miércoles, 3 de septiembre de 2014

Conquista romana de Toledo

Situación de la conquista romana de Hispania en el 193 a.C.

En el marco de la segunda guerra púnica, los cartagineses fueron finalmente expulsados de la península ibérica en el 206 a.C. tras la rendición de Gades(Cádiz), su último baluarte .

 Roma terminó de “heredar” el territorio hispano antes dominado por Cartago donde en los años siguientes se sucedieron varias revueltas de los pueblos indígenas que acabaron siendo finalmente aplastadas porMarco Porcio Catón en el 195 a.C.3

Tras el licenciamiento de las legiones de Catón, la intención romana fue mantener estable y seguro el territorio adquirido de los cartagineses, sin embargo la actitud belicosa de las tribus celtas del interior como lusitanos y vetones obligó a los romanos a ampliar su zona de influencia para mejorar la protección de los ricos territorios del sur peninsular.4

El primer objetivo de los romanos fue establecer una línea defensiva en el río Tajo dominando los vados que permitían su cruce a las tribus situadas al norte del mismo. Con este fin, emprendió Marco Fulvio Nobilior su campaña contra la ciudad de Toletum (Toledo) en el 193 a.C., dos años después de la campaña de Catón.

La ciudad carpetana de Toletum y las tribus célticas del interior peninsular

Toletum era una de las ciudades más importantes de los carpetanos teniendo una superficie sobre las 40 hectáreas;5controlaba un importante vado del Tajo y las rutas comerciales articuladas junto a este río. 

Para la defensa de esta ciudad se organizó un ejército de ayuda formado por una coalición de las tribus celtas vecinas a los carpetanos: vetones,vacceos y celtíberos situados respectivamente al oeste, norte y este de Carpetania.

Los habitantes de Toletum debieron tener buenas y fluidas relaciones con las tribus vecinas que participaban del comercio a través del Tajo: los vetones, establecidos río abajo y los celtíberos que lo estaban río arriba. La caída de Toletum significaba para ellos un grave perjuicio por lo que acudieron en su defensa. Los vacceos por su parte, que no participaban de dicho comercio, debían mantener una tradición de colaboración con los carpetanos desde que éstos acogiesen años antes a los fugitivos de Helmantika y Arbucala y combatiesen juntos en la Batalla del Tajo contra los cartagineses.

Tito Livio en Ab Urbe condita libri hace la primera mención a la conquista romana de Toledo. En el193 a. C., Marco Fulvio Nobilior entabló batalla contra una coalición de carpetanos, celtíberos, vacceos y vetones en las cercanías de Toledo.

En este primer combate solamente se capturaría al rey Hilerno. 

El papel de Hilerno

Los carpetanos eran un pueblo bastante descentralizado donde en situaciones normales no se daban líderes que dominasen todo o gran parte de su territorio aunque parece que en circunstancias extraordinarias sí que aparecían este tipo de personajes.

Hilerno tuvo que ser elegido líder de la ciudad ante la grave situación que ésta afrontaba; Livio lo denomina como “Rex” lo cual no debe entenderse como un monarca en su concepción habitual, sino como un líder elegido entre varias tribus y con poderes extraordinarios para dirigir un ejército conjunto tal y como fue el caso de Vercingétorix en la Galia.7 

La elección de un “Rex” que dirigiese la coalición que había de enfrentarse contra los romanos cobraría sentido tras el desastre sufrido frente a Aníbal veintisiete años antes, en el 220 a.C., por una coalición parecida durante la Batalla del Tajo, y que fue motivado en gran parte por la ausencia de un mando único del ejército.

Hilerno, personalmente, tuvo que ser además un líder respetado, bien relacionado y con la suficiente capacidad de convocatoria como para conseguir que las tribus vecinas acudiesen a ayudar a su ciudad y lo aceptasen a él como comandante de la coalición.

La batalla frente a Toletum acabó con una difícil victoria de las legiones romanas que, pese a dispersar al ejército indígena, no pudieron tomar la ciudad. Los romanos consiguieron, con todo, capturar vivo a Hilerno sin que posteriormente ninguna fuente nos haya informado de cuál fue su destino.

Tras la lucha, Nobilior se retiró a sus bases en el sur peninsular. Al año siguiente -192 a.C.- inició una nueva campaña con el mismo objetivo y consiguió tomar finalmente Toletum.8 En esta ocasión solo acudieron los vetones para ayudar en la defensa ya que vacceos y celtíberos rehusaron participar en la misma. Livio no menciona ningún líder indígena en la lucha por lo probablemente no se llegó a ningún acuerdo a la hora de nombrar un sucesor para Hilerno, algo que tuvo ser decisivo para que ni vacceos ni celtíberos tomaran parte en la lucha.

Sería un año después, en el 192 a. C. cuando se realizaría la conquista de la ciudad, convirtiéndose en una plaza fuerte romana pues aun la zona estaba dominada por los carpetanos. 

Las campañas de Sempronio Graco en el 179 a. C. pacificarían la zona, iniciándose el proceso de romanización. Toledo sirvió a partir de ese momento como base para la conquista de la Meseta Norte.

Fuente: Wikipedia

El regreso de los judíos sefardíes a España

Toledo, a veces llamada la “Jerusalén de Occidente”, recuerda una página oscura en la historia de España.

Los judíos vivieron en la península ibérica, en la llamada Sefarad, durante siglos hasta 1492, cuando los Reyes Católicos ordenaron su expulsión.


Fue el origen de una diáspora que se extendió desde el Imperio Otomano hasta el Nuevo Mundo.

Hoy, el gobierno español pretende poner fin a lo que denomina un “error histórico”; y ha aprobado un proyecto de ley para facilitar la naturalización de los descendientes de los judíos sefardíes, que podrían tener la doble nacionalidad y un pasaporte que les abriría las puertas de Europa.



http://es.euronews.com/2014/08/29/el-regreso-de-los-judios-sefardies-a-espana

Salas de Vistas, Atalayas sobre los Tejados de Toledo

Resultado de imagen de Salas de Vistas, Atalayas sobre los Tejados de ToledoSALAS DE VISTAS, ATALAYAS SOBRE LOS TEJADOS.

Entre las diversas obras de rehabilitación que se suelen realizar en los edificios de nuestro casco histórico, las intervenciones sobre cubiertas y azoteas son sin duda las más habituales. Es por ello que los técnicos de la Sección de Vivienda solemos visitar, un día si y otro también, ese Toledo elevado situado unos cuantos metros por encima de la calle.

Un Toledo distinto, formado por taludes arquitectónicos, planos inclinados, telarañas de cableados, antenas, nubes emplomadas y soles radiantes, escarchas resbaladizas y azoteas sofocantes. Arriba hay otra ciudad distinta, ya no nos valen las referencias que conocemos a pie de calle, fachadas frente a las que pasamos todos los días, casas de conocidos, vecinos o amigos. ¿Hasta donde dice que llega su tejado? Ahí arriba necesitamos lazarillo.

Afortunados somos de poder contemplar nuestra ciudad desde lo alto, desde múltiples rincones y lugares. Y ese mismo deseo lo han tenido desde siempre numerosos toledanos, deseo transformado en realidad y preparado a conciencia. Queremos hoy hablarles de las “salas de vistas”, denominación que una religiosa de clausura del Convento de las Gaitanas utilizó, en un reciente visita técnica, para indicarnos el nombre que solían utilizar para la sala situada en la parte más alta del cenobio. Y que mejor nombre para definir el objeto de esta entrada de nuestro cuaderno de bitácora.

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Las salas de vistas suelen ser pequeños miradores cubiertos, a modo de torreones, construidos en las partes más altas de los edificios con el objeto de poder disfrutar de las vistas y de la luz. Si es posible observar, … pero sin ser observado. Se suelen encontrar en edificios de entidad y presentan características constructivas comunes. 

Generalmente están ejecutadas en obra de fábrica, están cubiertos por una armadura de madera diseñada para quedar vista y en muchos casos decorada, presentan múltiples ventanas de medio punto, … Estas características constructivas no son simples caprichos estéticos.


La obra de fábrica dota de estabilidad al conjunto frente al empuje de los vientos y durabilidad ante el azote del agua, cuestión que lleva a la ruina a las salas de vistas ejecutadas exclusivamente con pies derechos de madera. Las armaduras de madera que constituyen las cubiertas suelen ser de par y nudillo, estructuras de mayor prestancia estética pero sobre todo de mayor resistencia. Es importante recordar que una armadura de par y nudillo está ejecutada con el doble de volumen de madera que la tradicional armadura de par e hilera.

Resultado de imagen de Salas de Vistas, Atalayas sobre los Tejados de ToledoSi bien hemos conseguido fortaleza estructural y durabilidad ante los agentes externos nos falla la ecuación por exceso de peso, aquí entran en escena las ventanas de medio punto. La apertura de múltiples ventanas, aparte de permitir las vistas, aligera la obra de fábrica. Puestos a abrir un vano en un muro, siempre conseguiremos una mejor relación hueco/resistencia con la disposición de un arco de descarga que con un cargadero horizontal.

n algunos casos las salas de vistas presentan un mayor tamaño, adaptado al nivel de importancia del edificio donde se encuentran, y al número de usuarios que las utilizan. 

Por ejemplo, en el citado convento de las Gaitanas existe una gran sala de vistas situado sobre la iglesia conventual, presenta gran número de ventanas, algunas de ellas protegidas por ajimeces, para que las monjas puedan contemplar las procesiones sin ser vistas. Recientemente hemos podido visitar este espacio, con objeto de estudiar unas fisuras que han aparecido en la bóveda de la iglesia, y se puede considerar un lugar singular, magnífico.

En el convento de San Clemente existe una sala similar, aunque de menor entidad y desgraciadamente sin uso.

Sala de vistas singular también se puede considerar la existente en la Calle de la Plata nº 3, aunque de pequeño tamaño se puede considerar un ejemplar único.

 Presenta un suelo de alabastro y se encuentra cubierta por una artesa policromada con decoración plateresca de “candelieri”. Hace unos años tuvo el humilde uso de palomar. Fue restaurada por el Consorcio en el año 2003.

Similar a esta última encontramos otra sala en el actual Museo del Greco, presenta en su cubierta una armadura de par y nudillo decorada de forma muy sencilla con una talla perimetral en forma de cordón franciscano, tiene las típicas ventanas en arquería y actualmente se usa para acoger maquinaria de las instalaciones de climatización del museo.

Adjuntamos a esta entrada fotografías de todo tipo y factura de “salas de vistas” de nuestro casco histórico:

Calle de Santa Fé nº 7. Este torreón originalmente tenía unos revocos decorados con trampantojos de buena factura, tal y como se puede ver en alguna foto antigua de la Plaza de Zocodover. Desconocemos si bajo los revocos actuales todavía se conserva algo de los paramentos originales. En el fondo de la Calle de Santa Fé, donde recientemente ha actuado el Consorcio, si se han recuperado los fingidos que estaban ocultos bajo los revocos modernos.


Calle de la Granada nº 9. Espectacular sala de vistas con decoración de yeserías y armadura de madera de par y nudillo, aleros con labor de menado formando estrellas. Fotografías tomadas antes y después de que una actuación de rehabilitación desafortunada, no subvencionada por el Consorcio, embadurnase de pintura las yeserías, revocase las fachadas con monocapa y macizase las cubiertas con mortero en el año 2006.

Callejón de San Justo s/n. Sala de vistas del “Centro de Estudios Internacionales de Toledo”. Si bien hemos comentado, como característica distintiva de esta salas, la existencia de ventanas en arco, también podemos encontrar otras soluciones “muy toledanas”, como la de utilizar balconeras protegidas con una barandilla de balaustres.

Cobertizo de San Pedro Martir nº 3, “El Armiño“. Quizás esta sala de vistas sea la más emblemática de las ejecutadas exclusivamente con madera, estructuralmente hablando. Singular por su altura y esbeltez, parece desafiar gallardamente a los elementos. Completa el conjunto unas inusuales ventanas elípticas a modo de óculos. El Consorcio de la Ciudad de Toledo colaboró en su restauración, con la rehabilitación integral del inmueble donde se ubica, en el año 2003.

Callejón de Cepeda nº 5, la casa del “Patio del Teatro“. Como complemento de este casa-modelo toledana no podía faltar una típica sala de vistas en lo alto de sus cubiertas. Presenta un modelo constructivo de fábrica entramada con una tipología de arquerías rebajadas muy habitual en Toledo. http://consorciotoledo.wordpress.com/2012/10/26/el-patio-del-teatro/

Obrador de la cera, Catedral Primada. Ya hemos comentado anteriormente que los edificios de entidad tienen salas de vistas de mayor prestancia, éste es un buen ejemplo: potente obra de fábrica y techumbre de par y nudillo con dobles tirantes y cuadrales.

Plaza de El Salvador, Colegio Sadel. Más que una sala de vistas podemos hablar de una azotea de vistas, su emplazamiento, situada en la cabecera de la vaguada de la Calle Santa Úrsula, le permite otear la cara sur de la ciudad histórica teniendo como fondo la Ronda del Valle.

Plaza Cardenal Silíceo s/n, Ampliación del Real Colegio de Doncellas Nobles de Toledo. Actual Oficina de Control y Eficacia Presupuestaria de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Obra de fábrica muy elaborada, vistas de la Vega del Tajo hacia poniente, este torreón ve alejarse el río hacia el horizonte. Su armadura de madera está ejecutada con simples rollizos ¿?, en claro contraste con su valiosa fachada. Puede ser que en origen estos rollizos estuviesen ocultos por un falso techo que las goteras, bastante habituales en esta sala, hayan echado a perder.

Plaza de Santa Clara, Palacio del Marqués de Malpica. Desde esta sala de vistas, en contraposición a la anterior, se observa la llegada del río Tajo a Toledo, vistas lejanas al levante. Tiene en su interior una magnífica armadura de madera de par y nudillo apeinazada con lazo de ocho.

Plaza de Buzones nº 6, Convento de Santo Domingo el Real. Zona utilizada por la Gerencia Regional del Catastro de Castilla-La Mancha. Sala de vistas de reciente construcción, destinada a la humilde pero importante función de ocultar, utilizando una imagen tradicional, la maquinaria de las instalaciones de climatización de las oficinas existentes en esta parte del edificio.

Callejón de Juan Guas nº 4, edificio de vecinos recientemente restaurado con ayudas del Consorcio. Los andamios colocados en una reciente rehabilitación de cubiertas, al fondo del callejón de Juan Guas, nos permiten volar por encima del mar de tejas y contemplar el entorno de esta sala de vistas.

Calle Sillería nº 6. En este edificio neoclásico podemos encontrar una curiosa sala de vistas de planta octogonal, accesible únicamente por una escalera exterior de caracol. Su perímetro es rodeable exteriormente gracias a la existencia de un pequeño pasillo protegido por barandilla. Muy castigado por la intemperie fue rehabilitado, con ayuda del Consorcio, en el año 2011 por el maestro de obras Roberto Peña

alle Aljibes nº 10. Este edificio familiar de noble traza tiene en su parte alta una soleada sala de vistas, por desgracia muy poco utilizada. Aprovecharemos esta imagen para indicar que otro de los elementos habituales, que encontraremos en las salas de vistas, son los remates de forja en las partes más altas de las cubiertas, sobre caballetes o en el encuentro de las limatesas, como en este caso. Veleta, cruz, pararrayo, bola o espadañas empotrada sobre el nabo central o la hilera de la armadura de madera.

Travesía de la Plata nº 2. Quizás esta sala de vistas sea la que se encuentre a mayor cota de todas las que hay en el casco histórico, y es por ello que desde su interior se puede contemplar toda la ciudad. Se encuentra ubicada en un edificio de vecinos, y como en muchos de ellos se utiliza este espacio para tender la ropa a cubierto. Esta sala de vista ha sido fuente de inspiración para el pintor japonés Tadashi Ohnuma.

lle de la Sal nº 5. Esta casa es conocida en Toledo por pasar bajo ella una cloaca romana ( http://consorciotoledo.wordpress.com/2012/11/05/alcantarilla-romana-en-la-calle-de-la-sal/), pero no sólo es interesante este edificio por su subsuelo, allá arriba en sus cubiertas encontraremos una buena sala de vistas, que solanera busca el sur. Ésta no es la más alta del casco, como la comentada en el ejemplo anterior, pero en su interior quizás si se encuentre la cama situada a mayor cota.

Cuesta de la Sal nº 2. Torreón restaurado bajo la dirección del arquitecto Jose Antonio Rosado, se encuentra muy cerca de la Catedral Primada y por tanto tiene buenas vistas de ella. Aquí no encontramos las típicas ventanas de medio punto, los vanos son adintelados. Potentes muros de fábrica en todo el alzado.

Plaza de San Justo nº 6. Sala de vistas ejecutada con estructura de madera, presenta en su lado de poniente, de donde suelen soplar los vientos en Toledo, un peto de albañilería para atenuar la entrada de agua de lluvia. Si bien el edificio es de construcción moderna, se ha recreado con acierto una sala de vistas tradicional.

Calle Sixto Ramón Parro nº 5, Restaurante los cuatro Tiempos. Dos mejor que uno, este edificio disfruta por partida doble de las salas de vistas. Es lógico puesto que desde sus ventanas casi se puede tocar la Catedral Primada. Estos torreones sólo abren ventanas hacia ella.

Calle Alfonso XII nº 9. Amplia sala de vistas comunitaria, de edificio de vecinos, muy parecida a la de la Travesía de la Plata nº 2. Como ella su uso principal es de tendedero de ropa. Tiene vistas privilegiadas de la Iglesia de los Jesuitas y del Valle. Fábrica entramada ligera, presenta su lado corto al empuje de los vientos.

Calle Horno de los Bizcochos nº 5, Hotel Toledo Imperial. Esta sala de vistas la he podido localizar contemplando una foto del Alcázar. Si bien se levanta humildemente a los pies del torreón suroeste de esta fortificación, tiene unas espectaculares vistas de la Catedral y de los atardeceres sobre Toledo (http://www.hoteltoledoimperial.com/fotos-toledo/ )

alle del Cardenal Lorenzana nº 4 y 6. No voy a ser yo menos que mi vecino … Eso parecen decir estas dos salas de vistas situadas en edificios contiguos y medianeros. Esta circunstancia la podemos contemplar en la Calle de la Plata, las salas de vistas se encadenan una tras otra a lo largo de esta calle.

Callejón de los Usillos nº 4. Sala de vistas gemela a la del Callejón de Cepeda nº 5, seguramente ejecutada por las mismas manos. Esta pequeña joya, sofocada parcialmente por construcciones más modernas, todavía puede atisbar en la lejanía la torre de nuestra Catedral. Actualmente la Sección de Vivienda del Consorcio está elaborando la documentación técnica que permitirá la rehabilitación por fases de este edificio del siglo XVI y su torreoncillo.

Calle de la Ciudad nº 17, Casa de los Toledo. Aquí no encontraremos sala de vistas. Traemos no obstante a colación esta fotografía para indicar que las disposiciones constructivas de las partes altas de los edificios toledanos siguen patrones similares a los señalados para las salas-miradores: ventanales con arquerías.

Travesía de San Torcuato nº 3, ” Casa de la Miñacas “. Sala de vistas sobre pilares ochavados, este formato de construcción es muy común de las solanas mudéjares. Existe una sala muy parecida en la Calle de la Plata nº 17.
por Jose María Gutiérrez Arias
http://consorciotoledo.wordpress.com/2013/04/27/salas-de-vistas-atalayas-sobre-los-tejados/

martes, 2 de septiembre de 2014

Claustro de la Mona del Convento de las Comendadoras

Convento de Comendadoras

(El Claustro de la Mona)

Desde que en 1364 Inés García de Meneses fundara el que habría de llamarse convento de Santo Domingo el Real, fueron sucediéndose periódicas incorporaciones de edificaciones y solares, una práctica común a la mayor parte de los conventos toledanos que les ha hecho crecer hasta convertirse en pequeñas estructuras urbanas de complejas asimetrías arquitectónicas, transformadas con el discurrir de los tiempos. 

Uno de los espacios que mejor pueden ilustrarlo es precisamente éste que ha venido en llamarse el Claustro de la Mona: el claustro procesional dedicado a la celebración de las procesiones del convento

En 1935 las monjas comendadoras de Santiago abandonaron su antiguo convento de Santa Fe y se establecieron en la zona del claustro de la Mona y sus aledaños.

 En el año del 2004 el Consorcio de la Ciudad de Toledo acometió una reforma del claustro para frenar las importantes humedades que ascendían por los paramentos del claustro y que sin duda habían tenido que ver en la ya entonces total desaparición de los arrimaderos. 

Por suerte, las comendadoras se habían ido preocupando de recoger hasta el último fragmento de la cerámica desprendida, metiéndola en cajas de fruta de madera (algo más de 60) almacenadas en un cuartucho bajo una escalera.

Con todo este material, que se demostró excepcional tanto desde el punto de vista estético como histórico, se valoró la necesidad de su restauración y la de reubicarlo en su lugar de origen para preservarlo, analizando la posibilidad de reintegrar las partes perdidas para recuperar la imagen global del conjunto. 

Así, en una segunda fase (entre 2007 y 2008) el Consorcio decidió abordar la restauración global del claustro, recuperando el espacio central de huerto e incorporando la planta primera del convento en el conjunto claustral. 


El resultado ha supuesto la recuperación de un extraordinario conjunto arquitectónico de finales del XVI —el del claustro de la Mona—, en el que, si bien la restauración de la cerámica puede haber supuesto la operación más llamativa, ésta no se entendería sin la tal vez más silenciosa pero no por ello menos espectacular del claustro en su totalidad.

Un cinamomo en la nueva plantación del patio, rinde recuerdo al que sabemos que existió en tiempos pasados y a la idea de que en él pudo estar el origen del nombre del claustro.

Fuente: http://www.consorciotoledo.com/mcomunicacion/centro_gestion.asp#Convento_de_Comendadoras

Castillo de Barcience, Toledo



Foto castillo de Barcience, Autor: David Utrilla





Fuentes: https://www.youtube.com/watch?v=N7C9FD0zEuI
http://www.verfotosde.org/espana/imagenesciudad-de-Fuensalida-6925.html

Leonor Núñez de Guzmán y la venganza de una Reina

Leonor Núñez de Guzmán, dama castellana, nacida probablemente en Sevilla (España) en 1310 y muerta en el alcázar de Talavera de la Reina en 1351m a los 41 años, asesinada de forma salvaje por orden del rey Pedro I, último rey de la Casa de Borgoña, hijo legítimo de su amante, Alfonso XI, y su esposa ,María de Portugal, no sin antes sufrir amenazas, maltratos, vejaciones, cárcel y tortura. Era hija del noble caballero castellano Pedro Núñez de Guzmán (perteneciente a la poderosa Casa de Guzmán) y de Juana Ponce de León (biznieta del Alfonso IX de León).


Leonor fue la amante de Alfonso XI de Castilla, desde 1329 hasta la muerte de éste en 1350

Su condición de amante de Alfonso XI provocó la salida de la corte de la reina María de Portugal y una guerra con Portugal (1336-1339)

Tuvo con el rey diez hijos naturales:
Pedro Alfonso de Castilla, Señor de Aguilar; nacido en 1330 y fallecido en 1338
Juana Alfonso de Castilla, Señora de Trastamara; nacida en 1330
Sancho Alfonso de Castilla, Señor de Ledesma; nacido en 1331 y fallecido en 1343
Enrique de Trastámara, nacido en 1333, que fue adoptado por Rodrigo Álvarez de Asturias, señor de Noreña y heredó el condado deTrastamara. Sería el futuro Enrique II de Castilla.
Fadrique Alfonso de Castilla, Maestre de Santiago y Señor de Haro; nacido en 1334 y fallecido en Sevilla en 1358, asesinado por su hermanastro Pedro I de Castilla.
Fernando Alfonso de Castilla, Señor de Ledesma
Tello de Castilla, 1º Señor de Aguilar de Campoo, Conde de Vizcaya nacido en 1337 y fallecido en 1370.
Juan Alfonso de Castilla, Señor de Badajoz y de Jerez de la Frontera; nacido en 1341 y asesinado en 1359 por su hermanastro Pedro I de Castilla.
Sancho de Castilla, Conde de Alburquerque; nacido en 1342 y fallecido en 1375.
Pedro de Castilla, nacido en 1345 y asesinado en 1359 por su hermanastro Pedro I de Castilla.

Trastámaras, Austrias y Borbones y casas nobiliarias como Alba, Medinaceli y Nájera, proceden del fértil ramaje surgido de Leonor de Guzmán, una singular mujer entregada a los brazos del vencedor del Salado y conquistador de Algeciras, Alfonso XI.

“Era fermosa la más bien dispuesta mujer que avia en el rreyno”, dicen los cronistas, que así justifican el amor loco que por ella tuvo durante veinte años, hasta su muerte, uno de los más preclaros reyes de la Reconquista; que viviera con ella públicamente y la encumbrase a lo más alto del reino; que diese, en fin, a su larga estirpe bastarda igual tratamiento que a su legítimo heredero, Pedro I El Cruel, hijo de su matrimonio con María de Portugal.

Era Leonor de Guzmán y Ponce de León una dama de origen sevillano con un lejano parentesco real y con destacados personajes en su árbol genealógico, como Guzmán el Bueno o Santo Domingo de Guzmán.

Su padres fueron Pedro Núñez de Guzmán y Girón y Juana Ponce de León, matrimonio que, además, tuvo otros dos hijos : Alfonso y Juana, ambos con gran influencia en la vida de su hermana.

Señora de Medina Sidonia y otras plazas.

Aunque se casó con el caballero don Juan de Velasco, ya era viuda en el año 1328. Poco después conoció en la corte sevillana al rey Alfonso XI, y entre ambos surgió un amor inmediato que mantuvieron hasta la muerte de éste, ocurrida a consecuencia de la peste en el año 1350 durante el cerco de Gibraltar. A pesar de esto Alfonso XI se casó con María de Portugal, con quien tuvo posteriormente al futuro Pedro I.

La favorita, Leonor de Guzmán, tuvo gran influencia sobre el rey. Tal es así que las crónicas de la época recogen abundantes testimonios sobre su poder:

“E otrosi el rrey fiava mucho della, ca todas las cosas que se avien de facer en el rreyno todas pasavan sabiendolo ella, e no de otra manera por la fianca que el rrey ponia en ella”.

Hasta la muerte del monarca, doña Leonor de Guzmán acumuló un gran patrimonio ya que el Rey (al que acompañó siempre en sus viajes e incluso en expediciones de guerra), a cada hijo que le daba la bella andaluza, le regalaba extensas posesiones, lo que terminó haciendo de Leonor de Guzmán una poderosa señora feudal (Villagarcía de Campo, Alcalá de Guadaira, Paredes de Nava, Medina Sidonia, Monzón, Algeciras, Tordesillas, Huelva, Córdoba, Lucena –todas con sus correspondientes castillos–, fueron algunas de las plazas regaladas por el rey a su amante). Pero cuando murió Alfonso todo cambió radicalmente en el reino castellano. Doña Leonor de Guzmán no sólo perdió a su amante de toda su vida sino toda su enorme influencia política. El nuevo monarca Pedro I, denominado el Cruel por sus numerosos enemigos, hijo de la humillada y postergada reina María de Portugal, tomó cumplida venganza de aquella mujer que había usurpado el puesto de su madre durante veinte años. Historiadores hay que han dejado escrito que fue la misma reina María de Portugal quien escribió de su propia mano la orden de prisión y posterior orden de ejecución de su odiada enemiga Leonor de Guzmán. 

Ya en el terreno de la leyenda, comentemos que romances hubo que aseguraban que doña Leonor de Guzmán murió (exactamente al año siguiente de morir el rey Alfonso) en su encierro toledano de Talavera de la Reina, estrangulada por las propias manos del rey Pedro. 

Esta bellísima mujer , tras la muerte de Alfonso XI, sintiéndose viuda, cayó en desgracia y fue víctima de los celos de María de Portugal, esposa de Alfonso XI, que ordenó su asesinato en Talavera de la Reina, en venganza por los veinte años que había convivido con su esposo.

Al llegar a Sevilla fue encarcelada en el alcázar. Posteriormente la trasladaron a Carmona, y finalmente a Talavera de la Reina, en donde murió en 1351 por orden de la reina madre, doña María, esposa de Alfonso XI y madre del nuevo rey Pedro I.

http://www.uned.es/geo-1-historia-antigua-universal/new%20website/MONARQUIA%20ESPA%D1OLA/trastamara_BASTARDOS_5_Leonor_de_Guzman.htm

lunes, 1 de septiembre de 2014

Frente Sur del Tajo, las trincheras olvidadas de la Guerra Civil



Unos trabajos arqueológicos para conocer sistemas de irrigación de Toledo han sacado a la luz la red de fortificaciones del Frente Sur del Tajo de la Guerra Civil, muy poco conocido pese a que estuvo activo durante toda la contienda, con enfrentamientos de unidades de élite de los dos ejércitos.


Toledo, 24 jun (EFE).- (Imagen: Ismael Herrero)
Publicado el 25/6/2012
www.efeservicios.com

Salón Islámico del Colegio de Doncellas en Toledo

Salon Islámico

La casa de la que forman parte los dos salones posee una única entrada por el Cobertizo del Colegio Doncellas número 2, que da acceso a un patio central. 

Los salones estudiados se localizan en planta baja siendo uno de ellos rectangular y el otro con forma de tronco de pirámide. 

Desde un punto de vista constructivo, la casa cuenta con numerosas reformas conservando parte de su traza islámica aunque sometida a sucesivas remodelaciones y ampliaciones durante la Baja Edad Media, Época Moderna, Contemporánea y, por último, a finales del siglo XX, momento en el que se reconstruye la crujía que da a la calle. 

El resultado del estudio arqueológico de este espacio ha permitido comprender su evolución constructiva y el contexto urbano. En un espacio de algo más de 100 m2 están representadas tres fases constructivas diferentes.

http://www.consorciotoledo.com/mcomunicacion/centro_gestion.asp#Salones_Islámicos

domingo, 31 de agosto de 2014

La cuestión Arriana en la Hispania Visigoda

Desde el siglo III al V, diversos pueblos germánicos habían cruzado la península ibérica (suevos,vándalos y alanos fundamentalmente). Hacia el 409 o 410, se tienen noticias de la entrada por los Pirineos de un número no determinado de suevos (unos 30.000 aunque no hay consenso entre los historiadores), el pueblo germánico más civilizado, ocupando el noroeste de la península, lo que esGallaecia, con capital en Braccara.

En el 416 penetran como aliados de Roma, a través de un “foedus”, derrotando a los alanos y a parte de los vándalos. Aunque en el 418 se les recoloca en la Aquitania, este abandono llevó a los suevos a ocupar buena parte de la península, con capital en Emérita Augusta, la actual Mérida. Tal acción impulsó al Imperio Romano a pedir nuevamente a los visigodos, a través de su rey Teodorico II, la ayuda precisa para controlar Hispania. Las tropas visigodas cruzan los Pirineos y en el 456capturan al rey Requiario, quedando el resto de los suevos en lo que hoy se conoce como Galicia. El resto de la península pasa a manos visigodas con capitalidad en Tolosa (Toulouse, actual Francia). Las oleadas de conquista se sucederán con posterioridad, pero ahora para ocupar espacios donde domina todavía el Imperio Romano.

En el año 476, los visigodos ya se habían asentado en la península Ibérica y en el 490 termina el grueso de las migraciones desde el norte.

La sociedad de la España Visigoda.

E. A. Thompson afirma en su fundamental Los godos en España (1969) que “la única fuente continua de información sobre los reinados de los reyes españoles desde Gesaleico a Liuva I (507-568) es laHistoria de los godos de San Isidoro de Sevilla“.

En cualquier caso, los godos deberieron formar una minoría que se supone que empezaría a estar integrada en la sociedad hispanorromana. Su número no ha sido precisado con exactitud por historiador alguno, pero los cálculos más fiables hablan de entre 100.000 y 200.000 visigodos instalados en la península. Éste es el tiempo en el que se produce la reutilización de los materiales de construcción romanos para basílicas, iglesias y otras construcciones civiles (véase Arte visigodo). Igualmente se produce una paulatina ruralización social, abandonándose las grandes ciudades en algunos puntos y creándose en torno a las villas romanas núcleos de población más reducidos. En el654 se publica el Liber Iudiciorum, en el que se trata de recoger el derecho romano junto a las prácticas, ya señoriales, que se habían ido imponiendo en la península en torno al derecho de propiedad.

Arrianos, ortodoxos y judíos.

En cuanto a la religión, los visigodos siguen el arrianismo que se había extendido en el Imperio Romano en el siglo IV, aunque no existen enfrentamientos significativos con los denominados “cristianos ortodoxos”. 

En los Concilios de Toledo, en especial durante el tercero celebrado en el 589, se solventa la división provocada por el arrianismo, pero sobre todo gracias a la conversión de Recaredo en el 587. 

Este proceso, no sin altibajos, lleva a una unificación de ambas confesiones. La situación favorece tres cuestiones que serán fundamentales: primero, la plena integración entre las comunidades godas y las hispanorromanas; segundo, el ascenso de la sociedad tímidamente feudalcatólica a las estructuras de poder visigodas, y tercero, la aparición de figuras fundamentales de la nueva cultura como Isidoro de Sevilla, obispo, y cuyas Etimologías son consideradas por algunos como la primera gran obra de la Edad Media. La iglesia gana gran influencia social, legitima a los reyes a partir del 672 y el obispado de Toledo se convertirá en el más importante de todos los peninsulares.

La relación con los judíos fue siempre tensa. Aunque al inicio del periodo visigodo los problemas eran menores, la unificación con los arrianos llevaría a una mayor discriminación contra la amenaza judía, por lo que muchos de ellos se convirtieron falsamente. Especialmente estrictos fueron Sisebuto yÉgica, que confiscaron sus propiedades acusándoles de conspirar contra la corona. Las medidas más comunes eran la prohibición de los matrimonios mixtos, aun en caso de judíos conversos; la prohibición de que los judíos tuvieran esclavos cristianos y las constantes reparaciones económicas a que eran sometidos sin motivo alguno.

El convulso siglo VI.

La monarquía visigoda conoció un momento de debilidad durante el siglo VI. Al menos dos reyes son asesinados sucesivamente, Teudiselo y Agila I, y en distintas zonas de la península se producen sublevaciones de terratenientes contra la autoridad real (Córdoba, Sevilla, Mérida, estas dos últimas capitales del reino). El imperio bizantino aprovechó la oportunidad con Justiniano I para ocupar un amplio frente de costa desde Alicante hasta la costa sur-atlántica portuguesa, controlando buena parte del Mediterráneo hispano y el estrecho de Gibraltar, y con ello el comercio.

Atanagildo trasladó la capital a Toledo y Leovigildo consiguió cierto nivel de estabilidad de la monarquía con reformas monetarias, restableciendo el control soberano sobre territorios que se habían declarado independientes en la primera mitad del siglo VI, la conquista del Reino Suevo, así como contra las instalaciones bizantinas, muchas de las cuales pasaron de nuevo a manos visigodas. No obstante, Leovigildo vivirá sus peores horas con la sublevación de su hijo Hermenegildo en el sur, convertido en cristiano ortodoxo. Hasta el 584 no se restaurará la paz con la derrota del hijo a manos del padre.

Los oscuros años del siglo VII.

La relativa paz que se respiraba con Leovigildo y Recaredo, se ve truncada nuevamente. Se sucedenLiuva II, Witerico, Gundemaro y Recaredo II y de ellos, el que no es asesinado, incluso siendo menor de edad, muere en extrañas circunstancias. Únicamente Suintila, gran general, termina por expulsar a los bizantinos en el 620.

Recesvinto será reconocido por su labor legislativa de corta duración, mejorada por Wamba, pero que influirá de manera notable en los fueros locales a partir del siglo X.

El derrumbamiento del estado visigodo.

En una carta al rey Etelredo de Mercia, fechada en el 746-7, San Bonifacio atribuía el derrumbamiento del reino visigodo “a la degeneración moral de los godos”. Para E. A. Thompson, que es quien comenta esto en el prólogo de Los godos en España (1969), “no es en absoluto evidente que la moderna investigación, en el punto en que se encuentra, haya profundizado mucho más”.

En cualquier caso, según la historia clásica, hacia el 710 se suceden los enfrentamientos por el trono tras la muerte de Witiza. Los pretendientes a la corona, Roderico (conocido como don Rodrigo) yAgila II, el primero en el sur y el segundo en el norte de la península, se sitúan en posiciones extremas. Se conviene en que Witiza había pactado antes de su muerte la invasión de los musulmanes para el control del reino. Otros sostienen que fue Agila II, pero mantienen que losmusulmanes, tras haber conquistado el norte de África, cruzan el estrecho de Gibraltar y conquistan Toledo, venciendo y matando a Roderico en la batalla de Guadalete (o de la Laguna de la Janda). Su entrada es imparable y dos años más tarde sitian Zaragoza. Para el 713 toda la península, a excepción de Asturias, quedaría bajo el dominio musulmán.

La historiografía clásica dice que varios nobles visigodos escaparon a Asturias, una zona fuera del control musulmán, aunque las fuentes históricas reseñan la presencia de gobernadores musulmanes (como el famoso “moro Muza”, en realidad Mnuza), y uno de ellos, un oficial de Roderico, llamadoPelayo, consiguió derrotar el 722 a una expedición de conquista musulmana en la batalla de Covadonga. Don Pelayo fue elegido rey de Asturias y así se conseguirá la creación de un pequeño pero férreo núcleo de resistencia que daría lugar a la formación de los primeros reinos cristianos, pero las pruebas históricas no permiten coroborar tal afirmación, ni la localización exacta del lugar de la escaramuza, ni la fecha concreta, que abarca un período incluído entre los años 718 y 722.

Fuente: http://lacuestionarriana.wordpress.com/hispania-visigoda/
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