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sábado, 13 de junio de 2020
martes, 17 de julio de 2018
sábado, 2 de junio de 2018
miércoles, 21 de junio de 2017
Corpus 2017, Toledo
PROGRAMACIÓN Y CALENDARIO FESTIVO DE LAS FIESTAS DEL CORPUS EN TOLEDO 2017
Todo Toledo se engalana para celebrar en Corpus, todos los años tiene lugar entre los meses de Mayo o Junio según caiga el calendario.
Estas fiestas tan antiguas casi como la ciudad, son vividas con gran fervor y sentimiento, y son las celebraciones mas importantes de la capital castellano manchega. Cae el 15 de Junio 2017.
PROGRAMA CORPUS CRISTI el Jueves 15 de Junio de 2017 serán las fechas en las que tendrá lugar la fiesta del Corpus por excelencia.
El desfile procesional tiene lugar a las doce de la mañana: todas las campanas de Toledo estallan en un grito unisono, impetuoso, repetitivo, sobrecogedor, y un conjunto de gigantes espera la salida para representar diferentes lugares del planeta en concreto los 5 continentes
PROGRAMACIÓN Y CALENDARIO FESTIVO DE LAS FIESTAS DEL CORPUS EN TOLEDO 2017
La procesión del Corpus sale de la catedral, con la Custodia y el cortejo de hermandades perfectamente ordenado, y el peculiar acompañamiento, formado por fieles mienbros de todas las hermandades y cofradías de la ciudad.
En la procesióm del Corpus de Toledo, la protagonista indiscutible es la Custodia, una arrogante obra de orfebrería del año 1515 realizada con esmero y delicadeza en oro puro y la mejor plata, una joya preciosa de 160 kilos;
Pero el Corpus en Toledo ya se prepara con casi dos meses de antelación, todo tipo de parafernalia decorativa se muestra en las calles por donde pasara la comitiva.
PROGRAMA OFICIAL CORPUS CHRISTI DE TOLEDO 2017 SUJETO A VARIACIONES ESTE PROGRAMA ES SOLAMENTE ORIENTATIVO Y LA INFORMACIÓN ESTÁ ESTRAIDA DE PROGRAMACIONES DE AÑOS ANTERIORES.
Los actos que no te puedes perder de está importantísima celebración son:
PREGÓN ANUNCIADOR DE LA SEMANA GRANDE DEL CORPUS CHRISTI.
Lugar: Teatro de Rojas Entrada libre hasta completar aforo.
FESTIVAL DE FOLKLORE.
Desfile con el siguiente itinerario: Plaza de Zocodover, Calle Comercio, Plaza de las Cuatro Calles, Calle Hombre de Palo, Calle Arco de Palacio, Plaza del Ayuntamiento.
CONCIERTO MÁXIMA CORPUS
ACTIVIDADES INFANTILES, JUEGOS Y CONCURSOS.
OFRENDA FLORAL de la CIUDAD 2017 presidida por el Sr. Arzobispo. Lugar: Puerta de los Reyes de la Catedral Primada. Con la participación de los colegios de la ciudad.
CABALGATA ANUNCIADORA Y DESFILE DE GIGANTONES, acompañados de la célebre "Tarasca", de la Banda de Música "Santa María de Benquerencia", la Charanga "Los Chatarras" y de un divertidísimo pasacalles de zancudos y gigantes. Salida: Plaza del Ayuntamiento, Itinerario: El de la Carrera Procesional.
INAUGURACIÓN DE LA CARRERA PROCESIONAL CORPUS por la Corporación Municipal precedida del Pertiguero, y con la participación de la Banda "Ciudad de Toledo" y de "Els Torneros" del Sexenni de Morella. Salida: Plaza del Ayuntamiento . Itinerario: El de la Carrera Procesional.
CONCIERTOS : Consulta también el programa de conciertos para el Corpus 2017
MASCLETÁ Lugar: Jardines del Alcázar.
SOLEMNE PROCESIÓN del Santísimo Corpus Christi en la Custodia de Arfe Salida: S.I. Catedral Primada, Puerta Llana.
PROGRAMA DEL CORPUS 2017 EN TOLEDO ACTIVIDADES, CONCIERTOS Y EVENTOS.
Una de las celebraciones españolas declaradas como de Interés Turístico Internacional, el evento de mayor envergadura de la ciudad toledana, el evento más importante para la comunidad católica pero también un acontecimiento de turismo: estamos hablando de las fiestas del Corpus en Toledo. Se trata de una famosa procesión que ya cuenta con 5 siglos de antigüedad, y que amalgama tradiciones religiosas con costumbres típicas en una celebración sin precedentes.
El evento tiene lugar un día jueves, dos meses después del Domingo de Resurrección. En él participan el Cardenal, autoridades religiosas y gubernamentales, como así también miembros de las diferentes Cofradías. Los días anteriores, la ciudad comienza a prepararse para recibir el paso de la Eucaristía. Buena parte de las calles son recubiertas con toldos antiquísimos, conservados especialmente para la ocasión; la gente reparte hierbas aromáticas por el suelo, preparándolo para el paso del Santísimo. Los fieles que viven en casas con balcones o terrazas, los adornan con banderas y otras decoraciones simbólicas. Por supuesto, la imponente Catedral se viste de gala con una serie de tapices holandeses que datan de la época barroca.
También, el día anterior salen bandas de música recorriendo las calles de la ciudad, impregnando la atmósfera de fervor y alegría. Las fiestas del Corpus en Toledo se anuncian con un estruendo de dianas y bombas. Una compañía de instrumentos musicales se pasea por la ciudad, mientras el cuerpo militar ocupa sus puestos. A media mañana, una salva de morteros avisa que el cortejo saldrá de la Catedral.
La procesión del Jueves se divide en dos momentos: en primer lugar, pasa el cortejo de las Cofradías y los gremios, encabezados por una gran cruz que data del XVI. Los Caballeros Mozárabes, los del Santo Sepulcro, los del Corpus Christi completan la primera parte del desfile. Resulta impactante ver a los grupos engalanados con sus uniformes, marchando al ritmo de la música seguidos de una multitud.
El segundo momento del desfile está protagonizado por el clero, el Cabildo Primado, la Custodia de Arfe, el Arzobispo, las autoridades civiles del gobierno y los jefes del Ejército. Todo un conjunto de personalidades importantes de la vida pública española se congrega para hacer honores a Cristo Sacramentado. El elemento más importante de las fiestas del Corpus en Toledo es la Custodia, un objeto de arte en cuyo interior se atesora la Eucaristía. Fue labrada en la época del Renacimiento y demandó un trabajo de nada menos que siete años
Un Corpus más ardiente que el sol
Un año más, la Custodia de Arfe recorrió las calles de Toledo en medio de la devoción religiosa y la atracción turística a más de 40 grados centígrados
Toedo ha vuelto a brillar, incluso más que el propio sol que cayó a plomo sobre la ciudad, en la celebración del Corpus Christi, que congregó un año más a miles de espectadores para contemplar el paso de la procesión. Y todo ello, a pesar del sofocante calor, con temperaturas de 40 grados durante el acto central. El desfile procesional discurrió por las calles engalanadas de la ciudad, sin que se registraran incidencias destacables relacionadas con el calor, en medio del envolvente aroma a incienso, a tomillo, a romero y a otras plantas aromáticas. Esta fiesta, declarada de Interés Turístico Internacional, se ha celebrado este año con la provincia de Toledo en alerta naranja, por lo que el Ayuntamiento repartió 3.500 abanicos en diferentes zonas del casco histórico entre el público.
La procesión de este año partió hacia las 11:00 horas de la catedral primada, aunque la Custodia de Arfe no salió del recinto hasta las 12:00 horas, y llegó a la Plaza de Zocodover hacia las 12:25 horas, en medio de una cerrada ovación de las numerosas personas que la llenaban.
Una vez en Zocodover, la Custodia de Arfe se situó bajo el Arco de la Sangre, donde el arzobispo de Toledo y primado de España, Braulio Rodríguez, hizo la tradicional alocución antes de que impartiera la bendición su antecesor en el cargo y actual arzobispo de Valencia, el cardenal Antonio Cañizares. La alocución del arzobispo primado la escucharon, desde los balcones de la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha, la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, y los secretarios de Estado de Cultura, Fernando Benzo, de Educación, Marcial Marín, y de Defensa, Agustín Conde, así como los embajadores de varios países europeos e hispanoamericanos.
En el desfile procesional participó el presidente de Castilla-La Mancha,Emiliano García-Page, acompañado de los consejeros de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, y de Educación, Cultura y Deportes, Ángel Felpeto, así como la Corporación municipal de Toledo y la Diputación Provincial.
No pudieron procesionar la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, aquejada de una dolencia cervical, y el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Vaquero.
Para la procesión, las calles del casco histórico de Toledo estuvieron engalanadas con pendones, mantones, tapices, flores y reposteros e impregnadas por el aroma del tomillo y el romero esparcidos por las aceras. Este año, 25.000 tallos de rosas color rojo carmesí tiñeron las calles toledanas, además de 2.000 plantas y 4.000 metros de guirnalda de boj.
A su llegada a la plaza de Zocodover, el arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, parafraseó a Santo Tomás para recordar que la vida de Cristo «se alcanza aquí para que cada uno de sus discípulos se parezca a él». «Que lluevan aplausos en Toledo», ordenaba Rodríguez, que veía como los abanicos aleteaban sumándose al homenaje. «La Eucaristía terrestre es la acción eterna en el tiempo, también en el nuestro, de Jesucristo mismo. Mirad, hermanos, a Cristo, en esta hermosa Custodia. Sin duda veréis tantos infinitos rostros de los que hoy son sus hermanos, en muchos de los cuales no está en Gloria, sino en muchas tribulaciones», subrayó momentos antes de llamar a Padre Nuestro a los asistentes y de ceder el paso a su antecesor en el cargo y ahora arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, para que procediera a la bendición. De nuevo entre aplausos y pétalos blancos, la Custodia reanudaba su camino para entrar por la calle Sillería hasta San Nicolás y Alfileritos.
En el balcón de autoridades, junto a la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, presenció la celebración del Corpus el embajador de Honduras en España, Norman García, quien quiso destacar la «gran participación» de toda la sociedad toledana en su día grande. García puso el acento en cómo las ciudades españolas, en especial Toledo, «han sabido conservar su parte más antigua logrando fusionar la parte contemporánea sin que resulte chocante».
No fue el único embajador que pudo presenciar la llegada de la Custodia. Junto a él estuvieron los representantes de Chipre, Hungría, Polonia, Grecia y República Checa. Este desfile procesional, por primera vez en mucho tiempo, no contó con ningún representante del Parlamento regional.
http://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/ciudad/abci-multitud-agolpa-paso-custodia-arfe-201706151330_noticia.html
domingo, 7 de mayo de 2017
Mañana de Corpus en Toledo
Mañana toledana de un jueves de Corpus (...) Detrás de la custodia monumental de la Catedral, que es una pequeña catedral de oro, marcha el Estado Mayor compuesto de oficiales disímbolos: altos, obesos, marciales, impasibles, luciendo condecoraciones.
Todos van descubiertos, llevando en la siniestra la gorra de gala. Luego la Academia. Después los nobles con hábitos, con, para nosotros, indescifrables atributos; capas blancas, palios, ornamentos, caballeros de Santiago, órdenes religiosas de casacas moradas, túnicas, cordones, bordones con significado, adornos de los altares, camándulas, libros santos. Y los niños de vestiduras diversas. Y el pueblos sin más traje que la fe...
La custodia enorme lanza destellos cuando el sol quiere penetrar su secreto. Las calles están arboladas y en el suelo brincan arabescos de luz. Una madeja de armonías se acopla en sectores para ascender en canto.
En las calles y en los balcones se prosternan; luego agitan pañuelos y arrojan flores; o baten palmas. Pasó Dios y ese desfile es pagano ya, aunque vaya presidiendo el Primado de España y su Cabildo, los Obispos y Monseñores, los curas de los pueblos distantes, los monaguillos con estandartes, incensarios y cirios erguidos.
En las calles y en los balcones se prosternan; luego agitan pañuelos y arrojan flores; o baten palmas. Pasó Dios y ese desfile es pagano ya, aunque vaya presidiendo el Primado de España y su Cabildo, los Obispos y Monseñores, los curas de los pueblos distantes, los monaguillos con estandartes, incensarios y cirios erguidos.
Hernán Robleto. Color y Calor de España (1957)
miércoles, 3 de junio de 2015
La Tarasca de Toledo, el Mito y el Rito
La Tarasca como mito está ligada a la leyenda provenzal del siglo XI, quizá anterior, relacionada con la devoción a Santa Marta.
La tarasca, en francés, la tarasque, pronunciado taRask, es una especie de dragón monstruoso cuyos orígenes podrían remontarse a la mitología celta.
Durante la Edad media, alcanza gran popularidad una leyenda sobre la tarasca y santa Marta en la región francesa de Provenza, que se recoge en La leyenda Dorada de Jacobo de Vorágine y que aparece citada en un libro titulado La Leyenda Dorada (1264), cuyo autor es el monje dominico Santiago de la Voragine: La Tarasca vivía en un pantano próximo a la ciudad de Tarascón, en Francia.
El animal causaba muchos daños y pérdidas humanas, de forma que un grupo de lugareños decidieron matarlo. La Santa pasaba por el lugar cuando el animal iba a dar fin de los cazadores, así que apaciguó al animal y cabalgó sobre él demostrando a todos que había dejado de ser peligroso. De ésta forma ocurrió el milagro.
La confusión ha surgido puesto que en España también hay un pueblo llamado Tarascón, además de otro de nombre Tarancón. Las tradiciones sobre la Tarasca española parecen ser posteriores, del siglo XIV más o menos, y con ciertos añadidos poco
Los españoles llevaron la tradición a América donde se unió a leyendas locales sobre seres similares y se fundió con el nombre de la cultura de los indios tarascos(sw ignora el origen del nombre) de México dando lugar a confusiones y pistas falsas
LEYENDA EN FRANCIA
Al dispersarse los discípulos de Cristo después de la Ascensión de su Maestro al cielo, Marta, María Magdalena, san Maximino –que las había bautizado y estaba encargado por el Espíritu Santo de velar por ellas–, Lázaro su hermano y muchas otras personas más, por orden de los infieles embarcaron en un navío desprovisto de remos, velas, timón, de cualquier instrumento que pudiera servir para gobernarlo, y de alimentos para sustentarse; y a bordo del mismo, conducido milagrosamente por Dios, arribaron a Marsella, donde desembarcaron; poco después se trasladaron a Aix y convirtieron a la fe de Cristo a los habitantes de la región.
Marta era una mujer decidida y muy elocuente. En un bosque situado en las proximidades del Ródano entre Arlés y Aviñón había por aquel tiempo un dragón cuyo cuerpo más grueso que el de un buey y más largo que el de un caballo, era una mezcla de animal terrestre y de pez; sus costados estaban provistos de corazas y su boca de dientes cortantes como espadas y afilados como cuernos. Esta fiera descomunal a veces salía de la selva, se sumergía en el río, volcaba las embarcaciones y mataba a cuantos en ellas navegaban.
Se tenía por cierto que el espantoso monstruo había sido engendrado por Leviatán y por una fiera llamada onaco u onagro, especie de asno salvaje propio de la región de Galacia, y que desde este país asiático había venido nadando por el mar hasta el Ródano, y llegado a través del susodicho río al lugar donde entonces se encontraba. Se decía también que este dragón, si se sentía acosado, lanzaba sus propios excrementos contra sus perseguidores en tanta abundancia que podía dejar cubierta con sus heces una superficie de una yugada; y con tanta fuerza y velocidad como la que lleva la flecha al salir del arco; y tan calientes que quemaban como el fuego y reducían a cenizas cualquier cosa que fuera alcanzada por ellos.
Marta, atendiendo a los ruegos de las gentes de la comarca, y dispuesta a librarlas definitivamente de los riesgos que corrían, se fue en busca de la descomunal bestia; en el bosque la hallo, devorando a un hombre; se acercó la santa, la roció con agua bendita y le mostró una cruz. La terrible fiera, al ver la señal de la cruz y al sentir el contacto del agua bendita, se tornó de repente mansa como un cordero. Entonces Marta se acercó y le pasó por el cuello cíngulo de su túnica y, usando el ceñidor a modo de ramal, la sacó de entre la espesura del bosque, la condujo a un lugar despejado, y allí los hombres de la comarca la alancearon y mataron a pedradas.
Esta leyenda denota la popularidad que alcanzó la tarasca durante la Edad Media en Provenza, pero habría que analizar esto con más profundidad. Un buen indicio a seguir son los topónimos, de los que conozco dos que podrían estar relacionados con esta criatura: –Tharaux y, claro está, Tarascoun (Tarascón)–, aunque hay que tener muchísimo cuidado con esto, que por ahí cerca estaba Tarraco y la Tarraconensis, cuyas etimologías no terminan de estar claras.
A pesar de que la Iglesia había establecido una normativa sobre la procesión del Chorpus Cristi (al parecer, tengo que cotejarlo, desde el concilio de Vienne de 1311 presidido por el papa Clemente V), en cada localidad se adaptaba al folclore y gusto particular. No sé si ya por entonces la tarasque formaba parte de las procesiones de Provenza, pero lo que sí está documentado es que en el año 1474, el rey francés René d’Anjou institucionaliza su presencia con los llamados Chevaliers de la tarasque.
La tarasca y don Quijote
A medida que los autos sacramentales fueron siendo cada vez más alegóricos, las tarascas se fueron incorporando a varias procesiones del Corpus francesas, italianas y españolas: unas fiestas que, a lo largo del siglo XVI, se fueron enriqueciendo con dramaturgias alegóricas que cada tenían menos de religioso y más de folclórico. Es difícil reconstruir cómo se fue expandiendo esta incorporación de la tarasca a las fiestas de Semana Santa, pero es probable que fuera gracias a las compañías itinerantes de actores que iban de pueblo en pueblo representando estas obras. Don Quijote se cruza con una de estas compañías y, como es habitual, el caballero de la triste figura sale malparado.
LA TARASCA TOLEDO
Así narraba J. Moraleda y Esteban en 1894 en su obra “Fiestas Toledanas” tan curioso desfile:
“De antiguo, en Toledo y en otras poblaciones, viene la costumbre de utilizar para todo festejo público las enormes figuras de pasta y telas nominadas gigantones, gigantillas y tarasca.
Los que en nuestra ciudad existían eran todas figuras alegóricas de escaso mérito artístico, por lo que se substituyeron en 1755 con los que hoy se conservan, que representan, los mayores, las cuatro partes del mundo ofreciendo al Creador los frutos de los respectivos países, y el Cid Rui Díaz; los dos más pequeños, de cabeza voluminosa, dos bufones, y la bestia del Apocalipsis –vulgo tarasca- con una dama en el lomo, a la que el pueblo llama Ana Bolena.”
En 2009 se han restaurado varios gigantones que desfilarán durante las fiestas del Corpus por las calles de Toledo, pero sin duda alguna el personaje más interesante y que despierta la curiosidad en los mayores y el pavor en los más pequeños es “La Tarasca”, ser mitológico de probable procedencia provenzal, como narra la leyenda de esta zona de la actual Francia.
En Toledo, este monstruo tiene “cuerpo de galápago, alas de vampiro y cabeza de serpiente, que desprende humo por la nariz”. Rodriguez Bausá, en su “Toledo insólito” (Ed. Bremen, 2003), afirma que “desconocemos cuando apareció por vez primera este monstruo en la procesión, porque lo que parece claro es que, cuando el Papa Urbano IV promulga la Bula Transiturus, por la que se instituye la fiesta del Corpus, no existía en Toledo esta imagen.”
Según Caro Baroja la tarasca representa la herejía vencida por la fe, siendo como una bestia del Apocalipsis con Ana Bolena en forma de muñeca inquieta montada encima, por ser esta mujer impulsora del cisma anglicano entre Enrique VIII y los católicos. A esta figura se la conoce como “tarasquilla”, y es una clara alusión a sentimientos que deben ser desechados como la avaricia y el orgullo
Carlos Pascual, en su magnífica “Guía Secreta de Toledo” (Al-Borak, 1976), afirma que “hasta no hace muchos años había una señora que mostraba la Tarasca en la Catedral, donde se guardaba hasta hace no mucho. Estaba encerrada en una habitación con los gigantes y cabezudos.
El monstruo, sigue Pascual, desfilaba durante la procesión del Corpus asustando a los chicos y divirtiendo a los grandes. Mediante un resorte, abría sus fauces y agitaba la cabeza, mientras en su lomo rugoso giraba una muñeca desmelenada que la gente llamaba Ana Bolena. Un viajero francés del XVII, A. Brunel, la escribir sobre los muñecos y monstruos que desfilaban en los cortejos religiosos en España, decía del de Toledo:
“Me han hablado de otra máquina espantable que rueda ese día; la llaman la Tarasca, del nombre de un bosque que dicen haber habido en otro tiempo en Provenza, en el lugar donde está frente por frente a Beaucaire, a orillas del Ródano, la ciudad de Tarascón.
Sostienen que era tan enemiga del género humano como la que sedujo a nuestros primeros padres en el Paraíso Terrenal, a la que los antiguos llamaron Behemont. Cuenta que Santa Marta la venció, sujetándola con su cinturón, por las oraciones continuas que para ello dirigió a Dios”.
Narra también la tradición que cuando los labradores veían este monstruo intentaban a los que la llevaban quitarles la caperuza, de ahí que se acuñara el calificativo de “Tragacaperuzas”.
Hace ya muchos años la Tarasca ocupaba un puesto destacado en el cortejo procesional, ya que lo encabezaba, despertando sentimientos de terror a los asistentes. En el siglo XVIII la Tarasca dejó de desfilar, prohibida, pero poco tiempo después volvió de nuevo a lucir su repugnante cuerpo durante el Corpus.
Hace algunos años tampoco desfilaba, debido a su mal estado de conservación. Fue el consistorio el que se decidió a recuperar esta curiosa tradición creando una copia, que hace pocas semanas se ha restaurado, junto con sus compañeros de desfile. El día 10 de junio de 2009, a las 19 horas asistimos de nuevo a su desfile por las calles toledanas, haciendo el recorrido de la procesión, eso sí, un día antes.
• Domingo, febrero 20th, 2011
http://www.caminandoporparedes.com/blog/?p=3302
miércoles, 11 de junio de 2014
jueves, 15 de mayo de 2014
La Tarasca y los Gigantones del Corpus de Toledo
Una de las tradiciones más características de la ciudad de Toledo, en concreto de las fiestas del Corpus, es el desfile de Gigantes y Cabezudos acompañados por la Tarasca, también conocido como "Cabalgata Anunciadora de las Fiestas del Corpus"
Desfile de Gigantones
Se celebra dos veces: la víspera de la procesión del Corpus y la misma mañana de la procesión.
El cortejo está integrado por la Tarasca, los Gigantes y los Cabezudos que bailan y danzan con alegría acompañados por bandas de música por las calles y plazas del casco histórico toledano
Son 8 gigantones que representan los 4 continentes que se conocían en aquella época: Europa, Asia, América y África, representados por dos parejas de cada continente.
Han sido restaurados recientemente por la escuela taller de restauración del ayuntamiento de Toledo y recuperados para la fiesta
La segunda colección es más reciente, de los años 80 del siglo pasado, cuando la junta pro-Corpus de la ciudad decide recuperar esta antigua tradición y construye estos nuevos gigantones, junto con una nueva tarasca.
Representan a los Reyes Católicos, los Reyes Musulmanes y el Alcalde y la Alcaldesa de la ciudad
La Tarasca es otra pieza fundamental en este cortejo: tiene forma de dragón alado y sobre su lomo, podemos ver una muñeca conocida como "tarasquilla" que, según cuenta la tradición toledana, es Ana Bolena, mujer de Enrique VIII y causante del cisma anglicano.
Este mítico dragón escupe por su boca humo y fuego y se dedica a asustar a los niños toledanos y a los visitantes que llenan las calles para ver su desfile.
Estas originales obras de arte se encuentran durante todo el año en la llamada "sala de gigantones" de la catedral de Toledo, a la que se accede por el claustro alto.
Fuente: http://retalesdemitierra.blogspot.com.es/2011/02/la-tarasca-y-los-gigantones.html
sábado, 3 de mayo de 2014
Alfonso XIII en el Corpus de Toledo
El Rey de España Alfonso XIII, por segunda vez, visita Toledo; pero esta vez no se presenta en la Imperial Ciudad de incógnito, tal y como hizo el día de Jueves Santo, durante el cual los caballeros del Santo Sepulcro dieron Guardia de Honor al Primado y a su Majestad.
El Rey retrasó la hora de la misa en la capilla del Palacio Real, para trasladarse a Toledo con todo su séquito, para escuchar el pregón anunciador de las fiestas del Corpus Christi. El pregón se lanza desde el balcón del Palacio del Primado y el Doctor Segura invita al Rey Alfonso XIII a asistir a los cultos de la Iglesia Primada el viernes 8 de Junio de 1928.
El Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro esta esperando a su Majestad el Rey, formado desde las cinco y media. Junto al Capítulo se encuentran, el Excelentísimo señor General Gobernador Militar, coroneles de la Academia Militar, Guardia Civil, Colegio de Huérfanos y Zona de Reclutamiento; teniente coronel de la fábrica de armas señor Uzanáriz, nutridas comisiones de jefes y oficiales de todos los departamentos militares incluso de la Benemérita, los Señores Presidentes de la Dip***ción y de la Audiencia, tenientes de alcalde señor Echeverría y Serrano, secretarios del gobierno civil y del Ayuntamiento, presidente de la Asociación de la Prensa y otras distinguidas personalidades.
Llega un coche de la Casa Real y para frente a la puerta de Palacio, apeándose el Soberano y el Duque de Miranda, que le acompañaba, y el Ministro de Gracia y Justicia, gobernador civil y alcalde que recibieron al monarca en la entrada de la ciudad (Puerta de Bisagra). El soberano estrechó la mano al General Martín y a pie, siguió a la Puerta del Perdón. Su Majestad, después de saludar a la Bandera de la Academia, expresó al Primado su afecto, pasando a revistar a la compañía que le rindió honores. Junto al Primado presenció el desfile de la compañía, felicitando al General Martín.
Llega su majestad a las 18,30 horas a la Catedral, y se dirige a la Puerta del Perdón guardada por la Guardia de Honor del Cardenal Primado, le siguen al Rey, el obispo preconizado de Lugo y seguido del Ministro, Duque de Miranda, y autoridades. El Capítulo, precediendo al Monarca y al Primado, penetra en el templo y encuadra el Altar Eucarístico, acotándolo. El Rey de España tiene asiento al lado del Evangelio en severo sitial con reclinatorio, teniendo por dosel la boyante colcha del Cardenal Mendoza, blasonada con su cruz, la de los caballeros del Santo Sepulcro. Junto al Rey, en su tribuna se postran también el Ministro de Gracia y Justicia y el Duque de Miranda, con algunos más de su séquito. El Cardenal se sitúa frente al Soberano y junto a él, el Obispo de Lugo y capellanes. Los caballeros montan guardia ante el Altar flanqueando como Guardia de Corps al Soberano y al Cardenal.
El Cardenal Primado reza tres Ave Marías, alternadas con el canto popular. Rezadas las preces, se organiza y pone en marcha la procesión para trasladar al Santísimo al Altar de la Capilla Mayor de la Catedral.
El Cardenal Dr. Segura es portador del Cuerpo del Señor Sacramentado. Sigue su Majestad el Rey de España, y al monarca da escolta el Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro. Inmediatamente se reza un Padre Nuestro por la Patria y por el Rey.
La capilla, orquestada y voces, dirigidas por el maestro Ferré, ejecutó el motete "Tomad Señor..." de J. Alfonso, después de la cual siguió una plática del Cardenal, que puso por texto estas palabras de David:
"Bienaventurado el pueblo que tiene por Señor a su Dios".
Con su verbo, el Doctor Segura expresó los anhelos de volver a España a la Gloria que alcanzó con su Fe Eucarística, restaurando en el pueblo aquellos merecimientos que la hicieron proclamar como sus glorias de familia las dedicadas a la Eucaristía. Este, dijo, sería el objeto de sus conversaciones, durante estos días, en los que trataría de describir el cuadro de nuestra Patria eminentemente Eucarística en su legislación y sus costumbres, que fueron como los sillares de nuestra prosperidad y del prestigio que alcanzamos en el mundo.
La liturgia Mozárabe, tesoro de nuestras tradiciones, la literatura, el arte, los templos, los autos sacramentales, los reyes, todo en fin inesperado en la Eucaristía que llegó a formar un pueblo fiero en el campamento, y manso como el cordero en la Iglesia.
Expuso el Cardenal el salmo de David, que sirve de texto, haciendo justísimas aplicaciones a las circunstancias de los tiempos que corrían, con la augusta presencia del Rey que en día memorable dedico España entera a Dios y que continuamente esta dando ejemplos de alto catolicismo, como en esta visita dedicada a Toledo, en manifestación de acendrada fe, postrándose reverentemente ante Jesús sacramentado de donde le han de venir el auxilio y fortaleza para la dirección de su pueblo. Por esta razón, según el Cardenal, es deber mayor, pedir a Dios ampare y defienda a su majestad y real familia para que su dirección católica y creyente siga influyendo en las leyes, en las costumbres y en la vida pública para honor y gloria de todos y prosperidad de nuestra Patria. Terminada la plática, la Capilla ejecutó el motete "Alma de Cristo" y el Señor Cardenal se revistió de pontifical para la reserva.
La procesión y la reserva con el Santísimo fueron uno de los actos más solemnes que se recuerdan en la Catedral de Toledo. El Cardenal ofició revestido de pontifical y fue asistido por dignidades eclesiásticas. La capilla ejecutó el "Tamtun ergo" de M. Viñas e inmediatamente el Doctor Segura dio la bendición solemne al Santísimo. Después se organizó la procesión, hasta la capilla Mayor bajo palio, del cual llevaban las varas los gobernadores civil, militar y presidentes de la Dip***ción y de la Audiencia, el alcalde y los coroneles de la Academia, Zona y Huérfanos.
Tras el Santísimo marchaba el monarca, con un hacha encendida, seguíanle el Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro haciéndole Guardia de Honor, las autoridades y el Cabildo, con el Ministro de Gracia y Justicia y el Duque de Miranda. Llegados a la Capilla Mayor el Rey ocupó su trono, al lado del evangelio y al reservar al Santísimo subió también al Sagrario, usando de su privilegio reservado a los Reyes de España, hasta dejar el Cuerpo Sacramentado de Cristo en el Tabernáculo.
Acabado el acto, cubre el Capítulo el paso del Rey y el Primado hasta salvar el atrio catedralicio. Su Majestad el rey Alfonso XIII, andando lenta pero marcialmente, inspecciona a los caballeros formados, y tras pasarles revista les saluda con reverente inclinación al Guión del Capítulo. El Cardenal Segura estaba lleno de satisfacción por la revista del Rey a sus Caballeros del Santo Sepulcro, y con toda bondad se dirige al Prioste expresándole su reconocimiento y alegría, mientras el Rey dirigiéndose a los dos, les dice:
"Si, Eminencia en verdad forman lucida Guardia de Honor Primacial. Es mi deseo que siempre que venga a Toledo, también la suya sea mi Guardia de Honor".
El Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro, en filas de a dos y flanqueando al Rey y al Primado, entraron en Palacio donde el Rey departió en privado con el Capítulo.
Tal acontecimiento fue presidido por Toledo entero, y los que lo vieron nunca lo olvidarán. Mientras, cerca, muy cerca de todo lo que sucedía en la explanada de la Catedral se encontraban, los Gobernadores Civil y Militar, el Alcalde de la Ciudad, el Duque de Miranda y los Ministros de Hacienda y de Gracia y Justicia, entre otras muchas personalidades que acompañaban al Rey.
Fuentes: http://cofrades.pasionensevilla.tv/profiles/blogs/alfonso-xiii-en-el-corpus-de
http://www.fernandoorgambides.com
miércoles, 19 de marzo de 2014
La Custodia del Corpus Christi
Se guarda en la sala del Tesoro de la Catedral de Toledo. La custodia de Arfe no es más que el edículo idóneo para realzar la custoria interior, también gótica, de dos pies de alta, de oro purísimo, con abundantes esmaltes y pedrería.
Había mandado Isabel la Católica hacer una custodia con el primer oro que trajera Cristóbal Colón de América; confió el encargo, según parece, al artífice barcelonés Almarique, que empleó en su obra 17 kilos del rico metal. Al morir Isabel, el canónigo toledano Alvez Pérez de Montemayor, por orden de Cisneros, compró esta custodia de la testamentaría regia en un «ciento treinta y cuatro mil ochocientos dieciséis maravedises».
El canónigo López de Ayala sustituyó más tarde, su viril por otro que labró Pero Hernández. La invasión francesa puso en peligro tan preciado tesoro, y el Cardenal Borbón lo salvó de la rapacidad de los soldados de Napoleón llevándoselo consigo a Cádiz, donde permaneció hasta el fin de la guerra de la Independencia.
A Cisneros le pareció poco la custodia de la Reina Isabel. Quería otra custodia más suntuosa para alojar la Hostia Santa en las procesiones del Corpus, y ordenó al Canónigo López de Ayala que encargase proyectos o «trazas», como se decía entonces, a Diego Copín de Holanda, Juan de Borgoña y Enrique de Arfe.
Quince millones de maravedises hubo de pagar la Catedral por tan maravillosa joya. El lector se dará idea de lo que representaba entonces esta suma si añadimos que por 2.000 maravedises se compraba entonces una vaca; 7.500 hubieran podido comprarse con lo que valió la custodia.
La custodia presenta en su conjunto el aspecto de una maravillosa torre gótica de líneas vibrantes, cuajada de agujas, pináculos y pequeñas estatuillas bajo doseletes. Se invirtieron en su construcción }8 kilos de oro y 183 de plata; mide dos metros y medio de altura; se compone de 5.600 piezas y 12.500 tornillos; ostenta 260 estatuillas; pesa 17 arrobas y una libra.
Sobre su base, exagonal, se levantan los robustos pilares, se cierran las pequeñas bóvedas, se traza la crucería, se afirman los arbotantes, se bordan los repujados, se engarza todo con tal maestría y delicadeza que admira tanto el conjunto como el detalle, la solidez de la ejecución como la delicada expresión artística. Magnífica réplica de ella es la talla en madera que se ostenta en el centro del retablo de la Capilla Mayor de la Catedral, pieza realmente singular y de inestimable valor.
La planta exagonal de la custodia se asienta sobre una base de doce frentes, no dorada para que en ella resalten los escudos de armas allí tallados. Son, además del de la Catedral, el del Cardenal Cisneros, que la mandó hacer; el de don Diego López de Ayala, entonces Canónigo Obrero; el del Cardenal Quiroga, que la mandó dorar; el del Cardenal Alberto de Austria y el del Canónigo Obrero don Francisco Monsalve, que la vieron terminada en 1595. Los lados de la base tienen inscripciones grabadas, alusivas a las mejoras y reformas impulsadas por cada uno de los cuatro arzobispos.
La que se lee a la espalda está escrita en latín, como todas las demás, y se refiere a Cisneros. Dice así: «Don Francisco Jiménez, Cardenal Arzobispo de Toledo, Gobernador de España y conquistador de Africa, mandó hacer esta custodia del Santísimo Cuerpo de Cristo, la cual se concluyó en sede vacante, siendo Obrero Diego López de Ayala. Año del Señor 1524.»
A mediados del siglo XVIII, el hijo mayor de Felipe V, Luis de Borbón, entonces Arzobispo de Toledo, mandó construir la peana. No había de desmerecer de tan armónico conjunto y mandó revestirla de plata. Lo hizo el toledano Manuel Bargas, acomodando su obra al dibujo de Narciso Tomé. Cuatro forzudos angelotes, en corro, de plata y bronce dorado, sostienen la plataforma en que descansa la custodia. Acusa el discutible gusto artístico de la época, pero contribuye eficazmente a realzar la maravillosa joya de Arfe.
Otras labores de relieve aparecen en sus costados; en el centro destaca el blasón de la Catedral. Unas cenefas de forma caprichosa cubren los frentes del robusto tablón en que la custodia descansa. Sobre la peana se ostenta la joya en la Sala del Tesoro de la Catedral; sobre ella figuró también en el Congreso Eucarístico Internacional de Barcelona y en la exposición de Carlos V celebrada en el Hospital de la Santa Cruz, de Toledo.
Fuente: http://www.architoledo.org/Corpus/Custodia.htm
lunes, 3 de febrero de 2014
domingo, 17 de noviembre de 2013
Historia del Corpus Christi de Toledo
Esta fiesta surgió en la Edad Media, cuando en 1208 la religiosa Juliana de Cornillon promueve la idea de celebrar una festividad en honor al cuerpo y la sangre de Cristo presente en la Eucaristía.
Así, se celebra por primera vez en 1246 en la Diócesis de Lieja (Bélgica).
En el año 1263, mientras un sacerdote celebraba la misa en la iglesia de la localidad de Bolsena (Italia), al romper la hostia consagrada brotó sangre, según la tradición.1 La Ciencia ha tratado de explicar este suceso atribuyéndolo a la probable presencia en el pan del pigmento rojo prodigiosina segregado por la bacteria Serratia marcescens.2 Este hecho, muy difundido y celebrado, dio un impulso definitivo al establecimiento como fiesta litúrgica del Corpus Christi.
Fue instituida el 8 de septiembre de 1264 por el papa Urbano IV, mediante la bula Transiturus hoc mundo. A Santo Tomás de Aquino se le encarga preparar los textos para el Oficio y Misa propia del día, que incluye himnos y secuencias, como Pange Lingua (y su parte final Tantum Ergo), Lauda Sion, Panis angelicus,Adoro te devote o Verbum Supernum Prodiens.
Fue instituida el 8 de septiembre de 1264 por el papa Urbano IV, mediante la bula Transiturus hoc mundo. A Santo Tomás de Aquino se le encarga preparar los textos para el Oficio y Misa propia del día, que incluye himnos y secuencias, como Pange Lingua (y su parte final Tantum Ergo), Lauda Sion, Panis angelicus,Adoro te devote o Verbum Supernum Prodiens.
En el Concilio de Vienne de 1311, Clemente V dará las normas para regular el cortejo procesional en el interior de los templos e incluso indicará el lugar que deberán ocupar las autoridades que quisieran añadirse al desfile.
En el año 1316, Juan XXII introduce la Octava con exposición del Santísimo Sacramento. Pero el gran espaldarazo vendrá dado por el papa Nicolás V, cuando en la festividad del Corpus Christi del año 1447, sale procesionalmente con la Hostia Santa por las calles de Roma.
En muchos lugares es una fiesta de especial relevancia. En España existe el dicho popular: Tres jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión, lo que da idea del arraigo de esta fiesta.
Las celebraciones del Corpus suelen incluir una procesión en la que el mismo Cuerpo de Cristo se exhibe en una custodia
La fiesta popular empieza la víspera, cuando cada toledano comprueba personalmente si todo está preparado y si los demás están haciendo lo mismo. Cientos de sillas desvencijadas reservan el sitio para la colocación de los asientos apropiados que se alquilan con antelación para ver la procesión en primera fila.
La primera noticia que se tiene en Toledo de la festividad del Corpus Christi se remonta a 1342, cuando se habla de la cera que se repartió a los clérigos de la catedral para la fiesta del Señor, pero sin saber exactamente en qué consistió tal celebración.
Habrá que esperar al año 1418 para conocer por primera vez de la procesión eucarística por las calles toledanas.
A la solemne procesión, que se puede seguir desde las sillas habilitadas en las calles, se añade la posibilidad de visitar los patios de las casas señoriales y palacios, que se abren al público en la festividad del Corpus, además de otros actos y espectáculos.
En este día, la famosa Custodia -elaborada porEnrique de Arfe, de ahí su nombre- se saca en procesión por las estrechas y empinadas calles de la ciudad. La mezcla de olores a tomillo, flores y romero es el aroma que sumerge y evoca a todo el que está allí, a tiempos remotos. Para todo toledano, este momento tiene un sentimiento especial, puesto que es el Cuerpo de Cristo sacramentado el que pasea por nuestras calles, cobijado en una auténtica obra de arte de orfebrería del siglo XVI, y que únicamente puede verse una vez al año.
Este acontecimiento fue declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional el 25 de enero del año 1965, lo que le convierte en la fiesta más importante y más antigua de la ciudad de Toledo. Se trata de la Semana Grande de Toledo.
Como he dicho anteriormente, para esta fiesta, Toledo engalana especialmente sus calles para la procesión de la Custodia, que va acompañada de distintas cofradías, gremios, capítulos y órdenes de caballeros.
Las calles de Toledo se engalanan para recibir a la Custodia de Arfe. (Foto: Alejandra Rodríguez Campos)
Tras la celebración de la Santa Misa en rito mozárabe en la Catedral Primada, tiene lugar el desfile procesional –en torno a las once–, momento en que todas las campanas de la ciudad empiezan a tocar, resultando un estallido unísono, repetitivo y escalofriante.
A continuación, hacen su aparición cinco gigantes que representan los cinco continentes del planeta, para dar paso a la salida de la Custodia, seguida del cortejo de Hermandades, Cofradías y Capítulos con sus correspondientes estandartes y seguidos de sus fieles.
Hasta hace unos años, junto a los gigantes salía la popular tarasca, un monstruo que llevaba sobre su lomo una figura femenina a la que se llama Ana Bolena. Hoy día, la tarasca original no aparece en el acto debido a su lamentable estado de conservación. Sin embargo, sí lo hace una fiel reproducción realizada por elAyuntamiento de Toledo.
Hasta hace unos años, junto a los gigantes salía la popular tarasca, un monstruo que llevaba sobre su lomo una figura femenina a la que se llama Ana Bolena. Hoy día, la tarasca original no aparece en el acto debido a su lamentable estado de conservación. Sin embargo, sí lo hace una fiel reproducción realizada por elAyuntamiento de Toledo.
Para esta jornada la ciudad viste sus mejores galas, tardando un mes en colocar los adornos y los "toldos", en realidad palio para la custodia, a lo largo de todo el recorrido procesional. Se considera buen augurio que los toldos se mojen con la lluvia en este tiempo. Se instalan unos efímeros arcos de triunfo de verdes ramas. También se adornan los patios toledanos, verdaderos tesoros ocultos, que se pueden visitar durante unos cuantos días, mientras dura el concurso que decide cual es el más bonito.
Por la tarde un alegre pasacalles con gigantes, cabezudos y la tradicional Tarasca recorre el trayecto marcado, al son de la música. Esa misma noche lo hace también oficialmente la corporación muncipal acompañada por el pertiguero, cuya función era asegurarse que ningún toldo u ornamento impidiera el paso de la custodia, con sus casi cuatro metros de altura.
EL DIA GRANDE
El gran día, de los balcones en la plaza de Zocodover, penden ricas telas bordadas de los reposteros o colgaduras con escudos y motivos eucarísticos. El suelo está tapizado con hierbas aromáticas y desde por la mañana se cuelgan de los muros de la Catedral los enormes tapices flamencos de los siglos XVI y XVII, en lo que será el primer y el último tramo de la procesión. Vuelven los gigantes y cabezudos al son de la orquesta.
A las once de la mañana, tras la solemne misa pontifical, la comitiva procesional empieza a salir del templo por a Puerta Llana. En la calle ya espera el piquete a caballo de la Guardia Civil en uniforme de gala y los timbaleros municipales, también ecuestres, para iniciar la marcha hacia el transepto sur. Detrás del pertiguero es llevada la histórica cruz procesional del cardenal Carrillo con la manga del cardenal Cisneros.
A las once de la mañana, tras la solemne misa pontifical, la comitiva procesional empieza a salir del templo por a Puerta Llana. En la calle ya espera el piquete a caballo de la Guardia Civil en uniforme de gala y los timbaleros municipales, también ecuestres, para iniciar la marcha hacia el transepto sur. Detrás del pertiguero es llevada la histórica cruz procesional del cardenal Carrillo con la manga del cardenal Cisneros.
Los más de treinta grupos participantes llevan sus trajes representativos y portan los correspondientes pendones y guíones, respetando el orden marcado por el protocolo del cortejo.
Detrás del histórico Gremio de Hortelanos van las cofradías y hermandades de menor antiguedad, niñas y niños de Primera Comunión, asociaciones cristianas y Capítulos.
Como religiosos caminan primero los seminaristas, seguidos de las órdenes religiosas, el clero secular, teniendo la Cofradía de la Santa Caridad, fundada tras la conquista de Toledo en 1085, el privilegio de ir directamente delante la cruz del cardenal Mendoza y de los capellanes de la Catedral que preceden la salida de la Custodia.
Momento este anunciado por disparos de morteros.
Como religiosos caminan primero los seminaristas, seguidos de las órdenes religiosas, el clero secular, teniendo la Cofradía de la Santa Caridad, fundada tras la conquista de Toledo en 1085, el privilegio de ir directamente delante la cruz del cardenal Mendoza y de los capellanes de la Catedral que preceden la salida de la Custodia.
Momento este anunciado por disparos de morteros.
La sigue el Arzobispo Primado con su séquito y el Obispo Auxiliar y luego las representaciones oficiales de las distintas administraciones e instituciones públicas y militares.
Hay una parada de carácter litúrgico en la Plaza de Zocodover, anunciada también por los cohetes, al igual que la entrada de la Custodia a la Catedral.
El recorrido procesional empieza y acaba en la Catedral, pasando por las calles Sixto Ramón Parro, Comercio, la Plaza de Zocodover, Sillería, Alfileritos, la Plaza de San Vicente, Alfonso X el sabio, Alfonso XII, la Plaza del Salvador y la calle Trinidad.
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