sábado, 11 de junio de 2022

Castellón, Territorio Templario ( y II): De Villafamés a San Mateo


Ares del Maestre, Castellón


Villafamés, Castellón
Prisión en Culla, Castellón


Benasall, Castellón


Morella, Castellón


Plaza de Catí, Castellón


San Mateo, Castellón

Como continuación a la Primera Parte de nuestra Ruta

1. Como llegar a Villafamés

 


 2. Croquis de nuestra ruta


para saber mas:

miércoles, 8 de junio de 2022

Castellón, Territorio Templario (I) : De Peñiscola al Castillo de Onda

Peñiscola, Castellón

Parque Natural de la Sierra de Irta


Castillo Templario de Pulpis, Castellón

Fauna de la Sierra de Irta, Castellón

Castillo Templario de Alcalá de Xivert, Castellón

Castillo de Onda, Castellón

Castellón, Territorio Templario

La aguerrida fe de los templarios, su valentía y fidelidad les convirtió en la Baja Edad Media, en la Orden más poderosa del orbe. En nuestras tierras, esta orden militar fue decisiva para la reconquista cristiana, puesto que los templarios fueron el brazo armado de los reyes desde el siglo XII. 

Con sus espadas y muchas veces con sus vidas, se ganaron la donación de múltiples propiedades: tierras, castillos y villas. 

La provincia de Castellón está llena de aquellos vestigios del medievo. Desde Peñíscola hasta Burriana, el territorio se salpica de lugares increíbles que llevan al visitante a revivir su pasado templario. 

Es el momento de poner en valor esa historia. De dar a conocer los lugares que fueron hitos y símbolos de nuestro rico pasado.

La Sierra de Irta, el paraíso mediterráneo que une playa y montaña

Una de las últimas sierras vírgenes del litoral valenciano se alza entre acantilados, recónditas calas, abrupta vegetación y unas vistas que prometen permanecer en tu retina de por vida.

Ha llegado el momento de descubrir este enclave natural único

Custodiada por las localidades de Peñíscola y Alcocebre por el mar; y por Alcalá de Chivert y Santa Magdalena de Pulpis en el interior, la Sierra de Irta es un tesoro de 13 kilómetros de costa virgen mediterránea que todavía permanece intacta y protegida de los estragos de la destrucción humana. Más bien justo todo lo contrario de lo que ocurre en casi el resto de litoral valenciano.


Indice:

  1. Croquis de nuestra Ruta
  2. Como Llegar a Peñiscola, inicio de nuestra ruta
  3. Algo de Historia sobre Peñiscola
  4. Castillo Templario de Peñiscola
  5. Comer en Peñiscola
  6. Castillo Templario de Pulpis
  7. Comer en Pulpis
  8. Castillo de Alcalá de Xivert
  9. Comer en Alcalá de Xivert
  10. Parque Natural de la Sierra de Irta
  11. Recomendaciones antes de empezar la excursión
  12. Las rutas de las Sierra de Irta
  13. Castillo de Onda
  14. Comer en Onda
  15. Otras Rutas Cercanas

1. Croquis de nuestra Ruta


 

2. Como Llegar a Peñiscola, inicio de nuestra ruta

Peñíscola está situada al Norte de la Comunidad Valenciana, en la provincia de Castellón, a medio camino entre Valencia y Barcelona. 


Se puede llegar hasta allí por la carretera N-340, por la autopista AP-7 (salida 43) y desde la estación de ferrocarril Benicarló-Peñíscola, donde paran los principales trenes de largo recorrido.

Desde Madrid partimos por la carretera M-30 hasta la autopista N-III. Continuamos nuestro trayecto para alcanzar la autovía A-31 y empalmar con la AP-3 y, posteriormente, con la AP-7. Al llegar a la salida 43 de esta autopista, Km. 365, nos desviamos a la N-340. Desde allí recorreremos la CV-141 y la CV-140 para alcanzar nuestro destino.

El trayecto desde Valencia a Peñíscola es mucho más corto.

 

Dejamos la capital para continuar hasta la autovía A-31. Recorremos la autopista AP-3 para llegar a la AP-7. Una vez en la salida 43 de esta autopista seguimos el mismo recorrido anterior.

Empresas de transporte

Autobuses
Auto-Res

Destino: Madrid (C/ Maestro Bayarri s/n.) Teléfono: 902 02 09 99
Hife

Destino: Barcelona, Castellón, Valencia, Aragón, País Vasco...
Teléfono: 902119814

Amsa


Destinos: Benicarlo, Vinaros, Hospital, Estación Renfe....
Teléfono: 964 22 00 54

Ferrocarriles

Renfe

Estación Benicarló-Peñíscola. Parada de trenes regionales y trenes de largo recorrido
Teléfono: 902 24 02 02

3. Algo de Historia sobre Peñiscola

Son abundantes los vestigios arqueológicos hallados en las cercanías del tómbolo, en los yacimientos de Poaig y Els Barrancs, que confirman el poblamiento de la zona por algún pueblo ibérico (ilercavones), así como la relación entre estos y los mercaderes fenicios que llegaron por mar (s. vii a. C.-s. vi a. C.). 

En Peñíscola se asentaron, probablemente, los fenicios procedentes de Tiro y poco después los griegos de Zacinto. Más tarde llegarían por mar cartagineses, romanos, bizantinos y árabes.

Los testimonios escritos más antiguos y verosímiles acerca del conocimiento de Peñíscola en el orbe antiguo, cabe buscarlos, sin embargo, en las citas de Hecateo (siglo vi a. C.), Estrabón (siglo i a. C.) y Rufo Festo Avieno (siglo iv a. C.) que en sus descripciones de la costa mencionan la ciudad de Quersónesos (Χερσόνησος), nombre que darían los griegos a la ciudad y cuya traducción significa península.

Patio de armas del castillo.

Peñíscola, colonia griega y romana, será importante puerto a través del que entrarán productos manufacturados (cerámica, telas, armas, etc.) que los colonizadores intercambiarán por el preciado vino y aceite de oliva de los íberos que poblaban las sierras del litoral.

Serán los romanos, quienes al traducir el nombre griego de la ciudad al latín (al decir de prestigiosos filólogos, en la forma vulgar paene + insula, «casi + isla») darán origen al topónimo actual de Peníscola (forma autóctona del valenciano). La forma Peñíscola en castellano se originó a raíz de una alteración al traducirse del valenciano, debida al cruce con la palabra «peña».
Edad Media

Desde el año 718 en que Tarik concluye la conquista hasta 1233, la ciudad de Peñíscola vive bajo dominio musulmán. 

Se conocen escasos detalles de esta época. Los geógrafos árabes aluden a Peñíscola (a la que llamarán Banáskula o Baniskula por adaptación del topónimo a su lengua) como castillo inexpugnable junto al mar, que está poblado, tiene alquerías, cultivos, abundancia de aguas e importantes salinas. 

Desde la fortaleza, que será frontera con la cristiandad, los moros piratean el litoral y realizan incursiones en Cataluña.

Peñíscola será cuna de personajes ilustres como el Rey Lobo 'Mohamed ben San, Aben Mardanis' (1124) que logrará mantener un reino musulmán en el sudeste de la península ibérica frente a los invasores bereberes, y el literato Alí Albatá, que intervendrá en las negociaciones con el rey Jaime I.

Aunque ya lo había intentado en 1225 sitiándola durante dos meses, no será hasta 1233 cuando Jaime I tomará posesión de la ciudad de Peñíscola, recuperando también el dominio sobre el mar. Será una conquista pacífica. Tras la caída de Burriana que deja aislados los castillos musulmanes del norte, la ciudad se entregará sin lucha y bajo ciertos pactos que respetaban las leyes y costumbres sarracenas.

El 28 de enero de 1251, sin embargo, Jaime I de Aragón otorgará carta de población a la ciudad a fuero de Valencia, en virtud de la cual desposeerá los moros de todos sus bienes propiedades que entregará a los nuevos pobladores cristianos. Esta medida propiciará la consolidación demográfica y económica de la ciudad, iniciándose una etapa de prosperidad.

Entre los años 1294 y 1307 fue construido el actual castillo Templario sobre los restos de la alcazaba árabe. Los promotores fueron frey Berenguer de Cardona, que era el Maestre de la Orden del Temple en Aragón y frey Arnaldo de Banyuls, que era el Comendador de Peñíscola. Los escudos de ambos se conservan esculpidos en piedra formando fajas heráldicas situadas por encima de la puerta de acceso al castillo y también sobre la puerta de la basílica.

El Cisma de Occidente

A caballo entre los siglos siglo xiv y siglo xv, el Cisma de Occidente marcaría la historia de la Iglesia con la presencia simultánea de dos papas. Uno de ellos fue Pedro Martínez de Luna, más conocido como el Papa Luna. Sustituyó a Clemente VII como papa de Aviñón con el nombre de Benedicto XIII, al tiempo que otro papa se instalaba en Roma con la obediencia de ingleses, alemanes e italianos. 

Desautorizado, el Papa Luna se autoexilió a Peñíscola donde entraba el 21 de julio de 1411 asentando allí la sede pontificia y convirtiendo su castillo en palacio y biblioteca pontificia tanto para él como para su sucesor, Clemente VIII, el también aragonés Gil Sánchez Muñoz, segundo papa de Peñíscola, el cual, tras la muerte de Benedicto XIII el 23 de mayo de 1423, fue elegido en Peñíscola por los partidarios del Papa Luna, gobernó entre 1424 y 1429. Su renuncia al cargo acabó con el Cisma de Occidente.

Tras el periodo pontificio Peñíscola regresa a la jurisdicción real, siendo una de las villas de realengo del Reino de Valencia, al igual que Morella, Burriana, Játiva, Alcira, etc.

Edad Moderna

Durante la época moderna se construyen las murallas renacentistas, finalizándose en 1578, a cargo del arquitecto militar de Felipe II, Giovanni Battista Antonelli, siendo uno de los ejemplos más relevantes de fortificación del Mediterráneo. Guardan un gran parecido con las murallas de Ibiza. La razón de estas construcciones fue la gran presión de la piratería y la amenaza turca en el siglo xvi.

Durante las Germanías, el castillo de Peñíscola fue refugio del virrey de Valencia.

Tras un periodo de crisis local a finales del siglo xvii, después del cambio dinástico a los Borbones, la población protagonizó uno de los capítulos más relevantes de su historia. Se declaró partidaria del bando borbónico, junto a su gobernador militar, Sancho de Echeverría y Orcolaga.

El Reino de Valencia, era partidario del aspirante al trono austríaco, por lo cual Peñíscola fue sitiada durante dos años, principalmente por destacamentos ingleses y neerlandeses. Uno de los capítulos más relevantes de este sitio fue la llamada «Batalla de las Trincheras».

Finalmente, tras resultar vencedor de la Guerra de Sucesión Española, Felipe V declara a Peñíscola como ciudad, con los títulos de «Muy Noble, Leal y Fidelísima Ciudad». Así mismo, fue beneficiada fiscalmente y su consejo ennoblecido.

Recuerdo de aquel episodio es la iglesia-ermitorio de la Virgen de la Ermitana, construida por el gobernador militar de la ciudad, Sancho de Echevarría.

Edad Contemporánea

Durante la ocupación francesa Peñíscola fue objeto de operaciones militares por su valor estratégico y militar, conquistada por el general napoleónico Suchet, el 2 de febrero de 1812, la población fue expulsada de la ciudadela, refugiándose en la Sierra de Irta. 

Posteriormente fue reconquistada por el general Francisco Javier de Elío el 25 de mayo de 1814, tras un intenso bombardeo que asoló todo el caserío.

Durante el xix y principios del xx, las principales actividades económicas de la ciudad fueron la agricultura y la pesca. Destacó la producción de vino, muy apreciado y exportado a través del cercano puerto de Benicarló. Tras la epidemia de la filoxera, los cultivos de secano locales se centraron en el algarrobo, el olivo y el almendro.


En 1922 se finalizó la construcción del puerto pesquero, infraestructura muy reclamada por el sector debido a la cantidad de muertes que regularmente sucedían entre los pescadores a causa de los temporales.

Tras la Guerra Civil, que en Peñíscola causó numerosos estragos, se fue popularizando una nueva actividad económica que había empezado tímidamente a principios de siglo, el turismo. El punto de inflexión resultó el rodaje de dos películas, Calabuch (1956, Luis García Berlanga) y la superproducción El Cid (1962, Anthony Mann), que dieron a conocer la ciudad.

En la actualidad el sector turístico representa el principal motor económico de la ciudad, y supone una transformación permanente de la misma. 

Castillo Templario de Peñiscola

La actual localidad castellonense de Peñíscola, que estaba en poder de los árabes desde el año 718, pasó mediante pacto a poder del rey Jaime I en 1233. Con posterioridad, y tras diversas y complicadas vicisitudes, pasó por permuta a la Orden del Temple, durante el reinado de Jaime II de Aragón.

Resultado de imagen de Castillo Peñiscola

Castillo Templario de Peñiscola, Castellón


para saber mas:

sábado, 4 de junio de 2022

En Ruta por la Costa Dorada, Tarragona : De Reus a Salou


Modernismo en Reus, Casa Navás


Reus, Ciudad Natal de Antonio Gaudí

Iglesia de San Juan, Reus

Camino de Ronda, Salou

De Fiesta en Salou

Reus es un municipio y ciudad de España, en la provincia de Tarragona, comunidad autónoma de Cataluña. Capital de la comarca del Bajo Campo, su población asciende a 106 084 habitantes (INE 2021).

Hoy en día, Re, presenta un patrimonio formado por arquitectura de diferentes épocas y estilos, sobresaliendo el modernismo, y puede presumir de haber sido lugar de nacimiento de importantes artistas, como el universal arquitecto Antoni Gaudí y el pintor Mariano Fortuny.

Indice:


1. Como llegar a Reus

Reus es una ciudad situada a unos 10 kilómetros al oeste de Tarragona, capital de la comarca del Baix Camp o Bajo Campo. Su origen es medieval y, gracias al comercio, pronto alcanzó un gran desarrollo que mantuvo a lo largo del tiempo. 



2. Algo sobre la historia de Reus

Hacia el año 1150, el normando Roberto de Aguiló repobló la región, siendo la primera prueba documental una cita en un deslinde de término con Ciurana del año 1151, así como la donación de Roberto de Aguiló el 3 de junio de 1154 a favor de la iglesia de Sant Fructuós como alodio perpetuo. El 5 de junio de 1154 el arzobispo de Tarragona entregó dos tercios de Reus en feudo a Bertran de Castellet, como castellano, con el encargo de construir una iglesia dependiente del Arzobispado. 

El 29 de junio de 1159, en el reparto de rentas de bienes eclesiásticos, el tercio de Reus con su parroquia de Santa María se otorgó al canónigo camarlengo, iniciándose así la duplicidad de la señoría en la que el camarlengo tenía un tercio y además la alta y baja jurisdicción y el mero y mixto imperio. Por entonces la ciudad era llamada Redis o Reddis. 

El castellano Bernat de Bell-lloc le otorgó carta de población el 3 de agosto de 1183, donando la propiedad de las casas y huertas, estableciendo un censo a abonar por las tierras de cultivo y reservándose la justicia, aunque reconociendo su vasallaje respecto del arzobispado de Tarragona. El 2 de junio de 1186 el camarlengo Joan de Santboi otorgó carta de franqueza, confirmando la del castellano. El camarlengo recibió la señoría directa el 25 de abril de 1203 de manos del Arzobispo.

Camarlengo y castellano de Reus

Reus creció con cierta rapidez, únicamente frenada por la aparición de la peste negra, que fue sin embargo rápidamente superada según el censo de 1358.

La administración del camarlengo, de quien dependía el castellano, se complementaba con dos batlles o alcaldes, tres jurados y 30 consejeros (y el Consejo de los Cien para ciertos asuntos de importancia). En 1305 Reus se sublevó contra el arzobispo Rodrigo de Tello que quería hacer pagar a los vecinos de Reus y de otros pueblos del Camp de Tarragona la reconstrucción de las murallas de la ciudad de Tarragona. Ello supuso el embrión de la Comuna del Camp. En 1309 el rey le concedió el derecho de celebrar mercado los lunes y el arzobispo Guillem de Rocabertí confirmó dicho privilegio en 1315. 

El arzobispo Arnau de Sescomes le concedió el privilegio de realizar una feria de 15 días en 1342, privilegio confirmado por el rey en 1343. En 1328 se extinguió la dinastía de los castellanos, los Bell-lloc, pasando a manos de Bernat de Cabrera quien en 1335 la vendió a Pere Mulet, el cual, a su vez, la perdió por deudas en 1345, embargándola Joan Savall. Los herederos de Mulet vendieron sus derechos al tarraconense Bernat d'Olzinelles en 1349. En 1348 la Peste Negra causó estragos en Reus y en todo el Camp de Tarragona.

Camarlengos y Papas

El camarlengo Pere Roger de Belfort disputó el dominio con el arzobispo López de Ayerbe, que envió un ejército que diezmó la ciudad. Un segundo ataque fue rechazado y los atacantes perseguidos hasta La Selva del Camp, donde lograron resistir. 

Un tercer ataque supuso la ocupación militar de la ciudad, que fue entregada al saqueo. El camarlengo Pere Roger de Belfort, sobrino de Clemente VI, que entonces residía en Aviñón con su tío, convenció al Papa para llamar al arzobispo, y el pontífice obtuvo un compromiso de paz.

Pere Roger concedió una de las rosas de su blasón a la ciudad como escudo, y más tarde fue elegido Papa con el nombre de Gregorio XI, manteniéndose como señor de Reus, por cuyo motivo el escudo fue coronado con la tiara pontificia y adornado con las llaves de San Pedro. En 1380 Reus y el camarlengo Bernat Despujol lucharon de nuevo contra el arzobispo; algunos actos produjeron represalias, pero Reus compró el perdón real en 1393. 

El castellano Joan d'Olzinelles perdió el dominio por deudas, que salió a subasta en el 1397, siendo comprado por el camarlengo Pedro de Luna (futuro Benedicto XIII) unificándose así ambas señorías. En 1413 sufrió una nueva caída demográfica, que se había corregido a finales de siglo. En este año 1413 la ciudad simpatizaba con Jaime II de Urgel.

Siglo XVI y primera mitad del siglo XVII

Durante el siglo XVI sufrió la peste 15 veces, y tres más en el siglo XVII. La ciudad, como en el resto de Cataluña y Aragón recibió una abundante inmigración occitana.

El Papa, encarcelado por el emperador en el Castillo de Sant Angelo, bajo la vigilancia del caballero Felip de Cervelló, donó a este, en agradecimiento al correcto trato dispensado, la señoría de Reus como feudo perpetuo, y a su pariente Berenguer de Cervelló la de Tarragona. 

Felipe obtuvo por una Bula papal la jurisdicción civil y criminal, la mitad de los diezmos y rentas (la otra mitad sería para el camarlengo). Tarragona se negó a aceptar la Bula, y siguió un pleito que acabó con la renuncia de los Cervelló, declarándose extinguida la señoría y el camarlengo, pasando al Capítulo de la ciudad, que pagaría una renta a los Cervelló.

El Capítulo no administró bien la ciudad, en la que se establecieron ladrones y bandoleros. El arzobispo Agustí compró la señoría al Capítulo en 1581 a cambio de una pensión para el Capítulo, que conservaría las rentas y diezmos, el castillo y las prensas y hornos (salvo uno). 

Los habitantes de Reus quisieron comprar la señoría, pero el rey aprobó la venta a Agustí, y los reusenses acudieron a la justicia. La sentencia de 1592 dio la razón al Capítulo, pero la ciudad hubo de ser tomada por la fuerza (y excomulgada). 

Finalmente, en 1619 se llegó a una reconciliación con el arzobispo Joan de Montcada, que otorgó privilegios a los jurados. En 1625 la oferta de compra del duque de Cardona (los Cardona ya habían querido comprar la ciudad en otra ocasión) fue rechazada.

Al iniciarse la guerra de 1640 Reus tenía 1.200 casas habitadas pero quedaron reducidas a 800 al final de la guerra. El siglo XVII llega emigración procedente de Castilla, y de otros lugares de Cataluña. 

El 16 de diciembre de 1640 fue declarada enemiga de la patria por las Cortes catalanas y los bienes de sus habitantes confiscados, como respuesta a su no participación activa en la guerra. En 1641 fue ocupada por el francés La Mothe, y el banquero Pere Mancha pagó un rescate para que la ciudad no fuese saqueada.

 Los soldados franceses se comportaron como ocupantes y Reus se entregó a los castellanos en enero de 1642. Una historia popular cuenta que una dama que tenía preso a su marido obtuvo su libertad a cambio de pasar una noche con el capitán de los ocupantes; el marido aceptó y la dama cometió adulterio, pero al día siguiente el prisionero apareció ahorcado. La dama llegó a ser luego un soldado y acabó matando en combate al capitán.

En la segunda mitad del siglo XVIII hubo un significativo crecimiento industrial, siendo muy notable la producción y exportación de tejidos como seda, y de aguardientes. A partir de 1892 comenzó a comercializarse el vermut, siendo el lugar donde se elaboró por primera vez en España; a finales del siglo XIX había más de 30 bodegas y 50 marcas de vermut. Tras la Guerra Civil, Reus se convirtió en referencia de diversos movimientos culturales y en importante centro comercial.

Crecimiento del siglo XVIII

A lo largo del siglo XVIII Reus tuvo un crecimiento espectacular, llegando a ser la segunda ciudad de Cataluña en número de habitantes. Las murallas fueron derribadas antes de 1728, siendo completado el derribo en el 1766. El centro de la ciudad, ubicado entre la Plaza Mercadal, el Carrer Major, el de la Font i la Plaza de Sant Pere, se desplazó hacia la actual Plaza Prim. 

El arzobispo mantenía la señoría, pero el alcalde era nombrado de entre una terna propuesta por el Ayuntamiento. Se desarrolló el comercio textil y el del aguardiente. 

La construcción de un canal entre Reus y Salou, propuesta por Pere Sunyer, fue autorizada, pero fue posteriormente revocada, y finalmente concedida en 1805, aunque ya no se llevó a cabo por haber estallado la Guerra de la Independencia, siendo confiscados por la Junta del Principado los fondos recolectados para la obra (para destinarlos a la guerra).

La Guerra de la Independencia

El 26 de febrero de 1809 las tropas francesas entraron en Reus, y en 1812 la ciudad se convierte en capital del nuevo departamento francés de Bocas del Ebro, como parte de Francia, a la que Cataluña había sido anexionada. Los franceses salieron de Reus en 1814.

El siglo XIX y Prim

En el siglo XIX se produjo un estancamiento demográfico, pero Reus todavía acabó el siglo siendo la segunda ciudad de Cataluña.

En 1817 Reus apoyó la sublevación liberal del general Luis Lacy y Gautier y en 1820 el pronunciamiento de Rafael de Riego. El 7 de noviembre de 1823 vuelve a ser ocupada por los franceses.

En 1837 la milicia de Reus se subleva, proclamando la Constitución española de 1812. 

En 1838 los carlistas matan a 130 milicianos en una trampa tendida en Morell y Vilallonga del Campo. 

En 1843 se pronunciaron en Reus Juan Prim y Lorenzo Milans del Bosch y la ciudad fue bombardeada por el general Zurbano hasta que cesó el bombardeo a ruegos de Maria Rosa Molas Vallvé. Con el triunfo del movimiento, con el que el pueblo no estaba de acuerdo, Reus recibió el título de ciudad y Prim el de conde de Reus.

En 1854 apoyó la Vicalvarada y en 1856 intentó resistir tras la caída del Gobierno de ella surgido. En 1860 se celebraron fiestas para celebrar los triunfos de Prim en la guerra de Marruecos. En 1868 Reus se adhiere entusiásticamente al golpe de estado de Prim (La Gloriosa). 

En 1872 el general carlista Joan Francesch i Serret entró en Reus por breve tiempo, falleciendo en el combate.Durante la Restauración borbónica los autonomistas y republicanos son los partidos mayoritarios en la ciudad.

En 1856 se inauguró el ferrocarril de Reus a Tarragona, impulsado por Josep Parellada. En 1854 se crea una compañía local de gas, y en 1863 el Banco de Reus. En 1895 llega al término de Reus la filoxera, arrasando los viñedos y dando paso al cultivo mayoritario de la avellana. En 1897 se funda una compañía eléctrica (la Electra Reusenca).

La República y Franco

Franco visita Reus en 1940.

El Ejército sublevado ocupó la ciudad el 15 de enero de 1939, instalando un campo de prisioneros que encontró su ubicación definitiva en el Cuartel de Caballería que existía, asimismo, en la actual Plaza de la Libertad. ​

En 1943 la Diputación provincial elige mayoritariamente a su alcalde Antonio Valls Juliá para el cargo de procurador en Cortes en la I Legislatura de las Cortes Españolas (1943-1946), representando a los municipios de esta provincia.​ 

Francisco Llevat fue varios años el alcalde hasta 1977, cuando llega a la Alcaldía Miquel Colàs Piquer, un industrial independiente próximo al régimen pero abierto a las nuevas corrientes democráticas.

Años recientes

El primer alcalde democrático, en 1979, fue el socialista Carles Martí Massagué, abogado de Reus. Le siguió en 1983 Anton Borrell Marcó, que falleció en accidente de carretera; siendo su sucesor Juan Maria Roig, aunque por discrepancias con su partido fue sustituido por Josep Abelló Padró, perteneciente a la familia Abelló, muy conocida en Reus. 

Desde las primeras elecciones democráticas el Ayuntamiento ha estado controlado por el Partit dels Socialistes de Catalunya, que siempre gobernaron con el apoyo del Partit Socialista Unificat de Catalunya y posteriormente de Iniciativa per Catalunya, incluyendo los períodos en que tenían mayoría absoluta. 

 
Qué ver en Reus




para saber mas:

martes, 31 de mayo de 2022

Escapada de Fin de Semana a Sitges, Barcelona

Sitges, Barcelona

Playa de Terramar, Sitges

Sitges, Barcelona

Edificio Modernista, Sitges

Museos de Sitges

Barrio Pescadores, Sitges

Sitges es un municipio español de la provincia de Barcelona, en la comunidad autónoma de Cataluña.

 Perteneciente a la comarca del Garraf, la localidad está situada en la costa mediterránea a 38 km al sur de la capital provincial, Barcelona. 

Su población en 2017 era de 28 527 habitantes (INE). Su economía está basada en el turismo y la cultura, contando con numerosas plazas hoteleras y eventos como el Festival de Cine de Sitges. 

Sitges constituye un significativo destino de turismo LGBT, además de acoger congresos, conferencias, seminarios y reuniones empresariales.


 

Indice


1. Como Llegar a Sitges

El transporte más empleado para ir de Barcelona a Sitges suele ser el tren con precio más asequible y buena frecuencia en franja horaria de día, pero las líneas de bus en los últimos años han equiparado precios, rutas, mejorado servicios, y ofrecen una mayor franja horaria dando servicio durante toda la noche.

El taxi queda como opción más cara, pero con servicio personalizado, de puerta a puerta que puede ser interesante dependiendo de las necesidades del viajero.

Explicaremos con detalle todas las opciones de transporte de Barcelona a Sitges.

2. Algo de historia

Las referencias a los primeros habitantes de Sitges se remonta a antes del Neolítico y en épocas más modernas está documentado un asentamiento ibero sobre el siglo iv a. C.. 

Además, hay estudios que constatan que en el siglo i Sitges tenía dos pequeños núcleos de población, uno alrededor del cerro de la Punta y otro a la ermita del Vinyet. 

Unida al de Olérdola romana, Sitges sirvió de punto de intercambio entre los productos del Panadés y de otros lugares de la Mediterráneo romano.

En la Edad Media se levantó el castillo, situado encima del cerro de la Punta, donde hoy en día está el ayuntamiento (construido en 1889) y que tuvo como primer propietario a la Seo de Barcelona que posteriormente lo cedió al conde Mir Geribert (1041). 

En el siglo xii, Sitges estaba bajo el control de la familia Sitges (adoptaron el topónimo de la villa como apellido); esta familia está documentada desde 1116 hasta 1308 cuando Agnés de Sitges vendió sus derechos de castellanía a Bernat de Fonollar que fue señor desde 1306 hasta 1326. 

Después de la muerte de su segunda mujer, Blanca de Abella, Sitges por decisión sucesoria pasó a la Pia Almoina de Barcelona, institución eclesiástica que asistía a los pobres, en cuyas manos estuvo hasta 1814. Bernardo de Fonollar fue un caballero directamente relacionado con la corte del rey Jaime II y su tumba y la de su esposa están a la iglesia de San Bartolomé y Santa Tecla. 

La vida de los habitantes de estos siglos se organizaba alrededor del cerro del Baluard que estaba amurallado y conectaba con el resto de la villa con un puente por encima de la actual calle Mayor. Se conoce también de tres torres situadas a diferentes puntos del pueblo, fueron levantadas en 1303. También cabe destacar el palacio del Rey Moro, del siglo xiv.

En el siglo xviii, muchos sitgetanos establecieron colonias en la costa occidental del golfo de Cádiz con motivo de las mejores condiciones de pesca de la zona y como solución más cercana al comercio con América. Con el tiempo los pescadores de Sitges contribuyeron, junto a otros (fundamentalmente de Mataró y Canet de Mar), a la fundación de la actual Isla Cristina, como aún hoy atestiguan palabras catalanas de su vocabulario y los apellidos de sus descendientes (Miravent, Giralt, Cabot, entre otros).4

La principal actividad económica de la villa era el cultivo y la viña, sobre todo de la malvasía, variedad de uva con la que todavía hoy en día se elabora el célebre vino de malvasía de Sitges. También se cultivaba trigo, huerta, algarrobos y el palmito, símbolo del Garraf. Desde 1345 cuando Villafranca del Panadés pidió una autorización para tener un puerto en Sitges la villa se convirtió en la salida comercial al exterior de los productos del Panadés.
Durante la Edad Moderna la Universidad de Sitges (Ayuntamiento) se afanó para librarse del dominio señorial de la Pia Almoina. 

En 1814 Sitges se liberó definitivamente y se incorporó a la corona a pesar de padecer en las distintas guerras que sucedieron. 

La actividad económica continuó siendo el campesinado, la pesca y la actividad portuaria que creció a partir del siglo xviii cuando se liberalizó el comercio directo con América. 

Desde finales del siglo xviii (1779) hasta principios del siglo xix se estableció un constante comercio con las colonias americanas.

En 1957, el Partido Liberal Colombiano y el Partido Conservador Colombiano se reunieron en la localidad para firmar el Pacto de Sitges. En 1967 se fundó en Sitges la primera discoteca Pachá.​

El Club Bilderberg se reunió entre el 3 y el 6 de junio de 2010 en Sitges. Trataron, entre otros puntos, la crisis de Grecia, la supervivencia del euro, la economía de Japón, así como el futuro del dólar y sus posibles alternativas.

Sitges en febrero de 2008 fue listado como el municipio más caro de España.
Según datos del 5 de marzo de ese año, el precio medio por metro cuadrado fue de 5467 €, y al día de hoy supera los 11 250 € por metro cuadrado. Esto ha dificultado el acceso a la vivienda para la población joven de Sitges, gran parte de la cual ha debido emigrar a otros municipios y comarcas.

3. Que y hacer en Sitges



para saber mas:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...