domingo, 3 de agosto de 2014

Sisenando, Rey Visigodo de Toledo

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Reinado 26 de marzo de 631 – 12 de marzo de 636
Nacimiento 605

Fallecimiento 12 de marzo de 636  Toledo

Predecesor Suintila
Sucesor Chintila

Sisenando (605 – 12 de marzo de 636) fue el vigesimosexto rey de los visigodos en Hispania entre 631 y 636.

Siendo Duque de la Septimania, Sisenando ayudó a destronar a Suintila, conquistando la Tarraconense, con ayuda de Dagoberto I de Neustria.

Algunos autores deducen de las fuentes una cierta simpatía popular hacia Suintila y una mayor oposición a él entre la nobleza. Sin duda la facción rival se aprovechó de ciertas leyes propuestas por Suintila, favorables al pueblo pero perjudiciales para los magnates, para incrementar sus posibilidades de rebelión.

 A pesar de esto la tendencia que en su momento representó Witerico estaba muy debilitada por el mal gobierno de éste, y las depuraciones que seguramente siguieron tras su caída.

Parece ser que Suintila contaba con el apoyo de los jefes militares, y que la hostilidad a su alrededor entre condes y duques no era unánime, a causa de que no contaban en su entorno con el apoyo necesario de la gente.

La nobleza opuesta a Suintila consideró imposible derrocar a este rey por sus propios medios y envió en 630 a uno de los nobles conjurados, llamado Sisenando, duque de la Septimania, a la corte del rey de Neustria, Dagoberto, para pedirle un ejército que sirviera para sus principios. Como recompensa se ofreció una bandeja de oro (regalada por el general Aecio al reyTurismundo en el 451), y 200.000 sueldos.

El ejército se reunió en Tolosa en marzo de 631. Poco después se conquistó Zaragoza casi sin lucha, la Septimania se rebeló y los nobles indecisos se unieron a los rebeldes luchando contra las fuerzas del rey. Hasta el hermano del rey, Geila, se rebeló.

La rapidez de la revuelta obligó a Suintila a abdicar y huir. Los rebeldes se dirigieron hacia la capital,Toledo, donde proclamaron a Sisenando como rey el 26 de marzo. Suintila fue capturado y encarcelado durante dos años, para después ser desterrado junto con sus esposa e hijos, muriendo de forma natural en 634.

Sisenando tuvo que hacer frente a varias rebeliones afines al anterior rey, sobre todo en la provincia de la Bética. Geila fue el líder de estos nuevos rebeldes, apoyado incluso por parte del clero, lo que provocó una guerra civil. Sisenando controló la situación de nuevo gracias al rey Dagoberto, derrotando a los rebeldes.

Convocó el IV Concilio de Toledo bajo dirección de Isidoro de Sevilla, en el que se formularon colecciones de Leyes, tanto civiles como eclesiásticas, citando entre las primeras el famoso Liber Iudiciorum (Fuero Juzgo), y en cuanto a las segundas, veintinueve cánones relativos a la disciplina y administración de la Iglesia.

Su propósito era dar mayor fuerza al rey y estabilidad a la raza goda, en el que se confirmó la elección de Sisenando, declarando tirano a Suintila por sus crímenes, su iniquidad y su acumulación de riquezas a expensas de los pobres.

Se declaró libres de todo impuesto y cargas a los clérigos, se promulgaron penas contra los que faltaran a los juramentos de fidelidad hechos a su rey, o se rebelaran contra él, tratando con esto de evitar que se siguiera el ejemplo del propio Sisenando. Además Geila fue desterrado y sus bienes confiscados. Sisenando se comprometió a ser un monarca moderado, benevolente, justo y piadoso.

Reproducción moderna de untremís de Sisenando.

Se condenó a los clérigos que tomasen las armas contra el rey, a los cuales debería internarse en un monasterio para hacer penitencia.

 Se prohibió que los clérigos recibieran o enviasen mensajes secretos fuera de Hispania. Seguramente el clero había negociado una alianza de los rebeldes con algún poder extranjero.

Cualquiera que se rebelara, fuera clérigo o noble, sufriría la pena de la excomunión y el destierro.

En lo relativo a la sucesión al trono no hizo ninguna concesión al principio de sucesión hereditaria. Así, los reyes serían en lo sucesivo elegidos únicamente por los magnates y los obispos. La actitud de los obispos parece indicar que, más que anatemizar, lo que hizo Sisenando con Suintila originó una crisis en el 632 que hizo retrasar el Concilio hasta finales del 633 por la rebelión de Iudila.

Aunque no se menciona en ninguna fuente literaria, existen dos monedas acuñadas en Mérida y en Granada (Iliberris), que tienen la inscripción Iudila Rex, suponiendo que fueron acuñadas en el reinado de Sisenando. Por otra parte, el canon setenta y cinco y el retraso en la celebración del concilio podría explicar que Iudila hubiera intentado usurpar el trono.

Sisenando murió en Toledo en el año 636, a los cinco años de su reinado, y le sucedió Chintila.

Wikipedia

sábado, 2 de agosto de 2014

Guardaejes y Guardacantones en Toledo

Resultado de imagen de Guardaejes y Guardacantones en ToledoGUARDA EJES Y GUARDACANTONES

Toledo, su historia … hoy es fácil conocerla. Libros, textos, monografías, blogs… múltiples estudios hablan sobre ella. Pero que mejor narrador de sus tiempos pasados que la propia ciudad. Ella también cuenta, a su manera, sus tiempos pretéritos, a veces de forma muy evidente. Hoy queremos hablarles de elementos de esas calles y callejones cuyas paredes hablan, paredones que cuentan viejas historias de trasiego de carros y carretas.

Toledo ha necesitado, desde tiempos inmemoriales, del uso de caballerías y carruajes para el transporte y acarreo de todo tipo de cargas por sus intrincadas calles y empinadas pendientes. Rutinas diarias de traslado de alimentos, agua, materiales de construcción y por supuesto de personas. Trabajadores, gente humilde, nobles o aristócratas utilizaban para unos u otros usos estos medios de transporte.

Ese ir y venir ha quedado grabado en esa paredes que hablan, es por ello que todavía podemos encontrar en las callejuelas del casco histórico restos de guarda ejes y guardacantones.

Resultado de imagen de Guardaejes y Guardacantones en ToledoLlamamos guarda ejes a los rebajes realizados en las paredes de los edificios, para tratar de evitar sobre ellos el roce de los eje de las ruedas de los carros, aunque más bien podíamos decir que lo que se trataba de proteger eran los carros, más que los edificios. La mayoría de las calles de la ciudad antigua, al igual que sucede hoy en día, no estaban pensadas para el tráfico rodado. La impronta musulmana, que borró gran parte de la ciudad romana y visigoda, todavía constituye el alma de la intrincada trama urbana actual. Esa limitación de anchura, en calles y callejones, reducía el uso de carruajes a un número muy limitado de espacios. Con el fin de ampliar las zonas accesibles, se disponían rebajes en los paramentos de aquellos edificios situados en viales estrechos o en zonas de giro, mejorando de esa manera la entrada y salida a otros puntos de la ciudad.

Esos rebajes se efectuaban de dos maneras, bien trabajando la obra de fábrica de forma expresa para formar una concavidad, cuyo eje se situaba a una altura aproximada entre los 60 y los 80 cms desde el suelo (ruedas de entre 1,20 y 1,60 m. de diámetro), o empotrando de forma lineal, a esa misma altura, grandes piezas de sillería granítica de perfil cóncavo.

Generalmente no debería ser necesario proteger los paramentos de los edificios a otras alturas, al ser el extremo del eje de los carros el elemento más externo de los mismos. Esta circunstancia no sucede hoy en día con nuestros vehículos modernos, la zona de roce ha subido a la altura de los retrovisores, y si el vehículo es una furgoneta subiremos más o menos en función del modelo. Como resultado tenemos que algunas calles presentan un catálogo de los diferentes vehículos que discurren por ellas. Indicaremos como anécdota que siempre hay más marcas en las fachadas situadas al lado contrario del conductor, al ser éste el de más difícil control visual.

Como salvaguarda de los paramentos sólo es posible, en este caso, la colocación de grandes chapones o palastros, similares al existente en la fachada del Convento de Capuchinas, instalado en la última rehabilitación financiada por el Consorcio.

Es importante destacar que a veces los guarda ejes o concavidades se formaban de forma “natural” con el roce diario de los carruajes. Este caso es fácilmente visible en el lateral del ábside de la Iglesia de San Vicente, donde el rebaje existente en los sillares y sillarejos es irregular y no presenta signos de un trabajo elaborado. Aquí los paramentos vuelven claramente a hablarnos de su historia, antiguamente la calle en esta zona no era tan ancha y constantemente se producía el roce en la zona inmediata a la curvatura del ábside. Podemos ver el estado original de la calle en el plano del Iglesia de San Vicente de 1598 realizado por Nicolás de Vergara el Mozo, y el estrechamiento existente entonces en ese punto, antes de entrar a la Calle del Refugio, actual Calle Alfileritos.

Los carros presentaban también protecciones para hacer frente a los roces ocasionales que se pudieran producir con las fachadas de las casas, para ello se colocaban en las ruedas, en los extremos de los ejes, los llamados bujes, piezas metálicas o de madera con anillos metálicos.

No podemos olvidarnos de los guardacantones, también poco numerosos en nuestra ciudad, si nos atenemos a su significado principal que le asigna la RAE, “poste de piedra para resguardar de los carruajes las esquinas de los edificios”. Esta acepción se refiere a elementos exentos o casi exentos a la fachada y claramente fuera de plomo de la misma, en Toledo por el contrario si son muy numerosos los guardacantones colocados a línea con la fachada. Esta disposición constructiva es totalmente lógica, … y casi obligada en una ciudad como la nuestra. La estrechez de las calles no permitía alejar en exceso, con medidas coercitivas, a los carruajes lejos de los paramentos, puesto que no quedaría espacio para los mismos. Es por ello que la solución más común sea reforzar fuertemente los esquinazos, y asumir como inevitable el roce, con potentes sillares, que se rematarán en redondo o con un chaflán. Estos guardacantones cumplen a su vez una doble función, la de atar las verdugadas de las esquinas de la típica mampostería toledana.

Quizás el guardacantón exento más antiguo que tengamos en la ciudad sea el existente en el antiguo Palacio del Canónigo Obrero, edificio perteneciente a la Diputación Provincial, en la Plaza de Abdón de Paz nº 7, en la esquina de entrada a la Calle del Cristo de la Calavera.

En algunos casos se utilizan columnas como guardacantones, tales como el situado en la fachada norte de la Iglesia de San Vicente o el que podemos contemplar en la antigua Fábrica de harinas ” San José “, en la esquina de la Calle del Mirador de Barrio Nuevo.

Por desgracia se han modificado muchas de nuestras antiguas calles, y al modificarlas las hemos dejado mudas, incapacitadas para transmitir y contarnos su historia. No quedan muchos guarda ejes y guardacantones en nuestra ciudad, y alguno ha estado a punto de desaparecer en no muy lejanas fechas. Sirva esta entrada para afianzar la conservación de los que todavía hoy tenemos, y si es posible de inicio de un inventario que sirva para su catalogación y protección oficial.

Actualmente el mayor peligro para la conservación de estos elementos son las rehabilitaciones poco respetuosas de fachadas y paramentos. Traemos a colación esta fotografía de la Calle Aljibillos, donde se conserva uno de los mejores guarda ejes doble de la ciudad. Aquí podemos contemplar lo que se debe hacer y un claro ejemplo de despropósito rehabilitador. El guarda ejes del lateral derecho de la calle, mirando en dirección hacia la Plaza de Valdecaleros, que si bien necesita una renovación de su limpieza, fue rehabilitado en una intervención directa por el Consorcio en el año 2003, descubriéndose en su totalidad, recibiendo sus piezas graníticas un tratamiento de conservación-restauración, y consolidando los paramentos cercanos con morteros de cal aérea. El guarda ejes del lateral izquierdo de la calle, situado en un edificio rehabilitado con poco acierto hace pocos años, ha sido literalmente “alicatado” con un mortero de cemento portland. Recordemos que este tipo de morteros, portadores de gran cantidad de sales, disgregan las piezas de sillería en una acción combinada con la humedad de capilaridad. La perfecta simetría de su acabado termina por estropear lo que debería ser una emblemática imagen tradicional de la ciudad.

A continuación les mostramos fotografías de guarda ejes y guardacantones de nuestro casco histórico.

Guarda ejes de la Calle de la Merced. El lateral derecho, mirando según se baja la calle, muestra lo que hemos indicado anteriormente, mayor número de roces sobre el lado contrario del conductor.

Plaza de Buzones nº 2 y 3. Único caso que conozco en toda la ciudad de guarda eje que cumple también la función de guardacantón. Este y otros guarda ejes existentes en el edificio fueron rehabilitados por la Comunidad de Propietarios de la Plaza de Buzones nº 2 y 3, gracias a la concesión de una ayuda de Elementos Especiales por el Consorcio de la Ciudad de Toledo en el año 2011.

Calle Aljibes. Pequeño guarda ejes habilitado para favorecer el giro en la esquina de encuentro de esta calle con la de las Tendillas.

Calle San Marcos nº 10. Este guarda eje ha sufrido múltiples avatares, la afección más importante se produjo en tiempos con la apertura de una puerta, al ampliar el vano de una antigua ventana, con la consiguiente demolición parcial de su desarrollo lineal. Todavía se ve el peldaño al pie del antiguo umbral. En la última rehabilitación realizada en el edificio, subvencionada por el Consorcio, se revocó y tapó por completo al querer igualar los albañiles toda la fachada. Felizmente se pudo intervenir a tiempo y recuperar su imagen inicial.

Calle Pozo Amargo nº 31. Guarda ejes situado únicamente en el lateral derecho de la calle, según se sube. Se encuentra casi tapado por un revoco de cemento a la tirolesa, que le perjudica de forma importante, aunque quizás sea más dañina la suciedad del humo de los cientos de coches que discurren por esta calle todos los días. Solamente es visible el granito en el primer tramo.

Calle Pozo Amargo nº 39. Este edificio, rehabilitado recientemente sin ayuda del Consorcio, tiene una buena labor de restauración en sus trampantojos realizada por T Res C.B., pero le sobran las carpinterías de aluminio y los vierteaguas de traza moderna. Afortunadamente se ha respetado un pequeño tramo de guarda ejes existente entre dos ventanas de planta baja.

Travesía del Aljibillo. En la fachada lateral del antiguo Colegio Mayor de San Bernardino podemos localizar un potente guarda ejes, situado estratégicamente para favorecer el giro de los carruajes en esta calle. Esta fachada ha sido rehabilitada en el año 2011 con ayudas del Consorcio.

Calle Santa Isabel. Esta fachada presenta múltiples guardacantones, de reciente instalación, para proteger el complicado giro de los vehículos desde el Pozo Amargo hacia la Calle Santa Isabel.

Calle Chapinería, Plaza de las Cuatro Calles. Aquí encontramos un pequeño pero fuerte guardacantón que tiene encomendada la salvaguarda de la pilastra de esquina, puntal de apoyo de todo el edificio.

Calle Esteban Illán, Calle de la Tendillas. Uno de los giros más complicados del Casco Histórico. Sobre el esquinazo de la ” Carnicería Rafa” se dispone un sencillo guardacantón de granito y un achaflanado.

Calle San Clemente. Guarda eje colocado en la fachada de la Iglesia de San Román. Se dispone en tres piezas montadas una encima de otra, con un diseño similar al guarda eje de esquina de la Plaza de Buzones nº 2 y 3.

Calle de San Juan de la Penitencia. Guardacantón sobre la fachada de la Iglesia de los Santos Justo y Pastor y guarda eje en el edificio de enfrente.

Portada de acceso al Corral de D. Diego. Rústicos guardacantones en la base de la pilastras de la portada.

Calle Alfileritos. En este caso no mostramos guardacantones ni guarda ejes, pero si queremos resaltar la original disposición de estas dos portadas que parecen volcarse sobre la calle, con la intención de evitar el contacto con los ejes de los carruajes que circulasen por ella.

Calle de Rojas. En esta calle queda un pequeño tramo de guarda ejes, en el lateral izquierdo subiendo. No hay trazas en la fachada de enfrente de que haya existido protección similar. Esta situación se repite en diversos puntos de la ciudad, bien motivado por reformas en las fachadas o renovación de alguno de los edificios que los contenían. En algunos casos sólo se protege uno de los laterales cerca de alguna esquina, con la intención de facilitar una zona de giro de los carruajes.

Callejón de Santa Úrsula. Aquí podemos ver claramente lo que comentábamos en la Calle Rojas, protección exclusiva en la zona de giro.

Calle San Ginés nº 2. En esta casa, donde se ubica una entrada privada a parte de las Cuevas de Hércules, encontramos un miniguarda ejes. Su principal función es proteger la esquina de la jamba de la puerta, y por ello el propietario del edificio ha rematado su extremo con una pequeña labor de carpintería.

Calle del Locum. Aquí está trabajada claramente la zona de giro. El edificio de enfrente, de nueva construcción, tiene un chaflán para adaptarse a la zona de giro. En la planta primera recupera rápidamente el espacio perdido.

Calle Alfonso X El Sabio. En una de las esquinas del encuentro de esta calle con la de Navarro Ledesma se intuye, bajo el revoco y el reciente pintado de la planta baja de la fachada, un guardacantón tradicional de sillares. Aun así el propietario de este edificio, cansado de renovar constantemente la pintura de la esquina, ha instalado unas intimidadoras piezas metálicas que eviten el roce de los vehículos directamente sobre la fachada.

Comentar por último que los guardacantones más originales de España se encuentran en la ciudad de Cádiz. El casco histórico de Cádiz es el único recinto urbano del mundo que contiene empotrados en sus esquinas una muestra de 109 cañones y 150 piezas de fundición, además de otros elementos de metal y piedra. http://www.blogsdecadiz.com/blog/2011/09/guardacantones-de-cadiz-canones-y-esquinales-i/

por Jose María Gutiérrez Arias 19 de mayo de 2013
Fuente: http://consorciotoledo.wordpress.com/2013/05/19/salva-ejes-y-guardacantones/

Pueblos de Toledo con "encanto"


viernes, 1 de agosto de 2014

Necrópolis del Chorrito: Ventas con Peña Aguilera.

En el denominado "Valle del Chorrito" existe una interesante necrópolis rupestre con más de 90 tumbas y restos de una basílica o villa tardorromana que ponen de manifiesto la existencia de la población siglos antes de cristo. Neolítico






En el valle del Chorrito, que es un enorme berrocal con numerosas canteras en funcionamiento. Hay sepulcros en los alrededores de la Torre de los Moros y dispersas por todo el lugar. Algunas muy cercanas a las canteras.







Por tierras de la Orden de Calatrava

Salimos de Madrid ,como siempre tempranito, para tomar la A-4 camito del Sur , en el Km 102 nos desviamos a la derecha para entrar en Tembleque, en tierras toledanas y ya en plena Mancha, en donde nos pararemos para ver una de las plazas mayores más bonitas de España


que un dia descubrí gracias a mi inolvidable amigo Angel Barrilero(q.e.p.d.),iluminada por la noche.
De dia tambien es un espectaculo grandioso esta maravillosa plaza manchega.
























En el pueblo podeis ver la formidable fortaleza que es su templo parroquial deSanta Maria de la Asuncion fundado por el Cardenal Cisneros en 1495


Igualmente destacable es la preciosa ermita de la Veracruz hoy desacralizada.,con su curiosa planta octogonal, tambien del s.XVI

Estas fueron las tierras del conde de Tembleque y de los Torres.

Seguimos por la A-4 otros 17 km y en 





Madridejos en donde podeis ver la solida iglesia renacentista de su iglesia parroquial de El Salvador de 1531, obra de Alonso de Covarrubias

su bonita ermita churrigueresca del Cristo del Prado ó la preciosa iglesia del convento de San Francisco

Aqui tomaremos la salida 121A a la Autopista de los Viñedos ,y tras 7km saldremos en la salida 59 a Consuegra, en donde veremos encima del monte Calderico lo más llamativo del pueblo, sus siete molinos de viento



y el precioso castillo de La Muela, ante cuyos muros murió el único hijo varon del Cid Campeador,don Diego Diaz de Vivar en la batalla de Consuegra del 1097,tratando de detener la oleada almoravide que estaba invadiendo de nuevo las tierras de Castilla .























Batalla que perdieron las tropas de Alfonso VIante el Califa Yusuf ben Taxufin, y con ella esta fortaleza

El castillo fue recuperado años despues y donado por el rey a la Orden del Hospital de Jerusalem hacia 1183, y fue decisivo en contener la invasion del Imperio Almohade, pues tras la derrota de Alarcos en 1195, aqui se refugiaron Alfonso VIII ,herido, y su alferez el Conde de Haro, señor de Vizcaya,que logró salvar la vida al rey y resistir el asedio cuando Castilla estaba exhausta

Todos se tomarian cumplida compensacion tras la derrota que infrigirian a los almohades en Las Navas de Tolosa en 1212

El pueblo posee una bella plaza con una original torre del reloj

Fuente: http://maravillasdeespana.blogspot.com.es/2012/09/por-tierras-de-la-orden-de-calatrava.html



La Catedral de Toledo custodia miles de documentos como los pagos al Greco

El Archivo de la Catedral de Toledo guarda 6.000 pergaminos, más de 3.000 expedientes de limpieza de sangre, importantes fondos musicales, que desde hace varios años catalogan Michael Noone y Carlos Martínez Gil, y miles de documentos de contabilidad con, por ejemplo, los pagos hechos al Greco por sus trabajos.

Canal Patrimonio_EFE

El técnico del Archivo de la Catedral Primada Alfredo Rodríguez ha explicado y mostrado a Efe algunos de los importantes fondos que se guardan en el centro y que el templo ha ido generando desde el año 1086, cuando la antigua mezquita se consagró como catedral. El Archivo alberga 12.000 documentos de pergamino y papel y la Biblioteca capitular reúne más de 8.000 volúmenes en sus fondos. En particular, en el Archivo hay seis mil pergaminos, más de tres mil expedientes de limpieza de sangre, un extenso fondo de obra y fábrica y un “importantísimo” fondo musical que se está catalogando en los últimos años.

Catalogación de lo fondos musicales:

Los musicólogos Carlos Martínez Gil y Michael Noone, que ya recibieron en 2006 un premio de la Real Fundación de Toledo por sus trabajos de investigación y difusión del patrimonio musical de la Catedral, quieren tener concluido el año que viene el catálogo de la música de partituras del Archivo de la Catedral, según ha avanzado Rodríguez. En concreto, Noone se está ocupando de la catalogación de los libros de coro y Martínez Gil trabaja sobre las partituras, ha precisado Alfredo Rodríguez, quien ha indicado que es “muy interesante la recuperación de este patrimonio” porque, en muchos casos, es “muy desconocido”.

La compleja contabilidad de la catedral y los pagos a los gremios:

Dentro de los libros de obra y fábrica del Archivo catedralicio destacan los llamados “de frutos y gastos” que es la contabilidad que llevaba la Catedral con todos los ingresos y gastos que generaba. El sistema de contabilidad utilizado era “bastante complejo”, hasta el extremo de que ha tenido que ser estudiado por una profesora de Contabilidad, e incluye todos los pagos -cuatrimestrales- realizados al personal al servicio de la Catedral, desde músicos, que eran los mejor remunerados, hasta pintores, vidrieros, afinadores de órganos o guarda ropas del sagrario.

En estos libros figuran apuntes de lo cobrado por el Greco y, también, pagos a cuenta realizados al pintor por su trabajo y que Dómenicos Theotocópuli dejaba firmado: por ejemplo, los 12.600 maravedíes cobrados a principios de abril de 1586 relacionados con ‘El Expolio’. Media docena de estos libros en los que figuran pagos al Greco por sus trabajos para la Catedral se han expuesto al público, dentro del programa de visitas guiadas y gratuitas por cuatro archivos toledanos, el de la Catedral, el Diocesano, el Provincial y el Municipal.

Obras de referencia y trabajos de digitalización de archivos:

Además del Archivo, la Biblioteca de la Catedral de Toledo atesora un importante número de manuscritos de todos los ámbitos del saber, desde medicina y derecho hasta historia, física, astronomía y literatura. La Catedral ya no alberga algunas obras que en 1870 fueron trasladadas a la Biblioteca Nacional, como el Auto de los Reyes Magos, pero sí tiene otras de notable interés, como una ‘Divina Comedia’ escrita por Boccaccio o los seis tomos de la biblia políglota escrita hace cinco siglos, en latín, griego, hebreo y caldeo, por iniciativa del cardenal Cisneros.

Una parte de los fondos del Archivo de la Catedral Primada se han digitalizado en los últimos años, en particular los más relevantes y que tenían riesgo de deterioro. Hace ahora cuatro años, en junio de 2011, se inauguraron las restauradas instalaciones de la Catedral de Toledo relativas al Archivo y la Biblioteca, que son consultadas por numerosos investigadores. EFE_Lidia Yanel

IMAGEN: El Archivo de la Catedral de Toledo guarda 6.000 pergaminos, más de 3.000 expedientes de limpieza de sangre, importantes fondos musicales, que desde hace varios años catalogan Michael Noone y Carlos Martínez Gil, y miles de documentos de contabilidad con, por ejemplo, los pagos hechos al Greco por sus trabajos. EFE

Publicado por: CanalPatrimonio El: junio 10, 2014 
http://www.canalpatrimonio.com/la-catedral-de-toledo-custodia-miles-de-documentos-como-los-pagos-al-greco/

jueves, 31 de julio de 2014

Ermita y Romería de la Virgen de la Bastida, Toledo

Sus orígenes se remontan al siglo XIII. 

En 1219 llegaron los franciscanos a la provincia de Toledo y se instalan en la Bastida, a las afueras de la ciudad amurallada.

Paraje en el que se encuentra la ermita.

En aquel lugar iniciaron su vida fraterna y allí comenzaron muy pronto a recibir novicios: el primero, Fr. Pedro Gallego, que después será un gran científico, amigo del rey San Fernando y sus hijos, profesor de la Escuela de Traductores de Toledo, y en torno al 1250 obispo de Cartagena (Murcia).

A finales del siglo XIII (hacia 1280), la comunidad franciscana cambia de domicilio y se traslada al interior de la ciudad. Su primera ubicación, ya dentro de la capital toledana, será la Casa de la Concepción, y aunque su extrema austeridad causa desagrado en los comienzos, pronto la gente se encariña con ellos y les toman mucho afecto.

Pero con el paso del tiempo ciertas comodidades se van introduciendo en la Casa de la Concepción, y muchos hermanos, deseando una vida más austera, fiel al Evangelio y a la Regla de San Francisco, regresan a La Bastida (1447-54) o fundan eremitorios más pequeños en Ocaña, Recas, el Castañar, etc.

En el patio del recinto, encontramos la "Cueva", un lugar muy visitado por los fieles ya que la tradición popular mantiene que es ahí donde vivió y murió, en el siglo XVII, la beata Ana María, también conocida como Mariana de Jesús.

Según cuenta la tradición, en el siglo XVII, en esta cueva vivió y murió en soledad la Beata Ana María.

En toda Europa estaba surgiendo este movimiento de vuelta a las fuentes franciscanas y reinterpretación de la Regla; es lo que constituirá el inicio de la Observancia, frente a la Conventualidad.

En 1484-86, los Reyes Católicos obligan a que las dos comunidades franciscanas de la ciudad (los conventuales en la Concepción, y los observantes en la Bastida) a fusionarse en una sola comunidad: San Juan de los Reyes. Los que no aceptaron lafusión, salieron de la ciudad (según la leyenda que se cuenta, cantando el salmo "In exito Israel de Aegipto", "cuando Israel salió de Egipto...").

Monasterio de San Juan de los Reyes.

En 1818, al llegar la peste amarilla a España, se utilizó para almacenar en cuarentena los alimentos destinados a la ciudad y evitar así que entrasen los procedentes de zonas infectadas.

 En 1833, al llegar la peste a Vigo, se convirtió en el hospital en el que se ingresaba a los sospechosos de padecer la enfermedad. Durante la Guerra Civil (1936-1939), la ermita se utilizó como cuartel, momento en que fue seriamente dañada, destruyéndose la talla original de la Virgen y siendo la actual una obra realizada en 1942 por el pintor y escultor Mariano Guerrero Malagón, quien tenía la costumbre de tomar como modelo a su esposa Esperanza.

La ermita es de estilo popular, con una sola nave de bóveda de cañón y el característico suelo de baldosa en damero, con un patio que posee un moral centenario.


Imagen de la Virgen.

Conocida como la "Virgen Morena" de Toledo, la imagen quedó destruida durante la Guerra Civil, y en 1942, el toledano Mariano Guerrero Malagón hizo una nueva talla de vestir de la Virgen de la Bastida.

El segundo domingo de mayo es celebrada la romería en la Ermita de Nuestra Señora de la Bastida. 

Con puntualidad británica, la ermita de la Bastida acoge la misa solemne. Bajo un intenso olor a romero y tomillo, decenas de devotos rinden culto a la Virgen, mientras suenan los cánticos tradicionales y rezos de la hermandad. 

Limonada, tostones, roscas artesanales amenizan después la charla y proporcionan un motivo de conversación. La romería se celebra con el peso de la tradición. Los romeros se dispersan por el paraje boscoso que rodea la ermita para disfrutar de una jornada en el campo.

Por la tarde, ya comidos y descansados, la procesión sale del recinto para recorrer el pinar que rodea el lugar.

Una leyenda popular afirma que, cada persona que visite el santuario, si coge una piedra después de rezar frente a la cruz, vera resuelto su dolor de muelas.


Fuente: http://cofrades.sevilla.abc.es/profiles/blogs/la-virgen-de-la-bastida-toledo
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