Tres Culturas

La Otra Historia del Reino de Toledo

Powered by Jasper Roberts Consulting - Widget

martes, 18 de junio de 2019

Escritura Visigótica en la Comunidad Mozarabe de Toledo


 DE LA ESCRITURA VISIGÓTICA EN LA COMUNIDAD MOZÁRABE DE TOLEDO (CON ESPECIAL REFERENCIA A LAS PARROQUIAS DE LAS SANTAS JUSTA y RUFINA y SANTA EULALIA)

Nada nuevo decimos al afinnar que la historia cultural de Toledo es verdaderamente monumental, y aunque son muchos los estudios realizados sobre diversos aspectos no se agota, ni mucho menos, toda la riqueza que el tema puede aportar.

 En este trabajo nos ocuparemos de un tema de cierta relevancia dentro del campo de la cultura escrita: la pervivencia de la escritura visigótica en la ciudad de Toledo. 

Sobradamente conocido es el proceso por el cual la escritura carolina se implanta en los reinos peninsulares y su cronología, la cual está magníficamente estudiada en algunos lugares " siendo Galicia y Portugal los últimos lugares donde, según los manuales al uso de paleografía, llegó la carolina, a finales del s. XII y comienzos de la siguiente centuria '. No vamos a discutir esto, pues es correcto, aunque incompleto. 

Ciertamente en las zonas más occidentales de la Península se conservó durante más tiempo la escritura visigótica'. 

Pero en la ciudad de Toledo la pervivencia de la escritura visigótica es no sólo comparable a la del occidente peninsular, sino probablemente superior. La causa que explica esto es, en nuestra opinión, múltiple, pero ligada a las características culturales/cultuales de la comunidad mozárabe. 





Es sabido que la substitución de la escritura visigótica fue de la mano del cambio del rito hispano-visigótico-mozárabe por el romano, siendo sobradamente conocido que sus hitos fundamentales fueron el Concilio de Burgos de \080 para la cuestión ritual y el de León de \090 para la escritura. 

Con relación a esta cuestión escribe Agustín Millares Cario:

Resultado de imagen de Escritura Visigótica en la Comunidad Mozarabe de Toledo
 "La abolición del rito mozárabe contribuyó no poco a la desaparición de la escritura visigótica; pero de que tal hecho no debió ser la causa determinante de dicho acontecimiento es prueba evidente la existencia dentro del siglo Xl y principios del XII de varios códices de la liturgia romana, para cuya transcripción se empleó la escritura tradicional", 

Probablemente aquí estribe la razón por la cual en Toledo, y más concretamente, dentro de la comunidad mozárabe, se documente la perduración de la escritura visigótica más allá de su desaparición en las zonas más "conservadoras" desde el punto de vista gráfico, como Galicia.

 Si la substitución del rito hispano significó no sólo el cambio del tipo de escritura sino también la destrucción de muchos de los códices escritos en visigótica, por carecer de utilidad litúrgica , en los lugares donde prosiguió el rito hispano este proceso no tuvo lugar, y parece evidente que, al ser copiados, se mantuviese en ese ambiente cultural refractario a las influencias culturales externas el tipo de letra tradicional. 

La oposición entre los mozárabes y los cristianos del norte que llegaron masivamente con la reconquista de la ciudad en 1085 es sobradamente conocida 6, siendo el arzobispo Ximénez de Rada, una fuente privilegiada para conocer estas cuestiones.

 De igual manera, no hace falta insistir en el papel de irradiación cultural y cultual que el arzobispo D. Bernardo tuvo no sólo en su etapa de pontificado toledano sino también en su época de abad del monasterio de Sahagún, foco de la irradiación cluniacense en los reinos de Castilla y León. 

De hecho, la implantación de la escritura carolina, se realiza con fuerza en Toledo, y concretamente en su Catedral; por lo que se refiere a los documentos, escribe el Dr. Fernández Catón:

 "Ningún documento en escritura visigótica anterior a la reconquista de la ciudad, y sólo cuatro originales, pertenecientes a los años 1086, 1088 Y dos a 1103, más otro pequeño grupo de finales del s. XI y principios del siglo XII, es el material con que se encuentra quien desee elaborar un estudio paleográfico-diplomático de la escritura documental visigótica en tierras toledanas". 

También la Catedral de Toledo es un centro donde la escritura carolina aparece en fecha temprana. 

De hecho, es el lugar de toda Castilla donde primeramente aparece documentada; escribe lo siguiente D. Ramón Gonzálvez al respecto:

 "En una fecha tan temprana como la de 1115, es decir, unos 30 años después de la reconquista de Toledo y aún dentro del período de reorganización de la catedral, hallamos la mención del maestro Pedro, que desempeñaba el cargo de gramático de Santa María de Toledo [ ... J

 Con el mismo nombre de Pedro encontramos también a un copista de libros, el cual transcribió en 1105 en una bella letra carolina el manuscrito 14- 3 , el códice más antiguo fechado en Castilla copiado en este tipo de escritura".

Así pues, nos encontramos, en Toledo, en el siglo XII una situación dúplice dentro de la escritura latina: la visigótica, mantenida por la comunidad mozárabe (hasta el siglo XIV como veremos) y la carolina, vinculada al rito romano" y a la población franca 10, al menos en un momento iniciaL 

Concretamente, dentro de la comunidad mozárabe, parece que la parroquia de las Santas Justa y Rufina, una de las que todavía en la actualidad conserva la liturgia visigótico-mozárabe, es el centro escriptorio del que más objetos escritos en escritura visigótica de datación tardía se conservan, aunque también la parroquia de Santa Eulalia proporciona algún ejemplo, como veremos, El primer ejemplo que aduciremos es el Liber Misticus conservado en la Biblioteca Nacional de Madrid, "escrito por Fernando Juánez en la parroquia toledana de las Santas Justa y Rufma". 

En el Corpus de códices visigóticos de D. Agustín Millares Cario la datación del códice la realiza el Prof. Mundó, y le asigna una cronología entre los siglos XIII-XIV". 

Pero lo que resulta más interesante no es sólo la existencia de este ejemplar tardío, sino que no es el único 1'. Y, lo que es, si cabe, más destacable, es que representan una tendencia gráfica muy continuista, pues un reconocido experto como el Prof. Millares Cario dio a bastantes de estos códices visigóticos toledanos una cronología bastante anterior a la que les asigna el Prof. Mundó. 

La razón parece evidente. De igual manera que el mundo mozárabe propiamente dicho representó una continuación de lo visigodo en sí mismo, en el mundo de los mozárabes toledanos tras la reconquista de la ciudad debió suceder algo similar con sus peculiaridades culturales. 

Si asociamos la pervivencia de la letra visigótica hasta el siglo XIV al empleo del árabe en documentos hasta la misma centuria, como se puede comprobar en la magnífica y no igualada edición de A. González Palencia, es fácil darse cuenta de esta continuidad de los rasgos culturales, a lo cual quizá contribuyese la llegada a Toledo de muchos mozárabes procedentes del sur. 





Centrándonos en los códices, es llamativo observar cómo la datación del Prof. Millares es, en algunos casos, hasta tres siglos anterior a la del Prof. Mundó; así, para unos fragmentos de códice conservados en la Catedral Primada de Toledo, el Prof. Millares aporta una cronología del siglo IX, mientras que el Prof. Mundó la ubica cronológicamente a finales del siglo XII D. 

Para el caso de un Liber Misticus procedente, también, de la Parroquia Mozárabe de la Santas Justa y Rufina, conservado en el Museo de los Concilios y de la Cultura visigoda, con sede en la toledana Iglesia de San Román, el Prof. Millares opina que data del siglo X, mientras que el Prof. Mundó lleva la cronología al siglo XIII. 

La pervivencia de la escritura visigótica en los ambientes mozárabes toledanos no se documenta exclusivamente en códices. También las inscripciones dan fe de ello. En concreto, nos referimos a dos inscripciones bilingües, escritas en latín y árabe, datadas respectivamente en 1156 y 1160 ". 

La parte latina de la inscripción de 1160, reaiizada sobre barro, se limita a la repetición dos veces de la siguiente frase: "In nomine Domini nostri Iesu Christi amen" "'. Sobre ésta, escribe el P. Fidel Fila: "De las dos inscripciones latinas, con tipos del siglo XII [ ... ]la lectura no es dudosa, como tampoco lo es su mérito litúrgico.

 De ella nos da oportuna explicación el oficio de difuntos de la iglesia mozárabe. Reproducen (si bien acortan y abrevian por falta de espacio) la invocación ritual, que daba término á la bendición del moribundo .. ," , 

Queremos llamar la atención sobre dos cuestiones: el origen del texto y el tipo de letra. Respecto a lo primero, nos encontramos, una vez más, con la liturgia hispana, lo que equivale a decir, en esta época, que esta mos hablando de la comunidad mozárabe. 

En cuanto a la cuestión gráfica, los "tipos del siglo XII" nos parecen propiamente visigóticos y no carolinos, lo cual encaja plenamente en el ambiente cultural de las parroquias mozárabes toledanas. 

Resultado de imagen de PARROQUIAS DE LAS SANTAS JUSTA y RUFINA y SANTA EULALIA)Más claramente, si cabe, se comprueba todo esto en la otra inscripción bilingüe citada, de la que sí se conoce su procedencia: una vez más, la parroquia de las Santas Justa y Rufina. 

Está realizada sobre piedra, lo cual permite estudiar con más seguridad los caracteres gráficos tanto de los tipos árabes, con los característicos remates de la escritura cúfica y, lo que más nos interesa ahora, los evidentes rasgos visigóticos de la parte latina. 

Por citar alguno, mencionaremos la "A" mayúscula sin trazo horizontal, que muestra claramente su claro visigoticismo. 

No obstante, un análisis detenido permite comprobar cómo también aparecen ya algunos indicios carolinos. 

Uno de ellos es el signo de abreviación que aparece en la primera y segundo línea, que tradicionalmente se ha considerado como de origen carolino, lo cual no vamos a discutir, siempre y cuando tengamos en cuenta que también aparece en objetos escritos de la Península Ibérica de escritura visigótica y de cronología muy anterior a la de las influencias carolinas '"o Verdaderamente no son estas inscripciones de cronología tan tardía como los códices toledanos anteriormente citados. 

Pero sí indica la persistencia cultural de los mozárabes toledanos, de la mano, como es evidente, del mantenimiento de la liturgia hispana, a pesar de la enorme influencia de los francos en Toledo, que ya comentamos al comienzo. 

El estudio del mundo gráfico toledano medieval no tiene interés sólo per se, sino también por las conclusiones que podemos obtener sobre objetos escritos aparecidos en otros lugares. En concreto, nos referimos a una inscripción conservada en el Museo Provincia de León, a la que ya hemos dedicado un trabajo . 

La inscripción consta de un texto latino y "Junto al primer renglón, a la derecha, se arañó someramente, en letras menudillas, la fórmula inicial musulmana: Bism Allah ar-Rahman ... y al otro volvieron a escribirse, aún más pequeñas, las dos palabras primeras. Esto 10 haría probablemente algún cautivo" .




 Por lo que se refiere a la parte latina, que nos proporciona la fecha de la pieza -año 1122-, llamó su atención el tipo de escritura en la que está realizada: una letra visigótica muy pura.

 Por nuestra parte, opinamos que debió ser realizada por un mozárable, al aunarse una tradición gráfica visigótica ya un tanto tardía con la utilización de una fórmula típicamente musulamana 21 • 

Consideramos que estos ejemplos muestran cómo la pervivencia de la escritura visigótica dentro de la comunidad mozárabe en cronologías tardías fue característica evidente ", y en el caso de Toledo, ciudad a la que sin duda podemos calificar de capital del mozarabismo, se ejemplifica de modo evidente. 

Esperamos, por último, que en los nuevos tratados y manuales de paleogafía española se haga mención de esto y se añada el nombre de Toledo a los de Galicia y Portugal como lugares donde la letra visigótica perduró de modo especial.

 Lorenzo Martínez Ángel 
https://realacademiatoledo.es/pervivencia-de-la-escritura-visigotica-en-la-comunidad-mozarabe-de-toledo-con-especial-referencia-a-las-parroquias-de-las-santas-justa-y-rufina-y-santa-eulalia/
Publicado por Brunet en 20:22 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: MOZARABES, TOLEDO MOZARABE

lunes, 17 de junio de 2019

La Romería Toledana de la Virgen de la Guia


Entre las muchas tradiciones con que cuenta la Ciudad de Toledo, cabe destacar la celebración de diversas romerías a lo largo del año, a las que acuden toledanos y gentes de los pueblos cercanos para honrar a la Virgen en sus diferentes advocaciones, y también a algunos santos.

 Son varias las ermitas que se encuentran dentro y fuera de la ciudad, actuando como clara seña de identidad para cada uno de los barrios donde se asientan. 




En Toledo, la época de mayor concentración de romerías es la primavera, y más en concreto el mes de mayo. Pero debemos distinguir entre dos tipos de romerías que a mí me gusta denominar “romerías al campo” y “romerías urbanas”. 

En cuanto a estas últimas señalar que son muchas las parroquias y los barrios de Toledo que festejan a la Virgen de la misma manera que se hace en la otra tipología, que son las romerías propiamente dichas a un paraje donde se encuentra una ermita extramuros de la ciudad. 

El ritual es similar en estas romerías urbanas, y la asistencia también, pues en esta ciudad hay imágenes marianas que arrastran gran cantidad de devotos que acuden peregrinando también para venerarlas.

 Sería el caso de la Virgen de la Salud de Santa Leocadia, la Virgen de la Estrella del Arrabal, la Esperanza de San Cipriano… 

En todas ellas se repiten los mismos ritos que en las romerías a ermitas a las afueras de la ciudad como veremos más adelante.

El ciclo de romerías a ermitas extramuros se inicia a finales de abril con la romería de la Virgen de la Cabeza. 

La sigue la popular romería de la Virgen del Valle que es sin duda la de mayor tradición y arraigo en la ciudad y que tiene lugar el uno de mayo.

 Al Valle siguen la Virgen de la Bastida, el Santo Ángel Custodio, San Jerónimo y la Virgen de la Guía, de la que hablaré aquí.

La ermita de Nuestra Señora de la Guía se encuentra en un cerro situado a varios kilómetros de la ciudad de Toledo, a otro lado del río Tajo. 

En la actualidad se encuentra dentro de los terrenos propiedad de la Academia de Infantería, por lo que sólo se puede acceder a ella la víspera y el día de la fiesta que tiene lugar el 12 de octubre desde hace varias décadas, ya que antes se celebraba el último domingo del mes de mayo. 

Como señalaba anteriormente, cada romería suele estar adscrita a la devoción de un barrio determinado. 

En este caso son los vecinos del barrio de Santa Bárbara los que en su mayoría acuden a esta romería, siendo muchos de ellos hermanos de la cofradía de la Virgen.

La Virgen de la Guía cuenta con una curiosa a la vez que bonita leyenda, que nos da explicación de la existencia de la ermita en ese paraje. 

La tradición oral nos ha transmitido que siglos atrás sorprendió la noche a dos cazadores en el lugar donde hoy se levanta la ermita, y se encomendaron a la Santísima Virgen para que les ayudase. 

Ante la falta de visibilidad y viéndose perdidos en el campo, de repente detectaron una estela luminosa a la que siguieron.

Se trataba de un pajarillo, en concreto una corneja, que llevaba un farol en el pico para “guiar” a los dos hombres.

El animal les condujo hasta las ruinas de una antigua ermita. 

Uno de los dos cazadores mandó reconstruirla para dar veneración a la Virgen con la advocación de “la Guía”, en agradecimiento por tan portentoso milagro. 

Desde entonces creció la devoción a la Virgen a la que se han atribuido milagros y favores a lo largo de todos estos siglos.

La romería de la Guía es la última de todas las que se celebran en Toledo. Tiene lugar el 12 de octubre, fiesta del Pilar, comenzando los festejos la víspera. 




Como en toda romería toledana, no pueden faltar la función principal de la mañana, y la procesión por la tarde. 

En este caso, la Virgen de la Guía sale por los cerros y caminos que circundan la ermita a hombros de sus hermanos cofrades. Al regreso de la procesión, los anderos “bailan” la imagen al son de los acordes del himno nacional ante la puerta de la ermita.

Hay varios aspectos que hacen únicas a las romerías toledanas, y que por supuesto no faltan en esta de la Virgen de la Guía. 

Uno de ellos es el tradicional reparto de la rosca a cada hermano a modo de obsequio. Estas roscas se elaboran en las panaderías de Toledo, y nunca faltan en estas festividades. Se trata de un roscón elaborado a base de harina y huevo, y al que se añaden anises y azúcar.

 Cada hermano al pagar su cuota tiene derecho a recibir una de estas suculentas roscas. En algunas de estas romerías también se ponen a la venta para aquellas personas que, sin ser hermanos, quieran llevarse alguna.

Otra cosa que no puede faltar es el tradicional juego de las “quínolas”, presente en todas las romerías de Toledo, y que podríamos decir que se trata de una costumbre típicamente toledana. Es un juego de naipes en el que se paga una determinada cantidad por elegir una o varias cartas. 

Dependiendo de cómo lo decidan los organizadores, se pueden elegir varias cartas, resultando ganador el que reúna las mismas, o elegir una y resultar ganador aquél que tenga la carta que se saque de la baraja. 

Los que dirigen la quínola tienen una baraja española de la que al azar sacan una o varias cartas que determinarán quién será el agraciado. 

Los premios que se pueden obtener en estas quínolas pueden ser jamones, quesos, embutidos, las tradicionales roscas…

No se entiende una romería en Toledo sin la tradicional limonada y los tostones. 

La limonada se elabora a base de vino blanco, limón y azúcar, y se dispone en porrones para que los romeros la puedan degustar. 

Los tostones son garbanzos tostados y mezclados con yeso, y son repartidos junto a la limonada en unas mesas que la hermandad dispone en el patio de la ermita.

De esta manera transcurre la romería de la Virgen de la Guía a la que incluso algunos vecinos del barrio de Santa Bárbara acuden andando. 

Es un día en el que las familias se juntan en torno a la ermita para comer y pasar una agradable jornada festiva.

Ermita de Ntra. Sra. de la Guía

La Virgen de la Guía en su Camarín



La Virgen, el Niño y la corneja con el farol

Ofrendas de velas a la Virgen


Tradicional juego de las quínolas

Fuente consultada: VAQUERO FERNÁNDEZ-PRIETO, E., Nuestra Señora de la Guía. Imprenta Serrano. Toledo, 1996.

Publicado por Objetivo Tradición en 13:11
http://objetivotradicion.blogspot.com/2014/10/romerias-en-la-ciudad-de-toledo-i-la.html

Publicado por Brunet en 21:08 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: TRADICIONES

domingo, 16 de junio de 2019

Camino de Cabañeros a Guadalupe



Una ruta segura

Desde la Edad Media, la fe del hombre cristiano en acometer enormes distancias con un fin estrictamente religioso, fue una de las características esenciales en la consolidación de los diferentes centros de peregrinación en la península.

 Todo ello suponía un desafío directo a las capacidades humanas, rasgo inconfundible en el peregrino que se disponía a realizar el camino: distancia, parajes difíciles de recorrer, ausencia de caminos o condiciones precarias, problemas de alojamiento, escasez de alimentos y riesgos humanos.

Es por ello que uno de los principales problemas a que debía hacer frente la institución guadalupana para asentar estos caminos de peregrinación, era la enorme extensión despoblada de las comarcas lindantes con el Monasterio.

papa Pío V, quién parecer ser que participó en el pleito y admirado por la fe de Batres regaló al pueblo sus propias sandalias, que desaparecieron durante la guerra civil.
 Esto hacía difcil el viaje de los peregrinos, que debían atravesar durante varias jornadas de dura marcha unos montes totalmente deshabitados, sin encontrar refugio en su camino y pudiendo por ello ser más fácilmente víctimas de los salteadores de caminos.

Sin dejar de prestar atención a la falta de alimentos que, por improvisación, desconocimiento o por circunstancias fortuitas, pudiera sobrevenirles.

La realidad es que no eran pocos los peregrinos que habiendo emprendido el camino para llegar hasta Guadalupe, fallecieran por estas causas en el camino. 

El problema que planteaba el tránsito por estas tierras era perfectamente conocido por el propio rey Pedro I hacia finales del siglo XIV, que pudo comprobar las dificultades que el viaje presentaba. 

No obstante sabemos que el trasiego de peregrinos que procedían del este, sobre todo en los siglos XV y XVI, utilizaban este camino por considerarlo más seguro que las otras dos vías de peregrinación guadalupanas, nos referimos al Camino de los Montes de Toledo, y al de Levante, desde Saceruela.

Un gran protagonista de este camino, que contribuyó a afianzarlo como una ruta más segura, lo encontramos en la figura de Alfonso XI de Castilla (1312-1350), fundador y gran benefactor del Monasterio de Santa María de Guadalupe. 

Bajo su reinado mandó allanar el paraje, donde empieza a declinar la sierra de Altamira, a su paso por la población de Puerto Rey, para facilitar el paso de la comitiva real y de los peregrinos camino del monasterio.

El inicio de nuestro recorrido comienza en la localidad de Alcoba, población integrada en los Montes de Toledo y desde 1542 perteneciente a los antiguos ‘Estados del Duque’ o ‘Estados del Duque de Medinaceli’.

http://caminosaguadalupe.com/caminos-a-guadalupe/camino-de-cabaneros/

Publicado por Brunet en 11:04 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: TOLEDO CRISTIANO, TRADICIONES

viernes, 14 de junio de 2019

El Padre volador. Aerostatos en el valle del Tajo desde 1900

En junio de 1912, con motivo de las fiestas del Corpus, los toledanos asistieron a un festival de aviación que incluía ejercicios del parque alcarreño llegado con sus globos



El globo Neptuno en concurso de aerostatos celebrado en el Real Aero Club de Madrid en 1913. Mundo Gráfico

RAFAEL DEL CERRO MALAGÓN@abc_toledo
TOLEDO03/06/2019

Bartolomeu Lourenço de Gusmão, el llamado «cura volador», nacido en 1685, en la actual villa brasileña de Santos, fallecía en el toledano hospital de la Misericordia el 19 de noviembre de 1724, siendo sepultado de caridad en la cercana iglesia de San Román. 




Atrás quedaba la exhibición de su Passarola, un ingenio no tripulado que elevó unos metros del suelo ante el rey portugués Juan V, en 1709. Aunque obtuvo una jugosa canonjía, aquel y otros ensayos llevaron a la Inquisición a acusarle de hechicería y ser encarcelado. Lograda su liberación pasó a España, acabando sus días en Toledo.

El capitán Kindelán en la barquilla de un globo en 1907. Revista Nuevo Mundo
En el primer tercio del XX, cuando la aerostación era ya un recurso militar, también realizada por finos sportmen, la obra del desdichado padre sería recordada en la ciudad en tres ocasiones. La primera la impulsó el académico Moraleda y Esteban, en junio de 1912, con un solemne funeral en San Román y el descubrimiento de una lápida.

 Asimismo, en 1924, se repitió otro acto al cumplirse el segundo centenario de la muerte del sacerdote y, por último, el 31 de octubre de 1926, eran los participantes en el Congreso Internacional de Aeronáutica, celebrado en Madrid, quienes dejaron en el templo una nueva inscripción que realizó Julio Pascual. 

En 1966 se exhumarían unos restos -de los muchos existentes y mezclados, cuidando que no fueran femeninos-, para atender una petición formal de la ciudad de Santos, cuyas circunstancias recordó Enrique Sánchez Lubián, en junio de 2012, en estas mismas páginas de ABC.

El capitán Kindelán en la barquilla de un globo en 1907. Revista Nuevo Mundo
Aparte del relato portugués, la elevación de un artefacto no tripulado en España acaeció, el 28 de noviembre de 1783, en el espacio aéreo del Retiro madrileño a cargo del ingeniero Agustín de Betancourt (1758-1824), artífice de otros afanes como fue una línea de telegrafía óptica en 1800. 

El auge de la aerostación militar llegaría en 1884, al formarse unas unidades para el manejo de globos y la creación, en 1896, del Parque de Aerostación de Guadalajara adscrito al cuerpo de Ingenieros.

Allí acontecieron las primeras elevaciones tripuladas en 1900. Algunas eran con globos cautivos, como las verificadas luego en Toledo, ante el alumnado de la Academia de Infantería. El lugar elegido para desplegar el material y hacer las evoluciones era el Polígono de Tiro, un aclarado espacio de la Vega Baja que la ciudad adquirió con grandes apuros en 1869, para atraer la Escuela Central de Tiro. 

En 1883, el terreno sería notablemente ampliado a fin de albergar las prácticas que los cadetes no podían efectuar en el Alcázar. Más tarde acogería las canchas deportivas y las pistas de la Escuela Central del Gimnasia, creada en 1919, cuyo asiento perduraría allí hasta 1985.

Una de las primeras noticias del parque alcarreño en Toledo se fecha en octubre de 1904, en el marco de unas maniobras que se vieron alteradas por la muerte de la princesa de Asturias, María de las Mercedes de Borbón. Sin embargo, hubo elevaciones de aerostatos cautivos, el día 26 y la partida del globo Mercurio guiado por los tenientes Alfredo Kindelán Duany (primer piloto de dirigibles en España) y Heriberto Durán Casalpeu. 

El aparato, arrastrado por unas fuertes corrientes, alcanzó la frontera lusa para regresar y cruzar Gredos, dirección norte, hasta acabar la mañana siguiente cerca de Lugo.




 Los pilotos bajaron en una aldea al observar que el viento les empujaba hacia la costa, si bien, como recoge La Época, «mientras el teniente Duran se deslizaba por la cuerda freno, un bárbaro cazador les hizo varios disparos, incrustando sus proyectiles en la barquilla, salvándose milagrosamente los bravos aerosteros».

El capitán Kindelán en la barquilla de un globo en 1907. Revista Nuevo Mundo
 Aquel recorrido que había partido de la Vega Baja toledana, según un periódico, había batido «el record de la distancia de cuantos se habían llevada a cabo en España y en muchos del extranjero».

En junio de 1912, con motivo de las fiestas del Corpus, los toledanos asistieron a un festival de aviación en el citado Polígono que incluía ejercicios del parque alcarreño llegado con sus globos. 

Por otra parte, desde entonces, crecerían las noticias sobre aterrizajes de aerostatos en la provincia de Toledo, casi todos, en el valle del Tajo, procedentes de Guadalajara o Madrid y cada uno con desigual fortuna para los viajeros.

Un primer ejemplo lo aporta Mundo Gráfico (abril de 1912) al referir la caída del globo La Montaña en unos encinares de Oropesa tras navegar cinco horas desde el Aero-Club de Cuatro Vientos, a veces a 1.500 metros de altura. Lo pilotaba el capitán de Ingenieros Eduardo Barrón acompañado de tres tripulantes sin que nadie sufriese daño alguno en el aterrizaje. 

Al cruzar Talavera habían arrojado un «sobre especial y con una cola de papel de seda», incluyendo una moneda de dos pesetas y un despacho para ser telegrafiado a un destino. El mensaje nunca llegaría, lo que, según la crónica, probaba que «todavía no están muy divulgadas las prácticas de la aerostación».

Un año después, en Lagartera, la tarde del 11 de abril de 1913, veían el descenso del globo Neptuno, arribado desde la base de Guadalajara, donde había partido por la mañana, pilotado por el teniente Artenas y tres oficiales como pasajeros. La población brindó «un entusiasta recibimiento» a los viajeros que, al día siguiente, proseguirían su ruta. El 5 de junio de 1915, en el paraje Encina de los Boyuelos de Nombela, aterrizaba de nuevo el Neptuno con cuatro oficiales a bordo que, tras anclar, soltaron cinco palomas mensajeras para dar novedades al Parque de Aerostación. 

El cronista menciona la ayuda prestada por los vecinos para recoger el globo, el descanso brindado en la casa del párroco y de un diputado provincial más el préstamo de «briosos corceles» para trasladarse a Almorox. Otros descensos se sitúan en Méntrida, el 8 de mayo de 1916 -un aeróstato que procedía del «gasómetro de Madrid»- y el habido en Rielves, el 28 de abril 1918, llevando en la barquilla a un jefe y tres oficiales de Ingenieros.

En junio de 1923, el Real Aero Club organizaba un Raid deportivo que partía de Madrid, bajando algunos de los participantes en las cercanías de Nambroca y otros en San Martín de Montalbán. En 1924, de nuevo, una expedición militar era la que recalaba en Camarena y Torrijos. 

Por último, citemos que, el 25 de julio de 1925, un mítico aerostato, el General Vives, que partió de Guadalajara hacia El Escorial, la Sierra de San Vicente y Gredos, al descender en Montesclaros, nada más tomar tierra, se produjo un incendio y una explosión, salvando los tres tripulantes milagrosamente sus vidas.




El epílogo del Parque de Aerostación de Guadalajara llegó en 1934. El uso militar de los globos sucumbía ante la evidente agilidad de la aviación, otra novedad que ya habían visto, años atrás, los toledanos en las arcillosas planicies de la Vega Baja a la que, en más de una ocasión, ya alguien citaba como el Aeródromo de Toledo.

RAFAEL DEL CERRO MALAGÓN@abc_toledo
https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/abci-padre-volador-aerostatos-valle-tajo-desde-1900-201906031354_noticia.html

Publicado por Brunet en 20:35 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: SIGLO XX, SOCIEDAD

Necrópolis de Jenesa III - El Pulgar - Toledo

NECRÓPOLIS MEDIEVALES EXCAVADAS EN LA ROCA


NECRÓPOLIS DE JENESA III –EL PULGAR- TOLEDO
AGOSTO 19, 2013 | NEOPATRIA

La dehesa del Pulgar es una finca particular situada al Sur-Este del pueblo de Pulgar después de cruzar la carretera CM 410 Que va de Cuerva a Mazarambroz tiene en su interior a unos 2 Km. de la carretera la casa de la dehesa, para acceder comentar que tiene todos los caminos de acceso cerrados, por lo tanto se tiene que pedir permiso para entrar en ella.




Es en esta finca donde están situadas las necrópolis de Jenesa, también conocidas con el nombre del Colmenar.


Necrópolis de Jenesa III:

El día de mi visita el guarda de la finca me enseño unas pilas en un afloramiento granítico situado en la misma puerta de la casa de la Dehesa del Pulgar. Se trata de una fosa de pequeño tamaño, bastante desgastada, (quizás sepultura infantil).

Junto a esta otra rectangular de poca profundidad pero mayor, de una factura perfecta, que creo debió de ser para remojar grano o para dar de beber o comer a los animales. 




Aunque a mi me parece muy dudoso catalogarlo como sepulturas dejo la información para quien quiera visitarlos y pueda aportar mas datos sobre el tema.

De ser dos sepulturas estarían orientadas correctamente.

SITUACIÓN:


COORDENADAS:

WGS 89 Lat. 39º39´16,15” Lon. 4º10´16,03”

https://enricvillanueva.wordpress.com/2013/08/19/necropolis-de-jenesa-iii-el-pulgar-toledo/


NAVEGADOR DE ARTÍCULOS



Publicado por Brunet en 11:34 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: ARQUEOLOGIA, NECRÓPOLIS

miércoles, 12 de junio de 2019

Necrópolis de Jenesa II - El Pulgar -Toledo


NECRÓPOLIS DE JENESA II –EL PULGAR- TOLEDO
AGOSTO 19, 2013 | NEOPATRIA

La dehesa del Pulgar es una finca particular situada al Sur-Este del pueblo de Pulgar después de cruzar la carretera CM 410 Que va de Cuerva a Mazarambroz tiene en su interior a unos 2 Km. de la carretera la casa de la dehesa, para acceder comentar que tiene todos los caminos de acceso cerrados, por lo tanto se tiene que pedir permiso para entrar en ella.




Es en esta finca donde están situadas las necrópolis de Jenesa, también conocidas con el nombre del Colmenar.


Necrópolis de Jenesa II:

Situada a una distancia en línea recta de 1,2 Km. de la casa de la Dehesa del Pulgar esta necrópolis, formada por unos 30 sepulcros según el croquis de José Antonio Da Cunha.

En el momento de mi corta visita los matojos estaban muy altos lo que no me permitió encontrar muchas sepulturas, vi unas 8 o 9 muy separadas entre ellas a excepción de tres juntas, (dos paralelas y la tercera perpendicular a ellas).

Al igual que las de Jenesa I, son muy parecidas a las de Malamoneda y Valle del Chorrito, del tipo rectangular o trapezoidal, la orientación de las mismas es bastante caótica, aunque predomina la Este-Oeste.

SITUACIÓN:


COORDENADAS:

WGS 89 Lat. 39º38´46,91” Lon. 4º9´45,72”

Estas coordenadas corresponden a un punto intermedio, como he comentado las sepulturas están muy separadas entre ellas.

https://enricvillanueva.wordpress.com/2013/08/19/necropolis-de-jenesa-ii-el-pulgar-toledo/

Publicado por Brunet en 15:29 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: ARQUEOLOGIA, NECRÓPOLIS

sábado, 8 de junio de 2019

Necrópolis de Jenesa I - El Pulgar - Toledo


NECRÓPOLIS DE JENESA I –EL PULGAR- TOLEDO
AGOSTO 19, 2013 | NEOPATRIA

La dehesa del Pulgar es una finca particular situada al Sur-Este del pueblo de Pulgar después de cruzar la carretera CM 410 Que va de Cuerva a Mazarambroz tiene en su interior a unos 2 Km. de la carretera la casa de la dehesa, para acceder comentar que tiene todos los caminos de acceso cerrados, por lo tanto se tiene que pedir permiso para entrar en ella.




Es en esta finca donde están situadas las necrópolis de Jenesa, también conocidas con el nombre del Colmenar.


Necrópolis de Jenesa I:

Esta necrópolis está situada a 1,7 km. de la casa en dirección sur, tiene las sepulturas muy dispersas, con un total de 23+2 ejemplares según puede verse en el croquis de José Antonio Da Cunha, ( he puesto 23 +2 porque las dos que están junto al arroyo las he marcado yo).

La Necrópolis esta separada por el arroyo de Noria. En mi visita comentar que solo pasee por la parte del Oeste del arroyo, que parece ser la que contiene el numero mas numeroso de sepulturas, pude ver 11 ejemplares y una a medio excavar. 

Por lo poco que pude observar todas las sepulturas son muy parecidas a las de Malamoneda y Valle del Chorrito, del tipo rectangular o trapezoidal, la orientación de las mismas es bastante caótica, aunque predomina la Este-Oeste.

Como curiosidad decir que la sepultura que esta a medio excavar es antropomorfa lo que la encuadraría en una época bastante posterior al el resto de la necrópolis.

SITUACIÓN:


COORDENADAS:

WGS 89 Lat. 39º38´21,22” Lon. 4º10´47,65”

Estas coordenadas corresponden a un punto intermedio, como he comentado las sepulturas están muy separadas entre ellas.

https://enricvillanueva.wordpress.com/2013/08/19/necropolis-de-jenesa-i-el-pulgar-toledo/

Publicado por Brunet en 21:11 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: ARQUEOLOGIA, NECRÓPOLIS

viernes, 7 de junio de 2019

Toledo: Una ciudad con doble alma y corazón partido

TOLEDO FINGIDO Y VERDADERO


Un punto de partida para el despertar: la fábrica de armas con Toledo al fondo. Grabado aparecido en la revista Gleason’s Pictorial Drawing-Room Companion, vol. VII, nº 16. Boston (USA), 21/10/1854

Entre los siglos XIX y XX, las ideas progresistas adquirían fuerza creciente en Toledo, pero una élite de mentalidad conservadora predominaba en las instituciones civiles

JOSÉ LUIS DEL CASTILLO@abc_toledo
TOLEDOActualizado:05/06/2019 21:05h0

El período de la historia española contemporánea conocido como la Restauración, esto es, el comprendido entre 1875 y 1923 o, si se quiere, 1931, durante el cual la dinastía borbónica volvió a la cabeza del Estado, supuso un impulso renovador, iniciado años antes, para el país en su conjunto. 

Un punto de partida para el despertar: la fábrica de armas con Toledo al fondo. Grabado aparecido en la revista Gleason’s Pictorial Drawing-Room Companion, vol. VII, nº 16. Boston (USA), 21/10/1854Esa dinamización general se hacía sentir también en Toledo, que en la segunda mitad del siglo XIX y primeras décadas del XX saldría, poco a poco y con altibajos, del anterior estancamiento demográfico para llegar, desde una población de algo más de 17.000 habitantes en 1857, a 21.000 en 1877 y a 25.000 en 1920. 

Contribuía a ello tanto la función de capitalidad provincial adquirida en 1833, como la instalación en la ciudad de centros de enseñanza militar a partir de 1846, la llegada en 1858 del ferrocarril, que daría impulso al negocio turístico, y la revitalización de la Fábrica de Armas algo más adelante, tras iniciar la producción de cartuchería.

El despertar de una ciudad

Por otra parte, la dinamitación de los restos del artificio de Juaneloa principios de 1868 para construir el edificio donde instalar la maquinaria que elevase las aguas del Tajo hasta el alcázar había supuesto la consagración municipal, por un lado, de la operación de «limpieza» de ruinas exigida para la renovación urbanística de la capital toledana y, por otro, del papel dominante que el ejército habría de jugar en adelante sobre ella. 




A su vez, el creciente interés turístico por la ciudad abría una insospechada vía de desarrollo económico. 

El consiguiente desarrollo de funciones urbanas -administrativa, militar, cultural o museística y, en menor medida, industrial- que se añadían así a la eclesiástica o religiosa daba lugar a la configuración de una urbe de nuevo tipo que venía a sustituir a la ruinosa heredera del Renacimiento. 

Por otro lado, la aplicación de las distintas normas desamortizadoras, con la consiguiente aparición de un nuevo grupo de propietarios venidos en buena medida de otras partes del país, estaba originando cambios significativos en las estructuras de propiedad derivados de la pérdida de peso económico, que no social e ideológico, de la Iglesia.
Ideas de cambio

Un punto de partida para el despertar: la fábrica de armas con Toledo al fondo. Grabado aparecido en la revista Gleason’s Pictorial Drawing-Room Companion, vol. VII, nº 16. Boston (USA), 21/10/1854
Se trataba, en cualquier caso, de cambios que iban acompañados, a pesar de su limitado alcance, de la difusión en la capital, y en menor medida en la provincia, de ideas progresistas al amparo del liberalismo constitucional que iba institucionalizándose en España. 

Con asombro lo había advertido el viajero inglés George Borrow años antes, a fines de 1837, poco después de fallecer el retrógrado cardenal Pedro Inguanzo (1764-1836) y en plena primera guerra carlista, al encontrarse con un librero toledano ataviado con uniforme de la Milicia Nacional, un joven Blas Hernández, futuro líder liberal y alcalde en 1868, que aceptaba con agrado las biblias protestantes que él venía a vender.

 Esas ideas renovadoras iban a ser impulsadas sobre todo por toledanos llegados de fuera, como el asturiano Rodrigo González-Alegre Álvarez (1822-1879), alcalde entre 1859 y 1862, y no dejarían de tener incidencia tanto en las instituciones municipales como en los centros de sociabilidad.

 Lo prueban la constitución, venciendo una débil resistencia conservadora, de juntas revolucionarias de gobierno en 1840, 1854 y 1868 -de la segunda de las cuales fueron miembros los mentados Blas Hernández y Rodrigo González-Alegre, presidente éste de la tercera-; el acceso a la alcaldía de un primer alcalde republicano, Eduardo Uzal Feijóo (c. 1829-1885), entre 1871 y 1874; o la elección de concejales republicanos durante la Restauración a partir de 1879, antes, por tanto, de que se instaurase, en 1890, el sufragio universal masculino. 

De ahí, también, el frecuente control progresista sobre el Centro de Artistas e Industriales -el Casino-, presidido por Eduardo Uzal cuando se tomó la decisión de instalarlo en la plaza de la Magdalena.

La irrupción progresiva de ideas avanzadas de cambio tendría reflejo más allá del ámbito municipal y, paralelamente, la emigración a Madrid y a zonas industriales del país daría lugar a que individuos nacidos en Toledo o en pueblos de la provincia se convirtieran en líderes obreros de alcance nacional, como el tipógrafo Anselmo Lorenzo, los hermanos Francisco y Ángel Mora o el metalúrgico Facundo Perezagua, éste último formado en la Fábrica de Armas.

 Estaría igualmente ligada a la constitución de la sección local de la Asociación Internacional de Trabajadores, organizada en la temprana fecha de 1872, así como a la de diversas sociedades cooperativas de socorros mutuos u obreras a partir sobre todo de 1884 y a la de la Agrupación Socialista de Toledo en 1891.

 No obstante, la escasa actividad industrial de la ciudad imposibilitaría que el movimiento obrero organizado adquiriese continuidad y relevancia hasta el primer tercio del siglo XX, a pesar del fuerte peso demográfico de trabajadores asalariados -con o sin cualificación profesional-, empleados y artesanos, constituyentes de más del 75 % de la población activa en 1930. De todas formas, las organizaciones obreras irían cobrando importancia, hasta el punto de contar con cerca de 1.500 asociados en 1908.

Es indudable, sin embargo, que esos cambios ni alcanzaron a sacar la ciudad de su letargo comercial ni conllevaron una modificación sustancial de las estructuras de propiedad, que seguirían basadas fundamentalmente en rentas procedentes de patrimonios agrarios, ubicados en su mayor parte en zonas rurales más o menos alejadas de la capital, e inmobiliarios.

 Esas limitaciones se dejaron sentir sobre todo a escala provincial y se encuentran en el origen, en ese ámbito más amplio, del sistema clientelar caciquil al que la sociedad toledana quedaría supeditada. Constituirían, así mismo, un obstáculo insuperable para toda pretensión de situar la ciudad en el pequeño grupo de las llamadas emergentes, en las que se concentraba buena parte de la actividad económica del país.
Tradicionalismo

El mantenimiento de la base rentista de las estructuras de propiedad, la cortedad del entramado productivo y comercial y las consiguientes penuria generalizada y ausencia de un desarrollo capitalista de la sociedad toledana impedirían superar el secular tradicionalismo de la ciudad. 

Lógicamente, el control hegemónico continuado sobre la mayoría de los organismos urbanos de tipo institucional, social o cultural seguiría detentado por notables que sostenían postulados reaccionarios, incluso de signo integrista, y que mantendrían su presencia mayoritaria constante en los de representación política, en estrecha alianza con una jerarquía eclesiástica también ostensiblemente conservadora, caso del Cardenal Antolín Monescillo y Viso (1811-1897). 

Son circunstancias que se concretan en hechos como la influencia determinante del neo-católico Cándido Nocedal (1821-1885) -con el Arzobispo Cirilo de Alameda, carlista confeso, al frente de la mitra- en las elecciones de diputados a Cortes por Toledo durante la última etapa del régimen isabelino; la presencia de Luis López de Ayala, conde de Cedillo, y del marqués de Villarreal de Tajo, Francisco de Pliego-Valdés, entre los participantes en la asamblea carlista de Vevey de 1870 en que Carlos María de Borbón asumió la dirección del movimiento; o, en fin, el nombramiento como alcaldes de militantes o ex-militantes carlistas como Gaspar Díaz de Labandero (1865-1868), Eladio Ortiz (1885) o Lorenzo Navas (1891-1893 y 1895-1896).




Tal situación conllevaría el fuerte arraigo de un acusado tradicionalismo moral en las mentalidades, en las costumbres y en las relaciones sociales. La vida urbana seguía, pues, instalada en el conservadurismo, al menos en sus manifestaciones públicas más relevantes. 

Así se explica la permanente participación institucional en las ceremonias de la Iglesia, la constante contribución del Ayuntamiento a las iniciativas eclesiásticas o el predominio de elementos conservadores en la mayor parte de las entidades asociativas de la ciudad y de los principales centros educativos, como las Escuelas Normales o el Instituto de Enseñanza Secundaria, durante buena parte del período -con la notable excepción, en las primeras décadas del siglo XX, de la Escuela de Artes Industriales-.
Dualidad de espíritu

Se configura así la élite dirigente de la capital provincial como escindida entre dos polos de signo ideológico contrario, pero con un claro dominio hegemónico, en absoluto integrador, de los principales centros de sociabilidad urbana por parte de una casta constituida, según la precisa descripción sociológica que de la mesocracia provinciana en general dejó hecha hace tiempo Gabriel Maura, por «empleados de sueldo exiguo, comerciantes al por menor, padres de familia o solteros adscritos a carreras oficiales o libres, pero poco graduados en ellas, pequeños rentistas, funcionarios con haber pasivo y, en fin, desheredados de la fortuna, aunque no de la instrucción primaria ni de la urbanidad elemental» que, a nivel político, se limitaban a actuar como clientela de los partidos gubernamentales.

La supremacía de la clase media conservadora en las instituciones civiles va a ser una constante a lo largo de las distintas etapas de la Restauración, hasta el punto de que entre los elementos progresistas se crearía la conciencia, que aún perdura, de que Toledo, donde culto y clero ocupaban a menos del 0’7 % de los habitantes o del 3 % de la población activa en 1930, seguía siendo una ciudad puramente levítica. 

Los hechos arriba sintetizados muestran, por el contrario, que estaría más acorde con la realidad hablar de una ciudad de espíritu dual y de corazón partido por antagonismos crecientes sobre la que dominaba la mentalidad conservadora.

 Esa dualidad se dobla, en cada uno de los polos, cuando se considera que esa élite mesocrática, extraída de grupos profesionales que abarcaban no más del 20 % de la población activa, aparece formada por unos pocos oriundos de la ciudad y muchos procedentes del exterior o, según Félix Urabayen, por una «clase media indígena», que formaba la manera de ser de la ciudad, y «otra parte trashumante».

 Y añadía con ironía: «Aquí, las costumbres se nutren con un gazpachito de moralidad; y aunque el gazpacho es lo que menos alimenta, siquiera se cubren las apariencias. Se impone el rodrigón y la reja guardadora […]. Los indígenas necesitan reja, y casi siempre, herradura».

JOSÉ LUIS DEL CASTILLO@abc_toledo
https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/abci-ciudad-doble-alma-y-corazon-partido-201906051306_noticia.html#vca=mod-lo-mas-p2&vmc=leido&vso=toledo&vli=noticia.foto.local&vtm_loMas=si

Publicado por Brunet en 20:28 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: SIGLO XIX, SIGLO XX, SOCIEDAD

jueves, 6 de junio de 2019

La Orden de San Juan y su asentamiento en La Mancha


Emblema de la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta. Foto: bibliotecapleyades.

09/01/2015 15:06

La Orden Militar de San Juan de Jerusalén tuvo un papel fundamental en el proceso de reconquista y, sobre todo, repoblación de muchos territorios de los reinos hispánicos durante la Edad Media.

Especialmente significativo fue la labor repobladora realizada en La Mancha donde creó numerosos grupos de población que se mantuvieron unidos bajo una misma administración sin cambios en lo que respecta a extensión y organización desde su constitución en la Edad Media hasta el primer tercio del s. XIX.

A finales del siglo XI surgió en Jerusalén una cofradía cuya intención principal fue atender y proteger a los peregrinos en el último tramo de su peregrinación hacia Tierra Santa.

Con el discurrir de los años esta cofradía se fue consolidando y haciéndose cada vez más poderosa e importante, hasta que a principios del siglo XII se conforma como Orden Militar con la función principal de dotar de una defensa armada a los cristianos peregrinos que acudían a visitar los Santos Lugares.




Los integrantes de esta Orden, como los de otras Ordenes Militares, participan de una doble condición, son a la vez monjes y soldados. Como religiosos, adoptaron la regla de San Agustín, profesando los votos típicos de obediencia, castidad y pobreza, a los cuales añaden un nuevo voto, que es el que le confiere el carácter militar. 

Por dicho voto han de luchar contra el infiel por la defensa y salvaguarda de la cristiandad, participando así, del nuevo ideal de caballero cristiano que se estaba gestando en este periodo de las Cruzadas. 

Además, la Orden de San Juan no olvidará los objetivos de su primitiva fundación, por lo que su primera casa será el Hospital de San Juan de Jerusalén, de ahí que sean conocidos como los caballeros sanjuanistas u hospitalarios. El negro hábito y una cruz blanca de ocho puntas símbolo de las ocho bienaventuranzas, serán sus distintivos.

La Orden del Hospital de San Juan, será una de las más poderosas e importantes, convirtiéndose en una Orden internacional que llegó a contar en los momentos de máximo esplendor con más de 20.000 casas o encomiendas, algunas de las cuales, como en el caso español, abarcarían enormes extensiones de territorio.

Con el devenir de los acontecimientos la casa madre de esta poderosa Orden irá cambiando su ubicación. De Jerusalén, tras la toma de ésta por Saladino, pasaría a situarse en San Juan de Arce, y de esta plaza se trasladaría hasta la isla de Chipre para después instalarse en Rodasy finalmente, en 1530, en la isla de Malta, cuya soberanía fue concedida por el emperador Carlos V a cambio del simbólico pago de un halcón. 

Debido a esta nueva ubicación la Orden Militar de San Juan será también conocida como la Orden de Malta, institución que sigue existiendo en la actualidad, no ya con carácter militar, pero sí con una importante acción cultural, asistencial y humanitaria.

A lo largo de su historia, la relación que se fraguó entre las monarquías hispánicas y la Orden sanjuanista será muy estrecha y temprana, anterior incluso a su condición de orden militar, lo cual no quiere decir que la misma estuviera exenta de tensiones y polémicas.

Siguiendo en todo momento el importante trabajo del profesor Don Carlos de Ayala Martínez sobre “La Orden de San Juan y las monarquías peninsulares durante la Edad Media”, se pueden señalar una serie de hitos importantes.

 El primer contacto oficial entre estos dos grandes poderes tiene lugar en muy temprana fecha -primera mitad del siglo XII-, con la donación alrededor del año 1113, por parte de la reina Urraca, de la aldea de Parandinas, entre Salamanca y Arévalo.

La Orden de San Juan fue muy bien acogida, no tanto por los intereses militares que pudieran albergar los monarcas de los reinos hispánicos, cuanto por los intereses de carácter político-ideológico. 

Por su parte, los hospitalarios vieron con buenos ojos su asentamiento en los reinos hispánicos con un fin nada militar, sino más bien económico, ya que durante esos años su intención en los territorios de Occidente era la consecución de rentas fijas con las que mantener los intereses de la Orden en los Santos Lugares.

La situación cambió a partir de la segunda mitad del siglo XII. Saint Gilles, en Provenza, deja de ser, progresivamente, la casa Prioral para los hospitalarios de los reinos peninsulares, conformándose así el Gran Priorato Hispánico, dividido a su vez en cuatro ámbitos distintos: La Castellanía de Amposta (reino de Aragón), de la que procedería en el siglo XIV, el Gran Maestre de la Orden de San Juan más importante de dicha centuria, el aragonés Juan Fernández de Heredia; el Priorato de Navarra, y el Priorato de Castilla y León y el de Portugal. 

A partir de ese momento, la Orden del Hospital adquirió un nuevo cariz bastante más militar que el ejercido hasta el momento, tomando parte activa de la reconquista y posterior repoblación de territorios.

Un ejemplo muy revelador de lo anteriormente señalado se encuentra en la ocupación parcial de La Mancha a favor del reino de Castilla. En 1183, el rey Alfonso VI concede a la Orden de San Juan el castillo de Consuegra, junto a una gran extensión de tierras situadas entre el Riansares, Lillo, Bogas, Mora, Camino de Toledo a Córdoba, el Calderín y Criptana. Todo esto es signo de la importancia que posee la Orden, y que desde entonces irá teniendo en esta zona de La Mancha.

 Además, a todo ello hemos de sumar la concesión realizada en 1204, en el testamento de Alfonso VI, de dos mil maravedíes durante diez años para la construcción del castillo, a lo que habría que añadir la donación realizada en 1215 por Enrique I, por medio de la cual la Orden recibía las fortalezas y torres de Peñarroya, Villacentenos y La Ruidera, que vienen a reforzar la idea de la importancia militar que por aquellos años poseía la Orden para los reyes castellanos.

De nuevo, a partir de 1230, los intereses e intenciones de la Orden, vuelven a tomar una nueva apariencia, centrándose esta vez en una activa tarea de repoblación de sus nuevos territorios. Carlos Barquero Goñi, en su trabajo sobre la repoblación hospitalaria en la corona de Castilla, analiza este proceso paralelo a la consolidación de los territorios de la Orden del Hospital en La Mancha. 

Con el alejamiento de la frontera musulmana tras la batalla de las Navas de Tolosa, la Orden de San Juan comienza a delimitar los límites de su territorio frente al poder del arzobispado de Toledo, así como de otras órdenes militares asentadas en la zona y con mucha mayor repercusión militar en la reconquista de este territorio como son las órdenes militares de Calatrava (fundada en 1158) y la de Santiago (creada en 1170). 

La primera concordia para separar términos y definir jurisdicciones será firmada por la orden hospitalaria y el arzobispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada, en 1229. Por la misma Lillo, El Romeral y Dancos pasan a depender de Toledo.

 Seguidamente, en 1232 se firmará una concordia con la Orden de Calatrava que consigue Villarrubia de los Ojos, pero no el santuario de la Virgen de la Sierra considerada patrona de las villas del Campo de San Juan. Finalmente en 1237, una concordia con la Orden de Santiago delimitará los límites sanjuanistas fronterizos con los caballeros de Uclés por la cual estos últimos obtiene la jurisdicción sobre la población de Campo de Criptana.

Paralelamente a la firma de estas concordias, la Orden de San Juan llevará a cabo un planificado proyecto repoblador durante 18 años con el fin de consolidar su presencia sobre el territorio. Para este fin, tal y como señala Carlos de Ayala, ratificando la postura de Pérez Prendes, el principal instrumento será el uso y concesión de la carta puebla. 

Por este medio, la Orden de San Juan organizará todos sus territorios, no solo consolidando su posición en ellos, sino afianzándose y haciéndose cada vez más poderosa, lo que le llevará a más de un momento de tensión con las monarquías que miran con recelo su creciente poder.

Siguiendo el trabajo citado del profesor Carlos Barquero, en 1230, el comendador de Consuegra concederá la primera carta de población a Villacañas. Urda (1232), Arenas de San Juan (1236) y Villarta de San Juan (1236) serán las siguientes en conseguir su carta puebla. 

Después lo logrará el Concejo de Madridejos (1238) seguido del de Camuñas(1238) y el de Herencia (1239). Dos años después, en 1241, obtendrán su carta de poblamiento Tembleque, Quero y Alcázar de San Juan. Finalmente, en 1248 se concedería la Carta Puebla a Turleque, Villacañas de Algodor y Villaverde, las dos últimas despobladas en la actualidad.

En apenas 18 años se consolidaba el territorio de la Orden de San Juan en La Mancha, que vería, no obstante, otros intentos repobladores dentro de sus límites, como el fallido para hacer resurgir una nueva puebla en Villacentenos en 1292, o el realizado con éxito en la primera mitad del siglo XIV en Villafranca de los Caballeros. 

De finales de ese siglo, sería intento por repoblar Santa María del Monteque se mantendría hasta finales del siguiente siglo. Por último, mucho más tardía, sería la fundación de Argamasilla de Alba hacia 1540 por el prior de San Juan don Diego de Toledo perteneciente a la Casa de Alba.




Hoy, el conocido como Campo de San Juan, lo conforman las varias poblaciones: Alameda de Cervera, Alcázar de San Juan, Arenas de San Juan, Argamasilla de Alba, Camuñas, Cinco Casas, Consuegra, Herencia, Las Labores, Puerto Lápiece, Madridejos, Quero, Ruidera, Tembleque, Turleque, Urda, Villacañas, Villafranca de los Caballeros y Villarta de San Juan. 

Una comarca histórica, hoy dividida en dos provincias administrativas, Toledo y Ciudad Real, que conforman un importante enclave poblacional en el corazón de La Mancha, cuyo origen hay que buscarlo en la impronta dejada por la Orden Militar del Hospital de San Juan.

Claro Manuel Fernández-Caballero Martí
https://www.vavel.com/es/masvavel/2015/01/09/historia/433848.html
Publicado por Brunet en 20:57 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: SIGLO XII, TOLEDO CRISTIANO
Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio
Suscribirse a: Entradas (Atom)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Rutas por Toledo

Rutas por Toledo

Páginas vistas en Total

Traducción a otros Idiomas

Buscar en este Blog

Artículos mas vistos en la Última Semana

  • Wamba, el rey burlado
    El mismo día del fallecimiento de Recesvinto, es elegido nuevo rey por los altos dignatarios Wamba (un noble que debía tener una edad avanz...
  • Feliz Navidad desde Toledo
    Gracias al Anónimo Editor de estas Bellísimas imágenes
  • Dudosa mitología alrededor de Otobesa, Oropesa
    Hoy, al igual que ayer, no traemos ningún vestigio arqueológico. Mientras ayer fue un topónimo muy repetido, con nombre de antigua divini...
  • Romance Medieval del Rey que ganó Toledo, Santa Olalla
    La reconquista o "toma a moros", por decirlo con un lenguaje medieval, de Santa Olalla se produjo en el año 1083 por el rey Alfons...
  • Hallaron en Toledo un posible Santuario anterior al siglo XVI
    Un derrumbe parcial en la Senda Ecológica, concretamente entre los puentes de Alcántara, registrado el pasado 12 de abril ha dado lugar al d...
  • Picota y Rollo de Justicia de Quintanar de la Orden
    Cuando descubrí el legajo 78171 del Archivo Histórico Nacional (AHN) que refería la petición del concejo de Quintanar de la Orden (El Quinta...
  • Antecedentes de la Incursión Hueste de España
    Antes de que la llamada Hueste de España,   La invasión de la Península Ibérica en el año 711 por el imperio musulmán, supone la conquista e...
  • Doña Jerónima de las Cuevas, Mujer de El Greco (I)
    DOÑA JERÓNIMA DE LAS CUEVAS, MUJER DE EL GRECO   Cuando el director de nuestra Real Academia me invitó a abrir el ciclo de conferencias...
  • Historia de los Navalmorales
    El término "Navalmorales" es el plural de Navalmoral que es una unión fonética de 'Nava del Moral aunque en este caso der...
  • Lucha en la Frontera del Tajo en la Reconquista (II)
    Un año después, coincidiendo con la conquista de Zaragoza por Alfonso el Batallador, el obispo don Bernardo pone cerco a Alcalá y se ap...

Escapadas y Rutas

Escapadas y Rutas
Arte y Natura

Artículos más vistos en la Historia del Blog

  • Feliz Navidad desde Toledo
    Gracias al Anónimo Editor de estas Bellísimas imágenes
  • El Castillo Templario de Montalbán.
    Se trata de la fortaleza de mayor tamaño y complejidad de todas las existentes en la actual Castilla La Mancha y una de las más importante...
  • Ruta por los Castillos Templarios de Toledo
    Iniciamos esta gran ruta por el Castillo templario de Villalba, cerca del pueblo toledano de Cebolla Castillo de Villalba, Cebolla ...
  • Wamba, el rey burlado
    El mismo día del fallecimiento de Recesvinto, es elegido nuevo rey por los altos dignatarios Wamba (un noble que debía tener una edad avanz...
  • Leonor Núñez de Guzmán y la venganza de una Reina
    Leonor Núñez de Guzmán, dama castellana , nacida probablemente en Sevilla ( España ) en 1310 y muerta en el alcázar de Talavera de la R...
  • Iglesia de San Martín de Lillo, Catedral de La Mancha
    De estilo principalmente  gótico - románico  de la segunda mitad del siglo XV. Está situada en la plaza de España, en el centro del ca...
  • El Fantasma de la Torre de la Colegial en Talavera
    Descubrimos quién era el personaje que para huir de la ira real tuvo que esconderse en la Torre de la Colegial de Talavera durante sei...
  • La Batalla inédita de Viriato en Arroba de los Montes ( Montes de Toledo )
    Huida de Viriato de Arsa(Campillo-Zalamea) a Carpetania(Arroba de los Montes)   Viriato pasaba los inviernos en la Carpetania, ya q...
  • La Fuente Grande de Ocaña
    Coordenadas : 39°57′25″N 3°29′48″O   Vista general de la Fuente Grande La Fuente Grande de Ocaña fue declarada Monumento ...
  • El Origen de Los Silos de Villacañas
    Origenes del silo  El silo nació ... ique difícil es saberlo! Y cuántas conjeturas se han hecho sobre sus orígenes y siguen haciéndose ...

Archivo del blog

  • ▼  2026 (1)
    • ▼  abril (1)
      • Antecedentes de la Incursión Hueste de España
  • ►  2023 (54)
    • ►  junio (3)
    • ►  mayo (21)
    • ►  abril (7)
    • ►  marzo (8)
    • ►  febrero (7)
    • ►  enero (8)
  • ►  2022 (110)
    • ►  diciembre (7)
    • ►  noviembre (8)
    • ►  octubre (8)
    • ►  septiembre (8)
    • ►  agosto (8)
    • ►  julio (8)
    • ►  junio (7)
    • ►  mayo (8)
    • ►  abril (10)
    • ►  marzo (11)
    • ►  febrero (11)
    • ►  enero (16)
  • ►  2021 (231)
    • ►  diciembre (11)
    • ►  noviembre (20)
    • ►  octubre (14)
    • ►  septiembre (15)
    • ►  agosto (17)
    • ►  julio (21)
    • ►  junio (19)
    • ►  mayo (22)
    • ►  abril (21)
    • ►  marzo (24)
    • ►  febrero (22)
    • ►  enero (25)
  • ►  2020 (461)
    • ►  diciembre (25)
    • ►  noviembre (41)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (38)
    • ►  agosto (43)
    • ►  julio (38)
    • ►  junio (43)
    • ►  mayo (42)
    • ►  abril (44)
    • ►  marzo (40)
    • ►  febrero (33)
    • ►  enero (43)
  • ►  2019 (266)
    • ►  diciembre (18)
    • ►  noviembre (21)
    • ►  octubre (28)
    • ►  septiembre (26)
    • ►  agosto (24)
    • ►  julio (24)
    • ►  junio (18)
    • ►  mayo (20)
    • ►  abril (22)
    • ►  marzo (19)
    • ►  febrero (17)
    • ►  enero (29)
  • ►  2018 (326)
    • ►  diciembre (30)
    • ►  noviembre (28)
    • ►  octubre (28)
    • ►  septiembre (28)
    • ►  agosto (28)
    • ►  julio (28)
    • ►  junio (28)
    • ►  mayo (30)
    • ►  abril (22)
    • ►  marzo (24)
    • ►  febrero (24)
    • ►  enero (28)
  • ►  2017 (395)
    • ►  diciembre (26)
    • ►  noviembre (25)
    • ►  octubre (25)
    • ►  septiembre (27)
    • ►  agosto (26)
    • ►  julio (26)
    • ►  junio (28)
    • ►  mayo (30)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (48)
    • ►  febrero (49)
    • ►  enero (57)
  • ►  2016 (143)
    • ►  diciembre (58)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  febrero (7)
    • ►  enero (48)
  • ►  2015 (706)
    • ►  diciembre (57)
    • ►  noviembre (60)
    • ►  octubre (58)
    • ►  septiembre (62)
    • ►  agosto (61)
    • ►  julio (62)
    • ►  junio (57)
    • ►  mayo (60)
    • ►  abril (59)
    • ►  marzo (61)
    • ►  febrero (54)
    • ►  enero (55)
  • ►  2014 (873)
    • ►  diciembre (59)
    • ►  noviembre (63)
    • ►  octubre (61)
    • ►  septiembre (66)
    • ►  agosto (74)
    • ►  julio (86)
    • ►  junio (79)
    • ►  mayo (85)
    • ►  abril (81)
    • ►  marzo (76)
    • ►  febrero (66)
    • ►  enero (77)
  • ►  2013 (173)
    • ►  diciembre (69)
    • ►  noviembre (71)
    • ►  octubre (33)

Etiquetas

ALCAZAR DE TOLEDO (14) arq (1) ARQUEOLOGIA (34) ARTE MUDEJAR (14) CAMINO DE SANTIAGO RUTA DEL SURESTE (8) CARPETANOS (95) CASTILLOS DE TOLEDO (77) CATEDRAL DE TOLEDO (91) CIGARRALES DE TOLEDO (25) CONCILIOS DE TOLEDO (7) CORPUS CHRISTI (12) CUEVA DE HERCULES (14) CURIOSIDADES (39) EGIPTO (1) EL GRECO (60) ESCAPADAS Y RUTAS (1) Escrito el 24 de Julio de 2015 (1) ESCUELA DE TRADUCTORES (14) GUERRA CIVIL 1936-1939 (73) GUERRA DE LA INDEPENDENCIA (39) HECHOS DESTACADOS (41) INQUISICION (4) LEYENDAS DE TOLEDO (47) LUGARES DE INTERES (499) LUGARES MAGICOS (56) LUGARES SINIESTROS (9) MEDIO AMBIENTE (38) MESA DE SALOMON (6) MONUMENTOS (275) MOZARABES (20) MUSEO MILITAR (1) NATURALEZA (2) NECRÓPOLIS (31) NIGROMANCIA (4) NOBLES TOLEDO (90) PERSONAJES (190) PETROGLIFOS (1) PREHISTORIA (6) pueblos (1) PUEBLOS DE TOLEDO (586) RELATOS DE TOLEDO (1) REYES VISIGODOS (33) RIO TAJO (6) RUTA DE LAS ATALAYAS (1) RUTAS POR EL REINO DE TOLEDO (52) SEMANA SANTA TOLEDO (2) SIGLO I (5) SIGLO I AC (3) SIGLO II (4) SIGLO II AC. (5) SIGLO III (3) SIGLO III AC (2) SIGLO III AC. (2) SIGLO IV (3) SIGLO IV AC (1) SIGLO IX (11) SIGLO V (3) SIGLO VI (19) SIGLO VII (33) SIGLO VIII (18) SIGLO X (12) SIGLO XI (60) SIGLO XII (112) SIGLO XIII (84) SIGLO XIIIc (1) SIGLO XIV (42) SIGLO XIX (146) SIGLO XV (92) SIGLO XVI (164) SIGLO XVII (49) SIGLO XVIII (68) SIGLO XX (170) SIGLO XXI (21) SOCIEDAD (524) TALAVERA DE LA REINA (218) TEMPLARIOS (2) TEMPLARIOS EN TOLEDO (24) toledo (2) TOLEDO CRISTIANO (220) TOLEDO JUDIO (194) TOLEDO MAGICA (69) TOLEDO MOZARABE (24) TOLEDO MUSULMAN (140) TOLEDO OCULTO (3) TOLEDO PRERROMANO (98) TOLEDO ROMANO (124) TOLEDO VISIGODO (224) TRADICIONES (277) URBANISMO (2) YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS (74)
Powered by Jasper Roberts - Blog
Tema Filigrana. Con la tecnología de Blogger.