martes, 6 de diciembre de 2016

El Enigma del Cuadrilatero o del extraño anagrama (I)

EL ENIGMA DEL CUADRILÁTERO O DEL EXTRAÑO ANAGRAMA

Antecedentes. En días anteriores el autor de esta discusión inicio otra en este mismo grupo, Petroglifos, que con el título “EXTRAÑO ANAGRAMA”, tuvo por objeto la aparición y posible significado de unos extraños petroglifos de distinto tamaño y forma, generalmente cuadrada pero a veces rectangular e incluso circular, con un hoyuelillo en su centro, solitarios unas veces y acompañados de una o dos letras (NT, generalmente), otras, que en tiempos recientes había observado en las puertas de determinados templos de Ávila; símbolos de gran parecido a otros de mayor tamaño encontrados en dos montañas junto a vértices geodésicos.

Cuadrilátero e iniciales NT en la iglesia de Lagunas de Somoza, León.

La primera de estas figuras de montaña, de 30x30 cm de lado, muy poco marcada y con un profundo agujero en su centro, de 8 cm de diámetro y otros tantos de profundidad, la encontré en lo alto de la Cruz del Cuervo (cerro de 952 m de cota situado cuatro kilómetros al sureste de El Barraco. (ya se han aportado fotos en la discusión “Extraño anagrama”). Su forma y la existencia de cerámicas realizadas a mano y un asentamiento alto medieval próximos me hicieron pensar que se trataba de un antiguo petroglifo ritual, la posible representación de una deidad, máxime cuando en el Instituto Geográfico Nacional, se me aseguró que tal grabado era incompatible con posibles marcas topográficas.

La segunda de estas marcas de montaña la encontré hace unos años en el cerro de La Cabeza del Oso, de 1.001 m de altura, situado junto al Real de San Vicente, Toledo, en cuya parte alta existió un castro vettón. Un enorme cuadrilátero, de 40x40 cm de lado con un profundo hoyo en su centro, profundamente grabado, en torno al cual existen tres grupos, de dos y tres figuras cada uno, de aspecto antropomorfo, conjunto de grabados de claro aspecto ritual.

Cerro de la Cabeza del Oso (al fondo a la derecha) donde se encuentra un gran cuadrilátero rodeado de tres grupos de supuestos grabados antropomorfos

Tras una comunicación con expertos toledanos J.C. me informó que existían otras figuras parecidas a la anterior en lo alto de otros cerros de la provincia de Toledo, entre ellos el de Castrejón de 679 m, situado al sureste de Aldeanueva de San Bartolomé (en el cual se han producido numerosos asentamientos al menos desde el Cobre). Sobre su posible función se me dijo que estas figuras podrían tratarse de protohistóricas marcas de visualización, de propiedad, o de dominio del territorio.

Hoy mismo, día 11 de abril, me informaba Manuel Pérez, profesor de topografía de la Universidad de Salamanca, que hace algún tiempo encontró un pequeño triángulo con un taladro en su centro grabado debajo de un vértice geodésico sobre un cerro de la zona del puerto de la Paradilla, Madrid.

Hace unos meses, Santiago Z., miembro de Terrae, tuvo la suerte de hallar una de estas figuras, pero de muy pequeño tamaño (11x11 cm.), sobre unos peñascos con un refugio rocoso bajo ellos, al suroeste de Burgohondo (Ávila). A la figura le acompañaba una pequeña cruz griega y un retoque oval en la roca que envolvía ampliamente los petroglifos.

Cuadrilatero y cruciforme encontrados en Burgohondo por Santiago Z.

A principios del año actual cuando investigaba sobre otras cuestiones en la zona de Villanueva del Campillo (Ávila), me sorprendió la presencia, en el mismo centro de la piedra umbral de la puerta meridional, de un pequeño rectángulo de 8x6,5 cm. con un hoyuelillo en su centro, flanqueado por las letras mayúsculas “NT”, figura que relacioné con las anteriores marcas y con la función mágico ritual que presumía a estas.

Recorrí todas las Iglesias del Valle Ambles y hallé está figura (unas veces sola, y otras acompañada de una o dos letras), en diez de ellas. Después busqué en los templos de sus alrededores y la encontré en doce más, todos ellos levantados o reformados en el siglo XVI. Donde no lo hallé observé obras posteriores de acondicionamiento que pudieron hacerla desaparecer. El referido símbolo con o sin letras apareció siempre sobre la piedra inferior de la puerta que da paso al templo o en las inmediatas de la solera. En Ávila, siempre en la puerta meridional, la principal y porticada. Las dimensiones del cuadrilátero rondaban los 6-11 cm. de lado. Cuando aparecían las referidas letras (la mitad de los casos, aprox.) o flanqueaban la figura o se encontraban junto a uno de sus costados. En un caso (Padiernos, Avila), las letras, son DN; en otro (el Oso, Ávila) la figura es un círculo exento de letras; en la abadía de Burgohondo, puerta norte, hallé dos de estas figuras, ambas sin letras.

Hasta la fecha este anagrama se ha encontrado, en ocho templos de la provincia de Salamanca (zona de la Fuente de San Esteban), casi siempre exento de letras; en tres templos de Burgos; en dos de León, en dos de Cantabria, en uno de Asturias y en otro de Cáceres,… pero se encontrará en muchos más lugares. 

Consecuencia de la discusión inicial en el grupo Petroglifos de Terrae, tuvimos noticia por Viriato, creador del grupo, de la existencia, en Picu Berrubia, Asturias, de otra de estas figuras: un cuadrilátero de 18 cm de lado con un agujero en su centro, de 4,5 cm de diámetro y 9 de profundidad (Los grabados rupestres del Picu Berrubia, Ángel De Blas Cortina). Esta figura se encuentra en un pequeño promontorio rocoso coronando dos esbeltos grabados de cierto aspecto antropomorfo que tienen por base sendas líneas en zig zas, especie de “M”, que se interpretan como piernas flexionadas.

Otras opiniones. Puesto el asunto en conocimiento del investigador abulense y amigo Dámaso Barranco, entre otras, llegó a la conclusión de que tal anagrama (cuadrilátero y letras o solo este) por sus características y lugar donde se encontraba (puertas de los templos principalmente), podía tratarse de un símbolo cósmico o atropopaíco (talismán protector de los templos sobre las influencias malíficas), de una especie de Mandala o cuadrado terrestre que, dada su generalidad, pudo tener su origen en alguna disposición de las nuevas ideas del Concilio de Trento (Dios hecho presente en la ostia consagrada como “Unidad indivisible y latente de la realidad de un Dios Transustanciado”). Ya había observado Dámaso este mismo símbolo sobre el costado del Arca de la Alianza, uno de los grabados que figura en la Custodia de Ávila, realizada por Juan de Arfe en el año 1571. Las letras NT, según Dámaso, podrían significar: “Natura in Templum Trasmutatur”.

En similar línea de opinión me expresaba en mi fugaz entrada en la página principal de Terrae: LA IMAGEN DE LA DEIDAD. El Mandala, basándome, entre otras cosas: en que cuadriláteros, rectángulos, triángulos, círculos, etc., con punto central, son SÍMBOLOS que desde la antigüedad, han venido representando, de una manera abstracta, e incluso concreta (caso de la Trinidad cristiana), a la DEIDAD o cuando menos han desempeñado una función mágico ritual; y, sobre todo, por los lugares en que se ha explicado que han aparecido todas estas figuras (en lo alto de montañas donde han existido antiguos asentamientos, junto a supuestos santuarios rupestres, en las puertas de los templos, …).

La pista. Pero fue doña Alicia Canto, miembro de Terrae, quien nos puso sobre la pista del auténtico significado de las misteriosas figuras (cuadriláteros, rectángulos, etc.) que, acompañados o no de letras, hemos estado encontrando en las puertas de los templos e incluso en los cerros: un significado relacionado con los trabajos de topografía y no de carácter mágico ritual (ver discusión EXTRAÑO ANAGRAMA, del grupo Petroglifos). 

16 Abr 2012
http://terraeantiqvae.com/m/group/discussion?id=2043782%3ATopic%3A203313

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