miércoles, 20 de enero de 2016

Los bomberos o los “oficiales del fuego”, una profesión de la que hay constancia en Toledo desde 1590

En este texto, estos trabajadores piden que se les pague su salario anual

Entre las joyas que guarda el Archivo Municipal de Toledo se encuentra un escrito, fechado el 11 de abril de 1590, en el que ya se da cuenta de la existencia de la profesión de bombero, o de los "oficiales de fuego", tal y como reza el texto.

Se trata de un documento en el que los bomberos solicitan a través de una súplica que se les pague su salario anual:

"Los ofiziales del fuego dezimos que en presencia // del señor corregidor se hizo el alarde que es costumbre // hazer e nosotros [h]emos servido el año pasado // que se cumplió por marzo que a[h]ora paso y tene // mos necesidad. // Suplicamos a Vuestra Señoría se nos mande librar nuestro sa // lario, que en lo que toca a las herramientas // Vuestra Señoría proveera lo que fuere servido //".


http://www.encastillalamancha.es/noticia/62705/wwwencastillalamanchaes

martes, 19 de enero de 2016

Puente Romano de la Charca, Villamiel Toledo

Resultado de imagen de Villamiel Toledo mapaVILLAMIEL Nombre: "Puente de la Charca". ,

Situación: Al sureste de Villamiel. 

Situado en el ángulo interno que forman las carreteras que van desde el actual Puente del Guadarrama; una a Torrijos y la otra a Villamiel. Huecas, Fuensalida. 

Secuencia cultural: Origen romano, pero ha sufrido muchas restauraciones en épocas posteriores. 

Descripción: Puente de tres ojos, formados por arcos de medio punto, construidos a base de grandes ladrillos rectangulares. La fáhrica está hecha a base de hormigón antiguo.



La calzada o camino que se asienta sobre él está flanqueada por una doble hilada de pretiles, fabricados de hormigón.

Se conserva en gran parte su estructura, en especial la zona situada sobre la clave. 

Dimensiones: 


Longitud total.. .....................................................60 metros 
Anchura de paso..................................................... 3 metros
Anchura del pretil.. ........................................... 0,60 metros 
Anchura de los arcos ........................................ 2.60 metros 
Anchura de los pilares....................................... 1.40 metros 
Altura del pretil en la clave............................... 0,90 metros
Altura de los arcos ..  ( 1 ) 
Altura total del puente. (1) 

( 1 ) No se puede determinar debido a la gran acumulación de tierra. que en algún caso ciega casi los arcos. 

Estado de conservación: Excelente

http://www.realacademiatoledo.es/files/anales/0031/02.pdf

El Camino a Guadalupe

Ruta Camino a Guadalupe

Con esta ruta denominada el Camino de Guadalupe por los Montes de Toledo se pretende dar a conocer el trayecto que tradicionalmente, en acto de peregrinación, los fieles realizaban desde la ciudad de Toledo hasta el Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe.

Aunque en la actualidad el trayecto se encuentra en su mayor parte cubierto por carreteras, los peregrinos que estén dispuestos a realizar este camino pueden hacerlo adentrándose en los municipios por los que discurre, y así conocer la riqueza que guardan.



La ruta encuentra su punto de inicio en la ciudad de Toledo, concretamente en el Puente de San Martín, puente medieval situado en la zona oeste de la capital desde el que se contempla una vista magnífica de la ciudad imperial. Fue construido a cargo del arzobispo Don Pedro Tenorio en el Siglo XIV, quien dispuso la traza definitiva de cinco arcos y dos torreones hexagonales almenados en ambos extremos. Durante el reinado de Carlos II de España se reformó, ensanchándose sus accesos y, un siglo más tarde, se pavimentó. De ambas reformas queda una inscripción en el muro interior del torreón de entrada.

Partiendo del Puente San Martín y siguiendo la Carretera CM-401, a unos 15 kilómetros nos desviamos y encontramos el municipio de Guadamur, del que es conocido su Castillo datado del Siglo XV y construido por Pedro López de Ayala. Destacar el Centro de Interpretación del Tesoro del Guarrazar, en el que se encuentran réplicas del Tesoro de Guarrazar; el Museo de Artes y Costumbres populares de los Montes de Toledo situado en la antigua Ermita de San Antonio Abad; la Iglesia Parroquial Santa Mª Magdalena y la Ermita de Nuestra Señora de la Natividad.

Retomando el camino por la CM-401, nos encontramos el municipio de Polán, del latín "poblamiento". En él visitar, el Castillo del Siglo XII del que se conservan tan sólo algunos restos del paño de la muralla, así como las dos torres; la Iglesia de San Pedro y San Pablo, reseñando que en su interior guarda una "Piedad" de Luis de Morales; la Ermita de San Sebastián y sus históricas casonas, la Casa Bejerano del Siglo XIX, la Casa de las Columnas, con una portada del Siglo XVII y la Casa Dorado de los Siglos XIX y XX.

Ermita de Ntra. Sra. de la Natividad en Guadamur



A unos 14 kilómetros, nos adentramos en el municipio de Gálvez, del que se destaca el artesonado y la torre mudéjar de su Iglesia Parroquial San Juan Bautista, mencionar también la existencia de una antigua judería con sinagoga que desapareció con la expulsión de los judíos en 1492. 

Desde Gálvez, el camino nos conduce al municipio de Navahermosa, localidad de contrastes que entremezcla lo antiguo y lo moderno logrando una perfecta armonía. En él, el peregrino puede visitar la Parroquia de San Miguel Arcángel; la Ermita de San Sebastián; la Ermita de Nuestra Señora del Milagro "La Milagra", situada en la serranía que rodea el pueblo; el Castillo de Dos Hermanas, fortaleza construida a principios del siglo XIII. La carretera discurre por el municipio y a 3 kilómetros, a la izquierda, se observa el Puente Viejo de las Majadillas que tantas veces cruzaron los peregrinos que se dirigían a Guadalupe.

Continúa la ruta hacia Los Navalmorales, municipio que hasta el 1835 lo componían dos poblaciones distintas, Navalmoral de Pusa y Navalmoral de Toledo. Prueba de ello es que hoy en día está formado por dos grandes barrios, divididos por la constante corriente de agua del arroyo Navalmorales. Tras visitar la Parroquia Nuestra Señora de la Antigua nos dirigimos al Cerro Santo, don- de se enclava la Ermita San Sebastián y desde donde podemos disfrutar de las magníficas vistas de la Sierra de Gredos, del Valle del Tajo y de los Montes de Toledo.

Museo artes y costumbres populares en los Montes de Toledo

Desviándonos de la ruta y tomando la Carretera CM- 4102 también podemos visitar el municipio de San Martín de Pusa, con su Iglesia Parroquial de San Martín Obispo, la Ermita del Cristo de Valdelpozo y el Pala- cio de los Antiguos Señores de Valdepusa. A escasos 8 kilómetros el municipio de Villarejo de Montalbán nos recibe con su riqueza paisajística y arquitectónica, destacándose el Puente Romano y la Iglesia Parroquial en honor a la Virgen de la Paz.



Retomando la CM-4102 entramos en San Bartolomé de las Abiertas, destacando la Parroquia de San Bartolomé Apóstol y edificios señoriales como la Casa Curato o la Casa Getsemaní. Tras esta visita se tomamos la CM-4101, dirección a Santa Ana de Pusa, donde el peregrino puede visitar el Museo Etnográfico "El Canchar", el Molino y el Puente del Pusa. Es aquí donde nuestra Comarca Montes de Toledo abandona al peregrino invitándole a proseguir la ruta, para concluir así este Camino Guadalupe.

Puente de San Martín en Toledo

El peregrino continuará la ruta por la carretera N-401 hacia Alcaudete de la Jara, allí tomando la N-502 llegamos a La Nava de Ricomalillo. Continuamos hacia El Campillo de la Jara, el Puerto de San Vicente, donde cruzamos a Extremadura, seguimos hacia Alía para llegar así a nuestro destino, Guadalupe y su Real Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe. Santuario de la Patrona de Extremadura, joya histórico artística que en 1993 mereció ser considerada y tenida como Patrimonio de la Humanidad, 

El Monasterio y su Virgen Morena tienen en su haber más de siete siglos de historia y vida.

http://www.montesdetoledo.net/es/descubre/turismo-cultural/rutas-hist%C3%B3ricas/camino-a-guadalupe

lunes, 18 de enero de 2016

Almaguer en la Reconquista (la repoblación)

A mediados del siglo XII, las nuevas victorias cristianas fruto del declive almorávide, sumieron en el pánico a muchos reyezuelos musulmanes que se vieron en la necesidad de pedir auxilio a otros correligionarios bereberes procedentes del Atlas marroquí: Los Almohades. 

Estos estrictos cumplidores de la religión islámica, se hicieron rápidamente con el control de Al-Ándalus e infligieron al rey Alfonso VIII una grave derrota en Alarcos (1195) que a punto estuvo de costarle la vida. Con ese gran descalabro, la franja del sur del Tajo pasó de nuevo a ser zona de frontera y por tanto fuertemente conflictiva, aunque desconocemos si Almaguer llegó a caer de nuevo en manos musulmanas.



Humillado en lo más profundo de su alma, el Rey Alfonso VIII tramó su venganza convocando a los reyes de Aragón y Navarra a una gran cruzada, con la venia del papa Calixto III. 

TERRITORIOS APROXIMADOS DEL 
ALFOZ DE ALMAGUER Y SUS ALDEAS

El formidable ejército reunido, al que se unieron las fuerzas de las órdenes militares, las del arzobispado de Toledo y las de los francos venidos del otro lado de los pirineos, se enfrentó el 16 de julio de 1212 al ejército almohade en la famosa batalla de las Navas de Tolosa. 

La gran victoria cristiana supuso el declive de los almohades y el principio del fin de Al-Ándalus.

Apaciguadas ya definitivamente estas tierras, el rey Alfonso VIII y su esposa Leonor Plantagenet, hermana del rey Ricardo Corazón de León y condesa de Gascuña, (que aportó muchos Gascos o Gascones a la batalla de las Navas) comenzaron un proceso repoblador, repartiendo los territorios ganados a los musulmanes entre las fuerzas que les habían ayudado, es decir: entre las órdenes militares y el arzobispado de Toledo.

El afán de los nuevos señores por obtener el mayor número y la mejor calidad de las tierras, llevaron de nuevo a nuestra población a ser disputada, si bien en esta ocasión por los cristianos. 

Fue por ello que en 1237 se tuvieron que establecer acuerdos para fijar los límites entre la Orden de Santiago (con sede en Uclés) y la de San Juan (con sede en Consuegra) quedándose la de Santiago con Almaguer y Criptana y la de San Juan con Villacañas y Quero. El Arzobispado de Toledo, por su parte, también consiguió su trozo del pastel extendiendo sus posesiones hasta la villa de Lillo, que pasó a ser de su propiedad tras el acuerdo con la Orden de Santiago del año 1241.


MAPA DEL GOBIERNO DE OCAÑA EN 1780 DONDE AÚN APARECE MARCADA LA VARA DE ALMAGUER SIN EL “CORRAL DE”
Quedó de esta manera Almaguer, como cabeza y motor económico de un extenso territorio o alfoz que abarcaba numerosas aldeas: desde Añador, Magaceda y Chozas que formarían el futuro Villamayor de Santiago, pasando por Alcardet y Gúzquez, que formarían Villanueva de Alcardete, hasta la Puebla de la Isla que pasará a denominarse Puebla de don Fadrique, junto a Almuradiel que se refundará como Puebla de Almoradiel, y las aldeas de Villalobillos, Bonache, Aloyón, Montealegre, Escorchón y Testillos que, junto con la Cabezamesada, completarán el círculo. 



La principal prueba de esa capitalidad de Almaguer y esa pujanza económica, fue la celebración en su iglesia del Capítulo General de la Orden de Santiago del año 1253. Celebración que, dada la afluencia de comendadores, caballeros, priores y gente a su servicio, necesitaba obviamente de ciertas infraestructuras para poderse llevar a cabo. Infraestructuras que sólo las villas de cierto tamaño y entidad económica poseían en aquellos tiempos.

Rufino Rojo García-Lajara
http://somoscorraldealmaguer.com/category/historia/

Salas de vistas, Toledo (III)

Retomamos en esta nueva entrada, y finalizamos con ella, la temática relativa a las denominadas “salas de vistas”. Recordemos que con este nombre definíamos aquellos torreones o estancias situadas en las partes más altas de los edificios del casco histórico: … Las salas de vistas suelen ser pequeños miradores cubiertos, a modo de torreones, construidos en las partes más altas de los edificios con el objeto de poder disfrutar de las vistas y de la luz. Si es posible observar, … pero sin ser observado. Se suelen encontrar en edificios de entidad y presentan características constructivas comunes. Generalmente están ejecutadas en obra de fábrica, están cubiertas por una armadura de madera diseñada para quedar vista, y en muchos casos decorada, presentan múltiples ventanas de medio punto, …


Nuestro paseo por los tejados acaba aquí, mostrando las fotografías de las últimas salas de vistas que hemos ido recopilando estos años, en total un conjunto de 70 atalayas que compiten en altura de miras con nuestras más esbeltas torres. Estas entradas han pretendido poner alas a nuestros lectores y hacerles volar por encima de los tejados, ver ese Toledo situado allá, en las alturas, y que sólo unos pocos privilegiados pueden contemplar. Al final de esta entrada, les adjuntamos un cuaderno cibernético que recopila el conjunto de salas de vistas que hemos fotografiado, esperamos que sea de su agrado.

Calle Instituto nº 3 – Calle Tendillas nº 6

En este edificio, que abre puertas hacia dos calles, existe una bellísima sala de vistas. Está ejecutada en obra de fábrica, … con ladrillo y mortero para que se me entienda mejor. Una fábrica algo más elaborada que lo que solemos ver en las espartanas fachadas toledanas: pilastras, capiteles, canecillos y las omnipresentes ventanas en arco, en este caso ligeramente rebajado. Los ladrillos están coloreados con una veladura roja y las llagas y tendeles de mortero están ejecutados con un fino resalte. Las potentes carpinterías, pintadas con un esmalte gris azulado y palillería sencilla, completan la decoración de los tres vanos existentes.


Callejón de la Sillería nº 5

Al fondo del Callejón de la Sillería, y con las mismas dimensiones que el ancho de este adarve, se alza, arriba, una pequeña sala de vistas. Su estructura es de fábrica entramada, esqueleto de madera y entrepaños de ladrilo y cascote cogidos con yeso. Tiene en su interior, en el techo, una armadura de madera vista, de traza sencilla, con pares que apuntalan el nabo que sobresale en el tejado. Sobre el nabo emplomado encontraremos los distintivos clásicos de una sala de vistas de pura cepa: bola, veleta y cruz. Los paramentos exteriores del torreoncillo están revocados y pintados con los tradicionales trampantojos, imitando cajones de sillares en las esquinas.


Calle de Toledo Ohio nº 10

Esta destartalada sala de vistas tiene, por su elevado emplazamiento, una de las mejores vistas de la ciudad. Su situación estratégica y su emplazamiento diáfano hacen sin embargo que esté muy expuesta al envite de los elementos, como se puede ver por su “fatigado” aspecto. Tiene una cubierta extrañamente resuelta y una ventana baja en pico de flauta de lo más original. El edificio en el que se encuentra tiene su fachada principal hacia la Calle Comercio, sin embargo la entrada al mismo se hace desde la Calle Toledo Ohio, donde presenta una estrechísima fachada, como se puede ver en la fotografía. Adjuntamos una vista panorámica tomada desde una de sus ventanas.


Plaza de San Antonio nº 6

Sala de vistas situada en el Convento de San Antonio, de traza muy sencilla, con estructura entramada, casi idéntica a la del cercano Convento de Santa Úrsula. Ambas comparten el detalle característico de los miradores conventuales, la existencia de celosías, a modo de ajimeces, que impiden que las monjas sean vistas desde el exterior. Su emplazamiento, en la cabecera de la Calle del Ángel, le habilita vistas hacia San Juan de los Reyes y los cigarrales del entorno de la ermita de San Jerónimo.


Plaza de la Magdalena nº 11. Antiguo Casino

El edificio del antiguo casino presenta sobre el chaflán de su alzado principal un potente torreoncillo a modo de sala de vistas. Su elaborada fábrica, que incorpora algún elemento de cantería, y su relevancia como elemento arquitectónico de gran impacto visual, al ser casi la parte más visible del edificio, hacen que esta sala de vista sea seña de identidad del antiguo casino. Tiene una cubierta extraña, casi plana pese a estar ejecutada con teja árabe, al parecer respetando su disposición original como se puede ver en fotografías antiguas. Su potente fábrica le hizo resistir los avatares de la guerra civil, aunque presenta numerosas cicatrices de esa contienda. Tras ella se advierte lo que parece otra sala de vistas, con sus ventanas redondeadas, perteneciente al mismo edificio y que parece sin embargo cumplir la función más humilde de casetón de la escalera que sube a la terraza.


Bajada del Pozo Amargo nº 4

En la parte superior de este edificio del siglo XVIII se ha construido, en construcción más moderna, esta sencilla sala de vistas . El acertado diseño del acabado exterior, ejecutado con un revoco liso, nos permite distinguir con facilidad que esta zona de la casa pertenece a una diferente fase constructiva. El elegante y sencillo diseño de ventanas y pilastras permite aunar resistencia y una completa visión panorámica exterior.


Calle de la Plata nº 18

Ya hemos visto en anteriores entradas que algunas salas de vistas de la ciudad cumplen funciones estrictamente “técnicas”: ocultar maquinaria de instalaciones de climatización, calderas, depósitos de agua… En este caso la compañía Telefónica, propietaria de este edificio de la Calle de la Plata, aloja en el interior de su sala de vista instalaciones de telecomunicaciones, que por su importante afección e impacto visual no pueden quedar vistas. Por desgracia esta sencilla disposición constructiva, que se integra perfectamente en el “skyline” de la ciudad, es cada vez menos utilizada por los técnicos que trabajan en la ciudad histórica. Este tipo de solución estética completaría la importante labor que se está haciendo, desde hace varios años, con la disposición en las cubiertas de los compresores exteriores de los aparatos de aire acondicionado que, aunque esta solución resuelve un problema, dejando limpias las fachadas, en otros se crea una nueva dificultad: afeamos la cobertura superior de los edificios.


Calle Comercio nº 27 – Calle de la Sierpe nº 9

Con carácter general las salas de vistas suelen ser de tamaño reducido, pero en algunos casos esta estancia llega a ocupar una gran parte de la planta superior del edificio, confundiéndose en el conjunto construido y haciendo difícil determinar si estamos ante una sala o un “salón de vistas”, en esencia una planta edificada más. En este edificio, con fachada a la Calle Comercio y entrada principal por la Sierpe, podemos ver un ejemplo de ello. De lo que no hay duda es que esta estancia comparte disposición, diseño y uso similar al de una sala de vistas, presenta además un despliegue decorativo acorde con la importancia de la calle donde se ubica: almohadillados, molduras y palmetas de escayola en su alzado de obra y potentísimo alero de madera con roleos, piñas, puntas de diamante, tondos y tabicas decoradas con grifos y celosías góticas.


Calle Reyes Católicos nº 8

Este curioso edificio, de construcción no muy antigua, recopila a modo de muestrario urbano todos aquellos elementos propios del tipismo arquitectónico tradicional de la ciudad: mampostería toledana, portadas góticas, arcos apuntados, rejas de forja, decoración heráldica, aleros de madera y por supuesto … una sala de vista. Su fuerza visual hace que este edificio parezca un pequeño castillo. En el interior de este inmueble encontraremos bellos artesonados, realizados en escayola, y un buen sótano abovedado de época medieval.


Calle Nuñez de Arce nº 5

En el denominado Palacio de los Condes del Vado y de Guendulain encontramos dos salas de vistas. La principal, de construcción más elaborada, sirve de remate superior a la fachada delantera de la Capilla de San José. Esta sala de vistas tiene por ello un elemento distintivo singular que la hace única, una potente espadaña que descansa sobre la arquería de su alzado. Es importante destacar, no obstante, que la espadaña no es coetánea a la sala de vistas, tal y como podemos ver en su trasdós, donde un azulejo la fecha en 1871. A la izquierda de ella se dispone la otra sala de vistas palaciega, de trazas más humildes y construcción seguramente más moderna.


Callejón del Vicario nº 10

En el serpenteante tramo final del Callejón del Vicario existe una casa de buena factura que sostiene en su parte alta una salita de vistas muy sencilla. Se haya conformada por cuatro machones esquineros, de buen ladrillo de derribo, sobre los que descansan sendas vigas y cargaderos de madera. Tiene un tendedero de ropa en su flanco sur, aprovechando la solana que acaricia este lado de la casa. Ya comentamos en otra de las entradas, que es bastante habitual el uso de las salas de vistas como tendedero cubierto, en este caso también es posible compaginar ese uso externo. Su pequeña chimenea superior es muy original y está ejecutada con tan buen acierto como el resto de la casa.


Calle de San Cristobal nº 1

Una de las particularidades de las salas de vistas es su elevada ubicación dentro de los edificios, en algunos casos llegando a competir por la supremacia aérea con las torres de las iglesias. En este caso, en el edificio de RTVE en la Calle San Cristobal, la sala de vistas rivaliza en altura de miras con la torre de la iglesia del mismo nombre, último vestigio que queda de esta antigua parroquia. Su planta es octogonal y eso le habilita vistas panorámicas en todo su perímetro.



por Jose María Gutiérrez Arias
http://www.consorciotoledo.org/salas-vistas-iii/

domingo, 17 de enero de 2016

Gorronera Islámica del Palacio de los Condes de Cedillo (Antiguo Colegio Sadel), Toledo

Para hacer girar los ejes de las puertas batientes se colocaba una pieza arquitectónica denominada gorronera, en la parte superior, y otra en la parte inferior denominada quicialera. La primera suele ir decorada mientras que la segunda no.

Esquema de una puerta de M. Carmen López Pertiñez, de la publicación Una gorrronera Nazarí

Gorronera de la Alhambra de Granada. Foto procedente de Fototravel

Quicialera de la misma puerta. Foto de Fototravel

Esta pieza procede del palacio de los Condes de Cedillo (antiguo Colegio SADEL) que se encontraba reaprovechada, como mampostería, en uno de sus muros; si bien se vincula con la mezquita de la iglesia del Salvador, por la proximidad del edificio ( en el siglo XVII por ruina de algunos muros de la iglesia y su reparación.



Es posible que se aprovechase estas piedras para la construcción de otros edificios cercanos como es el caso del Colegio SADEL) y por las similitudes decorativas y técnicas con otras piezas aparecidas en las excavaciones de la iglesia.

Presenta una rica decoración en los laterales mediante tallos que se enroscan y forman cuatro rollos que realizan el perfil de la pieza. También aparecen palmetas digitadas y rollos y rosetas. 

Frontalmente presenta una banda decorada con el recorrido de un tallo, que lo divide en dos partes simétricas, rematado con parejas de palmetas digitadas y rollos, en la parte inferior aparecen dos piñas. Está realizada en piedra caliza y presenta restos de policromía en añil y rojo.

Gorronera, vista frontal y lateral. Foto de la publicación: García Sánchez de Pedro, J. / Gómez García de Marina, M.: La Ornamentación de la Mezquita del Salvador. Rev. Tulaytula. N.º 12, págs. 61-69. Año 2005.
Descárgate el artículo íntegro aquí Tulaytula, 12

Cronología: la pieza se fecha entre los siglos X y XI d. C. entre finales del Califato y comienzos de la Taifa de Toledo.




Detalle de la imagen frontal y lateral en el momento de su descubrimiento.


Detalle de la cavidad inferior de la gorronera, donde se inserta la parte superior del eje de la puerta o gorrón

Fuente: http://arqueologiatoledo.blogspot.com.es/search?updated-min=2013-01-01T00:00:00-08:00&updated-max=2014-01-01T00:00:00-08:00&max-results=22

Puente Romano de la calle de los Gallegos, Consuegra

CONSUEGRA Puente 

Nombre. ,El de la calle de los Gallegos". 

Río/Arroyo: Debió estar tendido sobre algún brazo secundario del río Amarguillo. 
Situación: Estaba enclavado en el interior de la población de Consuegra, en su parte oeste. 



Secuencia cultural: Origen romano, Posteriores restauraciones. 

Descripción: Puente de seis ojos formados por arcos. cuatro de ellos de medio punto, siendo los dos centrales un poco más grandes que los restantes. 

Estos presentaban un tajamar recto en su base. A estos arcos les seguían otros dos más pequenos que se continuaban en otros dos de diferente forma que los cuatro anteriores: eran, como hemos dicho, igual en altura pero más abiertos. que en un momento dado servirían de aliviaderos. La calzada tenía una sup.ve pendiente hacia la clave. 

Debió de tener un pretil a cada lado, según una viejísima fotografía a la que hemos tenido acceso. No existía ya en 1891, año en que se realizó dicha toma fotográfica. Según ésta, del almohadillado que debió recubrir a todo el puente, sólo pervivían las partes que cubrían los arcos. La estructura interna debió de estar hecha a hase debió de estar hecha a base de hormigón. 

Estado de Conservación: Se demolió al parecer años después de la violenta inundación  que arrasó una gran parte de Consuegra.

 Esta demolición, igual que la del siguiente puente, se debió producir a causa de la creencia popular de que los puentes que hasta entonces salvaban el cauce del río Amarguillo, a su paso por la población, fueron en parte los causantes de la gran destrucción a la que se vio sometido el pueblo. 

A juicio de los expertos, la gran avenida de agua que llevaba el río entonces arrastró gran cantidad de troncos, piedras, enseres domésticos, etc., y que poco a poco fueron acumulándose, produciéndose el taponamiento del puente, lo que originó la formación de un emhalse, haciendo que el nivel de las aguas subiese rápidamente y produciéndose el posterior desbordamiento.

 Este arrasó una buena parte de la localidad, originando una gran mortandad entre la población consaburense. 

Bibliografía .. - Fernández Layos de Mier,]. C .. Histuria de Consuegra. Edad Antigua. Toledo, IPIET, 1983, pág. 107. Fotografía núm. 12. - Revista La Centinela, F. Domínguez Tendero y otros. Conmemoración de los setenta y cinco años de la inundación, 1966. Fotografías de este puente y del siguiente.

sábado, 16 de enero de 2016

Curiosidades sobre la islamización de Hispania

Muchas veces nos hemos preguntado como fue la islamizacion de la península ibérica durante los primeros años de la invasión musulmana. 

Y decimos bien, musulmana, y no árabe. 

Ya que la propia invasión de Hispania, no fue un ataque organizado ni orquestado mayoritariamente por árabes de raza, sino mas bien de musulmanes fruto de diferentes etnias ya asentadas en el norte de África, como bien explica Rosa Sanz Serrano en su libro Historia de los godos – Cap; la perdida de Hispania y la leyenda de Ilyian 687 – 711.

En ese mismo libro explica como los musulmanes de Tarik, eran un complejo grupo militar formado por una considerable diversidad étnica, entre la que se encontraban vándalos convertidos al Islam, romanos convertidos al Islam del norte de África, salidos de la vieja provincia del imperio, y diferentes tribus bereberes. Todos ellos capitaneados por una casta de nobleza militar árabe, que unió a todos estos pueblos bajo la religión musulmana.



Todos estos pueblos tras la batalla de Guadalete, fueron recibidos bastante bien por la población del sur de Hispania, donde la presencia de los godos nunca había gozado de buena salud, y quienes veían a los musulmanes como salvadores de la tiranía de los bárbaros. bárbaros que recordemos, no solo habían llegado desde el norte imponiéndose a la nobleza mayoritaria hispano romana, sino que además combatieron contra el imperio de bizancio que se asentó durante algunos años en las costas del sur de Andalucía.

Sea como fuere, lo cierto es que las viejas tierras de Hispalis, fueron de las menos “gotizadas”, y en las que menos simpatía se tenia por la presencia y dominación visigoda. Quizás junto con las poblaciones del norte de España, aun cuando las causas del origen de la enemistad o simpatía eran notablemente diferentes.

En esta línea es sin duda muy acertada la teoría de A. Barbero (1992, p.216). Quien dice que la nobleza local (sur de Hispania) pactó con los árabes como antes lo había hecho con los godos, aunque una parte se les resistió con las armas y finalmente tuvieron que exiliarse a las montañas.

Los grandes perdedores, según este mismo autor, fueron las autoridades católicas, al menos en los territorios del sur que se fueron convirtiendo al islamismo, lo que no sucedió mas allá de la frontera del Duéro.

Es decir, para los que no lo han entendido aun. La invasión árabe de la península, fue muchísimo mas una invasión religiosa o proceso de islamizacion de la población, que de asimilación racial de la misma. La minoría árabe asentada en la nobleza, influyó notablemente en la historia del sur de Hispania, perdiendo fuerza según se aproximaban hacia el norte, donde no obstante las gentes eran hispano musulmanas fruto de una asimilación de la religión por parte de los nativos, bien por intereses, bien por dominación, o bien por imposición.

De entre todo esto, y con la excepción de la taifa de Zaragoza, casi toda la mitad norte de Hispania, fue una tierra poco o nada islamizada, y muchísimo menos dominada por los árabes. Tan solo algunas guarniciones guerreras o puestos de guardia, formaron la llamada “dominación árabe” de la península desde la mitad norte hacia el cantábrico. 

Un territorio que si bien es cierto pertenecía oficialmente al territorio del califato Omeya, no mostraron mucho interés por él, muy posiblemente por lo complicado de su geografía en el caso de las zonas mas montañosas (costas cantábricas, montañas de Castilla la vieja, país vasco y Pirineos), y lo áspero y “desértico” de su clima, en el caso de los campos de Gallaecia, también llamados campos godos, tierra de campos, o mas modernamente mar de Castilla. 



Tierras que si bien es cierto en la baja edad media pasaron a ser parte de la corona de Castilla, históricamente, y en origen, poco o nada tenían que ver con la Castilla vernácula norte o la vieja, siendo mas bien tierras tradicionales del reino de León, como bien nos indica su nombre mas antiguo de Campos de Gallaecia.

Fue precisamente la falta de interés por estas tierras por parte de los musulmanes, lo que facilito en un momento determinado la incursión de las tropas cristianas procedentes de León, y Castilla en sus tiempos de condado y mas tarde como reino, hacia el sur de Hispania, comenzando así la reconquista de la totalidad de la península. 

http://nueva-bardulia.blogspot.com.es/search/label/Castilla%20medieval?updated-max=2013-02-02T01:43:00-08:00&max-results=20&start=20&by-date=false

viernes, 15 de enero de 2016

Rio Tajo, retarda tu paso

Apacible río,venturoso Tajo,
que por la ancha vega te deslizas manso,
detén tu corriente, retarda tu paso,
y de estos jardines goza los halagos.

Mira que en Toledo te están aguardando
armados de furia desnudos peñascos,
que romper desean tus cristales claros.

¿A qué te apresuras por ir a encontrarlos?
Detente, detente;¿no ves cuán lozanos
los olmos pomposos,los tilos y lauros
sus hojas te ofrecen, te tienden sus ramos, de sombra te cubren, te brindan descanso?



Ángel Saavedra, Duque de Rivas. Romance corto (1819)















http://miratoledo.blogspot.com.es/2015/12/retarda-tu-paso.html

Creación de un eslabón de fuego o chisquero, La Fragua del Norte (Camuñas, Toledo)

Capítulo de la fabulosa serie "Así se hacía" que está realizando Julio Ramírez en su fragua de Camuñas (Toledo). En este caso nos enseña cómo se realizaba un eslabón de fuego o chisquero utilizado para conseguir la chispa necesaria para hacer fuego.



Por supuesto, tenemos permiso de su autor para compartir este vídeo, donde queremos mostrar el oficio milenario, como el de herrero, que personas como Julio continúan realizando. Vaya desde aquí nuestro agradecimiento.

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