lunes, 15 de agosto de 2022

Escapada a Plasencia y Las Edades del Hombre de 2022, Cáceres

 
  Murallas de Plasencia

Plasencia, Vista aerea

Catedral de Plasencia y la Torre del Melón

Juderia de Plasencia

Acueducto Medieval, Plasencia

Claustro del Actual Parador Nacional deTurismo, Plasencia

Por su conjunto histórico, la ciudad mantiene el gran interés cultural de otras ciudades extremeñas y suma a este legado sus parques urbanos. Conocida como la Capital del Jerte, integra perfectamente historia, cultura y Naturaleza

Indice:


  1. Como llegar a Plasencia
  2. Algo de Historia
  3. Que ver en Plasencia
  4. Juderia de Plasencia
  5. Centro Histórico de Plasencia
  6. Plaza Mayor de Plasencia
  7. Catedral de Plasencia
  8. Las Edades del Hombre 2022 en Plasencia
  9. Plaza de San Nicolás
  10. Casa de las Dos Torres
  11. Parador Nacional de Turismo de Plasencia
  12. Murallas de Plasencia
  13. Espacios Naturales en Plasencia
  14. Acueducto de San Antón
  15. De Vinos y Tapas por Plasencia
  16. Fiestas y Eventos en Plasencia
  17. Comer en Plasencia
  18. Otras Rutas Cercanas

1. Como llegar a Plasencia

La ciudad de Plasencia probablemente sea una de las mejores y más grandes sorpresas que puedes encontrar en la península. Hay mil rincones, monumentos y sitios que ver en Plasencia y alrededores. 

Si quieres conocer cuales son los lugares que debes conocer en tu viaje a Plasencia, es imprescindible que revises nuestra selección de los mejores sitios para ver en Plasencia.

Nuestra ciudad es un destino turístico muy popular por su acogedor ambiente medieval, y destaca por su historia y monumentos, y también por su situación estratégica idónea para conocer las comarcas del norte, lo que la convierte en un lugar de fácil acceso, bien comunicada por cada punto cardinal con el resto del mundo. Escoge el que más se adapte a ti, ¡comienza tu viaje!

En Coche

Llegar a Plasencia en coche es muy sencillo. La ciudad está muy bien conectada a las provincias de Salamanca, Ávila, Toledo a través de la A-66, desde Cáceres o Salamanca, la N-110 y la EX-A1, la cual se une a la A5 en Navalmoral.

Además por su excelente ubicación, está muy bien comunicada con todo su entorno natural, siendo Plasencia el Centro neurálgico de todo el turismo de la zona, por esto es que se lleva el apodo de la Capital del Norte, quedando en el centro entre Las Hurdes, El Parque Nacional de Monfragüe, el embalse de Gabriel y Galán, El Valle del Jerte, La Vera y El Valle del Ambroz, y muy cerca de Sierra de Gata y la Sierra de Gredos. 

En Bus

Igualmente Plasencia está muy bien comunicada en autobuses, ya que pasan por la ciudad las líneas Madrid - Mérida y Salamanca - Cáceres.

Para moverte por la ciudad recomendamos ir a pie, ya que está todo bastante cerca, pero en caso de que necesites ir a algún sitio un poco más retirado o tengas algún problema de movilidad, el transporte público funciona de maravilla.

Aquí dispones de las 3 líneas que te llevarán allá donde necesites.

En Tren

La estación de Plasencia es un antiguo edificio, el cual está en proyecto de reforma y ampliación para adecuarla a la línea de Ave Madrid - Lisboa. Actualmente cuenta con los servicios de media distancia, estando disponibles las líneas Madrid Atocha - Mérida, Madrid Atocha - Badajoz y Madrid Atocha - Huelva.

El proyecto de reforma aprobado por Adif conservará el actual edificio para mantener su historia, aunque sí será reformado y ampliado con una nueva nave, dotando a la estación de nuevos servicios, estética y un tamaño más acorde con el flujo de pasajeros.

En Caravana

Nuestra ciudad es consciente de que existen muchos tipos de turismo actualmente, y que uno que lleva bastante tiempo en auge es el turismo de caravanas, quienes visitan nuestra ciudad cada vez con más frecuencia.

Tenemos disponible un área gratuita para este tipo de vehículos junto al parque de la Isla, donde hay área de picnic, zona de baños, un gran parque para pasear y relajarse... el lugar es ideal para aparcar vuestra casa y moveros a pie hasta el centro, ir de cañas, tapas o a comer a alguno de los mejores restaurantes de la comarca.

2. Algo de Historia

Aunque la actual ciudad de Plasencia no se fundó hasta 1186, hay pruebas de que el territorio ya estuvo habitado en la Prehistoria, pues se han hallado restos de cerámica en la cueva de Boquique.


​ Plasencia,1837

Además, el diccionario de Pascual Madoz señala que pudo ubicarse en la actual Plasencia un lugar desaparecido que se llamaba Ambroz o Ambracia, aunque es posible que dicho emplazamiento estuviese en Aldeanueva del Camino mientras en Plasencia había un pago llamado Pagus Ambracensis.​ 

En cualquier caso, se conoce la existencia de construcciones de origen árabe anteriores a la fundación de la ciudad. Entre estas construcciones, había una torre del siglo VIII situada junto al puente de Trujillo que se llamaba Torre del Ambroz, junto a la cual se construyó un pequeño caserío árabe.​

En un documento expedido en Burgos en 1181 bajo reinado de Alfonso VIII de Castilla se estableció —en contradicción con el Tratado de Medina y con la frontera de la Plata entre los reinos de León y Castilla— que buena parte del territorio del norte de la actual provincia de Cáceres y del noroeste de la provincia de Toledo pertenecían al alfoz del concejo de Ávila.

Esta situación cambió en 1186, con el desgajamiento concejil de la ciudad de Plasencia, fundada ese mismo año por Alfonso VIII; el monarca fijó la delimitación de territorios del nuevo concejo en 1189.

​ El lema de la ciudad recién fundada fue Ut placeat Deo et Hominibus, que en latín significa «para agradar a Dios y a los hombres». 

En 1189, el papa Clemente III creó la Diócesis de Plasencia con sede en la ciudad.​ Los inicios de la ciudad fueron duros, debido a encontrarse en una zona fronteriza y a su cercanía a los territorios dominados por los musulmanes.​ 

En 1196 fue tomada por los almohades,​ como consecuencia de la batalla de Alarcos,​ pero Alfonso VIII y el reino de Castilla la recuperarían ese mismo año, el día 15 de agosto.​ Tras esta reconquista se tomaría la decisión de construir las murallas de la ciudad.

Fuero de Plasencia

A finales del siglo XIII el rey otorgó el Fuero de Plasencia, que otorgaba mucha importancia a la convivencia entre cristianos, musulmanes y judíos.

 Ello propició la formación de una importante comunidad judía, que fue la más grande de Extremadura y tuvo considerable poderío económico.​

Una de las primeras referencias escritas que se tienen de una corrid de toros se halla en las Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, en el llamado «Toro de Plasencia», cantiga en la cual se narra lo acontecido en una corrida celebrada en la plaza de la ciudad, donde gracias a la intervención milagrosa de la Virgen un hombre salva su vida de morir a manos de uno de los toros que se estaban lidiando en aquel momento.

​Cantiga 144, El toro de Plasencia

La ciudad tenía entonces derecho a voto en las Cortes de Castilla, siendo prueba de ello el envío de dos procuradores a las cortes realizadas en Madrid en 1391. 

El siglo XV fue un período clave de la historia de la ciudad, durante el cual los comportamientos feudalizantes de la Edad Media dieron lugar al final del estatuto de realengo y al consiguiente establecimiento de una jurisdicción de señorío. 

En 1442 el rey Juan II de Castilla dio la ciudad a la familia de los Estúñigas o Zúñigas, concediendo a Pedro de Zúñiga el título de conde de Plasencia.

Al pasar a señorío, Plasencia perdió el derecho de voto en las Cortes.56​ En 1446, por deseo de su obispo, el cardenal Juan Carvajal, se crearon en la ciudad unos estudios de Humanidades, que fueron los primeros estudios generales de rango universitario que existieron en lo que hoy es Extremadura.​

En la segunda mitad del siglo XV, Plasencia tuvo cierta participación en los conflictos bélicos relacionados con el acceso al trono. El rey Enrique IV fue depuesto en la ciudad el 27 de abril de 1465 como soberano de Castilla. Más tarde, el Conde de Plasencia tomó parte activa en la Farsa de Ávila arrebatando la espada, símbolo de la justicia, a la estatua de madera que representaba al rey castellano y proclamando como tal al infante Alfonso.​ 

Posteriormente, la reina de Castilla Juana la Beltraneja y Alfonso V de Portugal se casaron el 29 de mayo de 1475 en la casa de las Argollas, donde fueron proclamados reyes de Castilla y Portugal.​

En junio de 1488, el Duque falleció y le sucedió su nieto Álvaro de Zúñiga y Pérez de Guzmán. La nobleza placentina aprovechó la ocasión para levantarse en armas contra los Zúñiga y recuperar de este modo el poder que detentaban anteriormente sobre la ciudad y sobre las rentas de las tierras que dependían de la misma.​ 

Los sublevados fueron apoyados por los Reyes Católicos, que revocaron la donación hecha por Juan II, argumentando que había sido excesiva y contra su voluntad.​ La revuelta triunfó y el estatuto de realengo fue repuesto, siendo ratificado el 20 de octubre de 1488 en las puertas de la catedral, con la presencia de Fernando el Católico, que juró defender siempre los fueros y la libertad de Plasencia.


Edad Moderna


Plasencia en el siglo XVI

Cabe destacar, que durante esta época Plasencia fue el lugar recomendado por los médicos de la corte a Fernando el Católico como lugar más saludable de todos sus reinos y donde debía fijar su residencia. 

El monarca se trasladó a vivir a Plasencia en 1515. 

Murió en Madrigalejo cuando viajaba desde Plasencia a Guadalupe para asistir al capítulo de las órdenes de Calatrava y Alcántara en el monasterio de Guadalupe.​

Entre 1520 y 1522, durante la Guerra de las Comunidades de Castilla, Plasencia participó de parte del bando comunero, consiguiendo instaurar una comunidad en Plasencia pero esta se vio mermada por la cercanía de núcleos realistas cercanos, como Ciudad Rodrigo o Cáceres.​

Entre 1528 y 1531 residió en Plasencia el compositor Cristóbal de Morales, que desempeñó allí el cargo de maestro de capilla.​

Plasencia tuvo cierta importancia también durante la conquista americana. En 1539, una expedición financiada por el obispo Gutierre de Vargas Carvajal fue al estrecho de Magallanes. Uno de los barcos de la expedición, dirigido por Alonso de Camargo, consiguió cruzar el estrecho.​

En 1573, el obispo placentino Pedro Ponce de León donó al monasterio de El Escorial

parte de su biblioteca, entre cuyas obras se encontraba entre otras el Códice Emilianense procedente del monasterio de San Millán de la Cogolla. 

Santuario de la Virgen del Puerto, construido en la Edad Moderna

En 1665, otro obispo, Diego de Arce y Reinoso, tenía en el momento de su fallecimiento una biblioteca de 3880 obras en 10 000 volúmenes.​

Cuando en 1502 surgieron las primeras 18 provincias de Castilla, éstas fueron establecidas en función de las ciudades que tenían voto en Cortes.

Ninguna ciudad de la actual Extremadura tenía tal voto, de forma que la mayor parte de la región pertenecía a la provincia de Salamanca. Debido a esto, en 1653 Plasencia decidió comprar el voto en Cortes que anteriormente había tenido, compra que realizó conjuntamente con Alcántara, Badajoz, Cáceres, Mérida y Trujillo. 

Este fue el momento de creación de la antigua provincia de Extremadura, que quedó compuesta por el partido de Trujillo y el territorio de León de la Orden de Santiago (divididos en dos partidos, Mérida y Llerena, y en cada uno de ellos existían varias encomiendas), a los cuales se les añadieron las tierras de Coria y Granadilla.​

Plasencia e Inés de Suárez

En Plasencia, ciudad natal de Inés de Suárez, aunque no sólo ella cobra importancia en la conquista de América. 

De hecho, gracias a las campañas promovidas por los obispos placentinos se descubrió y conquistó la Patagonia argentina y las islas Malvinas, se cruzó el canal de Beagle y se avistó por vez primera la isla de Chiloé (Chile).

Inés de Suárez Inés

Entre las calles de Plasencia sobresale la silueta de la catedral (que en realidad son dos yuxtapuestas), aunque tras sus murallas se esconde una buena colección de palacios, restos judíos y casas señoriales.

Inés Suárez ha pasado a la historia por ajusticiar a varios nativos, pero lo cierto es que su historia bien podría ser una exageración. 

El debate está abierto: ¿Cruel guerrera o valerosa exploradora? José Luis Hernández Garvi, autor cuyos libros recomendamos, alberga su opinión sobre el tema

Inés Suárez, española de nacimiento, ha pasado a la historia por acabar con la vida de siete caciques chilenos para evitar que medio centenar de conquistadores españoles fuesen masacrados en Santiago. 

Sin embargo, también fue una de las pocas mujeres que se atrevieron a partir hacia el Nuevo Mundo y la única que se embarcó en la exploración de la costa americana junto a su amante, Pedro de Valdivia, allá por el siglo XVI. 

En la actualidad, por tanto, parece difícil saber si fue una heroína, una villana o (simplemente) una persona de su tiempo que se vio obligada a tomar medidas drásticas ante una situación desesperada. Con todo, algunos estudiosos de su figura son partidarios de que esta ejecución podría haber sido exagerada en los libros. ¿Realidad o ficción?

Hacia América

Poco se sabe de la vida de Inés Suárez antes de viajar al Nuevo Mundo. Según se cree, esta mujer nació en Plasencia, Extremadura, allá por 1507. «Contrajo matrimonio en Málaga para enviudar poco después, circunstancia que la llevó a tomar la decisión de embarcarse al Nuevo Mundo», desvela el autor. 

Al parecer, la decisión de viajar al Nuevo Mundo la tomó tras barruntar seriamente convertirse en monja tras la muerte de su marido. Sin embargo, al final prefirió cruzar el Atlántico en busca de una nueva vida en 1537, cuando sumaba ya una treintena de primaveras a sus espaldas. 

Ese año, junto a una sobrina, embarcó en el puerto de Cádiz a bordo del barco del maestre Manuel Marín. «Después de llegar a su destino, su rastro reaparece en Cuzco, donde encontró trabajo como gobernanta en la casa de Pedro de Valdivia», añade el escritor en su obra. Probablemente desconocía que su patrón sería el futuro conquistador de Chile y uno de los amigos más cercanos de Francisco Pizarro.

Como si de una película americana se tratase (no en vano se suele afirmar que la realidad supera la ficción), nuestra Inés cayó rendida a los encantos de Valdivia, veterano de batallas como la de Pavía. Y otro tanto le ocurrió al curtido militar. Aunque en su caso tenía más delito, pues había dejado a su mujer esperándole al otro lado del Atlántico entre sollozos. 

Debieron pensar que lo pasa en el Nuevo Mundo no tiene por qué saberlo el Viejo, porque ambos iniciaron un romance de esos que todo el mundo sabe, pero que nadie admite para evitar tensiones innecesarias. Dónde se conocieron es otro de los misterios sin resolver. ¿Venezuela? ¿Cuzco? Existen tantas versiones como estudiosos del tema.

En todo caso, lo que está claro es que, como señala Baeza, Inés «habría optado por trabajar cuidando a los soldados heridos, lavando y componiendo sus ropas». Todo ello, mientras su amante le contaba historias sobre sus andanzas pasadas. 

Anécdotas que hablaban, por ejemplo, de su nombramiento como maestre de campo tras haber demostrado de sobra su valentía o de la guerra civil que se había desarrollado cuando el también conquistador Diego de Almagro se había enfrentado contra el mismísimo Francisco Pizarro.

«Finalizada la guerra civil entre conquistadores, su lealtad había sido recompensada con extensas tierras […] y una mina de plata en Cerro de Poco, cerca del Potosí», añade Hernández Garvi.

Edad Contemporánea


Mapa de la ciudad de mediados del siglo XIX, por Francisco Coello

En la Guerra de la Independencia, Plasencia se convirtió en un lugar estratégico para las tropas francesas. Los días 8 y 13 de junio de 1808 se produjeron disturbios que llevaron al asesinato de varios afrancesados, algunos de los cuales murieron por linchamiento. 

Poco después, los placentinos constituyeron una junta local de armamento y defensa y buscaron apoyos en la margen derecha del Tajo. 

Pese a los esfuerzos de la junta, el 28 de diciembre de 1808 la ciudad fue tomada por las tropas francesas, tras haber quemado Malpartida de Plasencia dos días antes. 

Los franceses ocuparon la ciudad doce veces durante el conflicto, y a su paso por Plasencia extorsionaron a sus habitantes y produjeron graves daños en la ciudad.

A la caída del Antiguo Régimen la ciudad se constituyó como municipio constitucional en la región de Extremadura. 

Cuando en 1822 Extremadura fue dividida en las actuales provincia de Cáceres y provincia de Badajoz, Plasencia disputaba a Cáceres la capitalidad de la primera, argumentando que a la derecha del río Tajo había más población, además de ser sede episcopal. Pesaron más otros criterios y Cáceres fue elegida capital de la provincia​ 

Desde 1834 es la cabecera del partido judicial de Plasencia.

El mercado, óleo de Joaquín Sorolla en el que se muestra una imagen de la ciudad en 1917

​ Durante la Primera República Española, se constituyó en la ciudad el Cantón de Plasencia en el transcurso de la revolución cantonal, para reivindicar así su capitalidad sobre la provincia de Cáceres, rechazada anteriormente​

La Restauración fue una época importante para Plasencia, ya que en la ciudad tuvieron lugar importantes reformas que afectaron a la economía y sociedad del municipio. Por primera vez la ciudad tuvo una red de agua potable y alumbrado público, y además la red de alcantarillado fue mejorada. 


La economía de la ciudad, que hasta entonces se había basado casi exclusivamente en la agricultura y el comercio, se industrializó como consecuencia de la creación de la estación de ferrocarril de la ciudad, en torno a la cual se construyó un barrio industrial.​

Vista general de Plasencia, publicada en 1908, y obra de Venancio Gombau (1862-1929)

En el año 1917, el pintor valenciano Joaquín Sorolla inmortalizó la ciudad en uno de sus cuadros, El mercado, en el que pintó la vista desde una de las márgenes del río Jerte, con el palacio episcopal, la catedral, el puente de Trujillo y mujeres ataviadas con el traje de Montehermoso. 

La obra pertenece a una serie de catorce grandes lienzos titulada Visión de España, realizada por encargo del magnate estadounidense Archer Milton Huntington para decorar la biblioteca de la Hispanic Society, en Nueva York, institución que él mismo había fundado.


En la Guerra Civil Española, Plasencia no fue objeto de disputa entre los dos bandos, ya que en la ciudad triunfó inmediatamente la sublevación militar de 1936. 

El 19 de julio, el teniente coronel José Puente, jefe del Batallón de Ametralladoras de Plasencia, tomó el control de la ciudad sin apenas resistencia.​ ​

La segunda mitad del siglo XX fue un periodo de extraordinario desarrollo para Plasencia. Demográficamente, Plasencia duplicó su población de derecho, pasando de 17 507 habitantes a 36 690.

Durante esos cincuenta años fueron construidas gran cantidad de obras públicas, como el hospital Virgen del Puerto, el embalse de Plasencia, la ciudad deportiva municipal y la antigua carretera a Navalmoral.​Además, se crearon escuelas universitarias de Enfermería y Empresariales, que al finalizar el siglo se unieron en el actual campus de Plasencia.

3. Que ver en Plasencia


jueves, 11 de agosto de 2022

En Ruta con los Romanos por la Betica, Sevilla (y II): De la Ciudad romana de Mulva Munigua al Coto romano de las Canteras

Ciudad romana de Arva, Alcolea del Río


Ciudad romana de Mulva Munigua, Villanueva del Río y Minas

Carmona romana, Sevilla

El Coto de las Canteras, Osuna

Mosaico del Juicio de Paris de Casariche

Baños romanos de La Luisiana, Sevilla

La provincia romana de Bética (en latín, Bætica) fue una de las provincias romanas que existieron en la península ibérica, llamada por los romanos Hispania. Tomó su nombre del río Betis (en latín Bætis), llamado en la actualidad río Guadalquivir; su capital en la época romana fue la Colonia Patricia Corduba, la actual ciudad española de Córdoba, en Andalucía. Posteriormente, en el periodo visigodo, la capital pasó a ser Hispalis, la actual ciudad de Sevilla.

La Bética tuvo una importante aportación al conjunto del Imperio romano, tanto económica como cultural y política. En el terreno económico fue muy significativa la extracción de minerales (oro, plata, cobre y plomo) y la agricultura, con la producción y exportación sobre todo de cereales, aceite y vino, estos dos últimos especialmente famosos en todo el Imperio junto con el garum. 

En el terreno político, la Bética fue durante mucho tiempo una provincia senatorial que, debido a su alto grado de romanización, dependía del poder político del Senado, no del poder militar del emperador. 

Además, dio a Roma los emperadores Trajano y Adriano, naturales de Itálica, y al filósofo cordobés Séneca, entre muchos otros.

Continuando con la I Parte de Nuestra Ruta

Indice:


1. Como llegar a la Ciudad romana de Mulva Munigua


En la Sierra Norte de la provincia de Sevilla, situadas a ocho kilómetros de Villanueva de Río y Minas se encuentra el enclave arqueológico de Munigua o Mulva una espectacular ciudad romana en un entorno privilegiado que ha conseguido que se mantengan en perfecto estado a través de los siglos.

Estación de RENFE de Villanueva del Río y Minas. 

Horarios de la línea C-3 de Cercanías de Sevilla. Los Sabados, Domingos y Festivos sale un Cercanías desde Sevilla Santa Justa a las 09:15 horas con llegada a Villanueva del Río y Minas a las 10:02 horas .

Para que no os desorientéis cuando vengáis a visitar el Santuario de Mulva-Munigua, quiero mostraros mediante este reportaje fotográfico la forma de llegar a el sin perderse en el intento. Partiremos desde la Estación RENFE de nuestra localidad hacia Plaza de España y Bajada hacia la Ribera del Huéznar

Desde el Puente de Hierro tomamos el carril de la izquierda y subimos hacia la Barriada de San Fernando; una vez allí abandonaremos la población y comenzaremos la pista de tierra que nos conduce a la Estación de FF.CC. de Arenillas y al Santuario.

Pasaremos por el Lago del Mirador,la Ermita de Santa Bárbara y la Barriada de San Fernando

A partir de este lugar comenzamos el camino de “ El Cordel del Pedroso “ que ha sido mejorado recientemente siendo practicable con vehículos hasta la Estación de FF.CC. de Arenillas.

Tras una pronunciada subida divisamos las primeras estribaciones de la Sierra Norte sevillana y comenzamos a atravesar fincas con ganadería brava y hermosos pinares.

A unos 500 metros cruzaremos con precaución por un paso a nivel debidamente señalizado. Desde este punto circularemos casi en paralelo con la vía del ferrocarril.Y pasamos por el Cerro de las Tormentas



La "Casilla de Félix" y su pozo nos indican la entrada a la Estación de Arenillas. El tren de cercanías tiene su llegada desde Santa Justa los Sábados, Domingos y Festivos a la 10:12 horas y el regreso a las 19:40 horas.

A partir de aquí, la ruta discurre por una finca particular y por un carril que no se encuentra en muy buenas condiciones. 

Es conveniente dejar las cancelas cerradas para evitar la salida del ganado.Tras una pronunciada bajada, llegamos a la primera de las bifurcaciones a tomar. 

Siempre seguiremos el camino de la derecha. En este caso tenemos una señalización algo rudimentaria pero suficiente.

Esta portada nos muestra la segunda de las bifurcaciones. 

Al igual que la anterior, tomamos el carril de la derecha. El de la izquierda nos lleva hasta Ventas Quemadas, Labrados y la localidad del Pedroso. ¡ Ya falta poco !

Y a unos pocos metros, ya podemos divisar a lo lejos, los contrafuertes de la parte trasera del Santuario. 

Los dos mojones fotografiados nos ofrecen un buen lugar donde relajarnos un momento y disfrutar de las vistas.

Finalizada la visita podemos regresar a la localidad por el mismo camino o bien atravesar las Fincas de la Palmilla y Mulva. 

Si continuamos por estas Fincas no tenemos peligro de perdernos puesto que no existe ningún cruce.

2. Croquis de la Segunda Parte de nuestra Ruta



para saber mas:




domingo, 7 de agosto de 2022

En Ruta con los Romanos por la Betica, Sevilla (I): De la Ciudad romana de Laelia a la Ciudad romana de Orippo

 

Anfiteatro romano de Santiponce

 
Italica, Sevilla

Basílica Tardorromana de Gerena

 
Batalla de Ilipa

 
Mosaico romano en el Museo Arqueologico de Sevilla

 
Murallas romanas de Sevilla

 
Mosaico del Palacio de Lebrija, Sevilla

Durante el siglo IV a.C. aparece en el Mediterráneo un nuevo jugador dispuesto a tomar el relevo a cartaginenses, fenicios y griegos: Roma. 

Si con griegos y fenicios se trató de una disputa comercial y política que acabó con la absorcón de los territorios de ambos, Cartago disponía de suficiente poder militar para plantar cara a la nueva república y frenar sus ánimos expansionistas. 

La provincia romana de Bética (en latín, Bætica) fue una de las provincias romanas que existieron en la península ibérica, llamada por los romanos Hispania. Tomó su nombre del río Betis (en latín Bætis), llamado en la actualidad río Guadalquivir; su capital en la época romana fue la Colonia Patricia Corduba, la actual ciudad española de Córdoba, en Andalucía. Posteriormente, en el periodo visigodo, la capital pasó a ser Hispalis, la actual ciudad de Sevilla.

La Bética tuvo una importante aportación al conjunto del Imperio romano, tanto económica como cultural y política. En el terreno económico fue muy significativa la extracción de minerales (oro, plata, cobre y plomo) y la agricultura, con la producción y exportación sobre todo de cereales, aceite y vino, estos dos últimos especialmente famosos en todo el Imperio junto con el garum. 

En el terreno político, la Bética fue durante mucho tiempo una provincia senatorial que, debido a su alto grado de romanización, dependía del poder político del Senado, no del poder militar del emperador. En ella se libró la decisiva Batalla de Munda entre populares y optimates, partidarios de César y Pompeyo, respectivamente. Además, dio a Roma los emperadores Trajano y Adriano, naturales de Itálica, y al filósofo cordobés Séneca, entre muchos otros.

Indice:

1. Como llegar a la Ciudad romana de Laelia

El yacimiento del cerro de La Cabeza se halla en la cornisa noroeste del Aljarafe entre las poblaciones de Olivares y Albaida del Aljarafe, una zona muy rica en localizaciones arqueológicas que se remontan al final del neolítico y el calcolítico, entre el 5000 y el 3000 a.n.e.


Se trata de una elevación del terreno no natural, tell, producto de la superposición de construcciones de diversas culturas; bajo él existen 20 metros de estructuras y rellenos históricos superpuestos.

2. Croquis de nuestra ruta


A cerca de Itálica

Se trata de una antigua ciudad romana que llego a ocupar unas 52 hectáreas aproximadamente y donde actualmente puedes encontrar los restos de algunas ruinas como las de un anfiteatro romano, murallas romanas, acueductos, termas y casas.
 

para saber mas:

miércoles, 3 de agosto de 2022

Excursión de Fin de Semana al Paraiso del Surf: Tarifa, Cadiz


Deportes Acuaticos en Tarifa, Cadiz

Tarifa, Cadiz


Tarifa y La Isla de las Palomas

Calles de Tarifa


Tarifa y el Estrecho de Gibraltar


Castillo de Guzman el Bueno, Tarifa

Playa de Valdevaqueros, Tarifa

Asomada al mar, en el punto más meridional de Europa y más cercano a África, Tarifa es una de las ciudades costeras con mayor proyección turística, al convertirse en el reino del kitesurf.

Al sur del sur, se encuentra la puerta de entrada y salida de dos continentes. También conocida como la ciudad del viento, Tarifa es una de las localidades de la provincia de Cádiz con más atractivos para el viajero, divertida e interesante.

A sus numerosos restos prehistóricos (como las pinturas naturalistas de la cueva del Moro y la necrópolis de los Algarbes) suma los vestigios fenicios de la isla de las Palomas y sobre todo los de época romana, con la valiosa ciudad de Baelo Claudia, el hallazgo arqueológico más valioso de toda la provincia.

Llamada por los musulmanes AI-Yazirat Tarif (Isla de Tarif) ha sido importante punto estratégico como zona fronteriza, plaza fuerte ante incursiones piratas y enclave militar frente a las posesiones inglesas de Gibraltar.

De las murallas de los ss. X-XVI se observan dos tramos diferenciados: el primero de época islámica que rodeaba un recinto más pequeño y el segundo que abarca todo el casco antiguo. En él se encuentran la iglesia Mayor de San Mateo, San Francisco y la de Santa María.

Sus idílicas y extensas playas azotadas por el viento de levante hacen de Tarifa un lugar de culto para los aficionados a deportes náuticos como el kitesurf, el flysurf, el paddle surf o el submarinismo, entre otros.


Indice:


1. Cómo llegar a Tarifa


Para llegar a Tarifa puedes aterrizar en los aeropuertos de Jerez de la Frontera (Cádiz), Sevilla o Málaga, y trasladarte en coche o bus desde estas ciudades.

El bus de Sevilla a Tarifa te llevará unas 3 horas, el de Málaga dos horas y media, mientras que el de Cádiz un poco menos de 2 horas, aunque si quieres acercarte a las playas, la mejor opción es alquilar coche.

Otra alternativa para visitar la ciudad en un día, si estás alojado en Cádiz y no dispones de coche, es reservar esta excursión a Tarifa, Zahara de los Atunes y Baelo Claudia con guía en español.

Situada en la punta más meridional de Europa, entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico y a tan solo 14 kilómetros de las costas de África.

Tarifa enamora por sus más de 20 kilómetros de playas vírgenes de arena fina y aguas cristalinas, su precioso casco histórico lleno de callejuelas para perderse y tiendas de artesanía, su buen ambiente joven y despreocupado, y una deliciosa gastronomía de tapas y platos de pescado y marisco recién salidos del mar.

Además, esta ciudad gaditana se ha hecho famosa por sus fuertes rachas de viento de levante y poniente que la han convertido en la meca del kitesurf y el windsurf.



Aunque con medio día es suficiente para conocer sus principales puntos de interés, es recomendable hacer noche en la ciudad y acercarte a las playas de la costa gaditana más famosas como la de Bolonia y los Alemanes, además de visitar las fantásticas ruinas de Baelo Claudia para tener una visión completa de esta zona.

2. Algo de Historia sobre Tarifa

Prehistoria

Como todo el norte del Estrecho de Gibraltar, Tarifa es rica en yacimientos de arte rupestre que atestiguan la presencia de culturas desde el paleolítico.

El conjunto de cuevas y abrigos existentes desde Tarifa hasta Medina-Sidonia corresponden a un lapso de tiempo muy amplio abarcando desde el Paleolítico superior hasta la Edad de Bronce y que ha venido a denominarse Arte sureño. Tarifa posee alrededor de sesenta de estos abrigos, entre ellos los más antiguos de la región. Destaca del Paleolítico Superior la Cueva del Moro con grabados rupestres representando caballos y otros elementos de la fauna local.
Edad antigua

Basílica de Baelo Claudia

Existen indicios arqueológicos de la presencia de al menos dos asentamientos púnicos de cierta importancia dentro del término municipal de Tarifa.

El principal yacimiento localizado es el que contiene una serie de tumbas hipogeas localizadas en 1987 en la Isla de Las Palomas que sugieren un poblamiento púnico bajo la actual ciudad de Tarifa.

La segunda localización se situaría en Baelo Claudia o en sus proximidades y aunque no han aparecido restos arqueológicos se conocen monedas emitidas en esta ciudad con la leyenda doble Bailo/BLN, cuyo segundo topónimo se encuentra escrito en lengua neopúnica.​

Hasta la localización de estructuras púnicas en esa ciudad debe considerarse que la fundación de la Baelo Claudia romana se lleva a cabo en el siglo ii a. C.. Esta importante ciudad aparece desde muy temprano relacionada con la pesca y el comercio con el norte de África, principalmente con Tingis, la actual Tánger. A mediados del siglo i, durante el reinado de Claudio adquiere Baelo Claudia su mayor importancia al otorgársele el rango de municipio romano.​

El extraordinario conocimiento existente sobre la ciudad de Baelo contrasta con la incertidumbre sobre la ubicación de una segunda ciudad dentro del término municipal de Tarifa. El Itinerario Antonino al describir la ruta entre Malaka y Gades indica que entre las ciudades de Calpe Carteian (Carteya) y Belone Claudia (Baelo Claudia), perfectamente localizadas actualmente, se encontraban de este a oeste las ciudades de Porto Albo (Portus Albus) y Mellaria.

Por otra parte el Anónimo de Rávena, que describe la misma ruta, indica que entre Cartetia (Carteya) y Belone (Baelo Claudia) se situaban Traducta (Iulia Traducta), Cetraria (Caetaria) y Melaria.
Reloj solar de Baelo Claudia

Se pueden encontrar, según estas fuentes, cuatro ciudades en ese tramo de costa, Portus Albus, Iulia Traducta, Caetaria y Mellaria.

La nombrada Caetaria o Cetraria correspondería a una ciudad existente en la actual ensenada de Getares, cuyo nombre actual parece derivar del latino y cuyos restos arqueológicos han sido localizados. Quedaría pues que la ciudad de Mellaria se encontraría entre Baelo y Getares y Iulia Traducta entre esta ensenada y Carteya.

Tres localizaciones se han propuesto para la ciudad de Mellaria, la desembocadura del Río del Valle, el estuario del río Jara y la actual ciudad de Tarifa, todas ellas situadas en un corto tramo de costa,​ y la última de las cuales es la que hoy día se considera más probable en relación sobre todo a la continuidad urbana de los yacimientos púnicos de la isla y los posteriores visigodos.

​ Sea como sea es conocido que esta ciudad no llegó a alcanzar el título de municipium y su importancia se vio eclipsada por el importante núcleo de Baelo Claudia.

El progresivo abandono de Baelo Claudia tuvo lugar a partir del siglo iv, debido probablemente a que la ciudad se vio seriamente afectada por un terremoto aunque con posterioridad tanto Baelo como Mellaria aparecen citadas como puerto de embarque para los vándalos desde Hispania a África.​

Mellaria por su parte parece haber sido lugar de asentamiento de los visigodos y probablemente bizantinos a tenor del descubrimiento en el subsuelo del Castillo de Los Guzmanes de varias inscripciones epigráficas datadas en el siglo vii.​

Servando y Germán, patronos de la diócesis de Cádiz, probablemente fueron martirizados a principios del siglo iv en el Cerro de Torrejosa o Almodóvar (a 5 km de Facinas en término de Tarifa).
Edad Media

Torre albarrana denominada de Guzmán el Bueno y coracha que la une al Castillo de Tarifa

En 710 Tarif Abu Zara, comandante de Tarik, desembarcó en la Isla de Las Palomas y llevó a cabo una expedición por la costa norte del Estrecho con el objetivo de comprobar la envergadura de las fuerzas militares presentes. Tras constatar la ausencia de defensa informó a Tarik. Un año después 9000 hombres desembarcaron en el peñón de Gibraltar y emprendieron la conquista de la península ibérica.

Durante sus primeros siglos de existencia, la recién fundada Al-Yazirat Tarif no pasó de ser una pequeña ciudad de pescadores. Pero a partir del siglo x comenzó a fortificarse la ciudad, los fatimíes habían llegado al norte de África amenazando a la dinastía Omeya reinante en Al-Ándalus. Por orden de Abderramán III se construyó una gran fortaleza en la ciudad, que fue finalizada en 960.
Estatua de Sancho IV, conquistador de Tarifa

Tarifa pasará en los siglos siguientes a depender primero del Reino Taifa de Algeciras en 1031 para más tarde hacerlo del de Sevilla en 1057.

A partir de 1085 las tropas comandadas por Alfonso VI amenazaban las fronteras del Reino de Sevilla de Al-Mutamid.

Es por ello que el sevillano debió pedir ayuda a los almorávides de Yusuf ibn Tasufin quien se estableció en Algeciras.​

Tras hacerse fuertes en las ciudades de Algeciras y Tarifa, los almorávides no se limitaron a defender a sus aliados, sino que comenzaron la conquista de Al-Ándalus.

Años más tarde, en 1147 fueron los Almohades los que, entrando a través del Estrecho de Gibraltar, se establecerían en toda la región hasta su declive tras la batalla de las Navas de Tolosa en 1212.

En 1231 Tarifa pasó a depender de nuevo del Reino Taifa de Algeciras tras la expulsión de los Almorávides de la zona.​

En 1273 el rey de Granada pidió ayuda a los benimerines del Marruecos entregándoles las ciudades de Tarifa y Algeciras donde se hacen fuertes y comienzan la defensa de la frontera occidental del Reino de Granada con Castilla. La importancia estratégica de la plaza hizo que en 1292 Sancho IV de Castilla pusiera cerco a la ciudad y la rindiera el 21 de septiembre de ese mismo año.

Tarifa quedó entonces en manos castellanas y su defensa se encargó a Alonso Pérez de Guzmán.

La amenaza benimerín fue, sin embargo, constante y en 1294 serían las tropas norteafricanas las que se presentarían frente a las murallas de Tarifa y a pesar de la dureza del asedio la ciudad resistió.

​ Ocurrió en este asedio que los benimerines capturaron al hijo de Alonso Pérez de Guzmán y ofrecieron a este liberarlo a cambio de la villa. Según las crónicas de la época, el defensor de Tarifa se negó a entregar la ciudad y ofreció su propio puñal para matar a su hijo.​

En 1340 pusieron de nuevo cerco a Tarifa las tropas benimerines; el gobernador de la ciudad en estos momentos era Juan Benavides. Tarifa resistió el sitio desde el 23 de septiembre hasta el 29 de octubre, día en el que llegaron al lugar las tropas de los reinos de Castilla y Portugal que obligaron a los sitiadores a replegarse hacia Algeciras y hacia la campiña tarifeña.

El día siguiente, el grueso de las tropas castellanas y portuguesas acometieron contra las norteafricanas en las proximidades del río Salado, cerca de la ciudad, derrotándolas en la hoy conocida como Batalla del Salado.
Edad moderna y contemporánea


En 1514, Carlos I de España concedió el título de Marqués de Tarifa a Fadrique Enríquez V delimitándose el año siguiente los terrenos y propiedades que pasarían a depender del marquesado. Las principales villas del señorío eran Bornos, Espera, Alcalá de los Gazules y la propia Tarifa.

En 1530, varios vecinos de la villa exigieron ante el rey la devolución de las tierras adquiridas ilegalmente, así como la devolución de los beneficios obtenidos de ellas durante los anteriores 15 años.​

En 1536, se firmaba la concordia entre el concejo de la ciudad y el marqués de Tarifa, pero al no cumplirse la resolución volvió a presentarse una nueva demanda en 1564, en la que se pidió la incorporación de los términos de Tarifa al patrimonio real. Habría que esperar hasta 1596 para que la Real Chancillería de Granada retirara el marquesado de Tarifa al ya quinto marqués Fernando IV Enríquez.​

A raíz de la toma británica de la ciudad de Gibraltar en 1704 Tarifa adquirió de nuevo gran importancia estratégica. Ya desde el siglo anterior se habían formado milicias en la ciudad que vigilaban y defendían la costa tarifeña hasta la Bahía de Algeciras frente al desembarco de piratas berberiscos, pero fue en 1705 cuando se formó oficialmente la llamada Compañía de Escopeteros de Getares integrada dentro del ejército español.

Esta compañía fue formada por vecinos tarifeños y tenía su centro de acción primero en la ensenada de Getares para más tarde hacerlo en el Fuerte de El Tolmo. Este cuerpo armado vería su fin en 1829.​

Comenzada la Guerra de la Independencia en 1808 tropas españolas se acuartelaron en la ciudad a la espera de los movimientos franceses en Cádiz. Un primer intento de ocupación fue llevado a cabo el 14 de octubre de 1811 por las tropas del general francés Godinot, que se dirigió hacia Tarifa, pero fue parado en el Paso de la Peña por fuego terrestre y naval enemigo, y no pudo proseguir; atacado por el general Ballesteros, se retiró hacia Sevilla, donde poco después se suicidó.​

El 20 de diciembre de 1811 las tropas napoleónicas al mando del General Jean-François Leval pusieron sitio a la ciudad, que se hallaba bien defendida por una guarnición de más de 2000 hombres de los ejércitos de España y Reino Unido; el 30 del mismo mes consiguieron abrir brecha en sus murallas, justo en el lugar en el que un arroyo atravesaba las murallas.

Las tropas francesas penetraron en la ciudad, pero encontraron fuerte resistencia por parte de los soldados españoles comandados por Francisco Copons, más tarde conde de Tarifa.

Las fuerzas francesas parecían superar a las tarifeñas y a punto estuvieron los defensores de rendirse hasta que debido a las fuertes lluvias se desbordó el arroyo y las tropas de Francia se vieron sorprendidas por la crecida de las aguas. Los soldados de Leval debieron abandonar el asalto y se retiraron de la ciudad el día 4 de enero de 1812.
Búnker construido en la década de 1940 en la playa de Los Lances como parte del Proyecto de fortificación del Estrecho

El 7 de marzo de 1925 salió a subasta la construcción en la ciudad de un puerto al abrigo de la Isla de Las Palomas quedando ésta adjudicada a la Sociedad Anónima de Construcciones y Pavimentos.​

En los años siguientes se procedió a construir los dos diques de abrigo que darían amparo a la flota pesquera y a los barcos que hacían la ruta hacia Tánger.

Las obras terminarían con la inauguración el 30 de mayo de 1944 de la escultura al Sagrado Corazón de Jesús en el extremo del dique del mismo nombre llamado popularmente punta del santo.​

Tras la finalización de la guerra civil española el área del Estrecho se vio sometida a un fuerte proceso de fortificación. En los alrededores de la ciudad de Tarifa fueron muchos los búnkeres de ametralladoras que se construyeron a lo largo de la costa al amparo del denominado Plan defensivo del Campo de Gibraltar.​

Años después, en 1954, la Empresa Nacional Bazán construyó frente al Castillo de Santa Catalina la Base Naval de Tarifa integrada en el puerto de la ciudad que supuso la llegada de lanchas torpederas y submarinos a la ciudad.​

En los decenios siguientes y de forma paulatina la ciudad se consagra como un importante centro turístico que evolucionará con el paso de los tiempos hasta el actual modelo de turismo deportivo ligado al mar y turismo rural.

3. Que ver y hacer en Tarifa, Imprescindibles


Basándonos en la experiencia del tiempo que pasamos en esta ciudad durante nuestra última ruta por Andalucía en coche y situada entre los lugares que ver en Andalucia más bonitos, hemos realizado esta lista de los que creemos son los 10 lugares que ver en Tarifa imprescindibles. ¡Empezamos!


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