jueves, 7 de noviembre de 2013

Castillo de Malamoneda

El castillo de Malamoneda construido en el siglo XIII, y junto a la torre de Malamoneda realizo funciones defensivas para los habitantes de Malamoneda.


Pasando el pueblo de Hontanar y siguiendo hacia el “Risco de las Paradas”, justo enfrente al salir a la carretera, se encuentra un camino de tierra que conduce hasta el extraordinario paraje de Malamoneda.

En el punto donde se encuentran el arroyo Pasadero con el Cedena, hay un paraje conocido como Malamoneda (que los habitantes de la comarca también llaman la Torre), correspondiente a un antiguo caserío que quedó casi despoblado en fecha incierta, aunque se supone que sería alrededor del siglo XIV; algunos vecinos de pueblos cercanos, herederos de antiguos residentes, han mantenido en pié algunos establos y unas pocas casas pequeñas para usos esporádicos. 

Por los testimonios arqueológicos localizados dispersos en este paraje se supone que la fundación de un asentamiento permanente es al menos de época romana, en fechas cercanas al comienzo de nuestra era. En la zona se han hallado al menos dos inscripciones funerarias romanas, junto con restos de aras y piedras labradas con detalles propios del estilo de la Edad Antigua. 

También han aparecido restos de otras etapas culturales, aunque la mayoría de los testimonios materiales encontrados en la zona pueden datarse a partir de la repoblación de los siglos XII y XIII. 

Destaca entre lo conservado una torre vigía que permitía controlar el paso natural de los montes que abre el Cedena, con las características comunes a las varias que se conservan en la ladera norte de los Montes de Toledo y que se vienen fechando entre los siglos XII y XIII; fue recrecida en el siglo XIV, como se observa por los restos de un matacán que corona una de las tres fachadas que todavía están en pié, pues perdió la cuarta fachada.

Allí se encuentran varias curiosidades bastantes importantes, como por ejemplo los paredones de un viejo castillo, que dicen haber pertenecido a la orden del Temple, pues desde aquí se controlaba un paso trascendente por los Montes de Toledo, entre los cerros del“Puerco” y el “Aceral” y también el río Cedena.

También se encuentra allí una gran torre vigía, que está partida en dos y sus restos han servido para construir las casas y corrales de alrededor. 

En una de sus esquinas se encontraba una reliquia romana. Piedra donde se daba un nombre romano de la antigua Lusitania.

Lo más importante del lugar es el gran cementerio de tumbas excavadas en el duro granito. 

Unas se encuentran en línea, otras en familia y otras individuales, dejando un gran enigma por resolver, por su gran extensión. 

Están repartidas por todo el valle hacia el río, quedando algunas de sus tapas a los lados.

En el centro del mismo, se encuentra un díptico tallado en piedra, aunque la talla de sus letras se encuentran casi desaparecidas e ilegibles, siendo por tanto otro enigma por resolver, aunque algunas gentes mayores, dicen que son las Tablas de la Ley con los Diez Mandamientos.

Allí se encuentra también la “pila de los sacrificios”, dentro de un círculo de piedras al que le falta la techumbre o la gran losa de piedra alisada y con asientos, donde se hacían las asambleas.

Este era un gran cazadero desde la prehistoria, por eso en alguna de las grandes piedras que se encuentran en lo alto del paraje, vemos que contienen cazoletas talladas, dispuestas para recoger en ellas la sangre del animal cazado y bañarse en la misma para recoger sufuerza y su espíritu. 

En la parte baja hay una lobera, que debió de servir de refugio a los cazadores y pastores de estos territorios.


Pero este lugar no deja de sorprendernos, con muchas más huellas ancestrales, que le dan una importancia sin igual dentro del contexto tanto histórico como simbólico.

Me refiero a un hito que se encuentra en lo alto del cementerio y que según los entendidos dicen ser un tótem o “verraco” de la cultura ibérica.

Pero también por la forma de embudo en sus bajos y estandoorientado dicho hueco de este a oeste, pudo servir en tiempos para que las almas pasaran de un lado a otro, es decir, la “piedra de la trasmigración de las almas”.

En fin, que este de Malamoneda es un paraje especial, donde aguardan cantidad de sorpresas, que dejan entrever cantidad deenigmas que quedan aún por resolver. Allí queda se bosque de piedras de una gran belleza y que como lugar mágico, debió de estar vigilado por los monjes guerreros.

El elemento construido con mayor protagonismo, indudablemente, es este pequeño castillo, o torre fuerte, el más claramente visible al aproximarse al conjunto, en cuyas inmediaciones se agrupan las casas y establos, o sus restos, de lo que fue la población hoy abandonada. 

La Torre ha dado nombre entre las gentes del lugar a la zona del caserío y del paraje. Todo el antiguo poblado, sin embargo, continúa manteniendo el nombre de Malamoneda, para indicar tanto el pueblo como sus cercanías, entre las que hoy vemos las huertas entre los arroyos, las canteras de granito y los enterramientos excavados en la misma piedra, formando sepulcros antropomorfos hace tiempo expoliados y vacíos. En la zona más baja del valle, cerca del encuentro entre el arroyo del Pasadero y el río Cedena, se mantiene con prestancia una ruina de lo que debió de ser otro castillo, muy desmantelado. Por su mayor envergadura, pues supera a la Torre con su mayor tamaño en la planta cuadrilonga y en las estructuras conservadas, debió de ser posterior, y se situó en el valle, más cercano al río Cedena para mejor cubrir el paso. Los testimonios recogidos hablan de que llegó hasta los años sesenta del siglo XX con una barbacana alrededor del cuerpo principal, y como él, de planta cuadrada. 

De la barbacana nada queda, y de las cuatro paredes que hay en pie, una está parcialmente derruida. Se aprecia dónde estuvo la puerta, seguramente levadiza, pues se ven los pasos huecos de las cadenas a ambos lados del vano que queda de la puerta, único testimonio del acceso, puesto que las jambas y los dinteles que tuvo desaparecieron hace tiempo y solo queda el paso. 

En el interior, a juzgar por los espacios vacíos regularmente dispuestos en los muros, con la clara finalidad de servir de apoyos, debió tener un camino de ronda de madera, si es que no fueron, al menos en alguna de las partes, asiento de cabezas de vigas para una entreplanta que separase dos niveles de uso.

ACCESO:

Desde Navahermosa tomaremos la carretera CM-401 que se dirige a los Navalmorales, a 1,5 kilómetros tomaremos la carretera CM-4157 que sale a la izquierda, y que lleva a Hontanar, unos 4 kilómetros más adelante llegamos al cruce que hacia la izquierda va a hontanar, pero nosotros entraremos a mano derecha por un camino rural que seguiremos, 1,8 Kilómetros después dejaremos un ramal a mano izquierda, cuando llevemos de recorrido 2,7 Kilómetros desde la carretera asfaltada, deberemos desviarnos a mano izquierda por otra pista esta en peores condiciones y mas estrecha que la actual, y en cosa de 1 Kilómetro llegaremos a la torre de Malamoneda

Ubicación:Toledo, Castilla La Mancha 
Categoría:Edad Media 
Coordenadas geográficas:
Latitud:39º 36' 16.56" N
Longitud:4º 30' 36.4" W


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