lunes, 13 de noviembre de 2017

Arte Visigodo, introduccion histórica y características. Arquitectutura y Orfebreria

El año 418 los visigodos, tras andar errantes por las provincias mediterráneas del Imperio, firman con Roma un tratado de federación y se establecen en Aquitania, convirtiendo a Tolosa en su capital. Con la destitución del último emperador romano, Rómulo Augusto, por Odoacro (476), y la consiguiente desaparición del Imperio Romano de Occidente, se rompe el vínculo político, más legal que real, que unía a los visigodos con los romanos.Eurico (466-484) se convierte en el primer verdadero rey de los visigodos que extiende su dominio e influencia por la mayor parte de Hispania (excepto Galicia, ocupada por los suevos, y las tierras vasconas) y por las provincias galas al sur del río Loira.



La derrota de Vouillé el año 507 ante los francos empujará a los visigodos a abandonar gran parte de la Galia y a asentarse en Hispania y la provincia Narbonensis (Septimania). La capital del reino se trasladará de Tolosa a Barcelona, primero, y a Toledo, a mediados del siglo VI. De esta manera se originó el reino visigodo de Hispania.

Los principales obstáculos para el desarrollo del reino visigodo fueron:

Su escaso peso demográfico. Eran 200.000 individuos frente a los 5 a 7 millones de hispanorromanos. El ser una minoría dominante sobre el país les obligó a concentrarse en zonas del centro peninsular y en recintos urbanos. Durante muchos años practicaron una política de segregación jurídica y racial frente a los otros pueblos y, por supuesto, se reservaron las instituciones de poder.

El carácter electivo de su monarquía favoreció la formación de facciones entre los nobles que desencadenaban guerras civiles por el trono y la intervención de tropas extranjeras en apoyo de los bandos. 

Por la rivalidad entre Agila y Atanagildo, y a petición de este último, llegaron a España tropas del Imperio Bizantino que se apoderaron durante unas décadas de la franja costera entre Murcia y Cádiz.(555-624). Por la disputa entre Don Rodrigo y los partidarios de los hijos del rey Witiza (710-711) desembarcaron las tropas musulmanas que comenzarían la conquista del reino para el Islam.

El practicar la religión cristiana arriana frente a la mayoría de la población del reino que era fiel al catolicismo ortodoxo llevó a guerras religiosas y persecuciones. El rey Leovigildo, quizá su rey más poderoso, se empeñó en conseguir esa unidad en torno al arrianismo y fracasó. La unificación religiosa se producirá el año 587 con su sucesor, su hijo Recaredo cuando éste se convierta al catolicismo.

Muñoz Degrain, Antonio, La conversión de Recaredo, 1888.

La arquitectura visigoda del siglo VII.

Sólo a partir de la conquista del reino Suevo de Galicia (585), del sometimiento de los vascones y de la expulsión de los bizantinos (comienzos del siglo VII), se puede hablar de un reino visigodo consolidado. Por ello no es de extrañar que la mayor parte de los monumentos conservados daten de este siglo.

San Juan de Baños, Palencia. Exterior con numerosas modificaciones a lo largo de la Edad Media. Espadaña del siglo XIX.

Hay que tener en cuenta que los edificios que nos han llegado han sido los del medio rural más profundo. Aquellas construcciones levantadas en las ciudades (Toledo, Sevilla, Córdoba, Mérida...) fueron destruidas en tiempos de los musulmanes para construir con sus materiales mezquitas y otros edificios. 

Ejemplo conocido es el de la granMezquita de Córdoba que se levantó a finales del siglo VIII sobre el solar de la Basílica de San Vicente (s. VI), utilizando sillares y columnas de la antigua construcción.

San Juan de Baños, Palencia. Interior. Ábside y nave central.

Las iglesias que conservamos nos enseñan que la arquitectura visigoda parte del influjo romano, aunque también posee características distintivas personalísimas que podemos resumir en los siguientes puntos.

Muestran un aspecto pobre, macizo y achaparrado, lo que nos indica una decadencia e inseguridad constructiva muy alejada de las obras romanas.

Emplean aparejo de sillería, aunque a diferencia del romano no siempre con las juntas perfectamente horizontales y verticales. El ladrillo con el que se cubren algunas de sus bóvedas son originales (Santa Comba de Bande) o fruto de restauraciones para sustituir los sillares desaparecidos (San Pedro de la Nave).

Santa María de Melque, Toledo. Vista de las bóvedas del interior.

Las plantas de las iglesias podían ser basilicales (San Juan de Baños), pero predominan las de cruciformes con distintas variantes (San Pedro de la Nave, Santa Comba de Bande o San Fructuoso de Montelios). Los ábsides son planos o rectangulares.

Plantas tipo de iglesias visigodas.

El elemento sostenido parte de un original arco de herradura, que se distinguirá del mozárabe y del árabe porque la prolongación de la curva no suele sobrepasar el tercio del radio y la desviación de la línea de trasdós, que cae casi verticalmente sobre la imposta, sin seguir paralela al intradós.

Comparación entre los arcos de herradura visigodo y califal.

Se usa la bóveda de cañón, a veces peraltada o capialzada, y la bóveda de arista o cúpulas vaídas en el corazón de las iglesias. Algunos edificios se adintelan con vigas de madera.

San Fructuoso de Montelios, Braga (Portugal).

Las columnas sirven como elemento separador de las naves. Son de fuste monolítico y con un capitel cuyo modelo más habitual es el que imita el orden corintio. Excepcionalmente, en la iglesia de San Pedro de la Nave, se han encontrado escenas narrativas religiosas talladas a bisel (Sacrificio de Isaac y Daniel entre los leones).
San Pedro de la Nave. Sacrificio de Isaac.



San Pedro de la Nave, Zamora. Cabecera.

La orfebrería.

La escultura en bulto redondo no existe. Sí la decoración arquitectónica de relieves, como hemos visto, aunque los motivos más utilizados son de carácter geométrico y vegetal.

Corona de Recesvinto, Tesoro de Guarrazar.


Una de las glorias del arte visigodo es la orfebrería. Utilizaban la plancha de otro esmaltada, calda o grabada y los cabujones con piedras preciosas y semipreciosas o materias vítreas. Los objetos de adorno más corrientes eran las fíbulas y los broches de cinturón. 

Las primeras podían ser de varias formas, entre ellas las de águila; los segundos son rectangulares, pesados y ricamente esmaltados. Los objetos más conocidos son las coronas votivas y las cruces procesionales, que los reyes donaban para ser colgadas sobre los altares. El Tesoro de Guarrazar(Toledo) con las coronas de Suintila (robada y desaparecida en 1921) y Recesvinto es el conjunto más valioso.





Publicado por Algargos en 18:49

sábado, 11 de noviembre de 2017

Las Cofradias en los pueblos de la Mancha Toledana en el Siglo XVIII (y IV)

Resultado de imagen de Cofradias toledo siglo xviiiDe las Relaciones de Felipe 11, en 1575, podemos sacar vanas evidencias como:

 -La importancia de la devoción a Santa María (de sahor medieval) en sus misterios y festividades, predominando la Asunción, Concepción y Natividad.

Todas las iglesias de los pueblos de la Orden de San Juan (Partido de Alcázar y Priorato de Consuegra) estaban bajo la advocación de la Asunción, desde el siglo XIII. Por el contrario en las poblaciones santiaguistas del Partido de Ocaña predominaban titulares de Santos y Apóstoles (San Antón, Santiago, San Andrés, San Bartolomé, San Miguel, etc.). La Concepción estaba arraigada como festividad en los pueblos sanjuanistas (en Quero decían que se celebraba desde antiguo), y también en los del Partido de Ocaña. La Natividad era mucha fiesta en Ocaña, con corridas de toros.



-La perduración de las devociones a Santos, de claros inicios medievales, y con una motivación protectora frente a las adversidades y enfermedades (pestilencias, langosta, rabia, gusano de las viñas y otros) que apenaban al hombre medieval y moderno; así: San Sebastián y San Roque, frente a la peste, igual que San Nicasio y San Bernardino; San Gregario Nacianceno, contra el gusano de las viñas; San Antón, protector de los ganados; Santa Quiteria, contra la rabia; San Marcos; San Agustín, Santiago y Santa Constanza, contra la langosta; San Cristóbal, Santa Eugenia, San Cosme y San Damián, San Bartolomé. Santa Catalina, San Vicente, etc. Sus ermitas (algunas en construcción) venían a situarse en los caminos de acceso/salida de las poblaciones.

-Las festividades locales se celebraban en función de votos que hacían los pueblos a los anteriores santos, para que a través de su mediación, fueran librados de las plagas y enfermedades. El vecindario aportaba limosnas y/o cantidades fijas (en granos o maravedíes) estipuladas en función de la situación económica, bien de propietario labrador o no, para los gastos de las fiestas; que solían consistir en misas y procesiones en los días señalados, con algunas caridades de pan y queso a los pobres; en casos muy concretos (Ocaña y El Toboso) se corrían toros.

-Se observa un fomento de conventos (franciscanos, dominicos, bernardas y jesuitas), con alguno en construcción, en poblaciones como Ocaña y El Toboso.

-Así mismo está anaigada la costumbre de tener hospitales para pobres viandantes y otros. En el Informe de 1770-73 se pueden analizar varias características de la religiosidad popular, consecuencia de la Contrarreforma católica legislada en Trento, así:

-La generalización de las cofradías Sacramentales (para exaltar la Eucaristía y celebrar la fiesta del Corpus Christi) y de las Animas del Purgatorio; en ambos casos se mencionan en veintiún pueblos. -Fomento del culto a Santa María, por medio de advocaciones singulares (Rosario, Carmen, Soledad, Dolorosa, Nieves, etc.), destacando la del Rosario, con imágenes y cofradías referidas en doce poblaciones; en algunas será la patrona.

-Exaltación del culto a la Cruz (la devoción a la Vera Cruz se cita en dieciséis pueblos) y Cristo crucificado (también surgirán numerosas advocaciones de Santos Cristos), evolucionando en algunos casos a patronos de varias villas. -Fomento y divulgación de la Pasión, con florecimiento y auge de la Semana Santa. Surgirán cofradías y aumentará la imaginería representativa de «pasos».

Veremos mencionadas cofradías en Tembleque (Nazareno y Resucitado), Villacañas (Entierro y Dolorosa), Ocaña (Nazareno, Soledad, Verónica, Armaos, Oración del huerto, Entierro, etc.), La Puebla de Almoradiel (Nazareno), Santa Cruz de la Zarza (Resucitado, Nazareno, Soledad) y Villatobas (Nazareno).

La inexistente mención a cofradías de Semana Santa, en otras poblaciones, no significa que ésta fuera menos celebrada; lo sería con menor boato imaginero, pero con similar espíritu de fe y participación de predicadores cuaresmales; constituyendo la cortedad demográfica un motivo de importancia a la hora de no formarse las citadas hermandades.



-Este panorama quedaría complementado con la perduración o mantenimiento de otras cofradías y devociones que hemos denominado corno "Santoral del Medievo». En síntesis, las advocaciones medievales junto a las impulsadas por la Contrarreforma serán las que podamos encontrarnos en este Informe, y sobre ellas tratarán de incidir las supresiones y reformas de los ilustrados. En cuanto a los datos contenidos en el Diccionario geográficohistórico de Madoz (hacia 1845) podernos concluir que:

-La guerra civil carlista (1833-39), las leyes del nuevo Régimen liberal y las desamortizaciones de conventos, ermitas y capellanías tendrán una influencia importante en la decadencia religiosa de los pueblos manchegos. Conventos abandonados y ruinosos, ermitas y capillas en proceso de ruina y desaparición, así corno numerosas devociones y cofradías sin rentas propias, por ventas de sus bienes, constituirán el panorama de mediado este siglo XIX.

-El considerable número de ermitas, sobre todo de santos medievales, y cofradías se verán reducidas a aquéllas de mayor arraigo y tradición popular (Patronos-as); junto a otras que a duras penas perdurarán en el siglo XX; y otras muchas que terminarán arruinadas. -Desaparecerán muchos conventos, sobre todo de frailes, por causa de las desamortizaciones eclesiásticas: quedando en algunos casos sus iglesias como simples ermitas.

-En definitiva, que el floreciente mundo religioso barroco de los siglos XVI, XVII e incluso XVIII entrará en crisis. por los motivos anteriormente expuestos. Aunque perdunu'án en las prácticas devocionales actuales las influencias tridentinas (Cristos, Vírgenes del Rosario y otras, Ánimas y Corpus. aunque desapareciendo las Sacramentales), y en un plano más secundario los Santos medievales (San Antón, San Sebastián, San Agustín, San Roque, San Gregario, etc.)

Alfonso Ruiz Castellanos
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viernes, 10 de noviembre de 2017

Las Cofradias en los pueblos de la Mancha Toledana en el Siglo XVIII (III)

Resultado de imagen de Cofradias toledo siglo xviiiEVOLUCIÓN.

LAS DEVOCIONES HACIA 1845 (Diccionario de Madoz)

CAMUÑAS -Con iglesia de Santa María. -Ermita de la Vera Cruz.

CONSUEGRA -Dos parroquias de Santa María y San Juan Bautista. -Ermitas del Cristo de la Vera Cruz y Nuestra Señora del Pilar. -Conventos exclaustrados de franciscanos y bemardas, y permaneciendo el de carmelitas.

CORRAL DE ALMAGUER -Iglesia de la Asunción. -Conventos de monjas de la Concepción y otro suprimido de franciscanos. -Ermitas de Nuestra Señora de la Muela y en Montealegre, Santa Catalina.
DOS BARRIOS -Iglesia de Santo Tomás Cantuariense. -Convento ruinoso de Trinitarios. -Ermitas de San Antón, de Nuestra Señora del Rosario y Santiago (ruinosa).



LA GUARDIA -Iglesia de Santa María de la Asunción. -Convento suprimido de Trinitarios calzados. -Ermitas de Nuestra Señora de la Caridad, Nuestra Señora de la Pera, Sepulcro del Santo Niño, de Jesús y Cueva del Santo Niño.

LILLO -Iglesia de San Martín. -Ermitas de San Antón y Nuestra Señora de la Esperanza (en Dancos). 

MADRlDEJOS -Iglesias de Santa María y el Salvador. -Conventos de franciscanas, y dos suprimidos de dominicos y franciscanos de la tercera orden. -Ermitas de San Sebastián, Nuestra Señora de Gracia, Nuestra Señora de la Caridad y Cristo del Prado.

MIGUEL ESTEBAN -Iglesia de San Andrés. -Ermitas arruinadas de San Sebastián y Santa Ana.

OCAÑA -Tenía cuatro parroquias, reducidas a dos en la actualidad. La de Santa María, como anexo la suprimida de San Pedro; y la de San Juan, con San Martín agregada en la parroquia de San Juan se encuentra la capilla de Nuestra Señora de los Remedios, patrona y con fiesta el día de la Natividad (8 de septiembre). -Nueve conventos (cuatro de frailes y cinco de monjas): El de Santo Domingo, franciscanos descalzos de San Buenaventura, carmelitas descalzos y jesuitas; de franciscanas de Santa Clara, dominicas de Santa Catalina, carmelitas descalzas de San José y dos de bernardas de San Miguel y San Ildefonso. -Ermitas de Jesús de las Cuevas, San Isidro y San Sebastián. -Un hospital que estuvo a cargo de los religiosos de San Juan de Dios, con advocación de Nuestra Señora de la Piedad.

NOBLEJAS -Iglesia de Santiago. -Ermita de Santa María Magdalena.

ONTíGOLA -Iglesia de la Purísima Concepción.

LA PUEBLA DE ALMORADIEL -Iglesia de San Juan Bautista. -Ermitas de Nuestra Señora del Ejido (patrona), Santo Cristo de la Salud, Santa Ana, Nuestra Señora de Palomares y el topónimo de cerrito de la Magdalena. 

PUEBLA DE DON FADRIQUE -Iglesia de Santa María de la Asunción. -Ennitas de la Vera Cruz, Santa Ana, Nuestra Señora de la Piedad y San Marcos (arruinada y junto al cementerio); y oratorio del Mayorazgo de Diego Parreño.

QUERO -Iglesia de Santa María de la Asunción. -Ermitas de Nuestra Señora de las Nieves (patrona) y de la Soledad.

QUINTANAR DE LA ORDEN -Iglesia de Santiago. -Ennitas de Nuestra Señora de la Piedad, Nuestra Señora de la Concepción, San Antón, San Sebastián, Santa Ana, San Pedro, San Juan y San Bartolomé (arruinadas).

EL ROMERAL -Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. -Ermitas de Nuestra Señora del Rosario, de la Concepción, San Sebastián, San Cristóbal y el Cristo del humilladero.

SANTA CRUZ DE LA ZARZA -Iglesias de Santiago (con capilla de Nuestra Señora del Rosario, patrona) y San Miguel Arcángel con capilla de Nuestra Señora de los Sábados). -Ennitas de San Pedro, Santa Lucía, San Antón, Nuestra Señora de la Paz (en el Villar del Saúco) y Nuestra Señora de Villaverde. -Exconvento de trinitarios con la iglesia como ermita.

TEMBLEQUE -Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. -Ermitas de Nuestra Señora de Gracia, de Loreto, Nuestra Señora de la Victoria, Concepción y Vera Cruz, y en el Valle del Algodor el Santo Cristo de la Palma. -Convento suprimido de franciscanos.

EL TOBOSO -Iglesia de San Antonio Abad. -Ennitas del Cristo de la Humildad, Vera Cruz y San Sebastián. -Conventos de trinitarias recoletas y franciscanas calzadas. Y convento de agustinos, arruinado.

TURLEQUE -Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

URDA -Iglesia de San Juan Bautista. - Ermitas del Cristo de la Cruz a cuestas (de gran devoción) y la Concepción. vrLLACAÑAS -Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. - Ermitas de San Roque, San Sebastián, Cristo del Coloquio, Nuestra Señora de la Concepción y de Santa Ana.

VILLAFRANCA DE LOS CABALLEROS - Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. - Ermitas de Santo Cristo, San Antón, San Bias y otras arruinadas como San Sebastián, San Juan y Santa Ana.



VILLASEQUlLLA - Iglesia de Santa María Magdalena.

VILLA NUEVA DE ALCARDETE -Iglesia de Santiago. -Ermitas de Nuestra Señora de Gracia. la Encamación. Santo Tomás de villanueva. San Roque, Nuestra Señora de la Piedad y la Concepción; así como otras arruinadas con devociones a San Jorge. San Sebastián. Santa Ana y el humilladero. -Convento suprimido de capuchinos.

VILLANUEvA DE BOGAS -Iglesia de Santa Ana. -Ermita arruinada de San Sebastián.

VLLARRUBIA DE SANTIAGO -Iglesia de San Bartolomé. -Ermita de Nuestra Señora del Castellar.

VILLATOBAS -Iglesia de Nuestra Señora de la Asunció1,1. -Santuario de Jesús de Nazareno. Ermitas de Santa Ana, San Juan. San Jorge. San Antón y San José.

YEPES -Iglesia de San Benito. -Ermita de San Sebastián. -Convento de carmelitas descalzas y otro de bernardas. Conventos de franciscanos y dominicos, suprimidos. -Hospital con iglesia a San Nicolás y hospital de la Concepción.

CONCLUSIONES Las Relaciones e Informes de los años de 1575. 1770 Y 1845 van a constituir tres ventanas informativas: una (1575) al mundo medieval. a pesar del inicio de la cultura de la Contrarreforma; otra (1770) al mundo de la mentalidad barroca. pero con un intento de reforma ilustrada y racionalista; y finalmente (1845) a los años de decadencia de devociones y edificios (conventos y ermitas principalmente). fruto de la legislación liberal y desamortizadora.

Alfonso Ruiz Castellanos
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miércoles, 8 de noviembre de 2017

Las Cofradias en los pueblos de la Mancha Toledana en el Siglo XVIII (II)

Resultado de imagen de Cofradias toledo siglo xviii
En 1770, la provincia de Toledo estaba integrada por los partidos de Alcalá, Alcázar de San Juan, Ocaña, Talavera y Toledo; correspondiendo nuestra relación a las actuales poblaciones toledanas de los partidos de Alcázar y Ocaña.

En el Partido de Alcázar figuran las relaciones de: Alcázar, Arenas, Argamasilla de Alba, Camuñas, Consuegra, Herencia, Madridejos, Quero, Tembleque, Turleque, Urda, Villacañas, Villafranca y Villarta.

En el Partido de Ocaña están las de: Ocaña, Acebrón, Almendros, Cerezo, Congosto, Colmenar de Oreja, Corral de Almaguer, Dos Barrios, Estremera, Fuente de Pedro Naharro, Fuentelespino, Horcajo, Huélamo, Humanes, La Guardia, Lillo, Los Hinojosos, Miguel Esteban, Mohernando, Morata, Mota del Cuervo, Noblejas, Ontígola, Pedro Muñoz, Perales de Tajuña, Pozorrubio, La Puebla de Almoradiel, Puebla de Don Fadrique, Robledillo, El Romeral, Rozalén, Saeliees, Santa Cruz de la Zarza, Socuéllamos, Tarancón, Tomelloso, Torrubia del Campo, Tribaldos, Uclés, Villaescusa de Haro, Valdaracete, Villamanrique, Villamuelas, Villanueva de Alcardete, Villanueva de Bogas, Villarrubia de Santiago, Villarrubio, Villasequilla, Villatobas, Villar de la Encina, Yepes y Zarza. 



En estos años sabemos que en Quintanar de la Orden (San José Palau, 1990) existían las siguientes cofradías: Nuestra Señora de la Piedad, San Sebastián, San Bartolomé, Santa Ana; todas con sus ermitas correspondientes, además de las cofradías de Pajes de Cristo, del Santo Cristo de Gracia y del Nombre de Jesús.

RESUMEN GENERAL DE LA PROVINCIA

                                                     Número            Número      Gastos        Rentas  en Reales

PARTIDO DE TOLEDO                    866             2.182        597.137      92.002

PARTIDO DE ALCAZAR                  92                 356      122.577       16.874

PARTIDO DE ALCALÁ                   287               538        210.986      74.722 P

ARTIDO DE OCAÑA                       384               844        257.131       40.167

PARTIDO DE TALAVERA              258            2.111         103.021       51.898

TOTAL PROVINCIAL                  1.887            6.031      1.290.852      275.663


-Gasto total provincial anual, de cofradías y funciones: 1.290.852,32 reales.

-Dotaciones y rentas propias de las cofradías: 275.663,10 reales.

-Exceso de gastos: 1.015.189,22 reales.

En las cantidades renejadas como rentas de cofradías no se incluyen las cantidades contribuidas por los individuos, con cuotas mensuales o anuales. En los gastos tampoco se incluyen los que las cofradías de Socorro y Ánimas hacen con sus miembros enfermos o difuntos.

Se advierte que los datos económicos no son lo debidamente fieles, por causa de ,da impericia }' corta inteligencia de los individuos de Justicia», así como por la influencia de los miembros eclesiásticos interesados en no suprimir las funciones. Se dice que los gastos deben de ser mucho mayores que los contestados en los diversos pueblos, habiéndose procedido a regularlos de una manera prudencial y moderada por los formadores del citado Informe.

 COFRADÍAS SACRAMENTALES

Se informa que su objetivo es la celebración del día del Corpus, con funciones de iglesia; varias procesiones de Semana Santa; y proveer de aceite y cera para alumbrar al Santísimo en las citadas fiestas y el resto del año. Pero se advierte que otras también realizan gastos profanos como comidas, retrescos y alguna fiesta de toros. Puntualizando que estas celebraciones no son necesarias. ni agradables a Dios; siendo necesario prohibirlas, para evitar «el empobrecimiento y endeudamiento» de las gentes, por distraerlas de sus trabajos y tareas.

COFRADÍAS DE ÁNIMAS Y SOCORRO

Distingue entre cofradías puras de Ánimas, cuyos miembros contribuyen con cuotas de entrada, mensuales o anuales, a un fondo que sirve para los gastos de entierro y sufragios que se aplican a los hermanos que mueren, asistiendo toda la cofradía con sus hachas a los entierros, Otras son mixtas, de Ánimas y Socorro, donde sus miembros además de costear lo anteriormente citado, ayudan con sus fondos a los enfermos; señalándose cantidades diarias que van desde los cuatros a los diez reales, según su disponibilidad, Suelen corresponder a gremios de artesanos, que debido a su pobreza, se organizan en estas cofradías, Se aconseja la conveniencia de mantenerlas, merced a su utilidad y carácter sociaL

COFRADÍAS PARTICULARES

Se refieren a las advocaciones de Jesucristo, Santa María y Santos varios, con celebraciones de las funciones de iglesia, así como otras de tipo profano de mayores gastos y «peores consecuencias». Citan que son pocas las que poseen suficientes rentas para costear las anteriores celebraciones; y otras que no tienen ninguna. En todo caso critican los superfluos y excesivos gastos que realizan sus miembros como manera de alardearse ante la comunidad en que viven, sin meditar las consecuencias económicas que posteriormente tienen que soportar; por ello aconsejan que de este tipo de cofradías, únicamente subsistan las que tienen suficientes rentas, y éstas se apliquen al culto divino, prohibiéndose otros gastos que se vienen realizando a expensas de los miembros cofrades.

FUNCIONES DE IGLESIA

Se refieren .a las funciones de iglesia, sin establecimiento de cofradías, que se hacen a Patronos y otros Santos; exponiendo que algunas están dotadas en los gastos de Propios municipales, y otras se hace por reparto vecinal a manera de arbitrio. A veces se incluye la costumbre de dar refrescos al vecindario y forasteros acompañantes. Se comenta la conveniencia de mantener aquéllas que están suficientemente dotadas, y suprimir el resto, para evitar a los vecinos la carga de su mantenimiento. En síntesis, se pretendía que las cofradías quedaran reducidas a: las del Santísimo, Ánimas, Socorro y fiestas de Santos patronos u otros con dotación, siendo los gastos para un exclusivo culto religioso; y suprimiendo aquéllas que no tienen rentas propias, para evitar gravar y perjudicar económicamente al vecindario, pues en las cuentas provinciales se refleja un notable déficit o exceso de gastos, por valor de 1.015.189,22 reales anuales, que en definitiva venía a suponer una mayor carga para las poblaciones.

Alfonso Ruiz Castellanos
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martes, 7 de noviembre de 2017

Las Cofradias en los pueblos de la Mancha Toledana en el Siglo XVIII (I)

Resultado de imagen de Cofradias toledo siglo xviiiINTRODUCCIÓN 

 En este trabajo se van a relacionar y analizar las distintas cofradías de una mayoría de pueblos de La Mancha toledana, sobre la' base del informe que el 30 de marzo de 1773 remitió el Intendente de la provincia de Toledo al Consejo de Castilla, presidido por el conde de Aranda,

Dicho infonne, sobre "el estado general de las cofradías de las provincias, las funciones que cada una celebra anualmente, sus gastos y rentas», fue ejecutado en virtud de las órdenes de 29 de septiembre al 9 de octubre de 1770, del citado Presidente del Consejo de Castilla, 

Esta labor informativa tenía como motivo recopilar datos sobre la función y vida económica de las cofradías, de cara a una posterior refonna y racionalización de las mismas, dentro de la política ilustrada y regalista desarrollada por el conde de Aranda. 



Se pretendía evitar los excesivos y superfluos gastos que el vecindario hacia en las diferentes festividades, con el consecuente endeudamiento y empobrecimiento de los pueblos, y también el perjuicio correspondiente para la Real Hacienda.

Tratarian de mantener las de finalidad social (socorros y ánimas); en otras (de patronos y dotadas suficientemente) se restringirían gastos a los exclusivos oficios religiosos, eliminando las onerosas celebraciones profanas; y suprimiendo aquéllas que no tenían fondos propios y gravaban económicamente a los vecinos. 

La labor recopiladora de los informantes fue penosa, por la cantidad de trabas y desinformaciones que encontraban, fundamentalmente en las autoridades eclesiásticas, al investigar las características y estado económico de las cofradías. Es posible que sea este el motivo de no 287 encontrar las relaciones de algunos pueblos, ante la citada oposición de los párrocos a los cambios reformistas de la vida religiosa local. 

Como complemento, trataremos de exponer las situaciones de las advocaciones religiosas en ermitas, humilladeros y cofradías en otros dos momentos históricos: uno previo y correspondiente al año de 1575 (Relaciones de Felipe 11); y otro posterior al citado informe, basándonos en el Diccionario de Madoz (hacia 1845). Nuestro propósito será comprender mejor la religiosidad de los pueblos tras la Contrarreforma de Trento (1545- 63), 

Y el fuerte espíritu religioso que se generó en la sociedad española de los siglos XVI-XVII; siendo este informe de 1773, un intento serio por ordenar esta hipertrofia devocional existente en nuestras poblaciones, y que repercutía de forma negativa en las precarias economías familiares de muchos cofrades; aunque será en el siglo XIX cuando apreciaremos la decadencia de ermitas y devociones, fruto de la política desamortizadora y legislación liberal. 

ANTECEDENTES. LAS DEVOCIONES HACIA 1575 (Relaciones de Felipe Il) 

CAMUÑAS -Iglesia de Nuestra Señora. -Con ermitas a San Sebastián y San Nicasio, con votos por la peste; y ermita de la Caridad, que se está haciendo. 

DOS BARRIOS -Iglesia a Santo Tomás Cantuariense. -Ermitas de San Antón, San Sebastián (por peste) y de Nuestra Señora del Rosario. -Fiestas a San Gregorio Nacianceno (por gusano de viñas), de Santiago (por voto contra la langosta) y Santo Tomás Cantuariense.

LILLO -Iglesia parroquial de San Martín. Capillas de San Miguel, San Juan, Nuestra Señora de la Asunción y Quinta Angustia. -Ermitas de Nuestra Señora del Rosario, San Antón, Santa Eugenia, San Sebastián (por pestilencia), Santa Quiteria y San Vicente. 

MADRIDEJOS -Tiene dos parroquias, de Santa María y de San Salvador. - Ermitas de San Barlolomé, Santiago, Magdalena. San Sebastián (se guarda por la pestilencia), Nuestra Señora de Gracia, Santa Ana, La Caridad. Dos humilladeros con crucifijos y un calvario. - Fiestas de San Nicolás, Santa Quiteria (por la rabia) y San Marcos. -Cofradías de la Caridad (cuya rema es la que da cada cofrade, seis reales, y limosnas); de la Concepción de Nuestra Seiíora (todos los vecinos son cofrades, dando un celemín de tri go los que cosechan y cinco maravedíes el resto, gastándose en dar de comer y vestir a los pobres en la citada Festi vidad); coji"adía de Santa Ana (sin renta, únicamente lo que dan de limosnas que se utilizan para la caridad de pan y queso, se hace procesión el día primero de mayo, por voto); del CORPUS CRISTI (con algunos cofrades que dan un celemín de trigo, los propietarios, o diez maravedíes, que se gastan en la fi esta, también posee dos casas que le renta cinco mil maravedíes). - Dos hospitales, con advocac iones de Nuestra Señora de Agosto y de Septiembre. 

MIGUEL ESTEBAN -Iglesia con advocación de San Andrés. -Fiestas y votos a la Natividad de Nuestra Señora (en septiembre, dando cada vecino un celemín por cahíz de pan; los casados que no recogen trigo, diez maravedíes, y las viudas a cinco maravedíes), San Roque (por voto frente a la peste), Santa Quiteria (por la rabia), San Gregorio y Santa Bárbara (por las tempestades). 

OCAÑA -Iglesias parroquiales de Santa María, San Pedro, San Juan y San Martín. -Ermitas de San Bemabé (con una capilla de Nuestra Señora de Gracia), Santa Catalina, fundadas ambas por la Infanta doña Catalina, hermana del rey Juan n. y otras ermitas. -Votos y fiestas a San Sebastián y San Bernardino, por peste; la Natividad de Nuestra Señora, que se suelen correr toros y es fiesta de mucha solemnidad. -Cinco conventos (tres de frailes y dos de monjas) y otros dos que se fundan al presente. De franciscanos (de Nuestra Señora de la Esperanza), dominicos y jesuitas. Monjas franciscanas (de Santa Clara) y bernardas (advocación de San Miguel). Se acaba de finalizar uno de monjas dominicas de la advocación de Santa Catalina de Siena y otro por hacer, con licencia que tiene Alonso Román de Olías, clérigo y vecino de Ocaña. 



LA PUEBLA DE ALMORADIEL -Ermitas de la Magdalena, de la Vera Cruz (que se está construyendo), y Santa María de Palomares. Un humilladero, camino de Quintanar, con altar para crucifijo y otras imágenes. -Cofradía de la Vera Cruz. -Fiestas de San Sebastián (por peste, que se voto hace unos setenta años; los labradores casados pagan al santo tres celemines de trigo, y el que no lo es un celemín y medio, con estos ingresos se dan tres caridades de pan y una de carne en la víspera y el día del Santo, así como la cera, y en dar de comer a los clérigos y pobres, y para el vino se recoge una tinaja, de limosna entre los vecinos.
Después de comer dicen una misa y responsos por los que han muerto aquel año); Santa Constanza (por voto contra la langosta; como ingresos se obtienen de dar los labradores un celemín y medio, anualmente, y el resto un celemin; se gastan en tres caridades de pan en la víspera y el día de su festividad, y se dicen los mismos oficios que en San Sebastián) y San Francisco (se hizo voto de guardar su fiesta y hacer procesión, por una enfermedad que hubo en el año cuarenta y cuatro, muriendo doscientos niños y cincuenta mayores, y con seiscientos enfennos). 

PUEBLA DE DON FADRIQUE -Iglesia con advocación de Nuestra Señora, -Ermitas a San Sebastián, San Roque y la Vera Cruz. Y humilladeros de San Marcos y Nuestra Señora de la Concepción. 

QUERO -Una iglesia parroquial de Santa María. -Fiestas y votos a Nuestra Señora de la Concepción (desde antiguo), San Antón (desde antiguo), San Sebastián (por voto frente a la peste) y San Agustín (contra la langosta). -Aunque no se mencionan ermitas en las Relaciones, sabemos por legajos de Capellanías (Archivo Diocesano) que existían la de Nuestra Señora de la Antigua, en 1549 (luego del Rosario) y la de Santa Ana, en 1575. 

QUINTANAR DE LA ORDEN -Iglesia de Santiago. -Ermitas de Nuestra Señora de la Piedad, San Sebastián, San Cristóbal, Santa Ana y San Bartolomé. -Fiestas y votos: A San Cosme y San Damián, San Ildefonso, San Silvestre, San Roque y San Sebastián. Se hicieron por pestilencia y se hace procesión en sus días. Otra se hace en la Cruz de mayo, y se va en procesión a la cruz que está camino de La Puebla de A1moradiel. 

EL ROMERAL -Iglesia de Santa María. -Ermitas de Nuestra Señora del Rosario y San Cristóbal (pobres y sin rentas, sólo la limosna que se da para su obra). -Fiestas de Santa Catalina, San Gregario Nacianceno (se voto por el mucho gusano que había en las viñas, y langosta que se comía los panes y viñas) y San Sebastián, por la pestilencia. 

SANTA CRUZ DE LA ZARZA -Dos iglesias parroquiales de Santiago y San Miguel. -Ermitas de Nuestra Señora de Villaverde, Nuestra Señora del Villar, San Sebastián, San Cristóbal, San Antón, San Roque y Nuestra Señora de la Concepción. Fiesta y votos a Santa Ana y San Sebastián, por la pestilencia; San Gregorio, por la langosta; y la Cruz, por el nombre del pueblo, 

TEMBLEQUE -Iglesia de Santa María, -Devociones a Nuestra Señora de la Concepción, Santiago, Santa Quiteria y San Cristóbal. -Fiestas y votos a Nuestra Señora de la Concepción, San Sebastián (por peste), San Gregorio (por la langosta y gusano de las viñas). -Hospital y cofradía de Santa María Magdalena. -Feria en el día de San Bartolomé. 

EL TOBOSO -Una iglesia parroquial con advocación de San Antón. -Una ermita de Ntra. Sra. de los Remedios. -Fiestas de Santa Ana y San Agustín, por voto contra la langosta, y se corren toros. -Cofradías de San Sebastián (los cofrades contdbuyen para las mortajas para enterrar a los pobres); de Nuestra Señora de los Remedios; otra del Corpus Christi (la más antigua y de cristianos viejos, se ocupan de adornar las andas que lleva el Santísimo en el día del Corpus, también portan luminarias delante del palio); cofradía del Nombre de Jesús; del Rosario; y de Santiago (cada mes dicen una misa, y por los miembros que mueren tres). -Hay un convento de franciscanas de la Penitencia, con advocación de Nuestra Señora de la Concepción. 

VILLACAÑAS -Iglesia de Santa María. -Ermitas y devocionarios de Nuestra Señora de la Concepción, San Roque, San Sebastián, San Gregorio y San Marcos. -Fiestas y votos a San Sebastián y San Roque, por la pestilencia; San Marcos. por la langosta; San Gregorio Nacianceno, por el gusano de las viñas. 

VILLAFRANCA DE LOS CABALLEROS -Iglesia parroquial de Santa María. -Ermitas de San Sebastián, San Cristóbal y Santa Ana, en construcción. 293 

VILLANUEVA DE ALCARDETE -Iglesia parroquial de Santiago, y dos capillas a Nuestra Señora de la Concepción y de la Asunción. -Ermita de Nuestra Señora de la Concepción, con reliquias de San Jorge, San Sebastián, San Zenón, Santa Agueda, Santa Apolonia y Santa Quiteria; traídas de Roma hacía seis o siete años, por un religioso. Ermitas de San Sebastián, San Roque, de la Sangre de Jesucristo y de San Jorge, en la ribera del río Cigüela. -Cofradías de Nuestra Señora de la Concepción, San Sebastián, San Roque, de la Sangre de Jesucristo y San Jorge; sus rentas las componen las limosnas del vecindario. -Las tiestas y votos son a San Jorge, Santa Brígida, San Cosme y Damián y San Roque; se hicieron para que guardaran de pestilencias a la Villa, en diferentes momentos. 

VILLARRUBIA DE SANTIAGO -Iglesia de San Bartolomé. -Ermitas de Nuestra Señora de la Concepción, San Pedro, San Sebastián y Nuestra Señora del Castellar (muy frecuentada por toda la comarca). -Fiestas y votos a San Sebastián, por pestilencias; y San Gregario Nacianceno, contra gusanos y sabandijas que hacen daño a las viñas. 

Alfonso Ruiz Castellanos
http://realacademiatoledo.es/wp-content/uploads/2014/02/files_anales_0040_10.pdf

lunes, 6 de noviembre de 2017

Fotos antiguas de la Cañada de Alfares, Talavera de la Reina

Cañada de Alfares desde su inicio en la calle de San Francisco, en fotografía de la colección del proyecto de Ensanche de 1945

Esta calle de Alfares, Cañada de Alfares hasta 1958, tiene un nombre tan talaverano que lleva dos de las actividades más características de la ciudad.

Cañada como vía ganadera y alfares por la actividad cerámica de talleres como el de los Mansillas, Gaytanes o la Menora, ya desde el siglo XVI.

En las fotos del proyecto de ensanche observamos todavía los carros que transitaban por ella y que luego serían sustituidos por los vehículos a motor cuando la nacional V atravesaba nuestro casco urbano.

Cañada de Alfares en su tramo medio



Discurre siguiendo el recorrido del antiguo segundo recinto amurallado entre dos de sus antiguas puertas.

La Puerta de Toledo, que se encontraba en la embocadura de la calle de San Francisco y la puerta de Zamora donde comienza la calle Marqué de Mirasol que durante un tiempo dio también nombre al tramo de Alfares siguiendo también ese segundo recinto amurallado del que ya no quedan restos. 

Las viviendas tienen los típicos balcones talaveranos que cantó Rafael Morales y en ella había bastantes edificios, patios y corrales de talleres, alfares y casonas de la burguesía talaverana a los que se accedía por la calle Puertas Falsas como su propio nombre indica

El círculo de Labradores en fotografía de principios de siglo

En el comienzo con el cruce con la calle de San Francisco se encontraba el antiguo círculo de Labradores. 

Lugar de encuentro de los propietarios agrícolas más pudientes aunque luego extendido a otros estratos de la población.


El círculo de Labradores a principios de los 70, al fondo la primitiva tienda de Mari


Asfaltado de la calle de Alfares a finales de los años 60 por el paso de la Nacional -V

http://lamejortierradecastilla.com/la-canada-de-alfares-en-fotos-antiguas/

domingo, 5 de noviembre de 2017

Desventuras de una «demimondaine» en Toledo

En mayo de 1911 la ciudad vivió pendiente de la detención, en la estación ferroviaria, de «una mujer de porte elegante y belleza extraordinaria» con acento extranjero

El domingo 14 de mayo de 1911 discurrió con plácida normalidad en Toledo. En los corrillos se comentaba que el mal tiempo había impedido la tarde anterior inaugurar las sesiones del «Cinematógrafo Imperial» en el Paseo del Miradero, anunciado con películas nuevas y números de varietés. También se hablaba de la gran fiesta de cumpleaños que el fotógrafo Pedro Lucas Fraile había dado en su estudio. 

Ese mismo día, un grupo de alumnos de Caligrafía de la Escuela Normal de Maestros viajó a Madrid para conocer el Museo Pedagógico y la Biblioteca Nacional. 



En el Teatro de Rojas actuaba el Grupo Artístico Obrero de la Casa del Pueblo con la finalidad de conseguir fondos para su entidad y la Virgen del Consuelo procesionaba por el barrio de San Lorenzo, siendo criticada la ausencia de autoridad municipal alguna en el cortejo. Semejante tranquilidad quedó rota al anochecer, a la llegada del tren procedente de Madrid, cuando se formó un formidable escándalo en la estación ferroviaria, a resultas del cual fue detenida «una mujer de porte elegante y belleza extraordinaria». Comenzaba así la desventurada odisea de una «demimondaine» en Toledo.Andén de la primitiva estación ferroviaria de Toledo, donde fue detenida la extranjera de «porte elegante y belleza extraordinaria» (Foto, Archivo Histórico Ferroviario del Museo de Ferrocarril de Madrid, Juan Salgado Lancha)

El lunes, en las páginas de «El Eco Toledano», único periódico diario que por entonces se publicaba en la capital, se daba cuenta de semejante suceso bajo el titular de «Extranjera detenida. Hallazgo sensacional». Su redactor contaba que mientras abandonaban la estación los viajeros que habían llegado a la capital en el tren correo de las nueve y cuarto, comenzaron a oírse desgarradas voces de auxilio pronunciados por una «extranjera elegante» que apenas lograba ser entendida.

Cuando la policía se personó para ayudarle, ella les dijo que unos hombres la perseguían y que pretendían robarle. Viendo la incoherencia de sus atropelladas explicaciones, dadas en francés y español, decidieron trasladarla hasta la Inspección de Guardia. En el camino, ella se resistió a los agentes, sacando un pequeño revolver e intentando agredirles.

Fachada del Hospital Provincial de Dementes, en cuyas dependencias fue internada durante tres días Clara Mónica Agustina (Foto, Casiano Alguacil. Archivo Municipal de Toledo

Ante la carencia de datos concretos de cuanto aconteció en el cuartelillo, el cronista de «El Eco Toledano» se dejó llevar por los rumores de la calle y puso en pie una historia que durante un par de días mantuvo bien entretenidos a los ciudadanos. Según decía, al ser registrada en la Inspección se le ocupó un puñal que llevaba oculto. Al abrir un taleguillo de satén escondido entre las ropas, los agentes encontraron «un brillante manojo de billetes» españoles y franceses, que sumaban unas catorce mil pesetas. Ella no dio explicaciones satisfactorias sobre su origen. Tras darse cuanta al juzgado de Instrucción de lo acontecido, se decretó el ingreso de la mujer en el manicomio, considerando que padecía alguna demencia.

Por entonces los comentarios en la ciudad ya se habían disparado. Algunos creían que la extranjera detenida era la autora del robo y asesinato de un opulento financiero francés acaecido dos años antes y que había sido atribuido a «cierta dama que mantuvo ilegítimas relaciones con el banquero y que, entre la buena sociedad, era objeto de vivas censuras por sus extravagancias y sus deslices». Otros, por el contrario, aseguraban que era hija de un acaudalado galo, habiéndose fugado de su domicilio. También decían que en la Inspección comenzó a arrojar billetes y monedas de cinco pesetas sobre la mesa, diciendo que se las regalaba a los agentes.Recorte de «El Eco Toledano» dando cuenta de la detención de la misteriosa “demimondaine

Al día siguiente, martes 16, parte del misterio quedaba desvelado. La supuesta dama extranjera no era tal, sino que se llamaba Clara Mónica Agustina Molero y Molero, tenía 34 años y era natural de la localidad cordobesa de Hinojosa del Duque y residía en Toulouse. Al morir sus padres quedó al cuidado de sus hermanos, quienes se negaron a que mantuviese relaciones con un minero de Peñarroya. Ante su insistencia, ellos acabaron por abandonarla.

Según se relataba en el diario, su suerte cambió cuando trabó amistad con un opulento contratista de minas, marchándose con él a Francia y comenzando a hacer «vida marital» en su lujosa vivienda de Toulouse. «Y de tal suerte –contaban en “El Eco Toledano”-, Clara trocó sus harapos de obrera por la indumentaria de una “demimondaine”, y, poco a poco, fue adquiriendo relaciones entre la buena sociedad de Toulouse». El término «demimondaine» había sido acuñado por Alejandro Dumas, hijo, para definir a cierta clase de mujeres galantes, que se diferenciaban tanto de las honestas por su tendencia al escándalo como de las cortesanas por el dinero que conseguían con sus amores.

«¿Qué ocurrió luego?», se preguntaba el gacetillero. «Aquí comienzan las sombras –añadía. No se sabe si fue que otro elegante compró las caricias de Clara, ni si sucedió que ésta fue víctima del odio de su primitivo amante; pero lo cierto es que la nueva “demimondaine” perdió el juicio y se entregó a toda suerte de deslices, y terminó por ser inscripta en los registros de higiene de Francia»; hábil eufemismo, este último, utilizado por el periodista para sugerir que Clara Mónica Agustina había terminado ejerciendo la prostitución.

Desde las páginas de «El Eco Toledano» el suceso saltó a Madrid, siendo puntualmente seguido por «El Imparcial», donde durante tres días se relataron las novedades del caso bajo el epígrafe de «La loca de Toledo». Sin embargo la fantástica historia y la forma en que había sido contada encontró contrapunto en el resto de semanarios editados en la capital castellana. En «El Porvenir», publicación de tendencia carlista, se titulaba la crónica de los hechos con el elocuente titular de «Deshaciendo una novela». Así se indicaba que Clara Mónica había cambiado la dirección de su viaje y en vez de continuar hasta Andalucía se encaminó hacia Toledo. En el trayecto el revisor le pidió que pagase la demasía, a lo que ella no se negó, aunque indicó que lo haría en el cuartelillo de la estación. Una vez allí, la mujer comenzó a decir incoherencias intentando agredir a los presentes con un pequeño revolver. Los agentes comprendieron que se trataba de una perturbada y tras pasar la noche en la Inspección de Guardia el juez decretó su ingreso en el Hospital Provincial de Dementes.



Se añadía, en este semanario, que al llegar a tal establecimiento escapó corriendo hasta al Paseo de la Vega, donde pudo ser apresada de nuevo. De vuelta al manicomio, ya con mayor tranquilidad, confesó su identidad, indicando que el dinero que llevaba encima era fruto de la venta de una casa de Toulouse donde había residido con un familiar. Añadió que se dirigía a Peñarroya, donde un hermano suyo trabajaba como minero, y que en cierto momento sospechó que era perseguida por alguien con ánimo de robarle y por eso cambió su itinerario hasta Toledo. En un cabás que portaba estaba guardada la documentación que acreditaba esta versión. El maletín, en el que también había unas joyas, quedó depositado en el Gobierno Civil, siendo convenientemente lacrado para preservar la integridad de su contenido.

Tres días después de su detención, se personaron en la ciudad de Toledo sus hermanos para recogerla y dado que en el manicomio ya no había vuelto a mostrar signos de perturbación, juntos abandonaron la capital con destino a Ciudad Real.

Aclarado el asunto, «El Porvenir» sentenciaba que a esto había quedado reducida «la serie de novelas y juicios aventurados que sobre la infeliz mujer han circulado», censurando las noticias difundidas sobre las relaciones de Clara Mónica en Francia y aseverando que «sobre cuya fama y honra nadie tiene derecho a crear sombras» y mucho menos entregarlas a la voracidad pública. En «El Castellano» se alababa tanto la discreción del agente Jesús Pérez Manzano, quien se hizo cargo de la custodia del dinero que ella llevaba encima, como se preguntaban en qué quedaba ahora «toda la leyenda forjada sobre este asunto y tan ligeramente propagada».

Idéntico espíritu anidaba en la carta que los doctores Fernando Sánchez y Ángel Jiménez, directores del Hospital Provincial de Dementes, dirigieron al director de «El Eco Toledano» lamentando el tratamiento informativo dado al suceso, tildando el mismo de pueril y novelero. «La infeliz enferma recluida en este Benéfico Hospital –decían- ha podido ser una señora honrada o una “demimondaine” extraviada; pero en este último caso y antes de lanzar a la publicidad este padrón de ignominia [...] ha podido pensarse que esta infeliz mujer abandonada a su desgracia por los que la sacaron de la patria, volvió a ella y al seno de su familia con propósitos honrados, que no era la mejor manera de amparar publicando a los cuatro vientos sus lamentables caídas, dificultando por la publicidad todo propósito de enmienda, todo anhelo de reconstitución de su personalidad y reparación moral». Se quejaban, también, de que los agentes la hubieran «tuteado», sin que «les uniera ningún lazo de familia con ella».

Antonio Lago, director de «El Eco Toledano», no se sintió aludido por la misiva, limitándose a publicar un simple acuse de recibo sin reproducir su contenido. Ante ello los facultativos recurrieron a otras revistas de la ciudad para hacer llegar a los ciudadanos su enojo. Y así gracias a «La Campana Gorda», donde sí se recogió, podemos recuperar hoy la defensa que ambos hicieron de aquella desventurada mujer, quien durante días fue objeto de los dimes y diretes del todo Toledo.

Por ENRIQUE SÁNCHEZ LUBIÁN
@eslubianTOLDO31/10/2017 
http://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/abci-desventuras-demimondaine-toledo-201710311800_noticia.html

viernes, 3 de noviembre de 2017

Plan del Ensanche de Talavera 1945 (1)

Comenzamos hoy una serie de fotografías del Plan de ensanche de Talavera de 1945, que se hayan en el Archivo Municipal. El texto es la introducción realizada por el archivero Rafael Gómez.

En los pies de foto comento las fotografías que en este caso son cuatro del río.También se presenta una foto aérea de Talavera de la misma fecha y que comentaremos en otra ocasiónVista aérea de Talavera de 1945

El comienzo del siglo XX en Talavera supuso un crecimiento demográfico ininterrumpido, aunque con desigual incidencia según los momentos. El gran salto se produce una vez finalizada la Guerra Civil con una población cercana a los 20.000 habitantes, que en cuarenta años triplicará sus efectivos situándose en el 2000 en torno a los 75.000 habitantes. 



Consecuencia de este incremento poblacional fue el paralelo desarrollo de su viejo casco urbano, que había permanecido casi inmutable desde el siglo XVI. Pero ahora se mostraba incapaz para absorber el gran aluvión demográfico procedente de las comarcas limítrofes interprovinciales. La ciudad recibirá la afluencia de gentes procedentes de los pueblos cercanos.

Poco a poco se fue abandonando el antiguo espacio urbano para ocupar las nuevas áreas residenciales, sobre todo al norte y al oeste de la ciudad, luego al este. Simultáneamente se comenzó un paulatino y constante abandono de los recintos murados que incidirá negativamente en la desaparición de su antiguo entramado urbano, y en la destrucción y abandono de la vivienda tradicional talaverana. Motivaba este aumento demográfico el hecho dela instalación del plan de regadíos del Alberche, con el aprovechamiento de las aguas procedentes del embalse de Cazalegas.

Obsérvese la limpieza y el caudal del río con sus arenales limpios y la isla con su arbolado

La Vega del Tajo se transformó y los cultivos tradicionales de cereales, vid y olivo que caracterizaban la agricultura fueron sustituidos por el maíz, algodón, tabaco, pimiento y otros productos hortofrutícolas, lo que requería abundante mano de obra en todo su laboreo.

Talavera, además, está ubicada en un nudo de comunicaciones vital dentro de la meseta castellana y su porvenir económico, industrial, comercial y su riqueza agropecuaria indujeron al ayuntamiento a la redacción de un plan de ordenación urbana.

La Ronda del Cañillo con los escombros sobre la muralla en 1945

También escaseaban las viviendas en Talavera, a tenor de la información dada por el propio ayuntamiento. 

En estos momentos la ciudad se está dotando de los servicios de abastecimiento de agua potable y construyendo la red de alcantarillado.

Detalle: Extremo norte del puente viejo en 1945

En otro orden de cosas se comienza la canalización y soterramiento del arroyo Portiña que, procedente del norte atravesaba el casco urbano en dirección este—oeste. Sus continuos desbordamientos provocaban daños no solo en los campos sino también en la ciudad. 

En años posteriores se terminarían sus obras y se comenzarían las de otros arroyos como el Berrenchín o el Papacochinos. 

El ayuntamiento, por acuerdo de 10 de enero de1944, aprobó la elaboración y redacción de un proyecto de ensanche y reforma interior a la Comision de Obras. El Proyecto de Ensanche de la Población fue finalmente encargado en 1945 al madrileño Antonio Cámara Niño, que era arquitecto jefe de Proyectos de la Dirección General de Regiones Devastadas, el cual redactó la memoria, elaboró los planos y lo ilustró con las fotografías que ahora se publican en su totalidad.

Las directrices básicas del proyecto eran las de plantear una ampliación de la población de 1945, en torno a los 20.000 habitantes, hasta ponerla en condición de albergar una población de 50.000 habitantes en un plazo de diez años. 

Como límite en el plazo de treinta años podría crecer hasta los 100.000 habitantes. El presupuesto de este ambicioso plan ascendía a la suma de 54.650 pesetas, cantidad nada despreciable. 

En sesión del ayuntamiento pleno de 15 de mayo de 1944 se justificaba la necesidad de resolver el asunto cuanto antes porque “es de singular interés para la ciudad, a la que hay que encauzar y fijar las bases de su futuro desarrollo y, al propio tiempo, para que las edificaciones del porvenir se ajusten al plan de ensanche”. 

El propio alcalde, Justiniano López-Brea García-Heras, lo explicaba con claridad pues “es inevitable el crecimiento de Talavera, como consecuencia de la próxima puesta en práctica de los riegos del Canal Bajo del Alberche, por lo que no hay más remedio que pensar en una ciudad nueva”.La ronda del cañillo frenta a la alcazaba o huerto de San Agustín

El plan quedo aprobado definitivamente en 1945 y expuesto al público, pero el último trámite el de ser estudiado y ratificado por la Comisión Provincial de Urbanismo no se cumplió, aunque sirvió de modelo para el desarrollo posterior de los distintos ensanches, a través de las parcelaciones parciales de los predios rústicos colindantes con la ciudad. 

El Plan de Ensanche establecía avenidas y otras calles radiales sobre un plano en cuadricula. Para dejar expedita la zona del ya denominado ensanche, se preveía que los arroyos Portiña, Berrenchín, Papacochinos, Cornicabral y Tamujar quedaran cubiertos, así como el respeto a las edificaciones existentes. 

La altura máxima de las edificaciones no podría superar las siete plantas en las calles y avenidas más anchas.

Detalle de la foto en que e observan las murallas sin las cocinillas o viviendas precarias que se adosaron probablemente en los años 50

El ensanche quedo establecido en cuatro zonas: zona urbana, zona de almacenes y pequeña industria, zona industrial y zona agrícola. A medida que la urbanización crecía se iban adoptando las preceptivas ordenanzas que regulaban la edificación de cada una de las zonas y dentro de ellas los distintos sectores en construcción. Se comenzó de esta manera la parcelación de las huertas que rodeaban la ciudad; Huerta de las Nieves, de Santa María, del Camino del Pilar, de San José, de la Bomba, Huerta Caballero, Huerto de Manzano. 

Los distintos ensanches tomaron los nombres de los parajes a los que se referían. Ensanches del Campo del Ferial, de la Estación, del Matadero, de la Puerta de Cuartos, etc.El puente de Hierro y el Tejar de Ruiz de Luna en1945

Para ilustrar este ambicioso y moderno plan urbanizador se completó el proyecto con fotografías, cuyo autor desconocemos. Estas se hicieron sobre las distintas zonas del área urbana conocida hasta entonces y de los parajes que se iban a incluir en el plan. 

Y aunque no tuvieron una intencionalidad o carácter estético, sino más bien técnico, lo cierto es que la gran mayoría son de un gran valor fotográfico v al tiempo un auténtico documento histórico. 

Porque, además, son el fiel reflejo de una sociedad y del espacio al cual se halla vinculado. Nos muestran tipos y gentes, con sus vestidos y ropas, con los medios que utilizan para desplazarse o para el transporte. Etnografía, arquitectura popular, costumbres, modos de vida y dedicación laboral pasan ante nuestros ojos y nos enseñan la ciudad en los años duros de posguerra. 

Hay rincones entrañables, panorámicas inusitadas, vistas inéditas, edificios emblemáticos y parajes desaparecidos. Toda la memoria colectiva de la ciudad recogida en ochenta fotografías para el recuerdo.Detalle de la foto anterior conlas viviendas junto al puente de Hierro y el tejar de Ruiz de Luna

ARCHIVO MUNICIPAL

http://lamejortierradecastilla.com/fotos-del-plan-de-ensanche-talavera-1945-1/

jueves, 2 de noviembre de 2017

Aventuras y desventuras de un capitan francés por tierras Toledanas durante la Guerra de la Independencia (y III)

Imagen relacionadaMe costó bastante trabajo obtener una audiencia con el general Reding. Primero le enseñé la carta del alcalde de Madridejos.

"Se la vamos a llevar al general, me dijo un oficial de servicio, y usted esperará la respuesta". Insistí en dársela yo mismo; me preguntó que a qué cuerpo pertenecía. Esta pregunta me había sido hecha dos o tres veces, y siempre había tratado de no responder; una vez más, simulando que no la había entendido, dije con la mayor sangre fría de que fui capaz:

"Tengo informes positivos que dar al general sobre los movimientos del ejército francés; ya he hablado de ello esta mañana con el conde de Tilli que he visto en Madridejos, y que me ha encargado que se los comunique lo más pronto posible al general, ya que son especialmente interesantes.

Haga el favor de advertirle que le quiero hablar en privado de parte del comisario de la junta suprema; si no consiente en recibirme, regresaré de inmediato con el conde de Tilli para explicarle las dificultades que he encontrado".



El nombre del conde de Tilli me sirvió aquí como me había servido el del general Reding por la mañana. Todas las dificultades desaparecieron, y un instante más tarde fui introducido en la habitación que ocupaba. El general Reding era un hombre de unos sesenta años; (129) su pelo era blanco como la nieve; su fisonomía, masculina y enérgica, respiraba al mismo tiempo la bondad y la franqueza. "General, le dije mientras le abordaba, espero que me perdone, la treta que he empleado para llegar hasta usted".

Y sin más preámbulos le dije quién era, mi posición en el ejército francés, la misión que se me había encargado para el general Musnier; le conté por que fatalidad me habían abandonado la noche anterior a Madridejos, el espectáculo horrible del que había sido testigo, y la treta que había empleado para no caer en manos de las bandas bárbaras que violaban tan cruelmente las leyes de la guerra y de la humanidad, y que quería entregar mis armas a un guerrero tan renombrado tanto por su bravura como por sus virtudes.

Y diciendo estas palabras, le presenté mi espada. El general me escuchó con mucha atención; cuando acabé, me hizo varias preguntas sobre la situación y la composición de la división del general Musnier, que debía conocer, puesto que formaba parte de su estado mayor. Le respondí que pertenecía a dicha división de manera provisional y desde hacía pocos días; se lo demostré mediante la orden que se me había dado en Madrid, y que llevaba la firma del mariscal Moncey.

La carpeta que contenía este documento guardaba también otros que podían confirmar mi identidad; la dejé completamente abierta sobre la mesa del general; comprendió mi pensamiento, echó un vistazo a la dirección de las distintas cartas que habían sido enviadas a mi nombre, así como a mi diploma de oficial; después, apartándolas con la mano, añadió: "Guarde todo esto, capitán, puede necesitarlo más tarde.

Ha tenido un o buena idea confiando en mí; guarde su espada; usted es mi prisionero, pero prisionero bajo palabra. Sin embargo (130) todavía tengo que hacerle una pregunta. Entre los moti vos que me ha dado para llegar hasta mí, me ha dicho que tenía informaciones que comunicarme sobre los movimientos del ejército francés. -Perdón, mi general, respondí sonrojándome, eso fue una de las consecuencias del papel que representé desde esta mañana, y no era más serio que el supuesto despacho del alcalde de Madridejos. -Me lo creo, y por ello no le exigiré nada que usted piense sea contrario a la delicadeza y al honor militar. Mi pregunta es ésta: ¿Piensa usted que el ejército francés que se concentra en estos momentos en Madrid, se propone defender la ciudad o abandonarla?

Piense si puede responderme sin faltar a sus obligaciones como francés y como militar". Tras reflexionas unos instantes, le respondí: "General, si hubiera tenido ayer la desgracia de haber sido hecho prisionero antes de cumplir mi misión, me hubiera gustado más perder la vida que responder como voy a hacer a su pregunta; pero hoy, cuando el movimiento está en plena ejecución, y cuando usted va a enterarse de ello como muy tarde mañana, quizás esta noche, o quizás dentro de una hora, no puedo atribuirme el mérito de guardar algo que no tiene ninguna importancia, y que no puede influir en nada en sus futuras decisiones. El ejército francés abandona Madrid y las dos Castillas. quizás se retirará hasta más allá del Ebro. Hoy mismo. 30 de julio, el rey José tiene que dejar Madrid, y mañana el mariscal Moncey le seguirá con el resto de las tropas. -Bien, bien, capitán, dijo Reding.

Estoy contento con su respuesta y con la manera en que la ha hecho. Ya conocía una parte de los hechos; pero me ha gustado oír la confirmación de (131) sus labios. Mañana salimas hacia Madrid, usted hará el viaje con nosotros: vaya dar las órdenes oportunas para que sea tratado convenientemente.

Di efusivamente las gracias al general. "Pero, añadí, somos dos prisioneros; el húsar, causa de mi desdicha, aunque eso ya no tiene importancia, y desearía que usted extendiera también sobre él su benevolencia, lo que hará de una manera gustosa, ya que es uno de sus compatriotas. -¿Cómo es posible entonces que sirva en un regimiento francéso -Nada más simple. Nació en Suiza; pero su pueblo que pertenecía al obispado de Porentruy, y por consiguiente al cantón de Berna, se unió a Francia en 1793. He aquí por lo que la ley de reclutamiento lo ha alcanzado y le ha hecho entrar en un regimiento francés. -Lo que me dice me predispone en su favor. Vaya dar las órdenes para que usted lo conserve provisionalmente como ayudante; más tarde, si las circunstancias exigen que sean separados, me ocuparé de él".

Tras haber dado de nuevo las gracias al general, me marché y fui a buscar a mi húsar, a quien conté 10 que me había dicho el general. Estaba encantado y me besaba las manos, jurándome que sólo la muerte lo separaría de mí. No puedo dejar de alabar la conducta del general Reding al respecto. Sus ayudantes de campo y sus oficiales de estado mayor, sin duda tras recibir las órdenes de su jefe, me dieron una simpática acogida.

Mi suerte hubiera parecido buena, si no tuviera en el pensamiento el hecho de que estaba prisionero, y que no sabía ni cuándo ni cómo iba a recobrar mi libertad". ( ... ) (132) El 31 de julio el ejército e;pañol se puso en marcha y llegó a Madrid el 5 de agosto. Dado que la situación en Madrid era bastante arriesgada para un oficial francés, el general Reding decide trasladar al prisionero a San Fernando de Henares a dos leguas y media de la capital (133).

El húsar se quedará como sirviente personal del general. En San Fernando, Chalbrand es encerrado en la cárcel de la localidad junto a un gran número de prisioneros franceses (134). Aquí permanecerá retenido hasta el 28 de noviembre, cuando, ante el avance de las tropas francesas es evacuado a las dos de la mW1ana (J37-13R). Por la noche duermen en Leganés. donde son recibidos a pedradas por la población. El día 30 salen de Leganés y val! a dormir a El Álalllo.

Al día siguiente llegan a Novés. "(141) Llegamos a Novés antes de las diez de la mañana (del día 31 de noviembre de 1808); la niebla había desaparecido; la aparición de una tropa armada. cuyos fusiles rel1ejaban a los lejos los rayos del sol. hizo creer a los habitantes que éramos franceses. Todo el mundo se dio a la fuga, y el capitán Palacio (el jefe de nuestra escolta) se vio obligado a enviar un mensajero para tranquilizarlos. Los campesinos regresaron con la intención de degollamos, para castigarnos por el terror que habíamos provocado en ellos. Nuestra escolta se lo impidió, y Palacio nos hiLO parar a cierta distancia del pueblo. mientras los soldados iban a comprar pan.

No sé dónde paramos por la tarde; el día 3 (de diciembre), nos levantamos antes de que amaneciera: debíamos dormir en Talavera de la Reina; apresuramos la marcha y a mediodía estábamos ante las puertas de esta villa. Como era mucho más considerable que las otras que habíamos atravesad\l, tenía también mucho más peligro para nosotros. Los habitantes no se limitaron a insultarnos, vinieron a nuestro encuentro armados con sables, bayonetas y puñales. Palacio se comportó magníficamente; hizo cargar las armas, y amenazó con disparar sobre los agresores.

El capitán no quiso en modo alguno pararse en Talavera, dónde su vida y la nuestra estaban demasiado expuestas. Seguimos nuestra ruta hasta un pueblo situado dos leguas más lejos. (142) Del 4 al II de diciembre hicimos marchas y contra-marchas continuas, motivadas por la proximidad del ejército trancés; esos movimientos nos hacían pensar que tenían la intención de canjeamos o de liberarnos. Los desgraciados piensan siempre que se ocupan de ellos: es un consuelo que hay que dejarles; desengañarles sería a menudo desesperarlos. El 12 de diciembre, nos encontramos en un pueblo llamado Aldea-Lovispo (¿Puente del Arzobispo?) con el primer destacamento que había partido unas horas antes de San Fernando (de Henares).

Los oficiales de nuestra guardia, reunidos con los del primer destacamento, llamaron a mis camaradas uno tras otro y les hicieron pasar a una habitación vecina. Palacio no estaba; allí, su teniente les dijo que tenían que poner en sus manos todo el dinero y las joyas que llevaran; que su intención no era quitárnoslas sino evitar el pillaje y el robo del que podíamos ser víctimas si conservábamos con nosotros nuestros valores de oro y de dinero. Esta medida había sido ya tomada con los oficiales del primer destacamento, como nos habían contado nuestros camaradas.

Mis camaradas, poco entusiastas con la idea de confiar su bolsa a tales depositarios, como habían oído ciertos rumores precursores de lo que ocurría en ese momento, me confiaron todos su pequeño tesoro. Se habían dado cuenta de que yo gozaba entre los oficiales de la escolta, y sobre todo de Palacio, una cierta consideración que no mostraban con los demás oficiales, por lo que habían concluido que si alguien debían librase de la vejación con que estábamos amenazados, ese era yo sin lugar a dudas.



No se equivocaron; todos, tras haber respondido que no tení- an dinero, fueron registrados de manera indecente, y esta operación insultante fue acompañada (143) con injurias y bromas groseras. A mí también me llegó el tumo; mis camaradas pensaron que iba a seguir el mismo trato vejatorio. El teniente me hizo la misma pregunta, acompañada por las mismas razones que había dado a mis camaradas.

Respondí que me extrañaba mucho que, después de catorce días de marcha, se llevara a cabo una medida que debía haber sido tomada cuando partimos, y que ciertamente hubiera sido menos humillante que rendir nuestras espadas; pero lo que más me extrañaba era que se hubiera pensado en ello durante la ausencia del jefe de la escolta, don Palacio, la única persona que hubiera debido informamos de una decisión de esta naturaleza. "No responderé a su pregunta -añadí-; si quieren registrarme, como tienen la fuerza de su lado, ustedes son los amos; pero protesto de antemano contra un acto indigno de oticiales, y sobre todo de oficiales castellanos".

Había respondido con mucha calma, y vi que eso causó el efecto deseado. El teniente, casi avergonzado, me dijo que había mal interpretado sus intenciones; que, desde el momento en que no eran bien comprendidas, no insistiría más. -Un instante después nos volvimos a poner en marcha y nuestro dinero se salvó por esta vez. El 14 de diciembre, llegamos a Oropesa, donde vimos varios soldados ingleses entre los curiosos atraídos por nuestra presencia. A medida que avanzábamos, el número de casacas rojas aumentaba.

Yo temblaba pensando que podían ponernos en sus manos; ya nos habían amenazado con hacerlo. Sin embargo, nos dimos cuenta de que, lejos de tirarnos piedras o de insultamos como los españoles, nos miraban con un aire de gran compasión. Nos encerraron en el vestíbulo de la prisión: (144) cuatro muros ahumados, dos puertas armadas con enormes cerrojos y candados, fueron los únicos objetos que nos chocaron El mobiliario de nuestro apartamento se componía de una larga piedra destinada a servimos de mesa, de banco y de almohada.

Un ventana con rejas iluminaba esta agradable estancia; pero daba a la calle; y era por allí por donde los notables del pueblo nos atacaban con piedras; estaban seguros de no fallar, y de que nosotros nos les responderíamos. Mientras se divertían con este noble ejercicio, un oficial inglés seguido por dos soldados se presenta, aparta al gentío repartiendo a diestro y siniestro algunos puñetazos, y entra en nuestra celda. El oficial hablaba un poco francés y bastante mal el español; los soldados hablaban español; el primero preguntó si había algunos oficiales franceses entre nosotros; le respondimos, y él nos estrechó la mano a cada uno, mientras que sus soldados fraternizaban también con los nuestros.

Ya no era el lenguaje grosero, la risa burlona, las bromas atroces con los que nos perseguían los españoles; era la expresión de los sentimientos generosos del hombre que comprende los deberes de la humanidad. A un gesto del oficial, varios otros soldados ingleses se acercaron a nuestra prisión y se unieron a la conversación; después un grupo de ellos se alejó y volvieron poco después con su cena, que compartieron con nuestros soldados.

Esta feliz intervención sirvió para detener cualquier hostilidad por parte de la población. Al día siguiente, antes de partir, vimos llegar a la plaza un oficial de la guardia imperial conducido por una docena de guerrilleros. Se nos permitió charlar con él. Este oficial acababa de ser hecho prisionero en El Escorial; nos dio informes exactos sobre la posición de los ejércitos. Le invitamos a comer una parte (145) de un triste rancho, que aceptó encantado, pues estaba literalmente muerto de hambre.

Ya que acabo de hablar del rancho, mis lectores no se molestarán si les explico en qué consiste este manjar, que nos daban siempre que podí- amos pagarlo. El rancho es la comida ordinaria de los soldados. La nuestra se componía de hojas de col y de lechuga, de patatas cortadas en cuatro trozos sin pelar y sin lavar, y de algunos puñados de garbanzos, todo cocido a borbotones en un caldero. El cabo que iba delante se encargaba de preparamos el rancho, pagando cuatro reales que cada uno le daba diariamente.

Él ganaba algo y nos ahorraba el tener que comprar comestibles y que cocinarlos, cosa que en nuestra posición hubiera sido muy difícil, por no decir imposible". Hasta aquí el relato del capitán Chalbrand por tierras toledanas. Después seguirá su camino como prisionero hacia los barcos-prisión fondeados en la bahía de Cádiz, pasando por varias localidades de Cáceres y Badajoz" hasta San Juan de Aznalfarache, desde donde, por el Gualdaquivir, llegará hasta San Lúcar de Barrameda para ser conducido al pontón llamado "Castilla la Vieja".

El 8 de junio de 1810 será liberado por tropas francesas. A partir de ese momento estará destinado en el cuerpo del ejército francés que operaba en Andalucía, región que recorrerá sin tantas penurias. Finalmente, antes de abandonar España con destino a Rusia en diciembre de 1813, escribe: "Aunque estaba muy contento de alejarme de España, que traía a mi mente tan tristes recuerdos, y de no participar en una guerra cuyo carácter se volvía cada día más bárbaro, dejaba en aquel país varios amigos que echaba de menos, y no olvidaba que los días de miseria habían sido horrados por otros de felicidad.

Francisco Vicente Calle Calle 
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