domingo, 4 de mayo de 2014

Casa de la Caridad de Toledo

Creada en 1775 la Real Casa de Caridad por el Cardenal Lorenzana en el Alcázar, con el fin de mantener este establecimiento le cedió las rentas de algunas dignidades de la Catedral, para así poder con estos ingresos, los provenientes de la venta de los productos de la fábrica de hilados y los que proporcionase un gran edificio por él construido para que sirviese de fonda a los viajeros que se trasladaban de Madrid a Andalucía, mantener tan benéfica obra.

El cambio de plan en el trazado de la carretera de Madrid a Andalucía, que se tenía decidido pasase por Toledo, echaría por tierra los proyectos del Cardenal, que dedicaría parte del improductivo edificio a almacén de materias primas.

Problemas de tipo económico irían poco a poco arruinando la obra del gran Cardenal, proporcionando el mayor revés a la misma el incendio del Alcázar por los franceses en 1810.

Delante del Alcázar destaca el gran edificio de la Casa de la Caridad

Tuvieron que trasladarse los telares al edificio que se había construido para Fonda, alojándose en un rincón de la misma, ya que la mayor parte de ella había sido arrendada por una ridícula cantidad; allí continuaría la Casa de Caridad durante cerca de medio siglo, arrastrando una lánguida vida. El amplio y sólido edificio, sin valor arquitectónico alguno, constaba de tres pisos, con el mismo número de patios.

En 1846 se ofrece el edificio al Colegio General, próximo a ser trasladado a la ciudad, llevándose la Casa de Caridad al antiguo monasterio de San Pedro Mártir. Se comenzaron enseguida las obras para su acondicionamiento, viéndose éstas terminadas al año siguiente, habiéndose habilitado para clases, enfermería, oficinas, sala de armas y cuadra. En el mes de mayo de 1848 se pudo trasladar el Colegio, desde el Hospital de San Juan y el Cuartel de San Lázaro, que ocupaban interinamente, a la Casa de Caridad y los demás edificios que rodeaban el Alcázar. Desaparecido el Colegio General, el de Infantería lo destinó para salas de clases y biblioteca en el piso bajo, y para oficinas y viviendas del Brigadier Subdirector y del Teniente Coronel Segundo Jefe, en el principal, reservándose el último departamento, que es el oriental para pabellón del General Director de Infantería, donde éste se alojaba durante sus visitas a Toledo.

En los años siguientes, el edificio de la Casa de Caridad sería ocupado por el Colegio de Infantería, la Escuela Central de Tiro, la Academia de infantería y la Academia General, dedicado a diferentes usos. En 1936 pertenecía a la Academia de Infantería, Caballería e Intendencia, cuando fue destruida durante el asedio del Alcázar. En su solar se levantó, después de la guerra, un edificio para el Gobierno Militar, y el resto de la zona se urbanizó.

1940. En la parte inferior, a la derecha, ruinas de la Casa de la Caridad

Fachada Norte de la Casa de la Caridad, tras el asedio del alcázar; a la derecha, Hospital de Santa Cruz

Fuente: http://perso.wanadoo.es/mearce/Edificios%20y%20Lugares.htm

sábado, 3 de mayo de 2014

Acción de Ontígola en la Guerra de la Independencia

Resultado de imagen de Acción de Ontígola en la Guerra de la IndependenciaAcción de Ontígola
Resultado Victoria francesa
Beligerantes


Comandantes

Fuerzas en combate
3.000 jinetes 4.000 jinetes

Bajas

Un centenar Varios centenares y 80 prisioneros

La Acción de Ontígola fue un enfrentamiento bélico entre los ejércitos español y francés, ocurrido el 18 de noviembre de 1809 en las cercanías de la villa de Ontígola, durante la Guerra de la Independencia (1808-1814).

Resultado de imagen de Acción de Ontígola en la Guerra de la Independencia
La parte francesa estaba dirigida por losmariscales de campo Victor y Sebastiani a las órdenes del Mariscal Soult, y la española por el General Aréizaga.

Este enfrentamiento resultó ser el mayor entre regimientos de caballería de toda la guerra.

Antecedentes

Aréizaga, con un ejército de 60.000 hombres, tenía la misión de dirigirse desde Sierra Morena hacia Madrid.

Tras varias jornadas de marcha llegan a Ocaña el 11 de noviembre.

Tras sopesar la idea de seguir o no su avance directamente hacia Aranjuez, donde se encontraba concentrado el ejército francés, decidió retroceder hasta Villamanrique de Tajo, desde donde el 15 de noviembre intentó cruzar el Tajo. Su idea era la de lanzar la ofensiva a través de Arganda del Rey y sorprender de este modo a los franceses.

Las inclemencias meteorológicas malograron las ideas de Aréizaga. Una fuerte tormenta y la posterior crecida de las aguas del Tajo imposibilitaron un avance rápido, por lo que el ejército tuvo que permanecer en Santa Cruz de la Zarza hasta el 18 de noviembre.

Este retraso permitió a Soult conocer las intenciones de Aréizaga, concentrando en la margen derecha del Tajo los batallones de Victor, Sebastiani, Milhaud y Paris, frente al ejército español.

Entrada en combate

Paris y Milhaud que había cruzado el Tajo por Aranjuez con ocho regimientos, unos 3.000 jinetes, se encontraron con dieciséis regimientos del ejército español, unos 4.000 jinetes, al mando del Duque de Rivas y March.

En un principio el desenlace fue favorable a la caballería española, celebrándose especialmente la labor de los regimientos de Pavía, losGuardias de Corps y los Voluntarios de Madrid.

Sin embargo, los franceses se encontraban tácticamente mejor posicionados, lo que les permitió replegar a la caballería española que sería perseguida, en confuso desorden, hasta las inmediaciones de Ocaña.

En esta zona se encontraba el regimiento de Zayas que acudió rápidamente a prestar ayuda, consiguiéndose rechazar a los perseguidores.

Las tropas españolas se retiraron a Ocaña, mientras que las francesas acamparon en Ontígola esa misma noche. Nicomedes Pastor Díaz y Francisco de Cárdenas describen así el final de la batalla:

«Cerró triste y negra la noche: los nuestros en confuso desórden se retiraron á Ocaña donde estaba ya el grueso del ejército y los franceses con pérdida de su general se replegaron sobre Antígola quedando por unos y otros abandonado el campo de batalla cubierto de cadáveres».1 Al día siguiente tendría lugar la decisiva Batalla de Ocaña.

Bajas

En el bando español cayeron 80 prisioneros y varios centenares de muertos y desaparecidos. Entre estos últimos se hallaba Ángel de Saavedra, hermano del Duque, que en un principio se le dio por muerto.

Por la parte francesa perecieron un centenar de hombres, entre ellos el general Paris que murió a manos del cabo Vicente Manzano.

Fuente: wkipedia

Alfonso XIII en el Corpus de Toledo

Alfonso XIII en el Corpus de Toledo (relatado por los Caballeros del Santo Sepulcro)

El Rey de España Alfonso XIII, por segunda vez, visita Toledo; pero esta vez no se presenta en la Imperial Ciudad de incógnito, tal y como hizo el día de Jueves Santo, durante el cual los caballeros del Santo Sepulcro dieron Guardia de Honor al Primado y a su Majestad.

El Rey retrasó la hora de la misa en la capilla del Palacio Real, para trasladarse a Toledo con todo su séquito, para escuchar el pregón anunciador de las fiestas del Corpus Christi. El pregón se lanza desde el balcón del Palacio del Primado y el Doctor Segura invita al Rey Alfonso XIII a asistir a los cultos de la Iglesia Primada el viernes 8 de Junio de 1928.

El día 8 de Junio de 1928, el Cardenal y el Prioste llaman a Capítulo en la Capilla Cardenalicia, a los caballeros del Santo Sepulcro. Una vez informados del protocolo formaron en palacio, en cuyo patio el Cardenal pasa revista a su Guardia de Honor y poco después forman Prioste y Capítulo en el atrio de la Catedral, guardando la Puerta del Perdón de la Catedral toledana, les acompaña el Obispo de Lugo. 

El Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro esta esperando a su Majestad el Rey, formado desde las cinco y media. Junto al Capítulo se encuentran, el Excelentísimo señor General Gobernador Militar, coroneles de la Academia Militar, Guardia Civil, Colegio de Huérfanos y Zona de Reclutamiento; teniente coronel de la fábrica de armas señor Uzanáriz, nutridas comisiones de jefes y oficiales de todos los departamentos militares incluso de la Benemérita, los Señores Presidentes de la Dip***ción y de la Audiencia, tenientes de alcalde señor Echeverría y Serrano, secretarios del gobierno civil y del Ayuntamiento, presidente de la Asociación de la Prensa y otras distinguidas personalidades.

Formaba también la segunda compañía de alumnos, que con bandera y banda y al mando del Capitán Álvarez, había llegado momentos antes, fue revistada por la primera autoridad de la plaza, situándose al frente de la Puerta del Perdón. Frente a la Puerta de Palacio se situaron un grupo de alumnos y otro de sargentos de la escuela de gimnasia. En la Puerta del Niño Perdido un grupo de sacerdotestes y religiosos. El público era contenido por parejas a caballo de la guardia civil a la entrada de las calles Trinidad y Hombre de Palo, al filo de la plaza del Ayuntamiento y en el comienzo de la calle Cardenal Cisneros.

Llega un coche de la Casa Real y para frente a la puerta de Palacio, apeándose el Soberano y el Duque de Miranda, que le acompañaba, y el Ministro de Gracia y Justicia, gobernador civil y alcalde que recibieron al monarca en la entrada de la ciudad (Puerta de Bisagra). El soberano estrechó la mano al General Martín y a pie, siguió a la Puerta del Perdón. Su Majestad, después de saludar a la Bandera de la Academia, expresó al Primado su afecto, pasando a revistar a la compañía que le rindió honores. Junto al Primado presenció el desfile de la compañía, felicitando al General Martín.

Llega su majestad a las 18,30 horas a la Catedral, y se dirige a la Puerta del Perdón guardada por la Guardia de Honor del Cardenal Primado, le siguen al Rey, el obispo preconizado de Lugo y seguido del Ministro, Duque de Miranda, y autoridades. El Capítulo, precediendo al Monarca y al Primado, penetra en el templo y encuadra el Altar Eucarístico, acotándolo. El Rey de España tiene asiento al lado del Evangelio en severo sitial con reclinatorio, teniendo por dosel la boyante colcha del Cardenal Mendoza, blasonada con su cruz, la de los caballeros del Santo Sepulcro. Junto al Rey, en su tribuna se postran también el Ministro de Gracia y Justicia y el Duque de Miranda, con algunos más de su séquito. El Cardenal se sitúa frente al Soberano y junto a él, el Obispo de Lugo y capellanes. Los caballeros montan guardia ante el Altar flanqueando como Guardia de Corps al Soberano y al Cardenal.

El Cardenal Primado reza tres Ave Marías, alternadas con el canto popular. Rezadas las preces, se organiza y pone en marcha la procesión para trasladar al Santísimo al Altar de la Capilla Mayor de la Catedral.

El Cardenal Dr. Segura es portador del Cuerpo del Señor Sacramentado. Sigue su Majestad el Rey de España, y al monarca da escolta el Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro. Inmediatamente se reza un Padre Nuestro por la Patria y por el Rey.

La capilla, orquestada y voces, dirigidas por el maestro Ferré, ejecutó el motete "Tomad Señor..." de J. Alfonso, después de la cual siguió una plática del Cardenal, que puso por texto estas palabras de David:

"Bienaventurado el pueblo que tiene por Señor a su Dios".

Con su verbo, el Doctor Segura expresó los anhelos de volver a España a la Gloria que alcanzó con su Fe Eucarística, restaurando en el pueblo aquellos merecimientos que la hicieron proclamar como sus glorias de familia las dedicadas a la Eucaristía. Este, dijo, sería el objeto de sus conversaciones, durante estos días, en los que trataría de describir el cuadro de nuestra Patria eminentemente Eucarística en su legislación y sus costumbres, que fueron como los sillares de nuestra prosperidad y del prestigio que alcanzamos en el mundo.

La liturgia Mozárabe, tesoro de nuestras tradiciones, la literatura, el arte, los templos, los autos sacramentales, los reyes, todo en fin inesperado en la Eucaristía que llegó a formar un pueblo fiero en el campamento, y manso como el cordero en la Iglesia.

Expuso el Cardenal el salmo de David, que sirve de texto, haciendo justísimas aplicaciones a las circunstancias de los tiempos que corrían, con la augusta presencia del Rey que en día memorable dedico España entera a Dios y que continuamente esta dando ejemplos de alto catolicismo, como en esta visita dedicada a Toledo, en manifestación de acendrada fe, postrándose reverentemente ante Jesús sacramentado de donde le han de venir el auxilio y fortaleza para la dirección de su pueblo. Por esta razón, según el Cardenal, es deber mayor, pedir a Dios ampare y defienda a su majestad y real familia para que su dirección católica y creyente siga influyendo en las leyes, en las costumbres y en la vida pública para honor y gloria de todos y prosperidad de nuestra Patria. Terminada la plática, la Capilla ejecutó el motete "Alma de Cristo" y el Señor Cardenal se revistió de pontifical para la reserva.

La procesión y la reserva con el Santísimo fueron uno de los actos más solemnes que se recuerdan en la Catedral de Toledo. El Cardenal ofició revestido de pontifical y fue asistido por dignidades eclesiásticas. La capilla ejecutó el "Tamtun ergo" de M. Viñas e inmediatamente el Doctor Segura dio la bendición solemne al Santísimo. Después se organizó la procesión, hasta la capilla Mayor bajo palio, del cual llevaban las varas los gobernadores civil, militar y presidentes de la Dip***ción y de la Audiencia, el alcalde y los coroneles de la Academia, Zona y Huérfanos.

Tras el Santísimo marchaba el monarca, con un hacha encendida, seguíanle el Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro haciéndole Guardia de Honor, las autoridades y el Cabildo, con el Ministro de Gracia y Justicia y el Duque de Miranda. Llegados a la Capilla Mayor el Rey ocupó su trono, al lado del evangelio y al reservar al Santísimo subió también al Sagrario, usando de su privilegio reservado a los Reyes de España, hasta dejar el Cuerpo Sacramentado de Cristo en el Tabernáculo.

Acabado el acto, cubre el Capítulo el paso del Rey y el Primado hasta salvar el atrio catedralicio. Su Majestad el rey Alfonso XIII, andando lenta pero marcialmente, inspecciona a los caballeros formados, y tras pasarles revista les saluda con reverente inclinación al Guión del Capítulo. El Cardenal Segura estaba lleno de satisfacción por la revista del Rey a sus Caballeros del Santo Sepulcro, y con toda bondad se dirige al Prioste expresándole su reconocimiento y alegría, mientras el Rey dirigiéndose a los dos, les dice:

"Si, Eminencia en verdad forman lucida Guardia de Honor Primacial. Es mi deseo que siempre que venga a Toledo, también la suya sea mi Guardia de Honor".

El Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro, en filas de a dos y flanqueando al Rey y al Primado, entraron en Palacio donde el Rey departió en privado con el Capítulo.

Tal acontecimiento fue presidido por Toledo entero, y los que lo vieron nunca lo olvidarán. Mientras, cerca, muy cerca de todo lo que sucedía en la explanada de la Catedral se encontraban, los Gobernadores Civil y Militar, el Alcalde de la Ciudad, el Duque de Miranda y los Ministros de Hacienda y de Gracia y Justicia, entre otras muchas personalidades que acompañaban al Rey.

Fuentes: http://cofrades.pasionensevilla.tv/profiles/blogs/alfonso-xiii-en-el-corpus-de
http://www.fernandoorgambides.com

La Escuela Normal de Magisterio de Toledo

Las Escuelas de Magisterio —masculina y femenina—de la ciudad de Toledo han constituido, desde su implantación en la segunda mitad del siglo XIX, una referencia educativa esencial, a veces injustamente olvidada o relegada a un plano secundario, de cuya fecunda labor se nutrieron todo un elenco de maestras y maestros dispersos por la provincia y con cuyas enseñanzas sentaron los rudimentos educativos, básicos y únicos, de la inmensa mayoría de la población rural toledana.

Creación de las Escuelas de Magisterio

Las Escuelas Normales fueron creadas por la Ley de 21 de Julio de 1838. La primera se inauguró en Madrid el 8 de mayo de 1839 y, en 1840,comienzan a aparecer en algunas capitales de provincia, tal y como preveía la citada Ley.

Hacia 1845,cuando ya funcionaban 42 en toda España, comenzó a exigirse a los aspirantes a ejercer el Magisterio la condición de alumnos de dichas Escuelas.

En 1849 existen 32 y se dividen en Superiores (situadas en las capitales universitarias) y Elementales. Las Escuelas Superiores eran administradas e inspeccionadas por los Rectores y tenían internados para los alumnos más destacados, mientras que, en las Elementales, eran los Directores de Institutos de Segunda Enseñanza los que llevaban a cabo tales funciones. De la misma fecha data el primer reglamento de las Escuelas y de 1850 el de la Escuela Normal Central, situada en Madrid.

En 1864 existían unas 20 Normales de Maestras, creadas a semejanza de las que las leyes habían ido regulando para varones.

Hasta 1887 eran las Diputaciones las que corrían con los gastos de las Escuelas.

Evolución de las Escuelas

Los cambios no han dejado de acompañar a las Escuelas y a los estudios que en ellas se han impartido, empezando por la Ley de 1857 que ordena la creación de una Escuela Normal por provincia y es reformada por la de 2 de julio de 1868 que las suprime todas y repuesta por el Decreto-Ley de 14 de octubre del mismo año. Comienza también la obligatoriedad de las Escuelas Normales de Maestras.

En 1887 los gastos de las Escuelas pasan a integrarse en el Presupuesto del Estado y comienzan una serie de cambios en los estudios que, en el grado elemental son dos cursillos de 5 meses y en el superior facultan para ejercer la Inspección de Primera Enseñanza (Decreto de 1889). Después los estudios de Grado Elemental de las Escuelas pasan a durar dos cursos y, en 1901 se integran en los que se cursan en los Institutos de Segunda Enseñanza, para volver de nuevo a las Normales en 1903,aunque sólo en las ciudades con Escuela Normal.

La creación de la Junta de Ampliación de Estudios ( R.D.de 11 de enero de 1907) permite salir al extranjero a los alumnos que concluyen estudios, para conocer otros sistemas pedagógicos, tratando de modernizar el Magisterio.

Un decreto de agosto de 1914 emprende una reforma de los estudios que permanece hasta el Decreto de la II República (septiembre de 1931),en el que aparece la coeducación y el profesorado mixto en las Escuelas. En es te primer cuarto de siglo se promueven las Residencias de Estudiantes Normalistas, en la línea pedagógica de la Institución Libre de Enseñanza.

Después de la Guerra Civil se reorganizan los estudios que van elevando las exigencias para acceder a ellos y la consideración académica de los titulados. Con el Plan de 1950, hay maestros titulados de 17 años; con el de 1967 se llega a las Escuelas con el grado de Bachiller Superior y, a partir del Plan 1971,después de superar el C.O.U., ya que los estudios alcanzan el rango universitario y los titulados el de diplomado.

La última reforma emprendida se halla, actualmente, en una fase inicial y tiene como objetivo fundamental la homologación de los estudios superiores en la Unión Europea.

Los estudios de Magisterio en Toledo

Si la Escuela existe ya en 1849,es suprimida por el R. Decreto de 30 de marzo, ya que no consta en él entre las que permanecen.

Su existencia debe ser continua a partir del Decreto - Ley de 14 de octubre de 1868 que las repone en las capitales de provincia. En el Boletín Oficial aparece la apertura de plazo de matrícula para el curso 1869-70, con fecha 24 de agosto de 1869,firmada por el Director de la Escuela, Cayetano Martín y Oñate.

La ubicación de la Escuela ha sido casi tan variada como los cambios en la legislación. En la década de 1910 está en Abdón de Paz. En marzo de 1928 se pone la primera piedra de un nuevo edificio para la Normal en La Vega Alta, siendo directora Elvira Méndez de la Torre. La Escuela amenaza con desplomarse y en 1959 se inauguran oficialmente las instalaciones de la Carretera de Ávila, en el Barrio de Palomarejos. Allí permanece hasta julio de 2002,fecha en la que se traslada a su ubicación actual, la del Campus Tecnológico de la Antigua Fábrica de Armas.

Si en sus comienzos depende de la Diputación, después pasa, como todas, por diversas dependencias. Cuando los estudios adquieren nivel universitario forma parte de la red de centros de la Universidad Complutense de Madrid, hasta la creación de la Universidad de Castilla - La Mancha en 1986. A partir de enero de 2000, la universidad regional a la que pertenece depende de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

En los albores del siglo XX por la Escuela Normal Superior de Maestras de Toledo pasaron una serie de brillantes profesoras, algunas, muy pocas, conocidas y de cierto renombre —aunque no precisamente por su huella como docente—, como Carmen Burgos Segui, Colombine, literata de prestigio o Dolores Cebrián esposa de Julián Besteiro —curiosamente ambas permanecieron pocos años en Toledo—, y otras muchas, desconocidas para el gran público, anónimas educadoras que solo perduraron en la memoria de sus alumnas, a pesar de su selecta formación y de sus adecuadas actitudes.

En los pupitres de la Escuela han estudiado los académicos Julio Porres Martín-Cleto y Ramón Sánchez González, actual Director y han impartido clases Dolores Cebrián y Hernández - Villegas y su marido Julián Besteiro Fernández, profesor del Instituto de Segunda Enseñanza y concejal de Unión Republicana en la ciudad.

También han sido miembros destacados del Claustro de Profesores: la luchadora por el voto femenino y periodista pionera Carmen de Burgos y Seguí, más conocida por el seudónimo de “Colombine” ; José Rua Maurelo , según Fernando Dorado, el creador del método onomatopéyico para la enseñanza de la lectura; el pedagogo y escritor navarro Félix Urabayen que da nombre a nuestra Escuela, de la que fue Director; su mujer, Mercedes de Priede Hevia; Guillermo Téllez González , alumno de Ortega y Gasset, maestro, pedagogo, Licenciado en Derecho, Filosofía y Letras y Ciencias y Director, también; Ballester Gonzalvo, Alcalde de Toledo; las Catedráticas de Matemáticas y Ciencias, Ana de la Quintana y Mercedes de Unamuno...

Toledo, 4 de mayo de 2004.

Fuentes: http://www.uclm.es/
http://www.abc.es



viernes, 2 de mayo de 2014

«Para desilusión de muchos, en Toledo no es "templario" todo lo que reluce»

¿SE PUEDE DECIR ALGO NUEVO SOBRE LOS TEMPLARIOS? EL PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD DE CASTILLA-LA MANCHA LUIS RODRÍGUEZ BAUSÁ LO HA HECHO. DESPUÉS DE MESES DE INVESTIGACIONES HA LLENADO UN VACÍO SOBRE LA ORDEN DEL TEMPLE EN TOLEDO. «TEMPLARIOS EN TOLEDO», EDITADO POR COVARRUBIAS, ES UNA OBRA CON AFÁN DIVULGADOR QUE VIENE A APORTAR UN POCO DE LUZ

Se ha escrito mucho sobre los templarios, ¿faltaba un estudio riguroso en Toledo?

La historia de Toledo en relación al Temple es que los documentos brillan por su ausencia. Así como en Aragón, Navarra o Valencia uno puede seguir más o menos el día a día de las principales encomiendas, en Castilla en general, y Toledo no es una excepción, la documentación prácticamente no existe. Mucha se perdió, otra se quemó cuando los templarios desaparecieron y se entregaron a otras órdenes. Es la causa fundamental de que no existiera ningún libro que abordara la historia del Temple en la ciudad de Toledo y en la provincia. Lo que había eran pequeños retazos en multitud de libros de templarios donde se comentaba el enclave de San Martín de Montalbán o las casas de Villalba y Cebolla. Había que darle una vuelta. Quería comprobar qué enclaves eran seguros de filiación templaria, cuales con muchas posibilidades, cuales había que descartar y cuales merecería la pena seguir indagando.

¿Y qué ha confirmado en este maremágnum de datos?

Empecé recopilando documentos que son claves para reconstruir la historia del Temple en Toledo. Estuve en el Archivo Histórico Nacional, en la sección de órdenes militares. Uno de los documentos es el inventario que manda hacer el Papa de los bienes de los templarios para ser exonerados cuando son obligados a disolverse en el Concilio de Vienne, y otro es que les mandan ir a pechar (pagar) a Medina del Campo y se van citando todos los lugares. San Martín de Montalbán, Yuncos, las casas de Villalba y Cebolla (fortaleza de Bolobras) y Carpio de Tajo son lugares seguros de presencia templaria. Hay otros enclaves que no aparecen en documentos como tales pero si los mencionan fuentes indirectas, y siempre digo que tienen el 99 por ciento de posibilidades. Son Hontanar y Navahermosa, Castillo de Bayuela y Novés.

Y en la ciudad de Toledo, ¿qué pruebas hay de la presencia de templarios?

Es curioso porque no hay constancia de que a los templarios de Toledo se les mandase ir a pechar. Sin embargo existe un documento en la catedral, de 1308, por el que el rey Alfonso VIII les cede el castillo de San Servando a dos órdenes del Temple en Toledo. Y en la iglesia de San Miguel hay un escudo templario, aunque no existe documento que diga que fue suya. He descubierto que existían muchos sitios en los que la presencia de los templarios era falsa. Para desilusión de muchos, no es «templario» todo lo que reluce.

¿Alguna otra huella en la ciudad?

Sí, hay una historia muy curiosa de la Virgen del Tiro. Está en el ábside de la catedral, una virgen negra, románica del siglo XIII y creo que es la imagen desaparecida de una virgen que tenían los templarios en la iglesia de San Miguel. Se dio por desaparecida y después de indagar todas las fuentes posibles y en el archivo capitular, no ha aparecido información alguna sobre ella. Cuando en 1316 confiscan sus bienes a los templarios, debió ser cuando esa virgen llegó a la catedral. El momento en el que se colocó en la hornacina ya es otro cantar y habría que revisar, año por año, las actas capitulares.

¿Hay una ruta para seguir el rastro de los templarios en Toledo?

No son muchas las pistas del Temple en la ciudad, pero hay cosas interesantes que se pueden contar. En la ruta que muestro, suelo empezar en la catedral. Al lado de la Puerta Llana hay unas marcas de cantería que son de filiación templaria. En 160 años florecieron en Europa más de 175 catedrales siguiendo los modelos góticos y pagadas a toca teja por los frailes del Temple, y entre éstas algunas españolas. Investigadores como Juan García Atienza y Rafael Alarcón Herrera, mantienen que fueron los templarios quienes financiaron la catedral de Toledo. La historia oficial dice que es de Fernando III El Santo y el arzobispo Jiménez Losada, pero se sabe seguro que los que tenían dinero en ese momento era el gremio de hortelanos, y dieron mucho dinero para la catedral de Toledo. 

Seguimos la ruta un poco más abajo con la Virgen del Tiro, y luego hay una serie de calles que van desde el Locum a San Miguel que también tienen reminiscencias templarias en sus nombres: Plaza de la Cabeza o Callejón del Toro (deriva de la tau de oro) y la Casa del Temple, en la Plaza del Seco, que todos los historiadores aseguran que perteneció a la orden de los caballeros del Temple. Continuamos en la iglesia de San Miguel, donde hay una piedra armera, con un escudo cortado. Todos los historiadores coinciden en que los templarios nombraban cerca de sus pertenencias una calle con algo relativo a la espina y curiosamente cerca de la iglesia está la Cuesta del Can, antes denominada del Espinar. En fin, tenemos otros dos o tres callejones que han dejado la clave para que en 2009 se reconozca todavía que aquello fue zona templaria. Y podría terminar en San Servando.

Existe una leyenda que relaciona al Temple toledano con el Santo Grial, ¿qué hay de cierto en esta curiosa narración?

No sólo es una leyenda. Hubo un monje templario alemán, Wólfram von Eschebach, que escribió uno de los grandes relatos del Grial: «Parzival». El relato comienza en Toledo, ciudad que nombra en 14 ó 16 ocasiones. Un pagano cuenta que ha encontrado en la ciudad de Toledo que los templarios del castillo son los que tienen el Santo Cáliz y a partir de ahí se relatan toda una serie de historias y Toledo como tal aparece sin nombre enmascarado.

Hay muchas lagunas y pocos documentos del paso de los templarios por Toledo ¿Por qué ahora este libro?

Art.Original
MERCEDES VEGA TOLEDO
Actualizado Miércoles , 10-02-10 a las 11 : 06

Fuente: 
http://www.abc.es/20091229/nacional-castilla-mancha-toledo/nuevo-libro-sobre-templarios-200912292248.html

TO-CAS-060 Trinchera observatorio de la Guerra Civil de Noez

Localidad: Noez
Municipio: Noez
Provincia: Toledo
Comunidad: Castilla - La Mancha


- M.Militar: bunkers, fortines, baterías, nidos de ametralladora, trincheras... (guerra civil)
Las trincheras del puesto de observación de la Guerra Civil de Noez se encuentran en el Pico Noez, en el término municipal del mismo nombre, provincia de Toledo, con vistas al pueblo de Polán.


Se puede llegar al lugar desde la entrada del pueblo. A medio camino a la cima hay un mirador, a la derecha, dónde dejar el coche (el único que hay). Luego solo hay que andar unos pasos hasta los restos.



Localización

Las trincheras del puesto de observación de la Guerra Civil de Noez se encuentran en el Pico Noez, en el término municipal del mismo nombre, provincia de Toledo, con vistas al pueblo de Polán.

Se puede llegar al lugar desde la entrada del pueblo. A medio camino a la cima hay un mirador, a la derecha, dónde dejar el coche (el único que hay). Luego solo hay que andar unos pasos hasta los restos.
Historia

Según parece, esta posición nunca entró en combate, pero desde ella se observaron todos los movimientos de la zona.

Fuente: http://www.monumentalnet.org

Iglesia de San Bartolomé (Toledo)



Tipo Iglesia
Advocación San Bartolomé
Ubicación Toledo, España


La iglesia de San Bartolomé en Toledo (Castilla-La Mancha, España) es un edificio de alzado bajomedieval modificado en el siglo XIX para servir como convento de monjas. Ha preservado elementos de estilo mudéjar.

Historia

Fue incorporada en 1877 como iglesia conventual al monasterio de Jerónimas de la Reina, cuando esta comunidad ocupó el edificio inmediato, por donación de la emperatriz Eugenia de Montijo. Tras la restauración acometida en 1957 ha servido como casa sacerdotal y es, actualmente, Seminario Mayor. A pesar de las sucesivas adaptaciones, necesarias para estos usos, se mantiene la estructura del antiguo palacio renacentista, con claros indicios de una profunda renovación en el siglo XIX, organizado con dependencias en torno a un patio irregular. El palacio y la iglesia estuvieron, primitivamente, separados por un callejón hasta 1877, año en que se les unió mediante el muro que hoy puede verse a lo largo de la bajada de San Bartolomé.

El benefactor de este templo fue don Gonzalo Ruiz de Toledo, señor de Orgaz -y no conde como acostumbramos a denominarle, ya que sus descendientes no obtuvieron el condado hasta el siglo XVI- inmortalizado por El Greco en el sensacional lienzo de la iglesia de Santo Tomé

El primitivo templo se construyó entre los siglos XII y XIII; se trataba de una edificación de planta basilical, con una sola nave rematada en un ábside. De esta época primitiva se conservan la torre, los pilares de la zona final de la nave del Evangelio (siglo XII) y el ábside mudéjar, del siglo XIII. 

Posteriormente, el templo sufrirá diversas modificaciones, destacando la llevada a cabo por Jorge Manuel Theotocopuli en la capilla de Santa Catalina.

En 1998 la iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento Histórico-Artístico Nacional.

Descripción

Torre

La parte más antigua de la iglesia es la torre, ahora englobada en la nave del Evangelio, pero que en su origen fue una construcción exenta. Su condición de medieval fue descubierta en 1940, durante una campaña de restauración en la que se retiró el revestimiento que la cubría. Deriva directamente del alminar musulmán, como la de Santiago del Arrabal, con la que presenta evidentes semejanzas, tanto en la estructura interior -lanta con machón macizo central y uso de bovedillas escalonadas de ladrillos en saledizo- como en el exterior -aparejo de mampostería encintada, en cajas muy estrechas-, y sobre todo por la presencia de una ventana, con doble arco de herradura y alfiz, idéntica a la de Santiago del Arrabal. Podría fecharse en la primera mitad del siglo XIII; si bien, algunos autores, le confieren mayor antigüedad.
Alzado[editar]

En la iglesia se perciben varias reconstrucciones que han modificado la planta primitiva. La cita más antigua de la misma es de 1145; pero el ábside central, que sigue un modelo muy próximo al del Cristo de la Vega o San Vicente, no parece anterior a fines del siglo XIII. Como esos otros templos, su estructura correspondería a una iglesia de una sola nave; lo cual puede comprobarse en vista del grosor de los antiguos muros exteriores del ábside, incorporados en el actual presbiterio, y aprovechados a fines del siglo XV, para abrir pequeñas capillas.

Ábside de la iglesia.

La ampliación, de una a tres naves, planteaba un problema de integración, en la cabecera: incorporar las naves al ábside, ya construido, problema que se resolvió por medio de dos espacios cuadrados, cuyos paramentos exteriores repiten la organización del juego de arquerías del ábside central, donde el primer piso se compone de arcos de medio punto, el segundo de arcos califales con trasdós polilobulado y el tercero y superior de arcos califales con trasdós de arco de herradura. La proximidad de la fecha de construcción, entre éste y aquéllos, justificaría la extraordinaria similitud en la técnica y tipología de los arcos, que les hace aparentar que constituyen una misma obra.

La planta de las naves es regular y de proporciones correctas. Las sucesivas reformas posteriores han modificado la estructura mudéjar, eliminando, sucesivamente, los elementos de esa época. Sin embargo, durante su reciente restauración, han aparecido dos soportes primitivos, en el extremo de los pies de la arquería del evangelio, que muestran extraordinaria semejanza con los pilares de Santa María la Blanca: Son igualmente de forma octogonal, en ladrillo y presentan el mismo tipo de imitación de capiteles, mediante un revestimiento de estuco; incluso coincide, en ambos casos, tanto la organización decorativa, a base de una serie de tallos entrelazados sobre esquema de rombos, combinados con motivos vegetales, como los bordes de canto y los remates de volutas, que encierran bolas y piñas.

Capillas

Desde fines del siglo XV se inician las obras que van a modificar la primitiva estructura. En el tramo del presbiterio, aprovechando el grosor de los muros, se acomodan dos pequeñas capillas funerarias.

Durante la segunda mitad del siglo XVI se lleva a cabo la remodelación interior de la cabecera de la Epístola, conservando el muro exterior mudéjar. La nueva capilla, dedicada a Santa Catalina, se atribuye a Nicolás de Vergara el Mozo, por su parecido con la sacristía del monasterio de San Pedro Mártir. Posteriormente, se fueron añadiendo otras capillas, como la que sirvió de enterramiento a don Juan Cornejo y a su mujer, doña Felipa de Ortega, situada en la cabecera, y la de Nuestra Señora de Loreto, o del "Lorito", construida según condiciones de Jorge Manuel Teotocópuli, situada a los pies de la nave del Evangelio.

La iglesia siguió sufriendo transformaciones con el paso del tiempo, debidas, siempre, a su mal estado de conservación, siendo, quizás, la obra de mayor envergadura la realizada tras el desplome, en 1870, de la nave de la torre, que hubo de ser completamente rehecha.

Fuentes: Wikipedia

jueves, 1 de mayo de 2014

La rebelión de Chindasvinto

Chindasvinto era ya anciano, de 79 años de edad aproximadamente, cuando inició su rebelión. Debía ostentar algún mando militar o cargo importante en la zona fronteriza con los vascones, que dominaban las estribaciones del Pirineo occidental. 

Percibiría la debilidad de la corona y decidió arriesgarse (a su edad no tenía mucho que perder) convocando a los nobles (terratenientes godos) y al «pueblo» (seguramente los habitantes godos de la zona). 

Se hizo proclamar rey, a pesar de no obtener la aprobación de su acción por los obispos. El lugar de la reunión fue Pampalica, que se cree que es Pampliega, cerca de Burgos, antes que Pamplona.

Tras estos hechos difieren los historiadores en lo sucedido, pues se hace preciso apoyarse en fuentes poco seguras:

Los que se apoyan en Sigiberto Glembacense creen que el rebelde, fuerte por el apoyo recibido y con la adhesión de otros nobles, se presentó en Toledo, depuso a Tulga y lo hizo tonsurar,en fecha cercana al 16 de abril de 642, incapacitándolo para reinar según lo establecido por los cánones conciliares. La suerte posterior de Tulga, en tal caso, no es conocida, si bien durante algún tiempo permanecería en un monasterio como monje.

Antes de entrar en el monasterio, se había casado y tenido descendencia:

Giscila, casada con Bera II, Conde de Razes, quienes tuvieron una hija. Ariberga, casada y madre de Égica.


Pero apoyándose en San Ildefonso, la situación es distinta. La rebelión de Chindasvinto obtuvo cierto apoyo entre la nobleza, pero al no contar con la adhesión del clero no triunfó. Tulga conservó el trono y Chindasvinto fue considerado un rebelde, hasta que la oportuna muerte del rey, a causa de una enfermedad, permitió el reconocimiento del aspirante por los magnates y el clero.

Fuente: wikipedia

Iglesia de San Miguel el Alto, Toledo

La iglesia de San Miguel el Alto en Toledo (España) es una de la antiguas parroquias latinas de la ciudad de Toledo. 

Al parecer, en sus inicios, estuvo esta iglesia en relación con la Orden del Temple, sirviendo como capilla u oratorio de la hospedería que, según se cree, tuvieron los caballeros de esta orden en las inmediaciones del templo.

La primitiva construcción podría datar del siglo XII ya que en su claustro procesional, en uno de sus muros, se ha hallado una inscripción con el año de 1194, por lo que podríamos afirmar que el templo ya existía en ese momento. 

Según recoge Sixto Ramón Parro en su libro "Toledo en la mano", fue construida por los árabes, aunque no matiza si como mezquita o, por el contrario, como templo cristiano mudéjar. 

De este período son las tres naves del cuerpo de la iglesia, el artesonado del techo y el claustro. Mudéjar es su torre, si bien por su decoración está fechada más tardíamente que el resto del templo, pudiendo datar de finales del siglo XIII o comienzos del XIV.


En el siglo XVII, Juan Bautista Monegro llevó a cabo una gran restauración que afectó especialmente al presbiterio y al crucero. Por otro lado, cabe destacar que siempre se la ha relacionado con los Caballeros de la Orden del Temple. 

La remodelación prácticamente total, que, sobre todo, afectó al crucero y a la capilla mayor. Respecto al cuerpo de la iglesia, los alzados fueron transformados; pero se mantuvieron sus techumbres de madera, con lo que pervive, en esta parte, un carácter mudéjar.

De la anterior edificación fue conservada su torre mudéjar, exenta del resto del templo. De planta cuadrangular, queda estructurada mediante un machón central al que rodean las escaleras, sostenidas por bóvedas en saledizo, de abolengo islámico. Pertenece al tipo más decorado de torres mudéjares toledanas y, por lo mismo, corresponde a la época más tardía de este estilo (fines del siglo XIII o inicios del siglo XIV).

Exteriormente, esta torre mantiene, en sus partes bajas, un diseño liso de mampostería encintada. En tanto que, en su parte alta, presenta los consabidos arcos entrecruzados, sobremontados por recuadros con otros arcos lobulados, que apoyan sobre columnas de cerámica vidriada; detalle que emparenta a esta torre con las de San Román y de Santo Tomé.

La iglesia es de planta rectangular, de la que sobresale su capilla mayor. Consta de tres naves de anchura semejante, con techumbres de madera, y son jaharrados todos los alzados interiores. Tiene crucero de amplios brazos, sobre cuyo tramo central se levanta una cúpula sobre pechinas, sin tambor ni linterna. Tanto el crucero como la capilla mayor se cubren por bóvedas de medio cañón con lunetas.

Cuenta con dos accesos desde el exterior y tiene el coro en alto a los pies, dispuesto sobre el correspondiente arco rebajado.

 El crucero y la capilla mayor, lo verdaderamente afectado en las obras del seiscientos, presentan sus alzados sin decoración alguna, articulados mediante pilastras toscanas; el entablamento correspondiente tiene friso liso y cornisa de considerable vuelo.

En el exterior presenta paramentos de ladrillo visto, con rafas de mampostería. Hay una gran diferencia de altura entre el crucero y la capilla mayor.

San Miguel el Alto presenta una singularidad, su cobertizo, sobre el que se asienta su capilla mayor; este tipo de elementos arquitectónico-urbanísticos, tan propios de los conventos toledanos, son enteramente inusuales en iglesias parroquiales. En su momento parece que sirvió de comunicación entre el templo y la supuesta hospedería.

Desde 1842, año en que la iglesia dejó de tener culto, comenzó a sufrir un progresivo abandono y deterioro. En 1888 fueron repintadas las techumbres de sus naves y en 1936 fueron causados daños notables en su interior. Tras una restauración acometida en los años cincuenta, ha vuelto a ser utilizada como iglesia, en calidad de filial de la parroquia de San Justo.

Connotaciones Energéticas del lugar

Existe un vórtice de 24500 UB se situa donde está la pila bautismal de pizarra negra con un octágono en su base formado por 9 losas triangulares también de pizarra. 

Según cuenta la leyenda, el agua de esta pila se convirtió en sangre, la misma que no tenían en sus cuerpos unos caballeros templarios que debían morir ese día en la lucha con los infieles y se quedaron rezando en la iglesia.

Delante del altar a la derecha, hay un vórtice de 13500 UB, que forma parte del Ángulo Sacro. 

En este punto hay una losa también de pizarra negra, que debía cubrir el cuerpo (posiblemente, parcialmente momificado) de algún maestre templario.

En la misma calle de San Miguel, enfrente de la entrada principal de la iglesia, se halla la llamada “Casa del Duende”, en la que, según la leyenda, se reunían adivinos, hechiceros y brujas, y quizás también cabalistas hebreos y alquimistas árabes.

En ella se encuentran las Cuevas de San Miguel, que dicen que se extienden hasta los subterráneos de la iglesia y de las casas contiguas, y quizás hasta el río.

Sus laberínticas galerías parecen talladas por la mano del hombre en el duro gneis. No hay restos que faciliten su datación.

Quizás fueron un templo prehistórico, usado después como parte del sistema hidráulico romano.
Se dice que pudieron alojar unas catacumbas cristianas y también unas mazmorras en las que habría estado confinada Santa Leocadia, patrona de Toledo.

Tal vez fueron empleadas en la Edad Media como lugar de reunión y posteriormente fueron cegadas y más tarde recuperadas como almacén y bodega.

Fuentes: 

http://www.unaventanadesdemadrid.com
Wikipedia
http://buscandomontsalvatge.blogspot.com.es/2013/10/toledo-iglesia-de-san-miguel-el-alto.html
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