martes, 21 de agosto de 2018

La Ruptura del siglo XIII y el replanteamiento de las relaciones Judeo-Cristianas

Resultado de imagen de relaciones Judeo-Cristianas edad mediaEl siglo XIII marca una ruptura en las relaciones cristiano-judías en la península ibérica. 

El análisis de las leyes referidas a los judíos en Partidas pone de manifiesto la inferioridad del judaísmo frente al cristianismo.

Los judíos están obligados a hablar con respeto de Jesucristo, de la Virgen y de los Santos y de la religión Cristiana (Partida VII, Título XXIX, Ley VI).

Asimismo, la minoría judía debe mostrar reverencia o retirarse a su paso si se encontraba en la calle con el santísimo sacramento (Partida I, Título IV, Ley XIII). Por otra parte, se dan garantías materiales que estimulen la conversión como la posibilidad de heredar a sus padres, acceder a cargos:


“Otrosí mandamos que después que algunos judíos se tornasen cristianos, que todos los de nuestro señorío los honrren, e ninguno non sea osado de retraer a ellos, nin a su linaje, de cómo fueron judíos en manera de denuesto; e que aya sus bienes, e de todas sus cosas partiendo con sus hermanmos, heredándolo de sus padres, e de sus madres, e de sus parientes assí como si fuesen judíos, e que puedan aver todos los oficios, e las honras que han todos los otros cristianos”
(Partida VII, Título XXIV, Ley VI). 

Resultado de imagen de ruptura Judeo-Cristianas edad media las partidas
En términos generales podemos sostener que entre la caída de los visigodos y el inicio de la Baja Edad Media los judíos gozaron de una legislación que los equiparaba a los cristianos en los terrenos del derecho penal, procesal y de las actividades económicas.

Por el contario, la legislación foral fue menos favorable para los judíos en aquellas cuestiones que tenían que ver con la convivencia judeo-cristiana. El análisis de esta legislación castellana alto y plenomedieval ha sido el objetivo de la presente investigación.

Una serie de factores de ruptura entre el cristianismo y el judaísmo aparecen en el siglo XIII y contribuyen a la conformación de la mentalidad antijudía que dominará el periodo tardo medieval.44

A medida que transcurría el siglo XIII y la reconquista finalizaba –con la excepción del bastión musulmán en Granada– los monarcas castellanos comenzaron a adaptar las condiciones en que se desarrollaba la vida de los judíos a los planteamientos político-doctrinal y religioso imperantes a la vez que comenzaron a prestar atención a las denuncias antijudías de una población cristiana en ascenso que manifestaba una profunda e indisimulada reticencia hacia la minoría judía.45

Todo esto alteró progresivamente la condición jurídica medieval de los judíos preparando el camino para la expulsión que se concretará en tiempos de sus majestades católicas.

http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/revistas/judios-legislacion-castellana-medieval.pdf

lunes, 20 de agosto de 2018

Arquitectura popular de Calera y Chozas

Casa de “tierra” como se decía en tiempos de Felipe II, en Calera y Chozas, en la zona de Cobisa

Este pueblo perteneció históricamente al alfoz de Talavera de la Reina, se sitúa sobre las terrazas del Tajo en su orilla norte sobre terrenos arcillosos y como su propio nombre con vetas calizas.

Similares a ésta eran la mayor parte de construcciones en Calera y Chozas hasta el siglo XIX, de tapial enjalbegado

Por ello en las Relaciones de Felipe II del siglo XVI ya se dice que las casas de esta localidad son “de tierra e texa, que hacen vecinos de ella, las demás están cubiertas con retama”. 


Una referencia más a la existencia en la época de muchas viviendas con techumbre vegetal, utilizándose en la zona la retama por ser la más abundante. 

 Y por supuesto la mención de la “tierra” como material de construcción es lógico en un lugar donde las más cercanas afloraciones de granito se encuentran a cierta distancia,Ventanuco en una casa hecha de tapial. 

Elbaro, la tierra, como material másabundante y utilizado en la arquitectura de Calera. El muro está enjalbegado

Tenemos que reseñar también la descripción de la arquitectura en dos lugares hoy despoblados que pasaron a formar parte del término de Calera. 

Uno de ellos es Chozas, cuyo nombre todavía permanece en el nombre del pueblo y en el del Cristo patrón de la localidad, el Cristo de Chozas. 

De este pueblo hoy desaparecido dicen las relaciones que la mitad de las casas son “texadas” y la otra mitad de retama. 

Pero es ilegible el material del que estaban hechas las casas, aunque por la situación de su antiguo núcleo urbano y por los escasos retos que nos quedan podeos deducir que también eran de tierra, ya sea de adobe o de tapial.

Los sillares del entorno de Cobisa fueron muy posiblemente reutilizados de viejas construcciones romanas.

El otro pueblo que formó parte de Calera fue Cobisa, donde las casas están “fabricadas de tierra, y de cal, y de ladrillo, y algunas tienen los cimientos y esquinas y pilares de piedra, y cubiertas de teja y de retama, y los dichos materiales los hay en la dicha tierra”. 















La novedad en este caso es la referencia al ladrillo y la piedra a pesar de ser una aldea modesta. 

No es de extrañar por situarse en un yacimiento romano de importancia y aún hoy verse sillares sueltos por el entorno que probablemente pertenecían a las antiguas construcciones romanas, de las que aún persisten restos de un edificio de cal y canto y los sillares referidos y donde también se han encontrado mosaicos.







El canto rodado y el ladrillo son también materiales habitualesen las antiguas construcciones caleranas.

Tenemos que añadir que en la vega del Tajo y en algunas zonas rañosas del término de Calera se pueden hallar los cantos rodados que también se utilizan en algunos de los aparejos de sus muros.

Existen algunos rótulos de calles en Calera del siglo XIX

Una de las escasas portadas antiguas que quedan en Calera en la que vemos el empleo del ladrillo

Veíamos en la entrada anterior la descripción de la vivienda en término de Calera durante el siglo XVI. 

Falta decir que según el historiador Noel Salomon, en aquella época los términos de Talavera y Calera eran los mayores productores de cereales de nuestro entorno.


Pasadizo en una de las callesde calera y Chozas

Ello condicionó los edificios que fueron levantándose en el pueblo, pues se hacía necesario que se dotaran de corrales, pajares, cuadras y otras dependencias necesarias para el ganado de tiro que cultivaría tan buenas tierras y para el almacenaje de aperos, carros, paja y grano. 

De hecho es curioso cómo en el libro de Moreno Nieto se habla en 1960 de que se consume en sus chimeneas leña de encina y paja.

Abundan los portalones para la entrada de los carros necesarios para la labranza

En 1960 ya se alude al empleo, no sólo del ladrillo macizo o “de era”, sino que ya se emplea también el ladrillo hueco, especialmente en los secaderos que se hacen necesarios para las labores del tabaco de los regadíos: 

“Las casas construidas con adobe y ladrillo hueco, tienen la fachada enjalbegada. 

La cocina es de lumbre baja, está provista de campana y como combustible se utiliza leña de encina y paja.Reja en calera y Chozas

En el corral anejo a la casa se hallan las cuadras, sobre las que están situadas los pajares y soportales para los carros y aperos de labranza, el gallinero, la zahurda etcétera. 









El tejado dispuesto a tres o cuatro aguas es de teja árabe. 

Los suelos son de baldosas o baldosín de cemento. 

Casa y corral tienen entradas independientes.”

Varias grandes labranzas están repartidas por el término calerano

La evolución natural de los antiguos materiales de adobe hacia el ladrillo hace que primero se vayan reforzando los muros de adobe o tapial con machones e hiladas de ladrillo para finalmente construirse con ladrillo completamente.

Casa edificada con ladrillo en Calera y Chozas
Mención aparte merecen ciertos aspectos de los materiales más característicos de esta localidad. 

En primer lugar el barro de Calera, que no olvidemos era de tal calidad que desde Talavera venían los ceramistas a por elbarro para sus cacharros por el llamado camino del barro, atravesando la vega. 

La cal, baste decir que la lleva Calera hasta en el nombre y por último, las tejas, pues es conocida en la comarca la calidad de las tejas que se cocían en los tejares caleranos, de tonos claros pero muy resistentes, pues se dice que si hombre se sube sobre sus bordes y se balacea sobre ellas, no se romperán.

Rincón de casas humildes de arquitectura tradicional en Calera y Chozas

Esas grandes dehesas y propiedades dejan su huella en algunos edificios de mayor empaque por ser de dueños más pudientes. 

Hay labranzas en las dehesas circundantes y viviendas en el casco con empleo de balcones y rejería y mayores volúmenes y huecos.Vivienda en la plaza de Calera y Chozas







Podemos ver también algún edificio con influencia de la arquitectura de La Jara con el enmarcado de los huecos de las fachadas y arcos de medio punto rebajados en puertas y ventanas.

También comentaremos los viejos rótulos de algunas de las calles en azulejo del siglo XIX y el enlosado de granito en algunas de las calles principales que se debería conservar

.Enlosado granítico de una de las calles de Calera y Chozas

http://lamejortierradecastilla.com/arquitectura-popular-pueblo-a-pueblo-calera-y-chozas-1/

domingo, 19 de agosto de 2018

Regulación de las condiciones jurídico-legales de la minoría judía en la legislación civil castellana del siglo XII

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Antes de analizar la legislación civil castellana en relación a la minoría judía es importante destacar que dicha legislación se promulga en un contexto de profunda hostilidad popular hacia los judíos.

Asimismo, las disposiciones papales del siglo XII presentan un tono segregacionista para con los judíos siendo el objetivo de esto último incomodar la vida cotidiana de la minoría judía para, de este modo, propiciar más rápidamente su conversión al cristianismo evitando además el temido proselitismo religioso de los judíos entre los cristianos.

En esta línea, el III Concilio de Letrán, decretó la prohibición para los cristianos de habitar y comer en compañía de judíos y musulmanes. Rica Amran ha estudiado las tres decisiones más importantes referidas a la minoría judía que se adoptaron en el IV Concilio de Letrán (cánones 67 y 68): diferenciarse en el vestir, los judíos no podían desempeñar cargos públicos a los que estén supeditados cristianos, disposiciones relativas al pago del diezmo y la usura.


Las disposiciones antes referidas llegaron a Castilla donde recibieron una acogida relativamente fría.13 Más allá de los motivos que llevaron a la Iglesia castellana y a la Corona a no prestar demasiada atención a susodichos cánones, encontramos que esta indiferencia de los castellanos hizo necesario que Honorio III les vuelva a recordar en 1217 la obligación de exigir el pago de diezmos y hacer diferencias en el vestir de los judíos.

Resultado de imagen de usura judiosSistemáticamente el papa les recuerda a los castellanos la necesariedad de respetar los cánones pero tanto la Iglesia como la Corona hacen oídos sordos.

Según Amran, esta situación se comprende en el contexto político de inestabilidad interna propio de los comienzos del reinado de Fernando III.14 Las disposiciones adoptadas en la Concordia de Toledo de 1219, firmada por Jiménez de Rada y apoyada por el rey, deben ser leídas en términos de una solución intermedia ideada por el arzobispo de Toledo en un intento de complacer a la sede papal y a la minoría.

Del análisis de la legislación civil castellana del siglo XII se derivan una serie de hipótesis que ponen de manifiesto la marcada homogeneidad en el tratamiento de la cuestión judía. Monsalvo Antón16 afirma que los fueros y ordenanzas municipales muestran una gran homogeneidad, a pesar del distinto carácter originario/funcional, que trasciende en muchos casos las diferencias espaciales y temporales.

En la legislación el antijudaísmo brilla por su ausencia, prima la igualdad judicial.

Cantera Montenegro recapitula las condiciones jurídico-legales que se concretan en la legislación civil y las resume de la siguiente forma: reconocimiento del derecho de los judíos al libre ejercicio de su religión, y a la plena propiedad de todos sus bienes, muebles y raíces; en el terreno de las actividades económicas, en la confirmación legal de los contratos de préstamo sobre prendas en los que los judíos aparecían como acreedores; en el derecho penal, en el castigo con penas idénticas o similares de los homicidios y lesiones causadas a cristianos y a judíos; y en definitiva, en la concesión a la minoría judía de unas amplias garantías judiciales, que tienen su más especial significación en el reconocimiento de las aljamas judías del principio de autonomía para juzgar causas civiles y criminales internas, y en la prescripción para los jueces cristianos que juzgaran pleitos mixtos entre cristianos y judíos de la obligatoriedad de recibir testimonio de miembros de una y otra comunidades.

La trascendencia del fuero de Cuenca, concedido por Alfonso VIII, está dada por las extensas comarcas a las cuales se extendió.

En conjunto, y como norma general, sigue la tendencia de la igualdad de derechos. Por ejemplo, la reglamentación de los pleitos entre cristianos y judíos da fe de los privilegios hebreos en este campo: “Si un judío y un cristiano pleitean por algo, designen dos alcaldes vecinos, uno de los cuales sea cristiano y el otro judío”. 19

Las personas que han de ser testigos de los juicios deben ser miembro de ambas comunidades:

 “Los testigos entre un judío y un cristiano sean dos vecinos, uno cristiano y el otro judío”. 20 El valor del juramento judío es otro de los privilegios con que contaban los judíos desde la Alta Edad Media.

La validez del juramento judío se remonta al reinado de Alfonso VI y es retomado por el fuero conquense que cita el juramento del judío con la Torah. El empleo de esta fórmula estaba limitado a los casos de importancia, en el caso de Cuenca, cuando el valor de lo demandado era de cuatro mencales en adelante.

En el fuero de Ledesma la cantidad mínima se fija en medio mrs.

El cobro de las deudas o prendas es igual tanto para cristianos como para judíos. Pilar León Tello22, sostiene en relación a la legislación sobre prendas que en general los fueros establecían una estricta reciprocidad de derechos entre cristianos y judíos y la misma responsabilidad que tenía el juez se daba al albedín.

“Si un cristiano no quiere dar satisfacción jurídica a un demandante judío, éste tome prendas en casa de cristiano [idéntica situación en caso inverso]

Si un vecino cristiano no quiere tomar prendas con un demandante judío pague 5 sueldos, y el albedí tómele las prendas por esta multa y repártala con el demandante [idéntica situación en caso inverso] Si el juez no quiere tomar prendas con un judío, pague diez maravedí al albedí y al demandante.

 Si es el albedí el que no quiere tomar prendas con un cristiano, pague diez maravedís al juez y al demandante”.23 En el plano criminal, el fuero de Cuenca plantea una situación de igualdad entre cristianos y judíos: “Si un cristiano hiere o mata a un judío, pague quinientos sueldos al Rey, si puede probarse, como preceptúa el Fuero entre judío y cristiano.

Pero si no, por heridas, sálvese con dos de cuatro designados y por muerte, con doce vecinos, y sea creído. Si es el judío el que hiere o mata a un cristiano, pague la pena del delito que haya cometido, si puede probarse, según el Fuero de Cuenca. Pero sino, por heridas sálvese con dos de cuatro designados y sea creído; por muerte, sálvese con doce vecinos judíos y sea creído”.

En el plano de las actividades económicas, los fueros se muestran favorables a los intereses de los judíos. Pilar León Tello afirma que “entre los mercaderes que acuden a las villas, se consideran en plano de igualdad a cristianos, judíos y moros, a los cuales no se les podía prender a no ser que tuvieran deudas o fueren fiadores; el que los prendase indebidamente pagaría 20 mrs. al concejo, y al querelloso, los daños doblados.

Casi sin variantes encontramos esta rúbrica en los fueros de Cuenca y sus derivados”.25 La actividad mercantil ocupó también a los judíos de Madrid en ordenamientos como el relativo a los pesos.

El Fuero de Madrid sigue el criterio de absoluta igualdad con los cristianos.26 En otros aspectos de la convivencia entre cristianos y judíos la legislación no ofrece a estos últimos una posición de plena igualdad.

En general, los historiadores coinciden en señalar que la segregación afectaba a los judíos en múltiples aspectos de la vida cotidiana y la legislación pone de manifiesto esto último. La inclusión de disposiciones segregacionistas que rompen la inicial equiparación de derechos entre cristianos y judíos será especialmente significativa en los fueros del siglo XIII.

 Los fueros regulan la presencia de los judíos en el mercado donde se establece una clara subordinación a los cristianos.27 Además, se intenta evitar el contacto de cristianos y judíos en los baños.

Se prohíbe la crianza de niños judíos por parte de cristianos buscando profundizar la separación entre ambas comunidades. Las relaciones sexuales entre miembros de las dos confesiones son proscriptas, especialmente se condena la relación entre judíos y cristianas.


En síntesis, el análisis de la legislación foral castellana pone de manifiesto una tendencia progresiva de diferenciación y segregación entre cristianos y judíos a lo largo del tiempo.

Por un lado, las condiciones más favorables a la minoría judía se manifiestan en el plano penal (establecimiento de elevadas caloñas por muerte o lesiones provocadas a judíos), procesal (los pleitos mixtos serían resueltos por un tribunal arbitral integrado por miembros de ambas confesiones, asimismo los judíos tienen derecho a jurar en la sinagoga sobre la Torah) y económico (los fueros regulan la actividad mercantil bajo el principio de igualdad absoluta entre cristianos y judíos).

Por otro lado, la legislación se muestra más hostil hacia la comunidad judía en aquellos aspectos vinculados a la convivencia judeo-cristiana de forma tal que la segregación afectaba a los judíos en el uso del mercado y de los baños; en la convivencia con cristianos en un mismo sitio y en la participación conjunta en comidas; y en las relaciones sexuales

http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/revistas/judios-legislacion-castellana-medieval.pdf

sábado, 18 de agosto de 2018

El Rio Alberche por el Castillo de Alamin

Los danzantes de Ménrida junto al escudo de la villa

UN CASTILLO EN EL ALBERCHE

Resultado de imagen de castillo de alamin mapaTanto la localidad madrileña de Villa del Prado como la toledana de Méntrida tienen su origen en el poblamiento que alrededor del castillo de Alamín se asentó ya desde la época musulmana. 

El viajero al Edrisi pasa por ella en el siglo XI y habla de la fortaleza y también la villa, que describe como bien poblada, abastecida de comercios, calles y edificios notables, dos mezquitas, murallas y un fuerte castillo. 

A partir de la conquista de Toledo por Alfonso VI, pasa a forma parte de las propiedades del Rey, que impulsa su repoblación. 

También desde el punto de vista eclesiástico dependieron de la villa de Alamín esas localidades, y otras de la zona hoy desaparecidas.



 Durante las épocas inseguras de la reconquista el castillo sufre las razzias de los musulmanes e incluso en una de ellas es muerto Gutierre Hermenegildez, alcaide de Toledo. 

En 1180 el rey otorga el castillo de Alamín y su territorio a los arzobispos toledanos para que lo repueblen. 

Hubo durante la Edad Media algunos conflictos fronterizos con la ciudad de Segovia, ya que su señorío lindaba al sur con las tierras de Alamín.Iglesia parroquial de Méntrida

Desde 1436 hasta 1484, perteneció a don Álvaro de Luna y doña Juana de Pimentel, llamada la Triste Condesa tras la decapitación de su marido. La Torre de Esteban Hambrán también pasa a su poder por compra que hace de este pueblo el condestable. 

Por matrimonio pasó después Alamín al Duque del Infantado, que con su esposa doña María de Luna hace villa a los pueblos citados, para que tengan su propia jurisdicción y no soporten las molestias que supone acudir al castillo de Alamín.

Como símbolo de esa jurisdicción propia se levantaron las picotas de los pueblos, como la de Méntrida, derribada en la Guerra Civil pero que se ha reconstruido con las dos únicas piedras que quedaron.Esta cruz preside una plazoletade Méntrida

Poco nos queda hoy del viejo castillo de Alamín, que se encuentra en el término actual de Santa Cruz de Retamar. Pedro el Cruel ordenó destruirlo en 1357, pero el arzobispo Tenorio, el prelado constructor que tantas obras públicas promovió en su señorío, hizo reconstruirlo y edificar un puente de quince pilares para comunicar las dos orillas del Alberche junto a la fortaleza y mejorar las comunicaciones entre Toledo y Castilla la Vieja.

 Más tarde se despobló y ya ni siquiera vivía en él su alcaide y como además se convirtió en refugio de bandidos y salteadores, los habitantes de las villas cercanas lo derribaron hasta los cimientos. 

En 1700 se construyó un palacio sobre sus ruinas, de las que solamente quedaban algunas bóvedas, aunque todavía se percibe la línea de sus murallas y las torres que la jalonaban.

En el ámbito de Méntrida se encuentra otro paraje que estuvo poblado desde época romana, como demuestran las cerámicas y epigrafía encontradas allí. Se trata de Berciana, lugar donde se venera a la Virgen del mismo nombre, patrona de la villa. 

Un pastor llamado Pablo Tardío encontró según nos cuenta la tradición una imagen de la Virgen que habría sido escondida por los visigodos ante el avance de los musulmanes en su conquista. 


El día 25 de Abril se hace una romería en la que se conduce la imagen desde la parroquia hasta la ermita de Berciana, siendo precedida la imagen por los pintorescos danzantes y sargentos que además hacen una muestra de sus bailes y evoluciones acompañadas de sus tradicionales “dichos”

.Detalle del convento de La Torre de Esteban Hambrán

El pueblo cuenta con otra ermita del siglo XVII de grandes proporciones con la advocación de Nuestra Señora de la Natividad, y en la plaza otra ermita u oratorio de principios del siglo XX.

La iglesia parroquial es un edificio situado en la zona más elevada del pueblo y está declarada Monumento Histórico Artístico.

 A destacar la magnífica torre rematada en capitel y el artesonado mudéjar de grandes dimensiones, además del órgano barroco y retablos e imágenes de interés.

La plaza es un conjunto con varios edificios de interés, pero hay otros rincones pintorescos como la plazuela de la Iglesia o el cerro del Castillejo con sus cuevas destinadas a bodegas.Torre de la iglesia de La Torre de Esteban Hambrán

La otra localidad de este tramo del Alberche, también situada junto a su orilla izquierda es La Torre de Esteban Hambrán, cuyo nombre puede proceder de una antigua torre o atalaya de observación musulmana que se comunicaría por señales, generalmente de humo, con el castillo de Alamín. 

Esteban Hambrán puede que fuera un mozárabe o un repoblador dueño de dicha torre. Don Álvaro de Luna compra la población a Pero López de Ayala en el siglo XV.

En un paseo por el pueblo no debemos dejar de visitar su iglesia parroquial, que conserva un curioso catafalco de la Cofradía de Ánimas, recién restaurado en sus dorados y pinturas y que es ejemplar único. 

La iglesia es gótico renacentista y es edificio de buenas proporciones con escalinata de entrada.Arquitectura neomudejarista en La Torre de Esteban Hambrán

También cuenta La Torre con las ermitas de San Roque y Santa Ana y el convento franciscano de san Juan Evangelista, recién restaurado, además de algunos rincones de arquitectura tradicional de interés, entre cuyos edificios destaca en la plaza una casa palaciega del siglo XVIII.Casa palaciega del siglo XVIII en La Torre de Esteban Hambrán

http://lamejortierradecastilla.com/alberche-14-por-el-castillo-de-alamin/

viernes, 17 de agosto de 2018

Los toledanos se volcaron con su Virgen y renuevan la tradición de los botijos

Una mujer bebe del botijo frente a los frescos del claustro catedralicio - Efe

El arzobispo, Braulio Rodríguez, ha criticado que la cultura de lo efímero «hace mucho daño»
H. Galán / R. Villacañas

Catedral de ToledoEste miércoles, 15 de agosto, como sucede cada año, miles de toledanos y turistas que inundan la ciudad han acudido a la catedral primada para celebrar el Día Grande de la Feria y Fiestas de Toledo en honor a la Virgen del Sagrario, además de renovar la arraigada tradición de beber del «agua milagrosa» de los botijos del claustro del templo primado.

El arzobispo de Toledo y primado de España, Braulio Rodríguez, en su homilía, ha criticado que la cultura de lo efímero «hace mucho daño», ya que «no trae la esperanza, solo el goce inmediato, de modo que no logramos experimentar el consuelo».


Para alejarse de estos «goces», el arzobispo ha afirmado que «al contemplar a María, nos indica que hay que elegir la espera en el camino de la verdad y no ese salto a la fama que tantos esperamos conseguir ya mismo».

La misa ha estado protagonizada por un mar de abanicos que abarrotaban las naves de la catedral y que simluaban mariposas multicolores alzando el vuelo, en un intento por sofocar el calor característico del agosto toledano.


Entre la niebla del incienso y los cánticos de la coral de la catedral se ha abierto paso la venerada imagen de la Virgen del Sagrario entre vítores de los asistentes, que han dedicado hermosos elogios a la patrona de Toledo como «¡Viva nuestra Señora del Sagrario!» o «¡guapa!», mientras multitud de personas alababan la belleza de la imagen.

El arzobispo bendice a la Virgen del Sagrario con el incensario - Luna Revenga

Antes de iniciar su paseo por el templo, un sacerdote ha instado a los presentes a «no convertir este acto en un hecho folclórico», dando a entender que es el respeto y el fervor el que debe regir momentos como este. Al acabar la procesión, las autoridades y centenares de fieles se han dirigido hacia el claustro para beber del agua de los botijos, una vez han besado la medalla de la Virgen.
Fieles y turistas

Entre los asistentes no han faltado los turistas curiosos que se han asombrado al ser testigos de esta centenaria costumbre toledana, y que no han dudado de unirse a la celebración. En el claustro, como cada año, devotos y políticos han renovado la tradicion de beber el agua de la Virgen.

Por otra parte, los toledanos, ya acostumbrados a esta cita veraniega de la tradición católica, no han dudado de ir directos a beber el «agua bendita» extraída del pozo.


Detrás de cada toledano hay una historia. Es el caso de una señora que ha acudido junto a su nieto, como hace año tras año en este día tan especial, antes junto a su esposo, recientemente fallecido. 

No han faltado tampoco a la cita los niños que han correteado y jugado en los charcos que dejaban los botijos.

La alcaldesa y el arzobispo de Toledo han bebido mano a mano del botijo, ante la mirada de numerosos ciudadanos.

«Renovar las tradiciones»

En la misa han estado presentes los representantes de la Corporación municipal, presidida por la alcaldesa, Milagros Tolón, además concejales de otros partidos políticos y los representantes de las instituciones civiles y militares de la ciudad, como el consejero de Hacienda, Juan Alfonso Ruiz Molina, en representación del Gobierno regional.

La alcaldesa también bebe del botijo - Luna Revenga

El gran ausente este año ha sido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que casi nunca suele faltar a esta cita como toledano de pro que es.

Ante los medios de comunicación, Tolón ha resaltado la importancia de renovar las tradiciones «que nos reafirma en nuestro sentir como toledanos y toledanas». A todos ellos ha traslado su felicitación en el día en que se celebra la Virgen del Sagrario, patrona de la ciudad.


«Quiero trasladar mi felicitación a todos los toledanos y a todas las toledanas en este día de nuestra Patrona y mi deseo de que todos disfruten del día de la Virgen», ha dicho la alcaldesa momentos después de beber el agua de los botijos del claustro de la Catedral, como es tradición en la capital regional.

Sobre la ubicación del nuevo ferial en Safont, la alcaldesa ha resaltado que ya se encuentran 

ToledoActualizado:15/08/2018 18:37h

https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/abci-toledanos-vuelcan-virgen-y-renuevan-tradicion-botijos-201808151509_noticia.html




jueves, 16 de agosto de 2018

Relaciones de los Judios toledanos con la Catedral

Resultado de imagen de Judios toledanosAunque, en principio, pudiera pensarse que, por considerarles como «enemigos religiosos», la catedral de Toledo, como máxima institución eclesiástica de la ciudad, habría mantenido una actitud de rechazo hacia los judíos, ello no fue así, sino al contrario, pues también estableció con ellos relaciones, aunque casi siempre por motivaciones económicas, ya que, en definitiva, también les necesitaba. 

Los arzobispos toledanos y el cabildo de la catedral mantuvieron, en general, buenas relaciones con los judíos, a pesar de las disposiciones canónicas antisemitas que, con frecuencia, se promulgaban. Ya a comienzos del siglo xiii, tras las medidas que contra los judíos se acordaron en el IV Concilio de Letrán ,entre ellas una serie de impuestos y la obligación de llevar una señal distintiva.


El arzobispo don Rodrigo Jiménez de Rada consideró oportuno no alterar sus ánimos, para evitar que emigrasen a otros países, y consiguió, con la intervención del propio rey Fernando III, que el papa Honorio III, el 19 de marzo de 1219, suprimiese en Castilla la aplicación de la medida del signo distintivo. 

Resultado de imagen de Judios toledanos con la Catedral
El mismo don Rodrigo ofreció a los judíos de Toledo, mediante una concordia que se llevó a cabo el 16 de junio de 1219, acogerles bajo su protección, a cambio de ciertas concesiones: los diezmos y ofrendas que debían entregar a la Iglesia, de acuerdo a lo establecido en el citado Concilio, se sustituirían por una cantidad fija —la sexta parte de un áureo— que todo judío varón pagaría al cabildo a partir de los 20 años o desde antes si contraía matrimonio.

Para garantizar el cumplimiento de este acuerdo, el arzobispo designaría a seis adelantados —cuatro de la aljama y dos de las sinagogas— para que, bajo juramento, declarasen el número de varones sujetos al pago.

Si algún judo vendía heredad a cristiano y después la quisiese volver a adquirir, no pagaría diezmo por ella, pero si quería comprar heredad de cristiano, sin antes haberla poseído, abonaría el diezmo con que estuviese gravada; la permuta de casas quedaba libre de tributos; a los viejos de las aljamas se les hacía responsables del cumplimiento del pago del impuesto general^". 

Desde que, en 1086, Alfonso VI reinstaurara la sede toledana, la catedral empezó a constituir un extenso patrimonio, tanto rural como urbano, mediante donaciones y adquisiciones ^\ Muchas compras de bienes, especialmente rústicos, fueron efectuadas a judíos, a lo largo del siglo xii y a comienzos del xiii 

Para la explotación de este patrimonio, mediante contratos de arrendamiento, la catedral también recurrió, en ocasiones, a judíos. 

A io largo de la Edad Media, fueron muchos los judíos que tuvieron arrendadas propiedades de la catedral, tanto en el campo como en la ciudad. En Toledo, la catedral tenía un importante conjunto de edificios (casas, tiendas, mesones, hornos, etc.), algunos incluso dentro de la propia judería, muchos de los cuales estaban alquilados a familias judías. 

Evidentemente, de cara a conseguir la máxima rentabilidad de su patrimonio, y tratándose muy posiblemente de gente considerada como solvente, aquélla no tuvo inconveniente alguno en aceptar a judíos como usufructuarios de sus propiedades. 

En definitiva, de lo que se trataba era de que pagasen lo estipulado y a su debido tiempo. De la misma manera, la catedral también recurrió a judíos de la ciudad y de pueblos de los alrededores, para que, mediante pujas previas, recaudasen rentas —sobre todo los diezmos— de su extenso arzobispado ^^, así como para solicitarles préstamos —especialmente los arzobispos— cuando tenía que hacer frente a apuros económicos. 

De ahí que la propia Iglesia, como ya hemos señalado anteriormente, tambán se veía implicada en el tema de la usura en relación con los judíos, máxime cuando también, tanto los arzobispos como el cabildo, hicieron préstamos a éstos. Algunos toledanos que habían conseguido cartas del papa Clemente V contra la usura, acudían a las dignidades de la catedral para que éstas, bajo sentencia de excomunión, obligasen a los judíos a la devolución de los intereses que habían percibido en sus préstamos. 

Ante lo cual, la aljama de Toledo se quejó al rey Fernando IV, quien asumió la defensa de los judíos, encargando a Ferrant Yuanes Pantoja que recordase al cabildo que no estaba dispuesto a consentir que pusiese sentencia contra los judíos y se anulasen las que estuviesen puestas. 

Se amenazaba con encarcelar y proceder contra los bienes de los que desobedeciesen aquella orden. Con lo cual, los canónigos toledanos renunciaron a entrometerse en los pleitos relacionados con la usura de los judíos ^•'. 

Parece observarse que, en Toledo, desde mediados del siglo xiv y a lo largo del xv, a la par que disminuye el número de judíos prestamistas, aumenta el de los que se dedicaban al arrendamiento de rentas, no sólo de la catedral, sino también de rentas reales, de otras instituciones eclesiásticas y de la propia ciudad. 


No obstante, por lo que respecta a la catedral, parece que, a medida que avanza el siglo xv, y especialmente durante su segunda mitad, son cada vez menos los judíos que arriendan sus rentas. También se producían bastantes sentencias de excomunión por el impago de cantidades adeudadas. 

Aparte de esta colaboración económica con los judíos, la catedral también mantuvo alguna relación más directa con alguno de ellos en particular, pues entre su personal casi siempre figuró algún médico judío, lo que suponía otorgarle una gran confianza, aunque bien es cierto que en aquella época esta profesión estaba prácticamente monopolizada por judíos y a ellos forzosamente había que recurrir. El cabildo también tenía derecho a percibir ciertas rentas, que arrendaba, situadas sobre la judería de la ciudad .

Así, las denominadas «medio diezmo del vino de los judíos» y «las almaguanas de las carnicerías de los judíos» ". 

La cuantía de estas rentas no era fija, por lo que fluctuaba mucho cada año, tanto por la evolución de la producción agraria especialmente en el caso de la primera como por las variaciones demográficas, en el caso de la segunda El 13 de enero de 1285 Sancho IV concedió al arzobispo don Gonzalo García Gudiel, que en las villas de la Iglesia de Toledo no hubiese entregador que realizase las entregas de las deudas de los judíos y que esta misión estuviese encomendada a los alcaldes y aportellados que el arzobispo y el cabildo designasen. 

Aunque aquí nos hayamos referido exclusivamente a las relaciones que la catedral —arzobispos y cabildo— mantuvieron con los judíos de Toledo, las mismas consideraciones se pueden aplicar a las demás instituciones religiosas de la ciudad, como los monasterios y los conventos ^^ 

Es decir, que el estamento eclesiástico, a pesar de todas las disposiciones canónicas que a lo largo de la Edad Media se promulgaron para limitar el contacto con los judíos, no tuvo inconveniente alguno en contar con la colaboración de éstos, aunque bien es cierto que a un nivel puramente económico. Era, evidentemente, aquél en el que no se podía prescindir de ellos, por lo que, cualquier prejuicio religioso quedaba al margen, tratándose de intereses económicos. 


http://e-spacio.uned.es/fez/eserv.php?pid=bibliuned:ETF3CFB3CE8-3E5D-8761-D388-D3BF019886F2&dsID=Documento.pdf

miércoles, 15 de agosto de 2018

Arquitectura popular de Buenaventura


Arquitectura popular de Buenaventura con huecos enmarcados con cal y muros de mampostería. 

Resultado de imagen de Buenaventura toledo mapaEl esquinazo es curvo por la mampostería de pequeño tamaño, así no son necesarioslos sillares de la esquina

Hoy vamos a dar una vuelta por el pueblo de Buenaventura para conocer su arquitectura popular. 

Es una localidad que se ubica en la zona noroeste de la Sierra de San Vicente con su término ribereño del Tiétar y muy cercano a Gredos, por lo que se observa la influencia abulense en sus características constructivas. 



Históricamente fue uno de los lugares incluidos en el marquesado de Navamorcuende, villa de la que dependió hasta la abolición de los señoríos en el siglo XIX.


Balcones con balaustres de madera como influencia de Gredos


Como sucede con otros pueblos de la zona, el material predominante es el granito, aunque algunos doblados y muros secundarios están formados por adobes o tapial. Predominan los muros de mampostería con esquinazos y vanos de sillería. 

En algunas de ellas emplean la argamasa como aglutinante y a veces están enfoscadas con los huecos enjalbegados para aumentar su luminosidad.Foto del diccionario de la provincia de Toledo de Moreno Nieto con la arquitectura de Buenaventura en los años 50

Algunas de las viviendas son de construcción más tosca con elementos de menor tamaño formando sus muros, pero otras algo más modernas tienen sus paredes levantadas con sillería de mayor calidad. 

Quedan pocas balconadas y algunas han cambiado las maderas de sus balaustres por otras más modernas que les hacen perder encanto.

Puerta de corral construida en sillería con muros de sillarejo

La descripción de Moreno Nieto de 1960 nos habla de que ” la casa típica construida de piedra y adobe, tiene el tejado a dos vertientes. Consta de una planta y troje o granero, espacio situado entre el techo y el tejado. La cocina es de campana y en ella se quema leña de encina”.



Dos sencillas viviendas con troje en Buenaventura. Se perciben los adobes del piso superior

En algunas viviendas hay pequeñas puertas accesorias que dan acceso a los corrales y otras dependencias. Otras edificaciones son muy estrechas y parecen embutidas entre las construcciones colindantes. Podemos ver casas de perfiles muy prolongados que hacen descender los tejados hasta muros de baja altura.


Vivienda de muy estrecha fachada con entrada lateral y prolongado perfil de su tejado.

Típico tejadillo o tejaroz sobre puertas carreteras

AGOSTO 15, 2018 MIGUELMENDEZ
http://lamejortierradecastilla.com/arquitectura-popular-pueblo-a-pueblo-buenaventura/

martes, 14 de agosto de 2018

Los primeros diputados de la República en Toledo

Toledo tenía derecho a diez actas de diputados en las elecciones a Cortes Constituyentes en junio de 1931.



Toledo tenía derecho a diez actas de diputados en las elecciones a Cortes Constituyentes en junio de 1931. En este artículo estudiamos a los elegidos.

Perfecto Díaz Alonso del Partido Radical fue el candidato más votado con 54.031 votos. Al parecer, el diputado provenía del federalismo de Pi i Margall para luego terminar en la formación de Lerroux. Díaz Alonso lideró una de las dos grandes ramas del republicanismo en la ciudad, la que procedía de la Primera República frente a las nuevas tendencias y formaciones surgidas en la crisis de la Dictadura de Primo de Rivera y en la época del gobierno Berenguer.


El socialista Fermín Blázquez Nieto (1882-1946) fue el segundo candidato más votado con 53.214 sufragios. Era natural de la provincia de Salamanca. Entró a trabajar muy joven en una colchonería madrileña y luego en Santander en el mismo oficio. 

Ingresó en la Agrupación Socialista de Santander en 1905 y colaboró en crear las Juventudes Socialistas en Cantabria, aunque regresó muy pronto a la capital española para seguir en su oficio y organizar el sindicalismo socialista entre los colchoneros madrileños, además de desempeñar altas responsabilidades en la organización sindical de dependientes de comercio y en las Juventudes Socialistas, ya que llegó a presidir su Comité Nacional en 1911 y 1912. 

También dirigió distintas publicaciones periódicas, y fue redactor de El Socialista. Asistió a distintos Congresos de la UGT y del PSOE, representando a varias federaciones y agrupaciones. Fue muy activo en la Casa del Pueblo de Madrid en diversas ocupaciones y responsabilidades. Repitió como diputado por Toledo en 1933. 

En ambas legislaturas trabajó en las áreas de Agricultura y Economía. En la guerra civil desempeñó cargos en el Servicio de Investigación Militar. Pudo salir en el Stanbrook desde el puerto de Alicante con dirección a Orán. Allí siguió militando intensamente en el socialismo hasta que falleció en dicha ciudad argelina.

El tercer candidato elegido fue el miembro del Partido Radical Socialista, José Ballester Gozalvo, que consiguió 52. 276 votos. Natural de El Cabanyal, donde nació en 1893, fue un destacadísimo republicano por sus distintas facetas y responsabilidades. 

Estudió Magisterio y Derecho, y en los años veinte fue catedrático de las Escuelas Normales de Segovia y Toledo, destacándose como un intenso defensor de la renovación pedagógica y de la función social de la educación. En Toledo desarrolló una intensa preocupación social, ya que se dedicó a defender como abogado a los más humildes, y se vinculó al republicanismo de izquierdas.

 Fue elegido alcalde en las elecciones municipales de abril de 1931, aunque dimitiría muy pronto para entrar al servicio de las Misiones Pedagógicas. Fue nombrado director general de Primera Enseñanza. Ballester Gozalvo ingresó en la masonería, y por ello sería procesado en rebeldía por el franquismo. Terminaría en Izquierda Republicana como muchos de sus compañeros más progresistas del Partido Radical Socialista. 

En el exilio fue ministro de Exteriores de la República, presidente de Izquierda Republicana y de la Liga Española de Derechos Humanos. Se distinguió como un infatigable luchador contra el franquismo desde París, llegando a escribir a De Gaulle y Eisenhower para que no contemporizasen con el dictador. Murió en 1970 en la capital francesa.

El cuarto candidato elegido pertenecía a la lista del Partido Radical Socialista, aunque como independiente, y sacó 51.663 sufragios. Estamos hablando de Emilio Palomo Aguado. Nacido en 1898 en Santa Cruz de la Zarza se significó como republicano en la Dictadura de Primo de Rivera. Fue detenido y encarcelado por la sublevación de Jaca, compartiendo prisión con parte del Comité Revolucionario. 

En esa época publicó dos obras, Dos ensayos de Revolución. ¿España en marcha?, y un trabajo sobre la cuestión agraria en la revista Cuadernos de Cultura. El 16 de abril fue nombrado gobernador civil de Madrid. Desempeñó distintos puestos en la alta administración hasta que Martínez Barrio le nombró ministro de Comunicaciones en octubre de 1933, aunque solamente estuvo dos meses en el cargo. En las elecciones de 1936 volvió a ser elegido diputado por Toledo, pero en las filas de Izquierda Republicana. Desde junio de 1936 hasta el final de la guerra fue presidente del Tribunal de Cuentas. 

Pudo exiliarse en México, trabajando en la sección en dicho país del JARE de Indalecio Prieto, es decir, en la Junta de Auxilio de Exiliados españoles, pero cesó en enero de 1940 cuando estalló el escándalo sobre la apropiación de parte del famoso tesoro del Vita, el barco que llevaba los valores de la Caja General de Reparaciones, en medio de las disputas entre Prieto y Negrín, que dirigía el SERE (Servicio de Evacuación de los Republicanos españoles). Palomo Aguado fue masón. Se trasladó a Cuba, pero al triunfar la Revolución de Castro se marchó a los Estados Unidos. Murió en Miami en el año 1964.

Anastasio de Gracia Villarrubia del PSOE fue el quinto candidato más votado por Toledo, sacando 51.624 sufragios. Era natural de la localidad toledana de Mora donde nació en el año 1890, aunque se trasladó a Madrid para trabajar como albañil. 

En 1903 ya estaba afiliado en la Sociedad de su oficio y diez años después lo haría en la Agrupación Socialista Madrileña. Tuvo un gran protagonismo el ramo sindical de la construcción en la capital, y asistió a diversos Congresos de la UGT y del PSOE. Fue diputado durante toda la República: en el año 1931 por Toledo, en las elecciones de 1933 lo sería por Madrid capital y, por fin, en las elecciones de febrero de 1936 salió por Granada. En las Cortes trabajó especialmente en asuntos de Trabajo y Economía. Fue miembro de las Comisiones ejecutivas del PSOE y de la UGT. 

En la guerra fue nombrado ministro de Industria y Comercio en el primer Gobierno de Largo Caballero, y ministro de Trabajo y Previsión en el segundo Gobierno del líder socialista. En la época de Negrín fue comisario político en cuestiones de armamento. Se exilió en Santo Domingo y luego en México, destacando en el Círculo Pablo Iglesias y en la UGT. Murió en 1981.

El sexto candidato elegido en Toledo fue el radical Pedro Riera Vidal, que obtuvo 50.782 votos. Era maestro y había sido director de las escuelas del Ateneo Obrero Manresano. Fue becario de la Junta de Ampliación de Estudios en diversos países europeos donde conoció distintas formas de organización escolar, así como el material de enseñanza y el mobiliario. También fue inspector de Primera Enseñanza. 


En esta responsabilidad obtuvo otra beca para el extranjero que le permitió completar su formación. En política Riera era del sector del histórico Perfecto Díaz Alonso dentro del radicalismo toledano, es decir, del sector más histórico del republicanismo. Pedro Riera publicó una conocida guía artística ilustrada de Toledo.

El séptimo candidato elegido con 50.740 votos fue el socialista Domingo Alonso Jimeno. Nació en Pulgar (Toledo) en el año 1882. Era tipógrafo de profesión, aunque de muy joven trabajó como jornalero. Creó una imprenta en la Casa del Pueblo de Toledo. Se da la circunstancia que fue uno de los fundadores de dicha Casa. Además, dirigió el semanario obrero El Heraldo de Toledo. 

Entre 1924 y 1927 fue concejal en el Ayuntamiento de la ciudad, cargo que repitió gracias a las elecciones de 1931. 

Alonso Jimeno fue un intenso socialista que presidió la Agrupación de Toledo y se dedicó a expandir el socialismo por toda la provincia. En las Cortes perteneció a la Comisión de Guerra. Fue herido gravemente el 26 de julio de 1936 cuando la Guardia Civil le tomó como parapeto en la toma del edificio de Correos. Fue trasladado a Madrid para morir unas semanas después.

Félix Fernández Villarrubia, también del PSOE, fue el octavo candidato elegido por Toledo con 50.286 votos. Nació en Toledo el 20 de noviembre de 1886. Era empleado y trabajó dos décadas haciendo moldes para clavos. 

Su vida cambió cuando fue elegido concejal del Ayuntamiento de Toledo en 1916, el primer edil socialista en dicha corporación. A partir de entonces adquirió un gran protagonismo en el seno de la familia socialista toledana, ya que sería presidente de la Sociedad de Electricistas, de la Casa del Pueblo y de la Agrupación Socialista de Toledo. 

Representó a los socialistas toledanos de la capital y de otras localidades de la provincia en distintos Congresos entre 1919 y 1928. En el seno del PSOE se le puede considerar afín a las tesis de Indalecio Prieto. 

También estuvo presente en el Congreso Extraordinario de la UGT de 1927 como delegado de los obreros electricistas toledanos. Fernández Villarrubia representó a la UGT desde 1923 en la Comisión Paritaria del Instituto Nacional de Previsión de Toledo. En tiempos de la República sería consejero delegado de la Caja Regional de Previsión Social y de la Comisión Asesora Nacional Patronal y Obrera del Instituto Nacional de Previsión. 

En el Congreso perteneció a la Comisión de Presidencia. En 1934 pasaría a militar en la Agrupación Socialista Madrileña. En la guerra trabajó en Madrid al frente de la Azucarera de La Poveda como presidente de su Consejo de Administración por nombramiento del ministro de Industria y Comercio Anastasio de Gracia. 

En esa responsabilidad se encontraba cuando las tropas franquistas entraron en la capital. Nuestro protagonista fue condenado a cadena perpetua. Estuvo en Yeserías y Ocaña. Sufrió una terrible tortura que le hizo perder un ojo. Murió en Madrid, ya en libertad vigilada, el primero de mayo de 1949.

Los dos últimos candidatos elegidos en Toledo lo fueron en las filas de Alianza Nacional, Dimas Madariaga Almendros con 31.576 votos, y Ramón Molina Nieto con 29.429 votos. Madariaga era natural de Corral de Almaguer. También fue diputado en 1933 y en 1936. Tuvo un gran protagonismo en la CEDA, ya que llegó a ser su vicepresidente. 

En las Cortes fue elegido secretario. Madariaga se significó en el parlamento por su oratoria. Fue director de El Defensor de Cuenca. Al estallar la guerra, estando de vacaciones en Piedralaves (Ávila) fue denunciado. Madariaga huyó al monte, pero fue localizado y detenido. 

Fue asesinado junto al joven falangista Francisco Cela Cela, amigo personal de José Antonio Primo de Rivera. Fueron enterrados en una fosa común del cementerio de la localidad abulense. En 1959, los restos de Madariaga pasaron al Valle de los Caídos.

Por su parte, Ramón Molina Nieto consiguió 29.429 votos. Molina era sacerdote y canónigo de la Catedral de Toledo. Volvería a ser diputado en 1933 y 1936 por la CEDA. Dirigió el periódico toledano El Castellano, que tenía una edición semanal para Talavera de la Reina. 

Dimas Madariaga y Ramón Molina publicaron en octubre de 1931 un Manifiesto dirigido a sus electores en el periódico católico El Debate, en defensa de la importancia de la religión en la sociedad y planteando los peligros que acechan a la misma cuando se imponía el laicismo.

Eduardo Montagut 19 de Abril de 2017 (17:29 h.)
https://www.nuevatribuna.es/articulo/historia/primeros-diputados-republica-toledo/20170419172901138940.html

lunes, 13 de agosto de 2018

La momia del Rey Enrique IV de Castilla

Resultado de imagen de momia del Rey Enrique IV de CastillaCasado a los 16 años con Blanca de Navarra, fue incapaz de superar la prueba de la noche nupcial

El macabro y sorprendente hallazgo que a continuación vamos a relatar merece, sin duda, un lugar preeminente entre los innumerables enigmas de la historia española y universal. 

Aludimos, cómo no, a la increíble exhumación en 1946, por parte del insigne doctor y ensayista Gregorio Marañón, de los restos mortales de la Reina María de Aragón (1396-1445), primera esposa de Juan II de Castilla (1405-1454), y de su hijo el rey Enrique IV (1425-1474), hermanastro de Isabel la Católica nada menos, pues ambos compartían el mismo padre. 

Se sabía, por la documentación de la época, que Enrique IV había sido inhumado en el monasterio jerónimo de Guadalupe, pero todos los intentos de encontrar sus restos resultaron baldíos. 

¿Cómo habían podido volatilizarse todos los restos de un rey? 

¿Alguien tan osado había profanado acaso la tumba de un Trastámara?

Y de pronto, la increíble noticia: de forma inesperada, un operario se topó con dos ataúdes en pésimo estado mientras reparaba la iglesia del convento. 



El 28 de marzo de 1947, Marañón elaboró junto con el también académico Manuel Gómez Moreno un meticuloso informe de la exhumación, durante la cual, levantada la tabla en mediorrelieve situado justo debajo del cuadro de la Anunciación, en el lado del Evangelio del altar mayor de la iglesia, quedó al descubierto una galería con bóveda de medio cañón y arco ojival, donde había dos ataúdes lisos de madera del siglo XVII. 

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En uno de ellos se encontraban los restos momificados, pero muy deteriorados, de la reina María de Aragón, envueltos en un sudario de lino; en el otro estaban los restos de su hijo, envueltos en un damasco brocado del siglo XV, sudario de lino y rastros de ropa de terciopelo, calzas y borceguíes. 

De las vestimentas quedaban sólo las mangas de la túnica, que era de terciopelo morado liso, así como fragmentos casi deshechos de lienzo basto, residuos de la camisa u otras prendas interiores.

Se hallaron, bien conservadas, unas polainas de cuero recio, de color oscuro y completamente lisas, que llegaban por delante hasta encima de las rodillas y por detrás hasta las corvas. 

En las crónicas de la época se hace constar cómo el pobre rey se echó en la cama a medio vestir, con miserable túnica y calzados unos borceguíes moriscos, que le dejaban los muslos al aire.


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 15 cm de menos

¿Y qué decir de la momia, como tal, del hermanastro de Isabel? El esqueleto se mantenía armado, al cabo de más de cuatro siglos, por el forro de la piel apergaminada. Marañón reparó enseguida en su corpulencia. El féretro era más largo que el de la reina madre. La cabeza, espontáneamente desprendida del tronco, como es frecuente en los cuerpos momificados, fue colocado sobre el altar mayor para fotografiarla. 

La estatura de la momia era de 1,70 metros, y eso estimando que la momificación completa disminuye la talla del vivo entre doce y quince centímetros, al desecarse los discos intervertebrales y el resto de los tejidos. Si a esto se une el desprendimiento de alguna vértebra cervical del monarca que ligaba el cráneo a los hombros, puede calcularse en más de un metro y ochenta centímetros su estatura en vida.

La cabeza y el tronco eran muy recios: la anchura del diámetro superior del pecho alcanzaba los cincuenta centímetros, igual que la de cualquier varón robusto vivo, y la anchura de las caderas era igual a la del tórax. Del examen minucioso de los restos, Marañón advirtió la perfecta concordancia entre esos datos directos y los que nos comunicaron los cronistas y viajeros sobre la figura viva del último Trastámara.

Tras la atenta lectura de esos textos y sus propias reflexiones como historiador y hombre de ciencia sobre el comportamiento del rey, el doctor diagnosticó el mal que aquejaba a éste: era un esquizoide propenso a la demencia, aquejado de una timidez enfermiza, en especial con las mujeres; es decir, un tímido sexual. 



Casado muy joven, a los dieciséis años, con la princesa Blanca de Navarra, el monarca fue incapaz de superar la prueba decisiva de la noche nupcial, y ese fracaso, objeto de burla en la Corte, lo acompañó el resto de su vida. 

Hasta tal punto que jamás logró consumar su primer matrimonio, por más que tuviese experiencias más positivas con otras mujeres; pero Blanca de Navarra, según el cronista de Juan II, «quedó tal cual nació...». De ahí su impronta de impotente, tan desgarradora para la mentalidad de la época y que hoy perdura en las páginas más duras de la historia.

José María Zavala. 
29 de julio de 2015. 11:48h
https://www.larazon.es/lifestyle/la-razon-del-verano/deconstruyendo-dietas/la-momia-del-rey-enrique-iv-de-castilla-GF10403207

domingo, 12 de agosto de 2018

Francisco Hernández de Toledo, médico de Felipe II

Resultado de imagen de Hernández de Toledo, médico de Felipe IIHernandia, nombre de un género botánico puesto en honor a F. HernándezNacimiento ca. 1514 a 1517
Fallecimiento 1587
Nacionalidad Española

Educado en 

Información profesional

Francisco Hernández de Toledo ( ca. 1514 a 1517,1La Puebla de Montalbán, Toledo, España - 28 de enero 1587 en Madrid) fue un médico, ornitólogo y botánicoespañol.

Ilustración de Rivea corymbosa en una edición del Rerum medicarum Novae Hispaniae thesaurus, seu plantarum, animalium, mineralium historia, de la que se atribuye la autoría a Francisco Hernández.

Estudió Medicina en la Universidad de Alcalá y ejerció durante varios años en Toledo y Sevilla. También ejerció en el hospital del monasterio de Guadalupe, una función prestigiosa que además estaba bien remunerada. 



Volvió a Toledo hacia el año 1565 y pronto fue transferido como médico de la corte.

De una gran formación científica, consagro muchas energías al estudio de la naturaleza. Poseía una sólida formación intelectual y científica y una mentalidad abierta a las novedades. Hubo un aristotelismo marcado en sus estudios sobre la naturaleza.

Fue elegido por Felipe II para dirigir una expedición científica a América centrada especialmente en el territorio de Nueva España: Comisión de Francisco Hernández a Nueva España. Hernández dispuso de 60000 ducados para organizar el viaje. En enero de 1570, el rey le nombra protomédico general de nuestras Indias, islas y tierra firme del mar Océano.

Hernández partió en agosto de 1571, junto con su hijo, y desembarcó en febrero de 1572 en Veracruz. Durante tres años recorrió la Nueva España, especialmente la meseta central. Las notas de sus observaciones no se han conservado. La expedición contaba con un geógrafo, pintores, botánicos y médicos indígenas.

Desde marzo de 1574 y hasta su vuelta a España en 1577, Hernández vivió en la Nueva España donde formó una colección, estudió las prácticas medicinales locales y realizó estudios arqueológicos. Durante estos años formó una considerable colección de plantas secas o no, 38 volúmenes de dibujos y numerosas notas, tres de las cuales están escritas en Náhuatl.

Hernández murió antes de ver su obra publicada. Dado su coste, Felipe II encargó al médico napolitano, Nardi Antonio Recchi,2​ la publicación de una versión abreviada. 

Los originales se conservaron en la Biblioteca de El Escorial pero desaparecieron, seguramente destruidos durante el incendio de 1671. Por tanto, sólo se conocen fragmentos de su inmensa obra. 

Sucesivos retrasos (el editor murió prematuramente) llevaron a que la obra abreviada no se publicara hasta 1635 y 1651. Una nueva compilación por el médico Casimiro Gómez Ortega, basada en material adicional encontrado en el Colegio Imperial de los Jesuitas de Madrid, fue titulado Francisci Hernandi, medici atque historici Philippi II, Hispan et Indiar. Regis, et totius novi orbis archiatri, opera: cum edita, tum inedita, ad autographi fidem et integritatem expressa, impensa et jussu regio (1790).

Hernández describió 230 especies de aves pero la falta de ilustraciones, que se perdieron, hace su identificación muy difícil. Hernández citó de forma sistemática los nombres en náhuatl a partir de los cuales es posible clasificar las aves.


Cronología

1514 - 1517 (?) o quizás entre 1515 - 1520 (Somolinos), nace Francisco Hernández.
1535 - 1537 Hernández cursa estudios de medicina y cirugía .
1555 Hernández explora Andalucía y muestra interés por las plantas medicinales
1560 Se desempeña como médico del monasterio y del hospital de Guadalupe.
1562 - 1568 por estos años escribe su Compendio de Philosophia Moral según Aristóteles (el texto, está incluido en las obras completas publicadas por la UNAM).
1567 Hernández es nombrado "médico de cámara" en la corte de Felipe II
1570 llega a América acompañado de su hijo Juan.
1571 - 1576 inicia intensa actividad científica en México, pese a sus problemas económicos
1576 Hernández envía carta al rey Felipe II, haciendo un resumen de su trabajo y de los métodos empleados. Esta carta formará parte de cuatro libros.
1577 Hernández regresa a España
1578 Hernández continúa puliendo una parte de sus obras, mientras que las que están terminadas las conserva el rey.
1580 Felipe II nombra al Dr. Nardo Antonio Recchi como médico de cámara. Recchi se encargaría de revisar y ordenar las obras de Francisco Hernández. En ese mismo año, Hernández escribe el famoso poema Ad Ariam Montanum, Virum Praeclamrissimum Atque Doctissinum, expresando su angustia y protesta contra el rey.
1587 muere Francisco Hernández.

Wikipedia

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