Nisi Dominus aedificaverit domum in vanum laboraverunt qui aedificant eam. Nisi Dominus custodierit civitatem fustra vigilat qui custodit eam (Salmo 127) “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la construyen. Si el Señor no custodia la ciudad, inútilmente se desvela el que la guarda”


Patio del edificio sito en la Calle de las Bulas nº 11, Toledo. Fotografía: Jose María Gutiérrez Arias, Sección Vivienda, Consorcio de la Ciudad de Toledo. Año 2018.

Son múltiples y diversos los recursos decorativos utilizados en las casas históricas. Si bien cada época tiene los suyos, no es nada extraño ver viejas recetas en platos nuevos, recursos decorativos que se mantienen a lo largo de los siglos. Entre los motivos decorativos más singulares, y más utilizados en la arquitectura noble de la ciudad, se encuentran las inscripciones. 

Breves textos redactados en latín o en caracteres árabes en virtud de la antigüedad del edificio. Enrasadas, colocadas en molduras rectas o en nacelas ligeramente cóncavas, encontraremos las inscripciones dispuestas, de forma lineal, en las partes altas de las paredes de los patios o en los salones nobles de las casas. La temática suele ser de carácter religioso y siempre se busca dar solemnidad al espacio decorado, utilizándose textos o frases emblemáticas con ruegos, oraciones y glorificaciones.


En la entrada de hoy les mostramos una vista interior del inmueble nº 11 de la Calle de las Bulas, edificio que en breve va a ser rehabilitado. Este edificio sencillo, de gran belleza, tiene en su parte posterior un pequeño jardín con alberca. El conjunto casa-jardín es singular y un regalo para la vista. Contrasta su estrecha, mínima y opaca fachada a la calle, con su luz y amplitud de espacio interior. 

Es una casa tímida que esconde con discreción sus encantos. En la caja de su patio, corriendo sinfín a cobijo de los soportales de madera, encontramos una inscripción, un bellísimo texto correspondiente al Salmo 127 (126 según la numeración de la “Vulgata”), muy acorde con la ubicación de la casa en plena Judería.

Sobre este texto construyó Antonio Vivaldi una de sus obras religiosas más conocidas, considerada como una obra maestra. El «Nisi Dominus» fue compuesto alrededor de 1717 y es un auténtico regalo para el oído, con momentos de gran belleza.

 Aquí podéis ver un video con un fragmento del Nisi Dominus del músico veneciano acompañado por diversas imágenes de inscripciones pertenecientes a edificios del casco histórico de Toledo. Música: Nisi Dominus, RV 608 (“Cum dederit”) – Antonio Vivaldi – Soprano: Sandrine Piau. Fotografías de José María Moreno Santiago, Pedro Pablo Salvador Hernández y Jose María Gutiérrez Arias – Consorcio de la Ciudad de Toledo.

Jose María Gutiérrez Arias

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