domingo, 5 de enero de 2020

Guarrazar (Toledo), un Santuario que esconde Secretos del Reino Visigodo

Resultado de imagen de Guarrazar Santuario del Reino Visigodo
Guadamur (Toledo), 5 ago (EFE).- El yacimiento de Guarrazar, en el municipio toledano de Guadamur, albergó un santuario que sigue escondiendo "secretos del reino visigodo" y que apenas se ha excavado 150 años después de aparecer el tesoro que el rey Recesvinto donó a la basílica y que se enterró por el avance árabe.

El arqueólogo del yacimiento, Juan Manuel Rojas, ha explicado a Efe durante una visita a Guarrazar que tenían la sospecha, ahora confirmada, de que el tesoro encontrado en 1858 pertenecía a un santuario que, al igual que otros de la antigüedad, recibía peregrinos.

De ahí el tamaño de la basílica que están descubriendo, que tiene columnas de mármol.

Lo que todavía se desconoce es cómo se originó el santuario, que tiene restos de época prerromana y romana aunque es en la etapa visigoda cuando adquiere "mayor importancia".




"Lo que es evidente es que aquí tenemos un yacimiento arqueológico impresionante", ha indicado Rojas, quien ha reflexionado sobre el porqué no se ha excavado en Guarrazar en 150 años: puede deberse a "la idiosincrasia de España", ha apuntado.

Resultado de imagen de Guarrazar Santuario del Reino VisigodoTal vez si este yacimiento hubiera aparecido en un país al otro lado de Pirineos "lo tendrían hecho un vergel", ha comentado con una sonrisa.

"Un lugar simbólico, en apariencia muy humilde, pero que es fundamental para el yacimiento es el manantial, por el que sigue corriendo el agua ya que no se conoce ninguno igual en los alrededores de Toledo", ha señalado.

Rojas ha afirmado que para entender el yacimiento se necesita encajar todas las piezas, aunque lo verificado es que hay un monasterio y una basílica, que está en la parte más alta del cerro y es donde parece que, además, hubo una residencia de verano de los reyes visigodos.

"Los reyes vinieron aquí a entregar las coronas votivas como ofrenda y ese día sería una fiesta importante, porque asistiría toda la corte", ha indicado el arqueólogo.

Se ha hecho un estudio geomagnético en el que aparece, en el subsuelo, la planta de un edificio de más de 2.000 metros cuadrados, algo "también muy sobresaliente para ser de esa época", ha agregado.

Juan Manuel Rojas admite que del descubrimiento del tesoro se ha hecho "mucha literatura" y comenta que en siglo y medio se ha hablado "sólo del tesoro".

Incluso hubo quien dijo que aquellas coronas eran las verdaderas utilizadas por los reyes visigodos, ante lo cual el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) realizó un estudio -a finales del siglo XX- y ratificó que las coronas que aparecieron en 1858 las mandó hacer Recesvinto para el santuario, como coronas votivas.

Con la invasión árabe y el riesgo al expolio, los visigodos pensaron enterrar las coronas. Y esto es relevante conocerlo porque se deduce que los visigodos creían que se iban a reorganizar y que echarían a los invasores, aunque la historia ha demostrado que "ya no volvieron, los pobres", ha contado de manera simpática el arqueólogo.

Una pregunta que se hacen historiadores, arqueólogos, gente de la calle y el propio Rojas es por qué se sabe tan poco del reino visigodo cuando en realidad es el momento en que arranca la configuración de España y una relación Iglesia-Estado de la que "hoy se habla mucho", ha explicado.

Para conocer la historia del tesoro de Guarrazar, Rojas aconseja leer el libro que acaba de publicar Pedro Antonio Alonso ('El tesoro escondido') que, aunque novelado, se basa en los hechos históricos.

Alonso, historiador de Guadamur, narra cómo se desmembraban las coronas y se vendían a los plateros de Toledo, hasta que un joyero llamado 'el diamantista', que conocía su valor histórico, las vendió a Francia.

En España quedaron tres coronas, que en 1921 se donaron a la reina Isabel II y que fueron robadas de una exposición en la Real Armería, entre ellas la famosa del rey Suintila cuya cruz es precisamente el emblema del yacimiento de Guarrazar.

"Afortunadamente" las que se vendieron a Francia sí se han conservado, ha dicho el director de la excavación, que defiende que el patrimonio arqueológico debe revertir en la sociedad y debe ser algo "vivo".

El yacimiento arqueológico de Guarrazar fue declarado Bien de Interés Cultural el año pasado. Y precisamente hoy, 5 de agosto, y el próximo sábado, día 12, acogerá las 'Noches de Guarrazar', una forma de disfrutar de una velada nocturna por el yacimiento junto al director de la excavación. EFE

cay/lsy/eaf



sábado, 4 de enero de 2020

Necrópolis Prehistórica de Humanejos, Parla

Hoy he realizado mi primera visita arqueológica del año -si no cuenta estar pisando una ciudad, que es un yacimiento arqueológico en sí mismo, como es Toledo, la cual visitamos ayer-, acudiendo a la mayor necrópolis de la Edad del Cobre -Calcolítico- y de la Edad del Bronce existente en la Península Ibérica, que se conozca, a día de hoy. 

A pesar de la cercanía a mi lugar de residencia, hasta hoy mismo no había estado in situ y emociona comprobar el enclave en el que reposaron y se les rindió culto a antepasados tan lejanos, en un momento del día, además, cercano al ocaso, donde todo va tomando otro color y sosiego, agitando la reflexión y la imaginación.





De entrada, a pesar de que el visitante, cual era mi caso, llevaba información previa sobre su gran extensión, ésta ha acabado, sorprendentemente, siendo aún mucho mayor de lo esperado. 

Se extiende, sobre un cerro, principalmente de este a oeste, en su ladera meridional, cuya vertiente viene a estar delimitada, en su parte baja, por el arroyo Humanejos, de ahí el nombre que se le ha dado al yacimiento: Necrópolis de Humanejos.

Se podían apreciar rocas calizas que seguramente recubrieron o protegieron las propias tumbas - Iberia Mágica - Fotos: 02/01/2020

Humanejos es el nombre, que recibe, a su paso por el municipio de Parla, donde radica el yacimiento, el más conocido como Arroyo Guatén -el 'río de barro' en árabe, por lo arcilloso de su valle-, vertebrando la comarca de La Sagra de norte a sur, para ir a unirse, hacia el sur, con el más largo río ibérico, el Tajo, en Villaseca de la Sagra. 

Poco más arriba de Parla, en Humanes de Madrid, donde nace, y pese a la similitud con el topónimo, no se le denomina Humanejos, sino Arroyo de Valdehondillo del Prado.

Pues bien, a orillas de esta corriente fluvial, se establecieron distintas poblaciones, en distintos momentos históricos de la Prehistoria (aunque también se documentaron restos de periodos ya históricos, que nos llevan includo a la Edad Moderna), rindiendo culto a sus difuntos en esta elevación topográfica, donde, a día de hoy, se pueden observar unas 100 tumbas por el suelo y donde se han hallado, hasta el momento, los restos óseos de 160 personas y abundantes elementos de lo que fueron cabañas, con lo que nos encontramos ante los típicos casos, de estos periodos, en los que se realizaban enterramientos bajo las propias viviendas. 




En las tumbas han aparecido importantes ajuares, con collares, hachas, puñales, otros elementos metálicos u objetos de cerámica. 

Pero, de entre todo lo hallado, destacan 19 chapas de oro, de las que 15 se encontraron en el cuerpo de una mujer, a la cual se le ha dado, por dicho motivo, el nombre de la Dama de Oro. 

El yacimiento, principalmente, se divide en tres periodos: Calcolítico precampaniforme (3300 a 2500 a. C.); Calcolítico campaniforme (2500 a 2000 a C.); y Edad de Bronce (2000 a 1300 a. C.).

Según hemos podido leer, está proyectada la construcción de un museo arqueológico en la ciudad, donde exponer las más importantes piezas del yacimiento, que, a día de hoy, se encuentran, en su mayoría, en el Museo Arqueológico Provincial de Alcalá de Henares, además de hacer visitable el yacimiento, lo cual sería muy recomendable, para, al menos, preservarlo de muchos desaprensivos que han llenado, algunas de las tumbas, de escombros y de basura.

La Dama de Oro tras su hallazgo - Foto: El País
Estas tumbas, por su estructura, parecen posteriores. Se encuentran hacia la parte Este del yacimiento, cercanas a la A42

Iberia Mágica - Fotos: 02/01/2020

En Ruta por la Región de Murcia: De Caravaca de la Cruz a Punta Calnegre

Caravaca de la Cruz es una ciudad situada en un enclave fronterizo entre Murcia y Granada. Una población por la que pasaron, sucesivamente, íberos, romanos y musulmanes y que se encuentra construida en torno a su Castillo, levantado en el s. XV por la Encomienda de los Templarios.

Pero Caravaca es, esencialmente, la Ciudad Santa, la ciudad de la Cruz que lleva su nombre. 

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Caravaca de la Cruz, Murcia

Según la leyenda, en 1232, el rey moro Abú Zeid se convirtió al cristianismo cuando contempló cómo dos ángeles bajaban del cielo una cruz para que un sacerdote preso en el castillo pudiera decir misa.

Esta leyenda dio lugar a la construcción, a partir de 1617 y en el recinto de la propia fortaleza, del principal monumento de esta localidad del Noroeste murciano, el Santuario de la Vera Cruz.
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Cabo Cope y Punta Calnegre

Comenzamos nuestra ruta en Caravaca de la Cruz

Indice:

  1. Como llegar a Caravaca de la Cruz
  2. Leyenda de la Cruz de Caravaca
  3. Algo de Historia de Caravaca 
  4. Que ver en Caravaca de la Cruz 
  5. Comer en Caravaca
  6. Algo de Historia de Lorca
  7.  Lugares imprescindibles para descubrir Lorca
  8. Comer en Lorca
  9. Parque Regional Cabo Cope y Puntas de Calnegre
  10. Comer cerca de Cabo Cope

para mas info :





viernes, 3 de enero de 2020

Los Juros de la Mancha Santiaguista al Gran Cardenal de Toledo y sus herederos

Juro es el certificado por el que se reconoce una deuda pública; la cantidad de dinero que una persona, villa o lugar debe pagar al titular que se relaciona en el papel, que define la cantidad y condiciones del mismo.

A finales de la Edad Media, siglo XV, el Gran Cardenal de España, Arzobispo de Toledo, don Pedro González de Mendoza, quinto hijo del marqués de Santillana, fundó un Mayorazgo con ciertas posesiones que tenía. Habían sido adquiridas con cierta ayuda de la reina Isabel.

 En un primer instante del conflicto sucesorio castellano se posicionó a favor de Juana; poco antes del conflicto bélico cambió su postura y se colocó al lado de los Reyes Católicos. 

Su ascenso fue meteórico hasta alcanzar el Arzobispado de Toledo, para más tarde intentar llegar hasta el papado, pero enfrente tenía a la familia levantina de los Borja.

El Gran Cardenal, Pedro González de Mendoza. Museo del Prado

A instancias de la reina Isabel, Pedro González de Mendoza, el 30 de julio de 1487, compra la villa de la Puebla de Almenara a la familia Peralta, incluyendo su extraordinaria fortaleza. 

Los Peralta estaban representados en ese momento por la heredera, María Peralta, y su marido Juan de Heredia, quienes se habían desentendido del señorío y habitaban desde hacía tiempo en la ciudad de Segovia. El precio de la compra se acercó a cuatro cuentos (un cuento equivale a un millón de maravedís).

El Gran Cardenal, más humano que divino, tuvo relaciones terrenales con doña Mencía de Lemos, mujer de la que estuvo profundamente enamorado, cortesana que acompañaba a la derrocada reina Juana, sobrina de Isabel. Con ella tuvo dos hijos a los que la reina Isabel llamaba “los lindos pecados del Cardenal”. 




El primero Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, futuro marqués del Cenete (nombre que puso atendiendo a las pretensiones que tenían los Mendozas de ser descendientes del mismo Cid Campeador), nacido en Guadalajara, y Diego Hurtado de Mendoza y Lemos, más tarde conde de Mélito y señor de Almenara, nacido en Manzanares el Real. Después tuvo otro hijo con Inés de Tovar, Juan Hurtado de Mendoza, que no nos ocupa en este relato.

Eran otros tiempos en que los prelados y la sociedad aceptaban estos devaneos, en manera alguna puede ser observado desde nuestro prisma de ciudadanos de este siglo. No olvidemos que el propio Papa, Alejandro VI, dejó una revolucionaria prole de Borjas en la Roma del Renacimiento. Los hijos del Gran Cardenal fueron reconocidos, finalmente, como hijos naturales por el Papa y los Reyes Católicos.

Más tarde, con las posesiones que había ido adquiriendo Pedro González de Mendoza, instauró un Mayorazgo para su hijo segundón, que fue refrendado por los reyes. Lo constituyó en la ciudad de Ubeda, el 3 de noviembre de 1489, ante su secretario Diego González de Guadalajara.

El Mayorazgo se formó con la villa de la Puebla de Almenara y su fortaleza, con sus diezmos de tierras, vino, ganados, lana, queso, cántaros, tejas, molinos y la jurisdicción civil y criminal. Más tarde, sus sucesores lo acrecentarían con las villas de Miedes y Mandayona, con sus aldeas, términos, las tercias de Guadalajara y su Arciprestazgo, más ciertos juros que tenía en los Maestrazgos de Calatrava y Santiago.

 Por cierto, la jurisdicción criminal incluía entre sus prerrogativas la sentencia de muerte o corte de algún miembro del cuerpo al condenado.

Los juros correspondientes a la Mancha Santiaguista tenían un valor de 200.000 maravedís:
“Item.- 200U mrs de juro en cada un año que el dicho Conde tenía situados en las villas de Villamayor, Tarancón, Villanueba de Alcardete, El Quintanar, El Toboso y La Mota, que son del Maestrazgo de Santiago”

De este modo las villas de la Mancha Santiaguista contribuyeron a la grandeza y riqueza de esa rama del Planeta Mendoza, como los han dado en llamar José Luis García de Paz y don Antonio Herrera Casado.

El Mayorazgo se fue transmitiendo a todos los descendientes del Gran Cardenal. Primero a su hijo Diego Hurtado de Mendoza y Lemos, primer conde de Mélito, condado que le concedió Fernando el Católico por su contribución a la conquista del reino de Nápoles junto al Gran Capitán.

Este primer conde de Mélito casó con doña Ana de la Cerda, señora de Miedes, Galve, Pastrana y Mandayona, con cuyas villas acrecentó el Mayorazgo. Su hijo mayor, Diego Hurtado de Mendoza y de la Cerda, fue el heredero.

Este Diego Hurtado de Mendoza y de la Cerda, fue el primer Príncipe de Mélito y primer duque de Francavilla.

Pudo cambiar el título de conde al de príncipe de Mélito en virtud de ser una posesión italiana, en España nadie podía ostentar el título de príncipe salvo el heredero de la corona real. 

Casó con María Catalina de Silva y Álvarez de Toledo, de cuyo matrimonio nació una única heredera del Mayorazgo y de los juros, la suficientemente conocida Ana de Mendoza.

Ana de Mendoza y de la Cerda, de Silva y Álvarez de Toledo, segunda princesa de Mélito, segunda duquesa de Francavilla, segunda marquesa de Algecilla, segunda condesa de Aliano, y princesa de Éboli por su matrimonio con Ruy Gómez de Silva, duquesa de Pastrana, duquesa de Estremera, marquesa de Diano.

Ana de Mendoza y de la Cerda. Princesa de Éboli

Su abuela, doña Ana de la Cerda intentó saltarse las capitulaciones y normas del Mayorazgo para que su nieta pudiera ser la titular de él y pudiera transferirlo a su hijo Diego. 




No se pudo conseguir, en un largo pleito que tuvo con su primo Íñigo de Mendoza y de la Cerda, perdió el Mayorazgo, hacia 1580 en la Chancillería de Valladolid, quizás porque también había perdido el favor del rey Felipe II, quien la encerró primero en la Torre de Pinto y más tarde en la fortaleza de Santorcaz, por aquellas fechas.

Había una razón de peso en la que todos se escudaron. Las capitulaciones del Mayorazgo eran demasiado claras, y el rey, y su primo se aprovecharon de ellas para negar a esa gran mujer su titularidad:

“que sienpre lo aya, y erede, y tenga, y posea, y subçeda en todo ello, una persona según al orden susodicho, preçediendo el mayor al menor, y el nyeto al tío, y el barón a la henbra”

Solo queda decir que, parte del sudor de los labradores de la Mancha Santiaguista, fue a parar a alguna perla que brilló junto al sereno y bello rostro de doña Ana de Mendoza y de la Cerda.


Un Fin de Semana en Tarraco

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Ciudad abierta mar, alegre y cosmopolita con un pasado Imperial y un rastro apabullante de ruinas que le han otorgado el honor de ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

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Situada al sur de Cataluña, Tarragona es, sin duda, parada obligatoria para todos aquellos que quieran visitar la Costa Dorada.

Indice:

  1. Como llegar a Tarragona
  2. Algo de Historia
  3. Catedral
  4. Maqueta de la Tarraco romana
  5. Anfiteatro romano
  6. Balcón del Mediterráneo
  7. Casco Antiguo de Tarragona o Part alta
  8. Plaza de la Font
  9. El Serrallo
  10. La Rambla Nova
  11. Puente del Diablo
  12. Murallas de Tarragona
  13. Las Fantásticas Playas de Tarragona
  14. Donde Comer en Tarragona

para mas info:





jueves, 2 de enero de 2020

El Asta de la Batalla del Salado

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En la discusión que esta Real Academia inició sobre el color de la Bandera de Castilla, en un buen meditado y documentado estudio presentado a esta Corporación por su Director actual don Hilarío González, se hace una detallada descripción del grandioso acto celebrado en Madrid el 23 de enero de 1925, donde surgió potente el espíritu español y monárquico. 

Al describir la manifestación antedicha, se hace mención de las diferentes bandera; gue desfilaron ante SS. MM., Y entre ellas el Pendón de Lorca, Llamado del Salado, que con religioso respeto conserva aquel Ayuntamiento. 

No creo ajeno al propósito de esta Real Academia ocupar su atención en lo referente a dicha bandera. 

Sería limitar demasiado el campo de acción de esta entidad si sólo lo circunscribiésemos a Toledo, y claramente lo dice el arto 2.0 de nuestros Estatutos, que prescribe cultivar las relaciones artísticas, literarias e .históricas, aunque preferentemente en lo que a Toledo se refiere. 

Esto es lo que me mueve a ocupar vuestra atención sobre la historia interesante de esa bandera del Salado.

 Andaba revuelto el reino por disensiones de los grandes y poderosos señores de Castilla, cuando, aprovechándose de estas disidencias en junio de 1333 los moros africanos, se apoderaron de la plaza de Gibraltar, como poco antes lo hicieran de Algeciras.




 Envalentonados con estos triunfos, proclamaban la guerra santa hasta en los últimos rincones de Africa. 

Lorca, frontera tanto tiempo de Granada, temió por su suerte, y tanto más comprometida cuando los partidarios del Infante D. Juan Manuel sostenían perturbación constante en el territorio murciano. 

En estas circunstancias acudió Lorca al Concilio que se hallaba reunido en Tarragona, en demanda de que, estimulando la piedad de los fieles, proporcionaran a Lorca, con sus limosnas, medios necesarios de defensa. 

Considerando el dicho Concilio patriótica y sagrada la petición, en 1336 expidió un decreto concediendo indulgencias a todos los fieles de la metrópoli que contribuyeran con sus personas y limosnas. 

Señalamos estos hechos anteriores a la batalla, porque de muestran los recelos que suscitaban los movimientos de los Benimerines en Africa y Granada, y porque en este rescripto del Conoilio tarraconense se precisan las diócesis que en aquella feoha oonstituía la provincia eclesiástica de Tarragona

 Empieza así el documento: ..-Arnaldo, Arzobispo por la Misericordia Divina de la Santa Iglesia de Tarragona, a todos los fieles de Cristo en la oiudad, diócesis y provincia tarraconense; y Nos Raimundo, de la de Valencia; Berengario, de la de Tortosa; Ferrer, de la de Lérida; Hernán FeI'rer, de la de Barcelona; Ubaldo, de la de Vich, y Al'- naIdo, de la de Gerona, Obispos constituí dos en cada una de las dichas diócesis ..... , etc.- 

En medio de este desasosiego de Espafia, y particularmente de los pueblos cristianos que colindaban con los mahometanos, por todos se preparaba la defensa. 

Alfonso XI, mientras pedía al Papa la Cruzada y subsidios a las Cortes de Burgos, concertaba la paz con Portugal y la avenencia y ayuda con todos los Reyes de 'la Península; preparaba la Escuadra para el Estrecho al mando de JofreTenorio, y ante el temor de que la invasión fuese por los términos de Murcia, ¡tan expuesta se hallaba a las incursiones árabes!, ordenó a Gonzalo Rodrlguez de Avila, con el suministro de gentes y bastimentos, «que llevase de a111 (Murcia) y de Lorca maestros y manobres para reparar y fortificar todos los castillos que en este reino hubiese mal parados-, como eran los de Lorca, Alcalá, Alhama, Oxixar, Cehegin, Calcutia, Oaravaca y Mula, lo que se ejecutó con las rentas de Murcia y Lorca. 

A mediados de 1339, el Rey de Castilla nombró su Adelantado Mayor en el reino de Murcia a Pedro de Ejerica y por su Teniente a Gonzalo Yáñez Calvillo, declarándose terminada la tregua anteriormente pactada con el reino granadino, y; por 10 tanto, . tomaran todos las armas para la guerra. 

Llegó, en medio de incidencias, en estos preparativos, y vigilando los movimientos del enemigo, el año 1340. No se verifico el ataque de los Benimerines por donde se esperaba .. Desembarcan éstos en Algeciras; pusieron sitio a Tarifa, que levantaron al saber la aproximación de los ejércitos cristianos, en el otono del año mencionado. 

Al llegar los cristianos a un sitio conocido por «La ,Peña del Ciervo" tuvieron notioia .por un. prisionero dei levantamiento del cerco y que el Emir africano había establecido su campamento en un Otero, y el Rey de Granada en Una sierra inmediata. 

Con estas noticias trazóse el plan de ataque. 

Aliados los Reyes de Castilla y Portugal, auxiliados por el de Aragón, por la República de Génova, las Ordenes Militares y con el contingente de todos los Concejos de sus respectivos Estados, reunieron, según algunos, un ejército de diez a doce mil peones y dieciocho mil caballos, número muy inferior a los de los musulmanes, a pesar de lo que salieron en busca de éstos de Sevilla, hallándose pronto los ejércitos frente a frente, separados solo por un pequeño río llamado Salado por los españoles y Vadacelito por los árabes.

 La noche que precedió a la batalla, y ante el crecido número de enemigos, lejos de perder ánimo los españoles, hicieron alianzas y protestas do mutuo apoyo en cualquier trance apurado, no sólo los caballeros, sino también los Concejos. 

El portugués atacaría al Rey de Granada, y Alfonso XI a AH Abul-Hassán, llevando el Rey de Castilla en vanguardia a los Concejos de Lorca y Jerez de la Frontera, como más experimentados en las luchas con los mahometanos. 

No hemos de describir batalla tan saliente y gloriosa para nuestras armas en la historia de la Reconquista, y nos limitaremos al incidente que da motivo a nuestro escrito. 

Mandaba la gente del Concejo de Lorca Juan de Guevara, y las de Jerez de la Frontera el no menos esforzado Aparicio Gaytán. 

Concertados los dos Concejos, como los demás lo hicieran para mutuo apoyo y defensa, el Guevara se dirigió a Gaytán al empezar la lucha para decirle: .Señor, ha llegado el día de hacer una cosa memorable que muestre para cuánto servimos; a lo que contestó Gaytán, señalando el estandarte de los Benimerines: 

Pues tanta gente tenéis, señor, esta es la hora; acometamos a estos perros y quitémosles el pendón que allí veis.; y espoleando sus caballos, y seguidos de sus Concejos, dirigen a aquel lado sus ataques, arrollando y matando a los etíopes que cercaban la tienda de Abul-Hassán. 

El ardimiento de ambos Concejos y ambos caudillos era igual, celosos de anticiparse a conquistar la gloria: A un tiempo y por opuestos lados asen el asta de la bandera Guevara, mientras Gaytán cogía la tela. 

Miradas de furor se cruzaron entre ambos Capitanes, y agrupábanse los Concejos al lado de los suyos respectivos; pero listos de cruzar sus aceros la hidalguía, la caballerosidad y el buen sentido se impusieron, y atendiendo al interós do Espafía, siguieron la lucha con los derrotados africanos, apelando al Rey para que dirimiera este incidente. 

Aquella noche, en la tienda del Rey, ambos Capitanes exponían sus derechos, y prudente Alfonso XI, después de elogiar la acción y mesura con que procedieron, con su vencedora espada dividió el estandarte, dando el asta con la lanza en que terminaba a Lorca y la tela a Jerez de la Frontera. 

Desde aquel día ambos Concejos se llamaron hermanos, y mutuamente se otorgaron asiento, voz y voto a los Regidores de ambos Municipios. 

Lorca, con religioso respeto y patriótico entusiasmo, conservó siempre en el estrado municipal y encerrada en fuerte caja, este testimonio de sus glorias. El asta es de madera de roble de 2 metros 90 centímetros de altura y 33 milímetros de diámetro, con un hierro tosco de lanza de 0,20 de longitud. 

Cuando Juan II, en 1445, con el título de ciudad, dió a Lorca pendón e independencia del Adelantado de Murcia, para salir contra los moros limítrofes, esta bandera, de lienzo azul, se fijó en el asta del Salado; de esta tela restan algunos trozos que, para que no desaparecieran por completo, se cosieron a un pedazo de damasco carmesí.




 Tal es lo que en la ciudad es conocido con el nombre de pendón real, y que sólo sale con el Ayuntamiento en ocasiones muy solemnes o en las conmemoraciones de alguna victoria de los· Tercios lorquinos. 

No cerraremos estos apuntes sin hacer mención de lo que 108 historiadores de Jerez, P. Ibyón y Castro, nos dicen de la tela de la batalla del Salado. 

Esta era morada tornasolada y tejida de oro; la que tomó por bandera y enseña dicha ciudad y existía por el afio 1466, depositada en la iglesia de Santiago; la que, por haberse deteriorado mucho en freecuentes campañas, se mandó hacer otra igual en Venecia en 1470.


Jose M.Campoy Garcia
Numerario
21 junio de 1925. 


miércoles, 1 de enero de 2020

El Capitel de la Cuesta de los Escalones, Toledo

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La Cuesta de los Escalones es una calle solitaria, de esas en las que no parece vivir nadie. Su disposición en cuesta y su estructura escalonada no anima a transitarla ni a permanecer entretenido hablando en ella. Es calle apetecible para bajar, y no tanto para subir. 

No hay ventaja en tu camino si eliges pasar por ella, sólo es paso de vecinos, y éstos son pocos, tan sólo unas pocas puertas abren su boca a esta empinada calleja.

Sin embargo es una de las calles más bonitas de la ciudad, no es raro por ello que los pintores se encaramen a lo más alto de esta escalinata y coloreen, con el alma de este vial, lienzos de bella factura.




Abajo, en el arranque acodado de la calle, flanquea el paso, a modo de fiel centinela, una pétrea portada. Arriba, esquinada sobre la calle Plegadero, se acuesta una bella casa barroca, de esas de manual. Busco, a media cuesta, el número 5, una casa que ya conozco. Hoy nuestra ruta incluye una visita a este edificio de aspecto humilde. 

Resultado de imagen de El Capitel de la Cuesta de los EscalonesLo primero que llama mi atención, por lo malo, es su fachada embadurnada con maquillaje «portland», coloretes de pintura plástica y una puerta agotada de pelear contra el paso del tiempo.

Patio en Cuesta de los Escalones nº 5, en Toledo. 
Capitel y columna de mármol en la crujía suroeste del patio. 
Fotografía: Jose María Gutiérrez Arias, Área de Gestión Patrimonial, Sección Vivienda, Consorcio de la Ciudad de Toledo. Año 2019.

En el interior, tras pasar un corto pasillo-zaguán, me agacho prudente, para pasar bajo una de las muy someras vigas principales del patio.

Aquí llama mi atención, esta vez por lo bueno, un extraordinario capitel «a lo romano». Una pieza magnífica, de bello mármol tallado, de cronología incierta para este observador inexperto. 

Lo apellido «a lo romano» por su espectacularidad pero puede ser un elemento de cantería islámico. Arriba, en una vivienda de la planta superior hay arcos de herradura que pueden consolidar la idea de que esta casa tiene trazas moras.

No obstante, las proporciones del capitel y su belleza parecen pensadas para un edificio de proporciones más grandes y quizás de más entidad.

Columna y capitel están muy deteriorados, alguien tuvo la desafortunada idea de limpiar ambos elementos con chorro de arena. Sistema de limpieza muy utilizado, por desgracia, en portadas, portones y elementos diversos de piedra y madera.




 No es conveniente utilizar este sistema casi en ningún caso, sobre todo en elementos situados a la intemperie, ya que las superficies exteriores de los elementos tratados quedan muy afectadas, porosas, abiertas a la entrada libre de agua y suciedad. Se pierde la pátina protectora del paso del tiempo, los elementos quedan desnudos.

Esperamos que la comunidad de propietarios de este edificio acometa en breve la restauración de estos magníficos elementos. Recuerdos de lo que fue esta ciudad, actualidad de lo que es hoy mismo.


En Ruta por las Cuevas de Cantabria

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   Cuevas de Cantabria, detalles

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Detalle de nuestra Ruta por Cantabria  

      


Indice: 
  1. Donde está Ramales de la Victoria, inicio de nuestra ruta
  2. Cueva de Covalanas en Ramales de la Victoria
  3. Cueva de Cullalvera en Ramales de la Victoria
  4. Comer en Ramales de La Victoria
  5. Cueva de El Pendo en Escobedo
  6. Colegiata de Santa Cruz de Castañeda
  7. Iglesia Románica de Nuestra Señora de la Asunción de Santa María de Cayón
  8. Cueva de El Castillo
  9. Cueva de Las Monedas
  10. Cueva de Hornos de la Peña
  11. Comer en Puente Viesgo
  12. Cueva del Moro Chufín en Riclones
  13. Cueva El Soplao
  14. Comer cerca de la Cueva El Soplao

para mas info :



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