 
— Mosé Cava. 
— Hiya Cohén.
— Abrahen Faraón. 
— Abrahen Mashor. 
— Jaco Maymugal. 
— Xamaya Mohese. 
— Jaco Rosillo. 
— Binamin Sarán.
— Jaco Toledano. 
— Ysaque Toledano.  

Esta constatación elevaría el número de judíos conocido en Maqueda a 309 vecinos, siempre y cuando estos veintiocho hombres fueran cabezas de familia o poseyeran bienes que les permitieran la independización, dato del que no tenemos constancia.

Por otro lado, la veracidad del compromiso adquirido por los nuevos cristianos iba a ser seguida muy de cerca por la Inquisición y por sus correligionarios, nuevos o viejos, para evitar cualquier potencial recaída en las costumbres o rituales que antes observaran.

Las prácticas judaizantes iban a perseguirse inexorable y minuciosamente, castigándose con todo rigor a aquellos que traspasaran los límites de lo autorizado.

Existía una gran diversidad en las penas impuestas por la Inquisición, yendo desde las atroces de la muerte en la hoguera o agarrotamiento, hasta las moderadas de asistir a oficios litúrgicos, pasando por las de confiscación de los bienes, inhabilitación para desempeñar cargos públicos, o la reclusión.

Sin embargo, no todas las medidas fueron represoras. El Santo Oficio trató de fomentar la convivencia común entre conversos procesados y cristianos viejos, gracias a varios procedimientos:

«la iguala o composición», esto es, la recuperación de los bienes confiscados tras el abono de cierta cantidad; «las conmutaciones», o dispensa de penitencias o señales infamantes de los conversos, y «las habilitaciones», muy empleado, «gracias al cual, los reconciliados y los hijos y nietos de condenados, pagando un porcentaje a la Inquisición, que solía ser de un cinco por ciento de sus bienes, podían disponer libremente de sus haciendas y se les consideraba hábiles para desempeñar cargos administrativos de los que habían estado desposeídos» .

Para la villa toledana de Maqueda, como para todo el arzobispado de Toledo, es muy rico en datos el trabajo de don Francisco Cantera Burgos y doña Pilar León Tello, Judaizantes del arzobispado de Toledo habilitados por la Inquisición entre 1495 y 1497 (Madrid, 1969).




Se describen veinticinco municipios de la diócesis en donde se produjeron habilitaciones, destacando las villas de Torrijos y Taiavera con más de 100.000 mrs. de pago por parte de ios judaizantes de cada una.

En Maqueda, se han documentado tres casos de matrimonios habilitados, tres casos de mujeres casadas, y uno de un hombre solo, sumando un total de 10 personas reconciliadas por el Santo Oficio, solamente entre tres y cinco años después de la expulsión. Además contamos con dos procesos inquisitoriales contra cristianos inhabilitados.

Por un lado, un caso realmente interesante, ai que hace explícita referencia don Rafael Carrasco en su artículo Solidaridades judeoconversas y sociedad local ^''. Antón Rodríguez, que había nacido en 1513, fue procesado en 1536-1537 y en 1545 por inhábil.

Era hijo de Antón Graviel, labrador, y nieto de Graviel Rodríguez, arrendador, que había sido relajado por la Inquisición. Mientras su padre se había mantenido «al margen de ciertos negocios, él era arrendador de impuestos reales, había sido arrendador de las rentas locales del duque, de ciertas rentas del arzobispo y "trata entre las gentes de trigo y cebada".

 Esto no impide que sea procurador, inspector de pesos y medidas, y mayordomo de dos cofradías» .

Por Otro, el proceso seguido contra Alonso Gutiérrez en 1545, quien desempeña el oficio de procurador de causas y muestra habilitación del inquisidor general concedida en Madrid por diez mil maravedíes. Su padre había sido quemado por el Santo Oficio y tenía sambenito en la iglesia de San Juan



viernes, 16 de agosto de 2019

La Leyenda de la Virgen de la Piedad de Santa Olalla, origen, leyenda y tradición oral de su imagen

Resultado de imagen de Santa Olalla toledo mapa
No se conserva ningún documento que nos fije con exactitud el origen de la venerada imagen de la Virgen de la Piedad, patrona de Santa Olalla. 

Desconocemos por tanto la fecha exacta en que fue tallada, el escultor que la hizo y quién o quiénes realizaron tan importante encargo.

El tema iconográfico de La Piedad en el arte no empezó a representarse como tal hasta el siglo XIII y se hizo muy popular durante el Renacimiento. Esta representación trata de recoger el momento en el que el cadáver de Jesucristo ha sido bajado de la Cruz y puesto en los brazos de su madre la Virgen María.




Indudablemente, la representación más famosa de la Piedad es la Pietà que Miguel Ángel elaboró para la Basílica de San Pedro del Vaticano. Miguel Ángel la esculpió en mármol blanco de Carrara entre 1498 y 1499, estableció un modelo de composición triangular que ha caracterizado y se ha repetido en la representación de otras obras de la Piedad. 

El arquitecto y escritor del siglo XVI Giorgio Vasari dijo de la Piedad de Miguel Ángel “es una obra a la que ningún artífice excelente podrá añadir nada en dibujo, ni en gracia, ni, por mucho que se fatigue, en poder de finura, tersura y cincelado del mármol”.

La imagen de la Virgen de la Piedad de Santa Olalla se inspira en el modelo triangular renacentista marcado por Miguel Ángel. Para describir la imagen usamos las palabras del historiador José Luis Ruz Márquez: "de mediana estatura sentada y con la imagen de Cristo en los brazos, recordando en su actitud a la Virgen de las Angustias"[1].

 Efectivamente la pequeña imagen de la Virgen aparece sentada en una zona rocosa sosteniendo el cuerpo cadavérico de su hijo. 

La imagen del Cristo es de enorme patetismo frente a la serenidad, delicadeza, belleza y juventud de la Virgen. 

Los ropajes de María son una túnica rosada, una toca blanca y sobre todo esto un manto azul decorado con cenefas y estrellas de pan de oro.

La imagen de la Virgen está esculpida en piedra y posteriormente policromada.

 Se trata de un tipo de piedra caliza que tradicionalmente se ha denominado piedra dulce, dada su facilidad para ser tallada.

La imagen de la Virgen debió esculpirse a finales del siglo XVI o principios del siglo XVII.

 Y es ciertamente peculiar dada la escasez de imágenes devocionales de piedra en el interior de las parroquias de la provincia de Toledo.

Es un error fechar el inicio de la devoción a la Virgen de la Piedad en Santa Olalla en el año 1553, como se ha venido haciendo hasta hace algunos años, basándose en un voto que la villa de Santa Olalla hace el 26 de diciembre de 1553. 

Se trata de un voto para guardar la fiesta de su patrona, la mártir Santa Eulalia, con reparto en este día de limosnas a los pobres de la villa. En algunas partes de este documento aparece sólo “voto a la Patrona” y alguien lo adjudicó a la Virgen de la Piedad, un error que se ha arrastrado en sucesivas ocasiones.[2]

En uno de los primeros artículos que escribí, allá por el año 2002,[3] puede hablar de la leyenda de la Virgen de la Piedad en Santa Olalla y por segunda vez lo hice en el libro de las fiestas de 2019[4]en el que la portada estaba dedicada precisamente a esta vieja leyenda que todos los santaolalleros hemos oído contar desde niños a nuestros abuelos.

En la presentación del libro en una novena de la Virgen dije: “Esta leyenda tiene tantas versiones como familias, tantas versiones como abuelos la han contado. Pero de toda la historia, realidad o ficción, debemos quedarnos con su moraleja: la Virgen de la Piedad quiso quedarse junto a los santaolalleros y nosotros hemos sabido desde hace siglos acogerla como madre”. 

La tradición oral nos cuenta como la llegada de la imagen de la Virgen de la Piedad a Santa Olalla se produjo de una manera peculiar y envuelta en leyenda. 

Según la tradición el destino de esta maravillosa talla de piedra del siglo XVII no era nuestro pueblo, pero al pasar por aquí procedente de Andalucía y portada en una carreta tirada por bueyes, aquellos animales no quisieron continuar el camino, negándose a andar pese a la evidente insistencia de los arrieros que los guiaban, por lo que los vecinos de Santa Olalla pensaron que la Virgen de la Piedad se quería quedar aquí.

Y así envuelta en ese halo de misterio y leyenda la Virgen de la Piedad se quedó para siempre en nuestro pueblo. Y desde esa fecha se hizo voto solemne de celebrar su fiesta.

Unos sencillos versos nos resumen el contenido de la leyenda:

La Virgen de la Piedad
a Santa Olalla llegó un día,
la trajo un arrierito de Andalucía.

La portada del libro recogía una pintura de 2018 realizada por el pintor y copista Rafael Ramos, probablemente la primera y única representación pictórica de la leyenda. La composición adaptaba el cuadro “Los arrieros” de Ginés Andrés de Aguirre conservado en el Museo del Prado de Madrid.




Esta historia legendaria tiene para Santa Olalla un gran valor antropológico, digno de estudio dada la continuidad en la transmisión oral de esta historia. Siglos atrás, las gentes siempre tendían a dar alguna explicación a los hechos cuyo origen se desconocía.

 Y ante la imposibilidad de aportar datos ciertos o simplemente lógicos, como que la imagen fue encargada para devoción de la Parroquia de Santa Olalla, recurrían al misterio y a la leyenda.


[1] RUZ MÁRQUEZ, José Luis: La villa de Santa Olalla en el siglo XVIII, (Ayuntamiento de Santa Olalla. Santa Olalla, 1982). Pág. 23.
[2] Archivo Municipal de Santa Olalla: Voto de la villa de Santa Olalla a su patrona Santa Eulalia.AMSO/106/15 (23 de diciembre de 1556).
[3] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Mitos y leyendas. Barbacana nº 2. (Fundación Condes de Orgaz en Santa Olalla. Santa Olalla, marzo de 2002).
[4] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos de nuestra historia - Para conocer un poco más sobre la historia de Santa Olalla, sus anécdotas y sus personajes-. Libro de las Fiestas Ntra. Sra. de la Piedad 2019. (Ayuntamiento de Santa Olalla. Santa Olalla, 2019).


Si te ha gustado este artículo, por favor, dale a "Me Gusta".
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...